FERNANDO ESTEVE MORA
1.- Se podría decir que para muchos ya es "oficial". Que, a tenor de los exitosos resultados de la salida a bolsa de SpaceX para captar recursos de inversores no institucionales, puede decirse sin temor a equivocarse que la economía de los EE.UU. (y con ella y por "contagio" el resto del mundo) está otra vez, por tercera vez en un cuarto de siglo, en una situación de burbuja especulativa. Y no, no se debe esa apreciación a la cuantía de la cantidad de dinero que SpaceX pedía al "mercado" (nada menos por cierto que 85.000 millones de dólares a un precio de salida de 135$ por acción, que la realidad superó, sino lo que esto venía a suponer, y es que SpaceX "valdría" al menos sobre el papel nada menos que un billón ochocientos mil dólares, unas 93 veces sus ingresos anuales), dinero que el mercado le ha dado con creces, sino al "curioso" hecho de que SpaceX no es hoy rentable (sus pérdidas el año pasado ascendieron a 5000 millones de $, aunque sólo sus pérdidas en su división de IA -xIA- ascendieron a más de 6.300 millones de $), ni nadie puede pensar que lo vaya a ser ni en un futuro cercano con proyectos de ciencia ficción como la colonización de Marte o la construcción de centros de datos en la Luna. Es el caso que SpaceX no está sola: la acompañan hoy por hoy el resto de empresas norteamericanas dedicadas a producir y vender IA. Pronto Anthropic y Alphabet, dos grandes en el mundo de la IA seguirán los pasos de Space X solicitando al mercado cantidades también astronómicas de dinero, y al igual que pasa con SpaceX su rentabilidad presente es negativa, y su rentabilidad futura esperada al menos en el medio plazo es más que cuestionable.
Y es que, aunque "se espera que los ingresos de las empresas del mundo de la IA crezcan un 15% anualmente, y aún haciendo el supuesto irreal de que no hay costes de modo que ese ingreso adicional esperado son los beneficios esperados de esas empresas de susu inversiones adicionales en centros de datos, entonces incluso aceptando esos supuestos extremadamente optimistas, el rendimiento sobre la inversión que ellos implican es muy negativo excepto para Amazon
1.- Se podría decir que para muchos ya es "oficial". Que, a tenor de los exitosos resultados de la salida a bolsa de SpaceX para captar recursos de inversores no institucionales, puede decirse sin temor a equivocarse que la economía de los EE.UU. (y con ella y por "contagio" el resto del mundo) está otra vez, por tercera vez en un cuarto de siglo, en una situación de burbuja especulativa. Y no, no se debe esa apreciación a la cuantía de la cantidad de dinero que SpaceX pedía al "mercado" (nada menos por cierto que 85.000 millones de dólares a un precio de salida de 135$ por acción, que la realidad superó, sino lo que esto venía a suponer, y es que SpaceX "valdría" al menos sobre el papel nada menos que un billón ochocientos mil dólares, unas 93 veces sus ingresos anuales), dinero que el mercado le ha dado con creces, sino al "curioso" hecho de que SpaceX no es hoy rentable (sus pérdidas el año pasado ascendieron a 5000 millones de $, aunque sólo sus pérdidas en su división de IA -xIA- ascendieron a más de 6.300 millones de $), ni nadie puede pensar que lo vaya a ser ni en un futuro cercano con proyectos de ciencia ficción como la colonización de Marte o la construcción de centros de datos en la Luna. Es el caso que SpaceX no está sola: la acompañan hoy por hoy el resto de empresas norteamericanas dedicadas a producir y vender IA. Pronto Anthropic y Alphabet, dos grandes en el mundo de la IA seguirán los pasos de Space X solicitando al mercado cantidades también astronómicas de dinero, y al igual que pasa con SpaceX su rentabilidad presente es negativa, y su rentabilidad futura esperada al menos en el medio plazo es más que cuestionable.
Y es que, aunque "se espera que los ingresos de las empresas del mundo de la IA crezcan un 15% anualmente, y aún haciendo el supuesto irreal de que no hay costes de modo que ese ingreso adicional esperado son los beneficios esperados de esas empresas de susu inversiones adicionales en centros de datos, entonces incluso aceptando esos supuestos extremadamente optimistas, el rendimiento sobre la inversión que ellos implican es muy negativo excepto para Amazon
Si estas empresas necesitan generar . digamos que, un rendimiento de un 10% en sus inversiones, tendrían que encontrar cómo obtener unos ingresos adicionales anuales de entre 2,5 y 5 billones de dólares. Y eso es mucho pedir para un grupo de empresas que en la actualidad generan ingresos de tan sólo 1,5 billones de dólares anualmente". (1)
¿Una burbuja especulativa "de libro" en el mundo, o mejor, ecosistema de la IA, pues?
(Nota: el "mundo" de la IA incluye no sólo a las empresas que "hacen" modelos de IA, sino también a las empresas que producen la tecnología necesaria para hacerlos, como los microchips de alta tecnología que hace Nvidia, y los hiperescaladores que ofrecen servicios de cloud computing y de gestión de datos para las empresas que requieren una amplia infraestructura para el procesamiento y el almacenamiento de datos a gran escala, como Amazon web Services, IBM Cloud, Google Cloud, Microsoft Azure, y otras)
2.- Pero lo primero es lo primero, y es el definir que es una burbuja especulativa. Se dice que un mercado está en una burbuja especulativa si en ese mercado no funcionan los mecanismos de autocorrección típicos o característicos de los mercados. Que ¿cuáles son esos mecanismos autocorrectivos o equilibradores?, pues muy sencillo: son aquellos que aseguran que si por cualquier circunstancia se asiste en un mercado a una situación de desequilibrio en que la oferta no es igual a la demanda, el mecanismo de precios actúa de modo que se produzca la convergencia de la oferta con la demanda, se retorne pues al equilibrio. Así, si por ejemplo la demanda de un bien crece y se hace mayor que la oferta, la respuesta equilibradora del mercado es que suba el precio. Ello actúa tanto sobre la demanda: disminuyéndola, como sobre la oferta: aumentándola, de modo que el mercado se reequilibra.
Por contra, en una situación de burbuja no sucede esto. Si la demanda de un activo o de un bien crece por las razones que sea, por ejemplo a consecuencia de un cambio tecnológico, el mercado de ese activo responde haciendo subir su precio, pero esto en lugar de desincentivar a los demandantes, les estimula a demandar aún más porque anticipan que los precios van a subir aún más en el futuro (se viola así la Ley de la Demanda, que establece que la cantidad demandada de un bien o de un activo disminuye al subir su precio). Sin embargo, no basta con esto para dar lugar a una burbuja. Es necesario adicionalmente que, a la vez, suceda que al subir el precio la cantidad ofertada crezca menos de lo que crece la cantidad demandada al subir el precio aunque sólo sea porque los oferentes la reducen esperando aprovecharse de que los precios suban aún más. En una situación de burbuja, en suma, el mecanismo de los precios falla como como mecanismo de autocorrección de los desequilibrios en los mercados. La consecuencia de que el valor de mercado de los activos y de las empresas que los poseen en una situación de burbuja especulativa crece desmedidamente (Alan Greenspan, presidente por aquel entonces de la Reserva Federal, habló de una exuberancia irracional para referirse a la burbuja del mercado inmobiliario en 2007) de modo deja de guardar relación con su esperada rentabilidad interna propia, con su valor "fundamental". Y ahí está el verdadero problema pues una inversión cuya rentabilidad presente sea negativa puede tener un alto valor económico real o "fundamental" , o sea, sin ser el resultado de una burbuja, si existen razones sólidas para estimar que su hoy desconocida rentabilidad real futura va a ser elevada.
3.- ¿Está, pues, el mercado del ecosistema IA en una situación de burbuja especulativa? La respuesta, como acaba de señalarse está en íntima conexión con la respuesta a la cuestión de si el mercado está o no sobrevalorando la rentabilidad futura de las empresas centrales en ese ecosistema, las que generan modelos de IA. No es fácil el responder a ninguna de estas preguntas. Y es que todo en este mundo de la IA está sujeto a la hipérbole. El grandilocuente relato, auténticamente de ciencia-ficción que envuelve a todo lo que se refiere a la IA, tanto si se apunta a la pesadilla o a la utopía, dificulta su consideración objetiva, pausada, la propia de la oikonomia, de una "economía de andar por casa".
Veamos, las empresas que están haciendo sistemas o modelos de IA operan como toda otra empres en una economía capitalista por lo que su objetivo es sacar dinero, generar beneficios. Y, para ello, y como cualquier otra empresa han de vender su "producto" a clientes ya sean consumidores finales y, sobre todo, a otras empresas. Pues bien, el negocio de la IA se basa en que es una tecnología de uso general tan transformadora que prácticamente todas las empresas de una economía acabarán usándola, es decir acabarán comprando IAs porque ello o les vendrá muy bien a sus cuentas de resultados. Y la razón de ellos es que, gracias al uso de la IA, aumentará su productividad.
¿Cuánto? Obviamente no se sabe de cierto porque eso si sucede lo hará en el futuro, siempre desconocido. Las expectativas más optimistas de los CEOs corporativos estiman que "que las ganancias de productividad cumulativas han sido del orden del 0,3% al 1% por año. Para los próximos tres años, estiman que esas ganancias de productividad se acelerarán hasta el 1,4%, siendo los ejecutivos de EE.UU. y del Reino Unido más optimistas que los de Alemania y Australia . Estas ganancias de productividad , así lo prevé, serán conseguidas eliminando empleos. Los líderes empresariales esperan que las plantillas de sus empresas caiga un 0,7% en los próximos tres años" . Sin embargo, " en los últimos tres años, los mismos ejecutivos no han visto ningún impacto de la incorporación de la IA sobre el empleo. Por lo que todo son expectativas" (2). El resultado es que "en tanto que el 75% de los individuos encuestados en este survey reportaron un incremento en la productividad, sólo el 13% de las organizaciones para las que trabajaban dijeron que habían visto ganancias significativas como resultado de la adopción de la IA" (https://tech.yahoo.com/ai/articles/ai-cutting-hours-office-creating-100000614.html, Los Angeles Times, 12/6/2026).
O sea, que, de momento, esas ganancias de productividad distan ya de ser tan elevadas como se esperaba. La razón que se suele argüir como explicación acude al hecho comprobado de que cualquier nueva tecnología requiere siempre de tiempo para que sus usuarios la acomoden en sus prácticas y aprendan cómo sacar partido de ella. Quizás esto explique el que, inesperadamente, se ha comprobado que, al menos en EE.UU., "las empresas de más de 50 empleados no han mostrado un mayor uso de la IA desde el segundo cuatrimestre del año pasado" , sencillamente lo que quizás estaría pasando es que todavía no sabrían qué hacer con ella. De igual manera, se ha comprobado en el estudio comentado en el párrafo anterior que " más de dos tercios de los ejecutivos usan regularmente de IAs, pero su uso de media asciende a 1,5 horas a la semana solamente". Cabría pensar, y así lo piensan los optimistas en un futuro sin burbuja para la IA, que conforme pase el tiempo, en el futuro, su uso crecerá y las ganancias en productividad se harán finalmente realidad.
Sin embargo, y adicionalmente, los investigadores se han visto crecientemente sorprendidos por la aparición de efectos contrarios o de contraproductividad asociados a la adopción de la IA , efectos digamos que inesperados. Destacan aquí, por un lado, lo que se conocer como "alucinaciones", ficciones que se inventan o crean de modo inherente y de modo más que proporcional al tamaño de la tarea los propios modelos de IA, lo que obliga a las empresas a realizar tareas de supervisión y control del trabajo que hace la IA. O sea, que -¡qué curioso!- la IA requiere también del uso de capataces y controladores, lo que limita esas ganancias de productividad esperadas: "Un nuevo survey de individuos que usan IAs en el sector administrativo ha encontrado que ello les hizo más productivos ahorrándoles a cada uno unas 11 horas a la semana. Pero a la vez, han tenido que dedicar más de seis horas semanales de media a lo que se conoce como "botsitting", es decir, el control y corrección del output de las IAs", corrigiendo errores y reestructurando las instrucciones, El survey encuestó a 6000 trabajadores digitales en los EE.UU. el Reino Unido Y Australia". Un segundo efecto contrario es lo que se conoce como workslop, que quizás podría traducirse como "escurrir el bulto". Investigadores de las universidades de Harvard y Stanford han encontrado que "los empleados están usando de las herramientas de IA para generar trabajaos de bajo esfuerzo pero aparentemente pasables que acaban generando más trabajo a sus compañeros. En las redes sociales, que cada vez están más saturadas con post de baja calidad generados con IA, se conoce a estos contenidos como IA-slop. En el contexto de la actividad laboral, nos referimos a este fenómeno como workslop. Definimos el workslop como el trabajo producido usando IA que formalmente pasa por ser o se enmascara como un buen trabajo pero que en el fondo, su contenido carece de sustancia como para representar un avance significativo en la realización de una tarea" (Harvard Business Review, 25/9/2025, https://hbr.org/2025/09/ai-generated-workslop-is-destroying-productivity). En conclusión se tiene que aqunque los informes aseguran que la adopción de la IA supone unas significativas ganancias en la productividad personal, pocas empresas parece que están consiguiendo trasladar esas ganacias a las cuentas de resultados y a sus tasas de crecimiento.
Hay,además, al margen de los datos empíricos, un argumento que cuestiona de raíz la capacidad de las empresas productoras de modelos de IA de apropiarse de una parte sustancial del valor de las ganancias de la productividad esperadas en el escenario más optimista. (No es lo mismo por cierto una ganancia en la productividad física que el valor monetario de esa ganancia de productividad, cosa que a menudo se olvida dado que si las empresas aumentan sus niveles de producción gracias a la IA es previsible que el precio al que los venden caiga). La parte del valor de lo que las empresas produzcan gracias a su adopción de la IA que acaben quedándose las empresas que la hacen dependerá de muchos factores entre los que destaca la competencia entre modelos de IA que se prevé dura a tenor de la abundancia de actores en ese mercado en la medida que la IA se ha convertido en producto estratégico para los estados.
Y, last but not least, un asunto elemental, y es que los beneficios de las empresas que venden IA no sólo dependen de los ingresos por ventas asociadas a su creciente uso en la economía, los costes de producción y generación importan. Y estos son muy elevados y crecientes. Los costes de construcción de los centros de datos así como los costes de entrenamiento e inferencia, de la elaboración de modelos de IA son muy elevados, y a lo que parece, crecientes dado que la complejidad cada vez mayor de los modelos de IA exige de tecnologías (chips) cada vez de mayor capacidad de modo que la tecnología de generación de IA sufre de una depreciación rapidísima.
La rentabilidad de las empresas de IA dista de estar garantizada aún en el caso de que sus ingresos crezcan en la medida que puedan quedarse con una buena parte del valor de las ganancias de productividad de las empresas que utilicen sus productos. Noah Smith ha hablado así de un posible escenario para el sector de la IA semejante a las compañías aéreas: empresas grandes pero con rentabilidad reducida, de futuro nunca seguro. "Justo igual que las aerolíneas modernas, las empresas generadoras de modelos de IA operan en un sector con elevados costes de capital, tecnologías complejas y pocos actores grandes. A pesar de estas barreras, las aerolíneas han operado siempre on márgenes de beneficios bajos. La competencia brutal siempre ha llevado los precios hacia los costes marginales. Si los modelos de IA acaban homogeneizándose (es decir, si los usuarios pueden fácilmente saltar de entre modelos similares de IA de diferentes proveedores) las empresas de IA se meterán en guerras de precios brutales" (3) lo que obviamente significa tasas de rentabilidad previsiblemente bajas o muy bajas para las empresas que producen modelos de IA
Y, last but not least, un asunto elemental, y es que los beneficios de las empresas que venden IA no sólo dependen de los ingresos por ventas asociadas a su creciente uso en la economía, los costes de producción y generación importan. Y estos son muy elevados y crecientes. Los costes de construcción de los centros de datos así como los costes de entrenamiento e inferencia, de la elaboración de modelos de IA son muy elevados, y a lo que parece, crecientes dado que la complejidad cada vez mayor de los modelos de IA exige de tecnologías (chips) cada vez de mayor capacidad de modo que la tecnología de generación de IA sufre de una depreciación rapidísima.
La rentabilidad de las empresas de IA dista de estar garantizada aún en el caso de que sus ingresos crezcan en la medida que puedan quedarse con una buena parte del valor de las ganancias de productividad de las empresas que utilicen sus productos. Noah Smith ha hablado así de un posible escenario para el sector de la IA semejante a las compañías aéreas: empresas grandes pero con rentabilidad reducida, de futuro nunca seguro. "Justo igual que las aerolíneas modernas, las empresas generadoras de modelos de IA operan en un sector con elevados costes de capital, tecnologías complejas y pocos actores grandes. A pesar de estas barreras, las aerolíneas han operado siempre on márgenes de beneficios bajos. La competencia brutal siempre ha llevado los precios hacia los costes marginales. Si los modelos de IA acaban homogeneizándose (es decir, si los usuarios pueden fácilmente saltar de entre modelos similares de IA de diferentes proveedores) las empresas de IA se meterán en guerras de precios brutales" (3) lo que obviamente significa tasas de rentabilidad previsiblemente bajas o muy bajas para las empresas que producen modelos de IA
Por resumir, son tantas y tan difíciles de satisfacer las condiciones mínimas para que las empresas de IA obtengan una rentabilidad suficiente en el medio plazo que su -digamos que- desaforado comportamiento inversor en la actualidad parece desproporcionado, una característica de toda burbuja especulativa. Así, muchos comentadores y analistas no dudan en asimilar lo que está sucediendo en el mundo de la IA con la burbuja de la vivienda de la primera década de este siglo, con la burbuja de las puntocom de finales del siglo pasado o, incluso, con la burbuja del ferrocarril en los EE.UU. de finales del siglo XIX. Esta idea, la de que estamos asistiendo a la burbuja especulativa de la IA es en sí una especulación, y no es compartida por otros muchos analistas. Yo, no obstante, creo que sí lo es y que, como todas las burbujas especulativas, esta también "pinchará" de modo espontáneo o inducido, lo que sucederá...en un futuro impredecible, si bien todo apunta a pensar que no demasiado lejano. Merece la pena acentuar que el que haya una burbuja en la actualidad en el mercado del ecosistema IA no significa en absoluto que se dude de la relevancia y poder de la IA para cambiar el mundo económico y social, exactamente igual que el estallido de las otras burbujas en nada cuestionaba la relevancia de los ferrocarriles o de internet. Pero lo que importa es predecir las consecuencias en la economía real (o sea, en el PIB y en el empleo) de tal acontecimiento. ¿Tendrá el estallido de la burbuja especulativa del sector tecnológico relacionado con la IA un impacto semejante al que tuvo el estallido de la burbuja especulativa centrada en el sector inmobiliario en 2008? ¿Será la causa de una nueva gran depresión a tenor de la dificultad de usar unas políticas compensatorias exhaustas ahora tras su uso extensivo para afrontar la Gran Recesión? Responder a estas preguntas requiere adentrarse siquiera un poco en la Economía de las burbujas especulativas.
4.- La Economía convencional u ortodoxa siempre ha tenido enormes dificultades para dar cuenta del fenómeno de las burbujas en los mercados de activos. Dados su cimientos teóricos (racionalidad de los agentes y equilibrio y estabilidad del funcionamiento de los mercados) no es nada fácil dar cuenta de una situación en que los agentes se comportan tan irracionalmente (comprando activos por encima de su valor "fundamental") y en que los mercados no castigan de manera inmediata esos comportamientos sino que los estimulan. Los economistas ortodoxos, pese a ello, han elaborado sofisticados "modelos de burbujas racionales" -así los llaman- para tratar de meter a martillazos dentro de sus esquemas tan anómalas situaciones de modo que las burbujas sean al final resultado de comportamientos racionales de los agentes y a la larga beneficiosas para la economía. No me detendré en estos intentos que recuerdan a los de los astrónomos anteriores a Copérnico y a Galileo que trataban de seguir usando de la falsa astronomía ptolemaica que ponía a la Tierra en el centro del universo para explicar lo que se veía realmente en los cielos construyendo modelos astronómicos complicadísimos y fallidos del sistema solar.
Por contra, los economistas heterodoxos, para los cuales la racionalidad de los agentes es un supuesto claramente excesivo como hipótesis de comportamiento de unos agentes en los que las carencias informacionales y los fallos de racionalidad empujan a comportamientos imitativos y de rebaño y también aceptan que en los mercados reales pueden anidar tendencias inestabilizadoras, la existencia de ineficientes burbujas especulativas en los mercados de activos es algo esperable. A la hora de conceptualizarla me serviré de una reciente propuesta de un economista postkeynesiano, Thomas Palley (4).
4.- El punto de partida de Palley es la introducción de un concepto, el de desorden para dar cuenta de un fenómeno como lo es una burbuja especulativa. Para Palley una situación de desorden, ya sea en el circuito o sector real de la economía (donde se producen bienes y servicios) o en el circuito o sector financiero (en el mundo del dinero y de los activos y pasivos financieros). se da cuando se "manifiestan algunas características indeseables o desarrollos o tendencias que se desenvuelven de una manera que, eventualmente, requerirán de alguna forma de reset exógeno" (3) .
Se me ocurre una forma mejor de explicar esto del desorden en el terreno económico. Y es que, al igual que la Economía ortodoxa "tira" o acude a la Física para extraer algunos de sus conceptos básicos (como, por ejemplo, el de equilibrio) en la medida que "piensa" en la economía como si fuera una máquina, un mecanismo; por contra la Economía heterodoxa extrae algunos de sus conceptos de las "ciencias de la vida" para los suyos (por ejemplo, la idea de cambio evolutivo o en el tiempo histórico frente a la idea de crecimiento en un tiempo matemático) en la medida que "piensa" en la economía como un "cuerpo" un sistema vivo. Pues bien, creo que la noción de Palley de desorden económico guarda una clara relación con la idea de desorden en Medicina (a fin de cuentas, como ya se ha dicho varias veces en este blog, la Economía puede verse como la Medicina del "cuerpo" social o económico de la sociedad)
Así, todos sabemos cuando médicamente estamos en una situación de desorden. Vamos al médico, nos manda unos análisis y a resultas de los mismos descubrimos que tenemos el colesterol, la glucosa, la urea o las transaminasas "por la nubes". Alguno o algunos de nuestros órganos o sistemas corporales no están funcionando bien, quizás todavía incluso no hayan entrado en crisis, y su desorden no haya dado origen a una enfermedad, pero de seguir así, sin hacer algo, la crisis, la enfermedad es inevitable.
Una burbuja especulativa en algún o algunos mercados de activos es un claro desorden en el circito o sector financiero de una economía en sus precios que, si no se corrige, acabará estallando en una crisis que puede dar origen a una más o menos grave enfermedad económica en el circuito o sector real, una recesión o una depresión.
Pues bien, de modo semejante al hecho de que unos niveles de colesterol muy elevados se deben a una ingesta excesiva de grasas, es condición necesaria para una burbuja especulativa en los mercados de activos que haya excesivas inyecciones monetarias y/o unos tipos de interés ultrabajos. Y la razón es obvia: una burbuja financiera ha de ser financiada.
5.- Ni qué decir tiene que esa condición de financiación necesaria para la generación de una burbuja especulativa se da en la actualidad. Como consecuencia de las políticas monetarias y fiscales instrumentadas para "salir" de la Gran Recesión originada por el estallido de la burbuja inmobiliaria de 2008 así como de las medidas para hacer frente a los efectos de la pandemia de COVID de 2020-3 ("rescates" bancarios, "Quantitative Easing", facilidades crediticias, emisión de deuda pública,...) las economías han recibido tanto sustanciales inyecciones de liquidez como han operado en un entorno de tipos de interés nominales cercanos a cero.
Esa liquidez excesiva y facilidades crediticias, antes de los cambios estructurales que se han venido en llamar "financiarización", o sea, del cambio cualitativo hacia unos sistemas financieros cada vez más extenso y complejo tras la desregulación de los mercados financieros en la década de 1990, hubiera dado lugar muy probablemente a brutales procesos inflacionistas. Pero no ha sido así, y la razón está en que, como Smith, Marx, Keynes y Harrod señalaron, los mercados financieros han servido de colchón, o mejor, como esponja que ha drenado liquidez de los mercados de bienes y servicios evitando esas crisis inflacionarias de tipo monetario. Es decir que la inflación en los mercados de bienes y servicios se ha trasladado a la inflación en los mercados de activos donde las posibilidades de generación de burbujas especulativas son más elevadas a tenor de la importancia radical que en su funcionamiento en el presente tienen las expectativas que los agentes se formen acerca de la rentabilidad futura de los mismos.
Por supuesto que no es estrictamente necesario que la financiación de una burbuja especulativa proceda en último términos de las políticas monetarias y fiscales expansivas de los gobiernos, también el propio sistema financiero puede financiarla autónoma o endógenamente. Frente a los economistas convencionales, los heterodoxos señalan un hecho evidente que los ortodoxos se niegan a ver, cual es que los bancos no son unos meros intermediarios financieros que canalizan el dinero ahorrado por los ahorradores a los inversionistas, sino que pueden crear endógenamente dinero prestando, o sea, concediendo créditos, sin necesidad de contar con ningún depósito previo. Los agentes pueden financiar una burbuja especulativa simplemente endeudándose.
6.- En atención a esta doble posible financiación, Palley distingue así entre las burbujas especulativas financiadas de modo fundamental vía saldos monetarios y emisión de acciones de aquellas cuya financiación ha sido mediante deuda. Son desordenes monetarios mucho más peligrosos para la economía real los causados por el segundo tipo de financiación que los originados por el primero. Sencillamente ocurre que a los efectos sobre la economía real originados por el pinchazo de una burbuja especulativa habría que sumar los asociados a una deflación de deuda en la medida que los agentes afectados por el pinchazo no sólo sufren por la perdida de valor de sus activos sino que, además, hab de modificar su comportamiento para devolver las deudas en que incurrieron para financiar su compra. Instituciones, bancos y particulares se ven obligados a liquidar activos para obtener liquidez lo cual refuerza la deflación, con los consiguientes efectos adversos sobre el consumo y la inversión en el sector real de la economía.
7.- A este respecto hay que señalar que, afortunadamente, buena parte de la burbuja tecnológica parece haberse financiado fundamentalmente hasta ahora con fondos propios de las empresas (Google, Microsoft, Amazon y Meta no andan faltas de beneficios) y grandes inversores institucionales a partir de sus reservas de liquidez. No obstante, y como lo muestran las salidas al mercado de SpaceX y otras, parece que esa vía se está agotando incluso para ellas, y que la financiación futura a los elevadísimos niveles que parece se van a requerir sólo podría hacerse acudiendo al endeudamiento.
Por otra parte, hay un grupo de empresas que invierten cantidades ingentes en la IA y que no no cuentan con esos beneficios para autofinanciarse y que, en consecuencia, han pedido prestado un montón de dinero para invertir en IA. Este grupo incluye empresas como OpenAI, Anthropic, xAI, CoreWeave. De ellas, Noah smith dice que "si la IA se toma 10 años o más para generar el valor suficiente para devolver todas las deudas en que han incurrido muchas de estas empresas entrarán en bancarrota, y cualesquiera instituciones financieras que les hayan prestado dinero pueden entrar en quebrar o tener serios problemas de solvencia cuando sus créditos de repente se vuelvan incobrables. Y esto puede desencadenar una crisis financiera, incluso si la IA sigue en ascenso y las empresas siguen construyendo centros de datos. Si la IA en sí misma estaría bien, pero la economía, el sistema financiero y un montón de empresas podrían verse muy tocados" (3)
Al ya enorme peso de la deuda de las empresas IA, que se estima que puede llegar a casi un billón de dólares en año y medio, se suma un sistema de ingeniera financiera -la llamada financiación circular- que agravaría y mucho las cosas pues facilitaría el contagio de los problemas financieros que una o unas pocas empresas pudieran tener al conjunto de todas. Lo copio tal cual de la wikipedia: "una preocupación de que las principales empresas de tecnología de IA estuvieran utilizando financiación e inversión circulares para aumentar artificialmente sus valoraciones. Por ejemplo, en septiembre de 2025, Nvidia realizó una inversión de 100 000 millones de dólares en OpenAI, ampliando su participación anterior en la empresa, este acuerdo se realizó con la expectativa de que OpenAI alimentará sus centros de datos adicionales utilizando los chips que había estado comprando a Nvidia, estableciendo un flujo circular de dinero. El 9 de septiembre de 2025, Nvidia firmó un acuerdo de 6300 millones de dólares con el proveedor de servicios de computación en la nube de IA CoreWeave para adquirir la capacidad no vendida del centro de datos hasta el 13 de abril de 2032. Nvidia poseía el 7 % de las acciones de CoreWeave y también suministra chips a la empresa. En octubre, OpenAI adquirió productos electrónicos de AMD valorados en miles de millones de dólares, empresa competidora de Nvidia, para abastecer su desarrollo de IA, en un acuerdo que la convirtió en uno de los mayores accionistas de la compañía. Microsoft que también tenía una participación importante en OpenAI, y Oracle, también firmó un acuerdo de 300 000 millones de dólares con la compañía".(IA Burbuja, wikipedia)
En suma, que si bien todavía la caída de algunas o algunas empresas del mundo IA podría ser contenida, esa posibilidad se va haciendo cada vez menor conforme las inversiones de las empresas en la carrera competitiva en la que están insertas requiere de más fondos y de más fondos financiados con deuda, lo que paralelamente aumenta la probabilidad de que los problemas de cualquier empresa se conviertan en el pinchazo definitivo de la burbuja.
8.- Y esto nos lleva al último de los puntos a tratar en este ya largo post. Y es el de que en qué medida el pinchazo de la burbuja-IA puede devenir en una crisis económica general y en una nueva recesión semejante a la vivida a partir de 2007-8. Palley distingue, a este respecto, el objetivo y tamaño de los activos sujetos a especulación. "Especular al alza en nuevos activos (es decir, en nuevas inversiones) afecta al flujo de adicciones al stock existente de capital, y por lo tanto tiene un impacto más pequeño que si la especulación se dirige a activos ya existente (por ejemplo, el sector inmobiliario o el mercado bursátil) lo que supone transacciones que afectan al stock de capital existente, que tiende a ser grande en relación con la renta, y por consiguiente tiene un impacto elevado" (4)
¿Cómo afectan las burbujas en los precios de los activos a la economía real? La respuesta directa es vía los efectos riqueza sobre el consumo y el efecto de los precios más elevados de las acciones sobre la inversión (vía la q de Tobin) en la medida que cotizaciones más elevadas les permiten a las empresas a acceder al mercado a financiarse en mejores términos. Cuando una burbuja estalla , los tenedores de acciones individuales, que abandonaron sus posiciones líquidas y compraron caro, sufren, pero el efecto económico real de este pérdida de riqueza se ve compensado porque hubo otros, los que les vendieron caro, que se enriquecieron.
Pero, claro está, la medida en que los efectos del pinchazo de una burbuja no sean muy negativos dependerá de (a) si la burbuja se financió sustancialmente con deuda, y (b) si la burbuja ha estado limitada a unos pocos activos. Palley señala que la situación más peligrosa para que el estallido de una burbuja contagie a la economía real es cuando se cumple a la vez que la burbuja se ha financiado con deuda y ha afectado a una buena parte de los activos del mercado.
9.- En principio y a tenor de lo recién dicho, podría concluirse que un estallido de la burbuja de la IA podrías ser asimilado por la economía norteamericana, y por extensión, la economía global en la medida que, con arreglo al análisis de Palley, en la medida en que (a) como se ha dicho, la financiación de la burbuja IA todavía está lejos de poner en riesgo el sistema financiero, y (b) es una burbuja que afectaría a un tipo concreto de activos, las nuevas inversiones en la generación de modelos de IA.
Sin embargo, hay que cualificar esta conclusión en atención a algunos Hechos relevantes. En primer lugar, "el boom de inversión es ya mucho más grande que el boom de inversión en las puntocom de finales de la década de 1990. En 2025, las empresas de EE.UU. invirtieron casi 1,5 billones de dólares en equipamiento y software informático. En el clímax de las puntocom , la cantidad fue de 466 miles de millones de $ o de 829 mil millones en dólares ajustados por la inflación. Los hiperescaladores Microsoft, Alphabet, Amazon, Meta y Oracle planean invertir centenares de miles de millones de dólares en los próximos cinco años en centros de datos para proporcionar el poder de computación para correr estos modelos de IA . Las inversiones en capital se espera que crszcan un 20% anualmen, una tasa de crecimiento nunca vista en este sector" (1)
Y no sólo es el tamaño absoluto de las nuevas inversiones lo que parece desproporcionado, sino que "en torno al 80% del crecimiento en los beneficios corporativos de las empresas no financieras en los EE.UU. proviene de Nvidia y los hiperescalores. El mercado bursátil está crecientemente concentrado en un puñado de títulos relacionados con la IA, que ahora dan cuenta de aproximadamente el 40% de la capitalización del S&P 500 , según datos del Bank of América. La rentabilidad del mercado que salta a los titulares está siendo generada por un pequeña parte de la economía que está sacando rendimientos extraordinario de la pelea de las empresas de IA para construir capacidad de procesamiento. El riesgo entonces es que la economía , el ciclo de beneficios y el mercado bursátil estén apoyándose en el mismo y delgado pilar, de modo que si los rendimientos esperados de las plataformas e infraestructuras de la IA son puestos en duda, la caída puede no limitarse a unos pocos títulos de unos activos tecnológicos extraordinariamente valorados" (1)
Es decir que se ha prosducido una suerte de efecto derrame de forma que la burbuja en la IA está afectando al entero mercado de activos. "Se puede decir que la burbuja es ya incluso más grande en relación a la economía que lo fue la burbuja tecnológica cuando llegó a su máximo en el 2000. De acuerdo con los cálculos de Schiller, el PE (el price earnings ratio) para el entero mercado bursátil está ya en el 39,6, un poco más bajo del nivel que alcanzó en el 2000. Sin embargo, como los beneficios después de impuestos son casi dos veces más elevados como porcentaje del PIB, ello quiere decir que el valor del mercado bursátil en realción a la economía es dos veces más alto de lo que llegó a serlo en el pico de la burbuja tecnológica..La capitalisación actual del todo o el sector corporativo en el mercado asciende a 80 billones de dólares, más de 2,5 veces el PIB. Si los ratios de PE caen y vuelven a sus valores medios en el largo plazo , que están un poco por debajo de 20, ello destruiría cerca de 40 billones de dólares de esa capitalización, lo que supondría una perdida de riqueza para el hogar estadounidense medio de unos 300.000 dólares. La participación de los beneficios tras impuestos en el PIB también caerían a sus niveles de hace un cuarto de siglo, y la pérdida de riqueza sería incluso más grande" (4). La caída en el consumo y la inversión agregados que tales niveles de efecto riqueza negativo supondrían es muy previsible que llevaran a la economía norteamericana a una recesión de mayor magnitud que la que tuvo el estallido de la anterior burbuja la de las hipotecas subprime.
Si todo lo anterior es defendible, parecería de lo más adecuado desde los poderes públicos hacer desde ya todo lo necesario para desincentivar esa bomba económica de relojería en que puede acabar convirtiéndose la burbuja que se está creciendo en el ecosistema IA. Pero resulta obvio que esta perspectiva es completamente ajena a la actual administración norteamericana, por lo que no es demasiado aventurado predecir que la economía norteamericana y con ella la del resto del mundo en mayor o menor grado se encamina con paso seguro hacia una nueva crisis con su consiguiente recesión económica.
Si todo lo anterior es defendible, parecería de lo más adecuado desde los poderes públicos hacer desde ya todo lo necesario para desincentivar esa bomba económica de relojería en que puede acabar convirtiéndose la burbuja que se está creciendo en el ecosistema IA. Pero resulta obvio que esta perspectiva es completamente ajena a la actual administración norteamericana, por lo que no es demasiado aventurado predecir que la economía norteamericana y con ella la del resto del mundo en mayor o menor grado se encamina con paso seguro hacia una nueva crisis con su consiguiente recesión económica.
BIBLIOGRAFIA
(1) Michael Roberts, "AI: just one big trade". Michael Roberts Blog. Blogging from a Marxist Economist", 6/6/2026. (https://thenextrecession.wordpress.com/2026/06/06/ai-just-one-big-trade/)
(2)Ivan Yotzov, Jose Maria Barrero, Nicholas Bloom, Philip Bunn, Steven J. Davis, Kevin M. Foster, Aaron Jalca, Brent H. Meyer. "Firm Data on AI". National Bureau of Economic Research, WORKING PAPER 34836, February 2026
(3) Noah Smith, " The AI bust scenario that no one is talking about". Noahpinion, 6/12/2025. https://www.noahpinion.blog/p/the-ai-bust-scenario-that-no-one
(4) Thomas Palley, "THE THEORY OF MONETARY DISORDER: DEBT FINANCE, EXISTING ASSETS, AND THE CONSEQUENCES OF PROLONGED MONETIZED BUDGET DEFICITS AND ULTRA-EASY MONETARY POLICY," Forum of Macroeconomics and Macroeconomic Policies, WORKING PAPER No. 93 • October 2023
5) Dean Baker , The AI Bubble Monitor, Beat the Press, 15/6/2026 (https://cepr.net/publications/ai-bubble-monitor/)