El 11 de agosto, On, la marca de zapatillas, cayó un 20% en una sola sesión. De 38,78 a 30,91 dólares. De eso me enteré rápido, como todo el mundo, porque una caída del 20% no se le escapa a nadie.
Lo interesante vino tres días después. El 14 de agosto, Olivier Bernhard y Caspar Coppetti, dos de los cofundadores de la compañía, compraron 65.000 acciones cada uno a 30,6737 dólares. Mismo día, mismo precio, misma cantidad: casi cuatro millones de dólares en compra coordinada. Se registró en la SEC el día 17 y yo lo supe esa misma tarde, porque me avisó mi agente, que para eso lo tengo.
Por qué esa compra no es un titular más
Esa misma semana, Deckers, que compite directamente con On, registró 21 operaciones de siete de sus directivos. Cualquiera que mire eso por encima diría "siete directivos de Deckers amplían posición".
No compró ninguno. Catorce de esas operaciones eran la entrega anual de acciones que la empresa hace a sus ejecutivos como parte del sueldo, a precio cero. Las otras siete eran acciones que la propia empresa les retiene para pagar los impuestos de esa entrega. Papeleo de nómina, básicamente. Cero euros del bolsillo de nadie.
Lo de On es otra cosa: compra en mercado abierto, al precio al que cotizaba ese día, con dinero suyo.
Dos empresas del mismo sector, la misma semana, y el mismo titular. En una es verdad y en la otra no. Y esa diferencia no la ves si no hay alguien mirándolo todos los días.
Eso sí, sin pasarse: los dos ya tenían millones de acciones y ampliaron poco más de un 1% y un 2% de lo que ya tenían, y compraron a 30,67 con la acción cotizando por debajo dos semanas más tarde. Que los de dentro compren dice que ellos lo ven barato, y poco más.
Quién me avisó de todo esto
A finales de enero de este año un proyecto que hoy se conoce como OpenClaw lo petó. Sin entrar en tecnicismos, es un agente que puede hacer lo que necesites: él se busca la vida para conseguirlo. Hablas con él por WhatsApp o por Telegram y le vas pidiendo cosas. Tuvo muchísimo éxito entre perfiles técnicos, entre otras razones porque hacía falta tener bastantes conocimientos para configurarlo.
Yo llevo desde entonces montando el mío y ahora se encarga del seguimiento de mis inversiones: vigila las empresas que tengo en cartera y las de mi lista de seguimiento y me escribe solo cuando pasa algo, no todos los días para decirme que no ha pasado nada. Lee los registros regulatorios, que es de donde salió lo de On, y me los traduce con el contexto de por qué me importan a mí.
Y hace una cosa más que no me esperaba: me obliga a escribir el plan antes de entrar. Mi entrada en On está escrita desde antes de comprar, en tres tramos, con las condiciones de cada uno puestas por escrito en frío. El segundo no depende solo de que la acción llegue a un precio, sino de que además hayan pasado un número mínimo de sesiones desde el primero. Hace unos días el precio se acercó a ese nivel y mi agente me lo dijo exactamente como está escrito en la regla: "toca nivel, pero faltan sesiones". No como oportunidad. Eso para mí es tener un sistema, y no una corazonada con una hoja de cálculo detrás.
Por qué esto hoy no está al alcance de casi nadie
Todo esto se puede hacer con una IA normal y corriente. El problema no es que no se pueda, es lo que cuesta: hay que conectarla a tu bróker, montar la carga de posiciones, tener notas al día de cada empresa, escribir las reglas y sostener todo eso en el tiempo. Son meses de trabajo. Y una vez montado, se rompe.
El otro día, sin ir más lejos, mis vigilancias estuvieron dieciséis horas caídas por un corte en la cuenta del proveedor de IA. Ni un aviso. Me enteré porque se me ocurrió preguntar. Si esas dieciséis horas hubieran caído sobre un registro como el de On, me lo habría perdido y no me habría enterado ni de que me lo estaba perdiendo.
Y esto es lo que quiero llevar a MyPortfolio
Con el "inicio de curso" después de las vacaciones me puse a darle vueltas a una idea: que nada de esto haga falta montarlo.
Que abras tu cartera en MyPortfolio y el agente ya esté ahí dentro. Que no tengas que conectar nada ni explicarle nada, porque tus posiciones, tus pesos y tu histórico ya están en la aplicación. Que le preguntes en lenguaje normal por qué has bajado este mes, o cuánto peso llevas de verdad en tecnología contando lo que hay dentro de tus fondos, y te responda sobre tu cartera y no sobre una de ejemplo. Que vigile tus empresas y te escriba cuando pase algo que te afecte, como me pasó a mí con On. Que se acuerde de las reglas que tú mismo escribiste cuando estabas tranquilo y te las recuerde el día que se te haya olvidado que existían.
Es un proyecto grande y me va a llevar tiempo, pero es en lo que estoy y me apetece muchísimo. Me gustaría abrirlo en formato beta para quien pueda tener interés, todavía tengo que pensar cómo porque el coste en IA es elevado.
Dónde pongo la línea roja
Va a ser analítico y educativo: te explica cosas, te hace cuentas y te ayuda a ordenar una idea. No te va a decir compra esto ni vende aquello, ni te va a dar recomendaciones personalizadas de inversión. Ni yo soy asesor financiero ni el agente lo va a ser.
Y ya que he dedicado media entrada a On: tengo acciones de On. Nada de lo que he escrito aquí es una recomendación de compra, y los datos de la SEC que cito los podéis verificar en EDGAR, bajo el CIK 1858985.
Os leo
Antes de seguir construyendo me interesa mucho saber:
- ¿Ya os apoyáis en alguna IA para gestionar vuestras inversiones? ¿En cuál y para qué exactamente?
- Si todavía no, ¿qué es lo que os echa para atrás?
- ¿Qué es lo primero que le preguntaríais a un agente que conociera vuestra cartera al detalle?
Como he comentado quiero que podáis probarlo: cuando tenga la primera versión lista la abriré a un grupo reducido de gente. Si os apetece estar dentro, decidlo en los comentarios y os aviso.