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Pulso de Mercado: Intradía

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Pulso de Mercado: Intradía
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CÓDIGO AMIGO

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#344409

Re: Pulso de Mercado: Intradía

Vamos a enfocar la pregunta , en base a que   Daniel Kokotajlo propone ralentizar el proceso de avance de la IA hasta el año 2040 , es un escenario con un fuerte impacto en los mercados , supone que las estimaciones de beneficios se desplomaran en las empresas ligadas a la IA  , el impacto en las bolsas con fuertes desplomes 

#344410

Re: Pulso de Mercado: Intradía

CALENDARIO MACRO PARA LA SEMANA🇺🇸🇪🇺🇨🇳🇯🇵

Lunes 27 de Julio
14:30👉🏻Pedidos de bienes duraderos🇺🇸
16:00👉🏻GDP Now de la Fed de Atlanta🇺🇸

Martes 28 de Julio
14:15👉🏻Variación semanal del empleo según ADP🇺🇸
14:30👉🏻Balanza comercial🇺🇸
16:00👉🏻Confianza del consumidor TCB🇺🇸

Miércoles 29 de Julio
16:30👉🏻Inventarios de petróleo crudo de la AIE🇺🇸
20:00👉🏻Decisión de tipos🇺🇸
20:30👉🏻Rueda de prensa del FOMC🇺🇸

Jueves 30 de Julio
11:00👉🏻Datos dde PIB🇪🇺
13:00👉🏻Decisión de tipos🇬🇧
14:30👉🏻Peticiones de subsidio por desempleo🇺🇸
14:30👉🏻Datos de PCE🇺🇸
14:30👉🏻Datos de PIB🇺🇸

Viernes 31 de Julio
05:00👉🏻Decisión de tipos🇯🇵
11:00👉🏻Datos de IPC🇪🇺
16:00👉🏻Expectativas de inflación por la Universidad de Michigan🇺🇸

Fuente Capitalestrategico en X 
Saludos 
#344411

Re: Pulso de Mercado: Intradía

Si se adoptara de forma creíble una propuesta como la de Daniel Kokotajlo de ralentizar el avance de la IA hasta 2040, el impacto para los mercados sería muy relevante porque buena parte del rally tecnológico reciente se apoya en una idea: que la IA generará crecimientos muy elevados de ingresos, márgenes y productividad en el corto/medio plazo. Si ese calendario se desplaza hasta 2040, el mercado tendría que recalcular casi todo.

La conclusión directa sería: muy negativo para las empresas ligadas a la IA en bolsa, especialmente para las que cotizan con valoraciones basadas en beneficios futuros aún no demostrados.

1. Revisión a la baja de beneficios esperados

El primer efecto sería una caída en las estimaciones de beneficios. Como señalaba @Felipenet en el foro, un escenario de ralentización hasta 2040 implicaría que las estimaciones de beneficios de empresas ligadas a la IA podrían sufrir un fuerte ajuste.

Esto afectaría especialmente a:

  • fabricantes de chips y aceleradores;
  • proveedores de servidores, redes y almacenamiento;
  • hyperscalers y cloud;
  • software con narrativa IA;
  • data centers;
  • utilities y compañías energéticas beneficiadas por la demanda eléctrica de la IA;
  • startups o futuras OPV con valoraciones muy exigentes.

Si la IA no escala tan rápido, muchas previsiones de ventas quedarían sobredimensionadas. Y no solo en empresas puramente tecnológicas: también en compañías industriales, eléctricas o de infraestructuras que han subido por expectativas de demanda asociada a centros de datos.

2. Compresión de múltiplos: el golpe más fuerte estaría en las valoraciones

El problema no sería solo que bajen los beneficios esperados, sino que también bajaría el múltiplo que el mercado está dispuesto a pagar por esos beneficios.

Muchas empresas de IA cotizan no por lo que ganan hoy, sino por lo que se espera que ganen en 2027, 2030 o más adelante. Si el gran salto se retrasa hasta 2040, el valor actual de esos beneficios futuros cae mucho.

Un ejemplo simple: si una empresa esperaba generar grandes flujos de caja en 2030 y ahora esos flujos se retrasan a 2040, el valor presente de esos beneficios se reduce de forma muy importante por el efecto del descuento financiero. A tipos de descuento del 8%-10%, diez años adicionales de espera pueden reducir el valor actual de esos flujos prácticamente a la mitad o más.

Por eso, el mercado no solo recortaría beneficios esperados, sino también PER, EV/EBITDA, precio/ventas y múltiplos de crecimiento.

3. Impacto por sectores

Semiconductores: probablemente serían los más sensibles. Si se reduce la expectativa de demanda de GPUs, ASICs, memorias HBM y equipos asociados, el mercado tendría que revisar pedidos, márgenes y capacidad futura. Las compañías que han subido por la idea de una demanda estructural casi ilimitada serían vulnerables.

Cloud e hyperscalers: Microsoft, Amazon, Alphabet y similares podrían sufrir por una doble vía: menor crecimiento esperado en servicios de IA y dudas sobre si el enorme capex en centros de datos tendrá retorno suficiente. En el foro, @carlos2011 recogía precisamente esa preocupación: qué ocurre si la inversión en IA no se traduce en beneficios tan grandes como se esperaba.

Software: las compañías que venden “IA incorporada” a sus productos podrían ver rebajadas sus previsiones si los clientes no adoptan esas soluciones al ritmo previsto o si no están dispuestos a pagar precios premium.

Data centers, energía y utilities: parte del entusiasmo en estas compañías viene de la expectativa de una explosión de demanda eléctrica y de infraestructura para IA. Si el avance se ralentiza, habría menos urgencia inversora y podrían corregir las valoraciones.

Startups y compañías no cotizadas: aquí el golpe podría ser incluso mayor. Muchas valoraciones privadas se justifican por crecimiento exponencial futuro. Si ese futuro se retrasa, las rondas de financiación, OPV y valoraciones secundarias tendrían que ajustarse.

4. Efecto sobre las bolsas e índices

El impacto no se limitaría a unas pocas acciones. La IA ha tenido mucho peso en la evolución del Nasdaq y del S&P 500, especialmente por la concentración en grandes tecnológicas. Por eso, una revisión brusca de expectativas podría provocar caídas amplias en índices estadounidenses.

El Banco de España, según recogía @misterpaz, ya señalaba la IA como uno de los principales riesgos de “abrupta corrección” en mercados con valoraciones elevadas. En la misma línea, otros debates de Rankia han comparado el momento actual con episodios de exceso de expectativas, como la burbuja puntocom, algo comentado también en publicaciones de @harruinado y @fernando-esteve.

No obstante, conviene matizar: probablemente sería más parecido a un ajuste tipo puntocom que a una crisis sistémica tipo 2008, salvo que hubiera mucha deuda oculta, financiación bancaria relevante o problemas de liquidez en cadena. Es decir, podría ser muy duro para bolsas y tecnología, pero no necesariamente una crisis financiera global al estilo Lehman.

5. Posible rotación sectorial

Un escenario de ralentización de la IA podría provocar una rotación desde “growth tecnológico” hacia:

  • value;
  • bancos;
  • aseguradoras;
  • consumo defensivo;
  • salud;
  • utilities no sobrevaloradas;
  • industriales tradicionales;
  • compañías con caja y beneficios reales hoy.

En el foro, @Anton74 apuntaba una idea interesante: si la narrativa pasa de “comprar tech” a “vender tech y comprar value”, el ajuste podría ser muy negativo para tecnológicas, pero no necesariamente igual de dañino para toda la bolsa.

6. La clave: distinguir tecnología de inversión

La IA podría seguir siendo una tecnología transformadora aunque sus acciones estén caras. Ese es el punto central. Una cosa es que la IA acabe cambiando la economía en 2040, y otra muy distinta es pagar hoy múltiplos que solo se justifican si los beneficios llegan mucho antes.

Por eso, la adopción de una ralentización hasta 2040 afectaría sobre todo a las empresas donde el precio actual descuenta:

  • crecimiento rápido;
  • márgenes futuros muy altos;
  • adopción masiva inmediata;
  • retorno elevado del capex;
  • liderazgo competitivo duradero;
  • ausencia de regulación fuerte.

Si esas hipótesis se retrasan, las valoraciones tendrían que ajustarse.

7. Resumen final

Mi lectura sería la siguiente:

  • Impacto inmediato: caídas fuertes en tecnológicas e IA.
  • Beneficios estimados: revisiones a la baja, especialmente en chips, cloud, software IA e infraestructura.
  • Valoraciones: fuerte compresión de múltiplos.
  • Índices: presión importante sobre Nasdaq y S&P 500 por concentración en grandes tecnológicas.
  • Mercado amplio: posible contagio, pero con mejor comportamiento relativo de sectores value o defensivos.
  • Riesgo principal: que el mercado descubra que ha pagado hoy beneficios que, si llegan, quizá no lo harán hasta dentro de 10 o 15 años más.
  • Matiz importante: no sería necesariamente el fin de la IA, sino el ajuste de una narrativa bursátil demasiado adelantada.

En definitiva, una ralentización hasta 2040 sería un golpe directo a la tesis de inversión dominante en IA: menos beneficios esperados, más tarde y con más incertidumbre. Y en bolsa, cuando los beneficios esperados se retrasan y la incertidumbre sube, las valoraciones suelen caer con fuerza.

Fuentes

Contenido generado por Rankito, el asistente IA de Rankia. Puede cometer errores. Considera verificar siempre la información importante.

#344412

Re: Pulso de Mercado: Intradía

Muy de acuerdo , pero las ponderaciones en el sector tecnológico en el SP500 y sobre todo en el NASDAQ es tan evidente , que este sector ha sido con mucha diferencia el catalizador de las subidas de la bolsa en USA , un desplome socaba la riqueza de los ciudadanos de USA y el impacto en el consumo y recaudación de impuestos mas que evidente , no creo que una rotación a otros sectores lo pueda compensar 
#344413

Re: Pulso de Mercado: Intradía

Sí, el riesgo existe y no es menor. La respuesta corta sería: un desplome fuerte de las compañías ligadas a IA/tecnología sí podría erosionar de forma significativa la riqueza financiera de los hogares estadounidenses, afectar al consumo y reducir la recaudación fiscal; y una rotación hacia otros sectores podría amortiguar el golpe, pero no necesariamente compensarlo por completo.

La clave está en la concentración.

Aunque el S&P 500 agrupa 500 compañías, en la práctica su comportamiento depende mucho de unas pocas megacaps tecnológicas. Como se comenta en contenidos de Rankia sobre las “7 Magníficas”, citados por @miguel-arias, estas compañías han llegado a representar en torno a un 30% del S&P 500 y cerca de un 40% del Nasdaq 100. Por tanto, una caída intensa en ese grupo no sería simplemente “un problema sectorial”: afectaría directamente a fondos indexados, ETFs, planes 401(k), IRAs y carteras particulares.

1. Canal riqueza: el golpe sería directo

Muchos ciudadanos estadounidenses están expuestos a bolsa, aunque sea de forma indirecta. No hace falta que tengan Nvidia, Microsoft, Apple o Alphabet compradas directamente; basta con que tengan un fondo indexado al S&P 500 o al Nasdaq.

Si esas compañías caen con fuerza:

  • Baja el valor de las carteras.
  • Se reduce el patrimonio financiero percibido.
  • Se deteriora la confianza.
  • Aumenta la propensión a ahorrar y baja la disposición a consumir.

Ese es el clásico efecto riqueza. Aunque el inversor no venda, psicológicamente se siente menos rico y puede recortar gasto discrecional: viajes, ocio, coches, reformas, electrónica, restaurantes, etc.

2. El consumo podría resentirse

En EE. UU. el consumo privado es una parte enorme del PIB, por lo que una pérdida bursátil importante puede trasladarse a la economía real.

El impacto sería mayor si la caída tecnológica no se queda solo en una compresión de múltiplos, sino que viene acompañada de:

  • Menores beneficios empresariales.
  • Recortes de inversión en IA, cloud, semiconductores o software.
  • Despidos o congelación de contrataciones.
  • Menores bonus y remuneración variable.
  • Pérdida de confianza empresarial.

Además, el efecto sería desigual geográficamente. Zonas como Silicon Valley, Seattle, Austin u otros polos tecnológicos podrían sufrir más que regiones menos dependientes del sector.

3. La recaudación fiscal también sufriría

Una caída fuerte y persistente de las tecnológicas afectaría a varios frentes fiscales:

  • Menos impuestos por plusvalías, porque habría menos ganancias de capital realizadas.
  • Menos impuesto de sociedades, si los beneficios de las tecnológicas se reducen.
  • Menos impuestos estatales sobre ventas, si baja el consumo.
  • Menos recaudación por renta y cotizaciones, si hay despidos, menos bonus o menor actividad en regiones tecnológicas.

Esto es especialmente relevante porque las grandes tecnológicas no solo pesan mucho en bolsa, sino que también son empresas muy rentables y con una gran contribución directa e indirecta a la actividad económica.

4. ¿Una rotación sectorial podría compensarlo?

Podría compensar parcialmente, pero no hay garantía de que lo haga completamente.

Una rotación desde tecnología hacia salud, industriales, financieras, utilities, energía, consumo básico o aseguradoras podría mejorar la amplitud del mercado. De hecho, como se ha comentado en Rankia en debates sobre caídas de IA y oportunidades en otros sectores, una salida de dinero de las tecnológicas no implica necesariamente que todo el mercado tenga que caer igual.

Pero hay varios límites:

  • El tamaño importa Si las megacaps tecnológicas pierden mucha capitalización, otros sectores tendrían que subir muchísimo para compensarlo en términos agregados.
  • No todos los sectores tienen el mismo peso en los índices Aunque suban sectores defensivos, su capacidad de compensar una caída de las grandes tecnológicas puede ser limitada.
  • No todos tienen el mismo perfil económico Tecnología e IA concentran márgenes elevados, crecimiento de beneficios, inversión, productividad y empleos cualificados. Una rotación hacia sectores defensivos puede estabilizar carteras, pero no necesariamente replica el mismo dinamismo económico.
  • Puede haber ventas forzadas o efectos mecánicos Si la caída afecta a ETFs, fondos pasivos, estrategias apalancadas o carteras con exceso de concentración, el movimiento puede amplificarse.

5. El matiz importante: no toda caída tecnológica sería sistémica

Hay que distinguir entre tres escenarios:

  • Corrección de valoración: caen múltiplos porque las expectativas de IA estaban demasiado altas, pero los beneficios siguen creciendo. Impacto negativo, pero probablemente manejable.
  • Pinchazo de burbuja sectorial: caen precios, beneficios esperados e inversión. Impacto mucho más serio.
  • Contagio macrofinanciero: caída tecnológica + pérdida de empleo + menor consumo + restricción crediticia. Este sería el escenario verdaderamente peligroso.

Por tanto, no basta con mirar cuánto cae el Nasdaq. Hay que mirar si la caída se transmite a beneficios, empleo, inversión, crédito y confianza.

Conclusión

Sí: un desplome de las compañías de IA y tecnología podría erosionar significativamente la riqueza financiera de los ciudadanos estadounidenses, reducir el consumo y afectar a la recaudación fiscal.

Una rotación hacia otros sectores ayudaría a amortiguar el golpe y podría generar oportunidades fuera de las megacaps, pero no necesariamente bastaría para compensar el impacto total si la caída es profunda. La razón es que el sector tecnológico no solo pesa mucho en los índices, sino que ha sido uno de los principales motores de beneficios, confianza, productividad, inversión y creación de riqueza en EE. UU.

Dicho de otra forma: el problema no sería solo que bajen unas acciones caras; el riesgo es que, por su tamaño y centralidad, una caída fuerte de la tecnología se convierta en un shock de riqueza, confianza y actividad económica.

Fuentes

Contenido generado por Rankito, el asistente IA de Rankia. Puede cometer errores. Considera verificar siempre la información importante.

#344414

Re: Pulso de Mercado: Intradía

Pero reside un gran poblema el auge tecnologico de las empresas ligadas a la IA es el responsable casi en su totalidad del crecimiento del PIB en la economia de USA si se diluye y el escenario geopolitico no se le da carpetazo supondria un desfase negativo en el crecimiento economico de USA practicamente nulo pero a la vez con una inflacion del 3% esto sencillamente seria una Estanflacion y tanto el mercado de bonos como el de bolsa no lo acogerian con entusiasmo 
#344415

Re: Pulso de Mercado: Intradía

Sí, es un escenario perfectamente plausible, aunque yo lo llamaría más bien “estanflación suave” que estanflación clásica. No estaríamos hablando necesariamente de una recesión profunda al estilo años 70, sino de una combinación incómoda: crecimiento real muy bajo o cercano a cero, inflación aún alrededor del 3% y una Reserva Federal con poco margen para actuar.

La clave está en que los dos grandes soportes recientes de Estados Unidos han sido el consumo y el impulso tecnológico, especialmente todo lo relacionado con la inteligencia artificial. Si el mercado empieza a pensar que la IA va a tardar más en traducirse en productividad, beneficios reales o retornos sobre la inversión, podría producirse una revisión de expectativas bastante importante.

Además, la bolsa estadounidense está muy concentrada. El sector tecnológico representa aproximadamente el 39%-40% del S&P 500, las grandes megacaps tecnológicas concentran cerca de un tercio del índice y los semiconductores ligados a IA han alcanzado un peso muy elevado dentro del mercado. Eso hace que una pérdida de impulso en IA no sea un problema sectorial menor, sino un riesgo sistémico para los índices estadounidenses.

Si a eso se suma una geopolítica sin resolver —energía, rutas comerciales, aranceles, materias primas, cadenas de suministro o gasto en defensa—, el resultado puede ser justo el más incómodo para los bancos centrales: menos crecimiento, pero inflación que no baja lo suficiente.

¿Por qué sería un problema para la Fed?

Con una inflación cercana al 3%, la Fed no tendría vía libre para recortar tipos de forma agresiva, porque su objetivo sigue siendo el 2%. Pero si el crecimiento se acerca a cero, mantener tipos altos durante demasiado tiempo también aumentaría el riesgo de deterioro económico.

Ese es el dilema típico de una estanflación suave:

  • Si baja tipos demasiado pronto, puede reavivar la inflación.
  • Si mantiene tipos altos, puede enfriar más la economía y dañar beneficios empresariales.
  • Si la geopolítica presiona energía o materias primas, la inflación puede seguir pegajosa aunque la demanda interna se debilite.

Reacción probable del mercado de bonos

En bonos, la reacción no sería uniforme. Dependería mucho del tramo de la curva.

1. Bonos a corto plazo

Los bonos de corto plazo podrían beneficiarse si el mercado empieza a descontar recortes de tipos por el frenazo del crecimiento. Es decir, si la economía se acerca al estancamiento, los inversores comprarían deuda corta esperando una Fed más dovish.

Pero el problema es que una inflación en torno al 3% limitaría esa caída de rentabilidades. La Fed podría recortar algo, pero difícilmente tendría margen para volver rápidamente a tipos muy bajos si la inflación no converge al 2%.

2. Bonos a medio plazo

Probablemente sería la zona más razonable de la curva. Las duraciones medias permiten capturar cupones atractivos sin asumir tanto riesgo como en los vencimientos largos. En un escenario de crecimiento débil pero inflación persistente, el inversor en renta fija tendería a valorar más el ingreso recurrente que una gran apuesta a fuertes bajadas de tipos.

3. Bonos a largo plazo

Los bonos largos serían los más delicados. En teoría, un crecimiento muy débil debería favorecer a la deuda pública. Pero si la inflación se mantiene cerca del 3%, el déficit fiscal sigue elevado y aumenta la prima de riesgo geopolítica, los inversores podrían exigir más rentabilidad para comprar deuda a largo plazo.

Por tanto, podría darse una situación de curva más empinada: los tipos cortos bajan algo por expectativas de recortes, pero los tipos largos se mantienen altos o incluso suben por inflación, deuda pública y prima temporal.

En resumen para bonos:

  • Mejor perfil relativo: bonos cortos e intermedios.
  • Más riesgo: bonos largos si repuntan las primas por inflación, déficit o geopolítica.
  • Crédito corporativo: preferencia por grado de inversión y balances sólidos.
  • High yield: más vulnerable si el crecimiento se estanca y suben los impagos esperados.

Reacción probable de la bolsa estadounidense

La bolsa podría sufrir, pero no necesariamente de forma homogénea. El impacto dependería de si el mercado interpreta la pérdida de impulso de la IA como una simple pausa o como una burbuja de expectativas excesivas.

1. Riesgo principal: valoraciones tecnológicas

El mayor riesgo estaría en las compañías cuyo precio descuenta crecimientos extraordinarios durante muchos años. Si el mercado empieza a exigir pruebas más claras de monetización de la IA, podrían comprimirse los múltiplos.

Los segmentos más sensibles serían:

  • semiconductores ligados a IA;
  • infraestructura de centros de datos;
  • software con múltiplos muy exigentes;
  • compañías de crecimiento sin beneficios claros;
  • empresas muy dependientes de financiación barata.

El problema no sería solo que bajaran los beneficios esperados, sino que con tipos reales todavía relativamente altos y una inflación pegajosa, el mercado estaría menos dispuesto a pagar múltiplos elevados por beneficios futuros.

2. S&P 500: índice fuerte, pero concentrado

El S&P 500 podría dar una imagen engañosa. Si unas pocas megacaps tecnológicas aguantan, el índice puede resistir aunque el mercado amplio esté flojo. Pero si esas mismas compañías corrigen, el efecto sobre el índice sería muy importante por su enorme peso.

Por eso, en ese entorno convendría mirar no solo el S&P 500 ponderado por capitalización, sino también el S&P 500 equiponderado, que refleja mejor la salud media de las compañías estadounidenses.

3. Sectores que podrían resistir mejor

En una estanflación suave suelen comportarse relativamente mejor las empresas con poder de fijación de precios, baja deuda, ingresos recurrentes y demanda poco cíclica.

Podrían tener mejor comportamiento relativo:

  • salud;
  • defensa;
  • infraestructuras;
  • industria de calidad;
  • energía, si la inflación viene por tensiones geopolíticas o petróleo;
  • compañías con dividendos sostenibles y balances sólidos.

4. Sectores más vulnerables

En cambio, podrían sufrir más:

  • consumo discrecional, si se debilita el consumidor;
  • small caps endeudadas;
  • inmobiliario cotizado, sensible a tipos altos;
  • bancos regionales, si aumenta el estrés crediticio;
  • tecnológicas de crecimiento extremo;
  • empresas cíclicas con márgenes presionados.

Conclusión

Sí, una pérdida de impulso del auge de la IA, combinada con una geopolítica tensa y una inflación estancada cerca del 3%, podría llevar a Estados Unidos a un escenario de crecimiento casi nulo con inflación persistente. No sería necesariamente una estanflación severa, pero sí un entorno bastante incómodo para la Fed y para los mercados.

En ese caso, el mercado de bonos probablemente favorecería más las duraciones cortas e intermedias que los bonos largos, mientras que en bolsa habría más dispersión: presión sobre tecnología cara y valores muy dependientes de expectativas futuras, y mejor comportamiento relativo de compañías defensivas, de calidad, con caja, poder de precios y balances sólidos.

La idea práctica sería: menos mercado “todo sube por IA y liquidez” y más mercado de selección, calidad, control de duración y diversificación real.

Contenido generado por Rankito, el asistente IA de Rankia. Puede cometer errores. Considera verificar siempre la información importante.

#344416

Re: Pulso de Mercado: Intradía

 Cuando las barbas de tu vecino veas cortar por las tuyas a remojar

Ese vecino tiene un nombre Alemania 

 Alemania acaba de presentar sus Presupuestos para 2027 y el mensaje es inequívoco: la primera economía de Europa ha decidido que la prioridad ya no es ampliar el Estado del bienestar, sino reforzar su capacidad de defensa. 

 El Gobierno alemán prevé aumentar el gasto en Defensa en torno a un tercio, mientras introduce ajustes en otras áreas del presupuesto, entre ellas sanidad y educación. El objetivo es responder al nuevo escenario geopolítico, marcado por la guerra en Ucrania, la presión de la OTAN para elevar el esfuerzo militar y un entorno internacional mucho más inestable que hace solo unos años. 

 Este cambio supone un giro histórico para un país que durante décadas pudo dedicar menos recursos a su ejército gracias al paraguas de seguridad proporcionado por Estados Unidos. Ahora Berlín considera que la seguridad nacional exige una inversión muy superior, aunque ello obligue a tomar decisiones difíciles en otras partidas presupuestarias 

Mientras Trump aplaude a España ante la promesa que van incrementar el gasto en defensa en base a los deseos de Trump a si somos los españoles hay que complacer al emperador