Los datos más dramáticosAhora bien, el informe también nos proporciona una serie de indicadores particularmente llamativos en el peor de los sentidos. La pobreza infantil continúa siendo una de las lacras más importantes y, como ya indicamos la semana pasada en elEconomista.es a raíz de los datos del CES y de Eurostat, la tasa de pobreza infantil se sitúa en torno al 28,4%, afectando a casi 2,6 millones de personas menores de 18 años. Si expandimos el foco a la tasa AROPE, la cifra se dispara hasta cerca del 33,8%.También destaca la cantidad de personas que sufren la llamada "pobreza labora, es decir, aun teniendo un trabajo, se encuentran en riesgo de pobreza y exclusión. Según los datos del informe, el 16,4% de las personas ocupadas se encuentran en esta situación. Si expandimos el marco a las personas desempleadas, la cifra se sitúa en un destacado 55%.El precio del alquiler es, según los datos, uno de los factores clave que determina esta situación. Y es que la tasa de riesgo de pobreza aumenta de forma enormemente significativa entre aquellas personas que son propietarias y aquellas que viven de alquiler. Así, la tasa AROPE de quienes viven de alquiler a precio de mercado alcanza el 43,6%, tras subir 1,2 puntos en el último año. Esta cifra es más del doble que la registrada entre los propietarios de vivienda, que se sitúa en el 19,5%. No cabe olvidarse de que, de acuerdo con los datos revelados por el portal inmobiliario Idealista el pasado febrero, los hogares, de media, destinan un 38% de su renta neta al alquiler. Esto destaca frente a la media europea, que se sitúa, según datos de la comisión, en torno al 19%.Por último, el informe remarca que también existe una importante brecha de género alrededor de la pobreza. Las mujeres presentan una tasa AROPE del 26,8%, frente al 24,5% de los hombres, lo que supone una diferencia de 2,3 puntos porcentuales. Esta brecha se amplía especialmente en colectivos vulnerables como los hogares monoparentales, mayoritariamente encabezados por mujeres.Y es que el informe nos muestra una realidad complicada de la situación española. Pese a ciertos crecimientos a nivel macro, la situación de la ciudadanía española es verdaderamente preocupante, ya que más de una cuarta parte de toda la población se encuentra en riesgo de pobreza, lo que representa, en todos los órdenes, una tragedia. La cara oculta de la economía española: 12,6 millones de personas en riesgo de pobreza