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Rumores de mercado.

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Rumores de mercado.
Rumores de mercado.

CÓDIGO AMIGO

Trade Republic remunera tu efectivo al 3,04% TAE, con intereses pagados mensualmente y liquidez inmediata.

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#1771

Re: Rumores de mercado.

  #LFVN, posible SHORT SQUEEZE; al cerrar por encima de $8.20, hay casi 1.7 millones de posiciones cortas perdedoras, ya que el mínimo anterior de posiciones cortas se registró el 31 de octubre alrededor de ese precio; y desde el 7 de mayo, cuando cotizaba a $5 las nuevas posiciones cortas están pagando al menos una rentabilidad anual de más del 60% con picos por encima de 100%.

Desde abril sube +100%, tiene casi 40% cortos con +10días para cubrir y sin apenas acciones para prestar; además pasó ayer el ex-dividendo y aún así se dispara +20%.

Se está comentando ya como posible SHORT SQUEEZE entre las tendencias en reddit  y stocktwist https://stocktwits.com/symbol/LFVN

No es asesoramiento ni consejo de inversión 
#1772

SpaceX vale menos de la mitad de su objetivo de salida a bolsa de 1,75 billones de dólares.


 
La próxima salida a bolsa de SpaceX apunta a convertirse en una de las mayores operaciones de la historia del mercado, pero no todos los analistas comparten el entusiasmo. Según CNBC, Morningstar considera que la compañía de Elon Musk está significativamente sobrevalorada antes de su debut en el Nasdaq.

Una valoración muy exigente



SpaceX estaría buscando captar alrededor de 75.000 millones de dólares en su OPV, con una valoración objetivo cercana a los 1,75 billones de dólares. Sin embargo, Morningstar sitúa su valoración mediante descuento de flujos en apenas 780.000 millones, lo que supone aproximadamente un 48% menos que la valoración privada de referencia de 1,5 billones.

La firma considera que la salida a bolsa podría no ofrecer el mejor punto de entrada para el inversor minorista. Aunque reconoce que la acción podría comportarse bien inicialmente por el reducido porcentaje de capital flotante, el fuerte apoyo de la banca de inversión y el apetito del mercado por la infraestructura de inteligencia artificial, Morningstar cree que podrían aparecer oportunidades más atractivas más adelante.

El principal riesgo no es que SpaceX sea una mala compañía, sino que el precio de salida descuente demasiadas expectativas antes de que varias líneas de negocio hayan demostrado rentabilidad sostenible.

Starlink sostiene la historia financiera



El brazo de conectividad Starlink generó 3.260 millones de dólares de ingresos en el último trimestre, representando cerca del 69% de la facturación total. Es, además, la parte más sólida de la compañía desde el punto de vista operativo.

Por el contrario, el negocio espacial registró pérdidas operativas de 619 millones de dólares, mientras que la división de inteligencia artificial perdió alrededor de 2.500 millones. En conjunto, SpaceX registró una pérdida neta de 4.280 millones en el último trimestre, tras haber perdido 4.940 millones en 2025.

xAI, una fuente de incertidumbre



Morningstar muestra especial cautela con xAI, al considerar que su ventaja competitiva todavía es difícil de determinar y que podría representar una amenaza material de destrucción de valor para SpaceX si sus inversiones no generan retornos suficientes.

La propia documentación de la salida a bolsa reconoce que la compañía tiene un historial de pérdidas netas y que podría no alcanzar la rentabilidad en el futuro. Además, gran parte de su valor depende del desarrollo de tecnologías novedosas y todavía poco probadas, que exigirán fuertes inversiones durante varios años.

La cuestión central para los inversores será separar la calidad estratégica de SpaceX de la valoración que se pague por ella. Una gran empresa puede convertirse en una mala inversión si se compra a un precio excesivo.

Una OPV con mucho entusiasmo y mucho riesgo



El mercado espera que la demanda inicial sea elevada, especialmente por el atractivo de SpaceX dentro de las megatendencias de espacio, conectividad satelital e inteligencia artificial. También se especula con una rápida entrada en el Nasdaq 100 pocas sesiones después de su debut.

Sin embargo, algunos expertos advierten de que una valoración de 1,75 billones de dólares implicaría un múltiplo cercano a 67 veces ventas, muy superior al de compañías ya rentables y líderes en sus respectivos mercados.

Lectura para los inversores



SpaceX seguirá siendo una de las historias empresariales más atractivas del mercado, pero la OPV llega con una valoración extremadamente ambiciosa. La combinación de pérdidas elevadas, fuerte inversión futura, dependencia de tecnologías no probadas y concentración de control en Elon Musk obliga a exigir un margen de seguridad mayor.

Para inversores de largo plazo, la compañía puede ser estratégica. Para entrar en la OPV, el riesgo es pagar precio de perfección antes de que el negocio haya demostrado que puede convertir su potencial en beneficios recurrentes. 




No importa lo fuerte que pegues, lo importante es mantenerse en pie.

#1773

SpaceX fija en 135 dólares el precio de su OPV.... un timo que saldrá bien para...


Parece que aprovechan la euforia del mercado actual para colocar de manera sobre valorada una empresa mas...

Es lo de siempre o casi siempre, vemos salidas a bolsa caras, que buscan captar todo el dinero posible, e incluso algunas o algunos aprovechan incluso para endeudar mas la empresa en cuestión y rebañar bien el plato desde todos los lados posibles...

Yo siempre he creído que lo mejor es NUNCA acudir a una colocación en bolsa de una empresa, salen caras, salen sin datos certeros, salen con deuda... no salen para regalar la empresa sino para todo lo contrario captar mucho dinero y de manera muy rápida.

En algunos casos, ya hemos visto como empresas que salen a 200 me da igual euros que $,  terminan valiendo apenas 20 años después y las retiran de bolsa por 15.... y en algunos casos para luego otra vez años posteriores volver a sacarla a bolsa, sobre todo esto lo hemos visto en España en numerosas ocasiones.. esas famosa Iberdrola renovables por ejemplo, esas Amadeus que creo recordar hasta en 2 veces fue sacada y luego volvió a cotizar... etc..

Mi conclusión es.... me mantengo alejado de "grandes estrenos"... alguien se cree que una empresa va a sacar sus acciones con un descuento a bolsa?, lo mas lógico pensar es todo lo contrario que la empresa salga extremadamente cara e incluso con una deuda mas alta para rebañar bien el plato que es las "salidas a bolsa".

Saludos.



No importa lo fuerte que pegues, lo importante es mantenerse en pie.

#1776

Re: Rumores de mercado.

 Trade Republic ha sido confirmado como intermediario minorista para la OPV de SpaceX.

Compartiremos más detalles en los próximos días.

Las inversiones implican riesgos.

Email recibido hoy de TR.
#1777

Re: Rumores de mercado.

 parece que se reactiva la subida en LFVN , alguien más está dentro? por compartir ideas de análisis, precio de salida en diferentes niveles, tiempo que puede llevar el posible SHORT SQUEEZE. Además creo es más relevante aún viendo como cae hoy el NASDAQ, gracias 
#1778

Afloran las Banderas Rojas en los mercados


 
Los estrategas de divisas de Citi han endurecido significativamente su visión sobre los mercados financieros. Según el equipo liderado por Daniel Tobon, el indicador interno de sentimiento de riesgo ha pasado de amarillo a rojo, una señal que refleja un aumento de las probabilidades de corrección y una mayor cautela respecto a los activos de riesgo.


El cambio llega apenas una semana después de que Citi rebajara su visión desde verde a amarillo, lo que muestra la rapidez con la que se ha deteriorado la percepción de riesgo en los mercados globales.

Las señales técnicas se deterioran



Entre los factores que justifican este giro destaca el deterioro técnico observado tras las caídas bursátiles registradas el pasado viernes. Citi considera que varios indicadores gráficos han empeorado y que los índices de volatilidad están confirmando ese movimiento.

La entidad también observa una rotación defensiva dentro de la renta variable. En concreto, las acciones de consumo discrecional están perdiendo fuerza frente a las compañías de productos básicos de consumo, un comportamiento que históricamente suele aparecer cuando los inversores buscan reducir riesgos.

Cuando los inversores abandonan sectores cíclicos para refugiarse en negocios más defensivos, suele ser una señal de que aumenta la preocupación sobre el crecimiento económico o sobre los mercados.

Tres riesgos concentran toda la atención



Citi identifica tres grandes focos de riesgo para los próximos días. El primero será la publicación del IPC de Estados Unidos, que podría confirmar nuevas presiones inflacionistas y reforzar las expectativas de tipos de interés más altos.

El segundo es la reunión del Banco Central Europeo, donde los mercados esperan una subida de tipos, aunque existe incertidumbre sobre el mensaje que acompañará a la decisión.
El tercer factor es la evolución del conflicto en Oriente Medio, que continúa siendo una fuente de volatilidad para los mercados energéticos y financieros.

Un escenario favorable para el dólar



Según Citi, la combinación de inflación elevada, bancos centrales más restrictivos y tensión geopolítica podría traducirse en una mayor aversión al riesgo durante las próximas semanas.
En ese contexto, la entidad considera probable que las rentabilidades de los bonos continúen subiendo, un escenario que históricamente suele favorecer al dólar estadounidense frente al resto de grandes divisas.

La advertencia de Citi se suma a otras voces de Wall Street que en los últimos días han alertado sobre un exceso de optimismo en bolsa. La clave ahora será comprobar si el IPC estadounidense y los bancos centrales validan o desmienten esas preocupaciones. 


No importa lo fuerte que pegues, lo importante es mantenerse en pie.

#1779

La inflación podría superar el 4% esta semana. ¿Qué pasará después?


La inflación vuelve a colocarse en el centro del mercado estadounidense. Según MarketWatch, los inversores esperan que el IPC de mayo pueda repuntar hasta el 4,2%, desde el 3,8% anterior, muy por encima del objetivo del 2% de la Reserva Federal. El dato se publicará esta semana y será clave para medir hasta qué punto la nueva Fed de Kevin Warsh está dispuesta a combatir las presiones sobre los precios.

El mercado llega a la cita con una sensibilidad elevada. El sólido informe de empleo de mayo ya provocó presión sobre los valores tecnológicos y un repunte de las rentabilidades de los bonos, reflejando que los inversores empiezan a aceptar que la inflación no se resolverá por sí sola.

Warsh tendrá que marcar distancia con Trump



El presidente Donald Trump sigue reclamando tipos más bajos, pero el mercado de bonos parece enviar el mensaje contrario. Con un mercado laboral resistente y una inflación persistente, Warsh podría verse obligado no necesariamente a subir tipos de forma inmediata, pero sí a abrir la puerta a esa posibilidad.

La rentabilidad del bono estadounidense a 2 años, muy sensible a las expectativas de política monetaria, se sitúa en torno al 4,15%, por encima del rango actual de los tipos oficiales. Esto sugiere que los inversores ya están ajustando sus expectativas hacia una Fed más dura.

El mercado no castigaría necesariamente una Fed prudente pero firme; lo que más preocuparía sería una señal de complacencia frente a una inflación que vuelve a acelerarse.

La IA resiste, pero los tipos son una amenaza



A pesar de la presión sobre los bonos, los inversores siguen mostrando apetito por los valores ligados a la inteligencia artificial. Tras las caídas del viernes, las compañías de semiconductores y memoria rebotaron con fuerza, apoyando al Nasdaq y a varios activos vinculados al ciclo tecnológico.

Sin embargo, el riesgo está en la financiación. Si las rentabilidades de largo plazo siguen subiendo, el despliegue masivo de centros de datos, chips, energía e infraestructura para IA será más caro. El bono a 10 años ronda el 4,55% y el de 30 años vuelve a superar el 5%, niveles que pueden empezar a tensionar las valoraciones de crecimiento.

El mercado teme que la euforia se rompa



El gran temor de algunos gestores es que cualquier factor que cuestione la narrativa de inversión en IA pueda provocar ventas rápidas. El sentimiento hacia el sector sigue siendo muy positivo, pero precisamente por eso el mercado se ha vuelto vulnerable a decepciones.


El conflicto en Oriente Medio, la fuerte subida acumulada del petróleo y la incertidumbre sobre la nueva dirección de la Fed añaden presión a un mercado que sigue dependiendo en gran medida de los grandes ganadores tecnológicos.

La clave de la semana será si Warsh confirma que la Fed sigue comprometida con la estabilidad de precios, incluso si eso implica hablar de nuevas subidas de tipos.

Bonos y Fed, el verdadero examen



Algunos analistas consideran que los recortes preventivos aplicados a finales de 2025 parecen ahora innecesarios, dado que el mercado laboral no muestra la debilidad que se temía. Si esa lectura se consolida, las rentabilidades de los tramos cortos podrían seguir subiendo.

La conclusión es que la Fed entra en una fase delicada: debe demostrar credibilidad frente a la inflación sin provocar una ruptura en los activos de riesgo. Para las bolsas, y especialmente para la tecnología, el equilibrio entre tipos, inflación y financiación del ciclo de IA será decisivo en las próximas semanas.



No importa lo fuerte que pegues, lo importante es mantenerse en pie.

#1780

El mercado sale de tecnología y busca refugio en cíclicos rezagados



La salida parcial de tecnología y entrada en sectores más cíclicos y rezagados, como industriales, financieras y consumo discrecional. Es una rotación que, en principio, puede interpretarse como saludable en un mercado cuya subida reciente ha estado muy concentrada en el sector tecnológico.


El Nasdaq cerró ayer con una caída cercana al 1%, aunque llegó a perder alrededor de un 4% durante la sesión, lo que refleja el grado de volatilidad que sigue afectando a los valores de crecimiento. Hoy, los futuros estadounidenses apuntan de nuevo a la baja, con el S&P 500 retrocediendo alrededor de un 0,3% y el Nasdaq cerca de un 0,5%.


Asia también ha cerrado en negativo, con descensos especialmente acusados en Japón y Corea del Sur. El Nikkei japonés cayó en torno al 2%, mientras que el Kospi surcoreano retrocedió cerca del 5%, penalizado de nuevo por la presión sobre tecnología y semiconductores.

La clave del mercado no es solo la caída de la tecnología, sino si esa corrección se transforma en una rotación ordenada hacia otros sectores o en una venta más amplia de activos de riesgo.

El IPC de EE. UU., gran referencia de la sesión



La principal cita del día será el IPC de mayo en Estados Unidos. El mercado espera un repunte de la inflación general hasta el 4,2%, frente al 3,8% anterior, lo que supondría su nivel más alto en tres años. El componente energético, condicionado por la tensión en Oriente Medio, sería uno de los principales factores detrás de esa aceleración.

La inflación subyacente también podría repuntar, aunque de forma más moderada, hasta el 2,9%, frente al 2,8% previo. El dato será clave para las expectativas sobre la Reserva Federal, no tanto para la reunión del 17 de junio, donde no se esperan cambios en los tipos, sino para el resto del año.

Actualmente, el mercado descuenta una subida de 25 puntos básicos después del verano y otra adicional en 2027. En este contexto, cualquier sorpresa al alza en inflación podría reforzar la presión sobre bonos y valores de crecimiento, mientras que un dato más suave daría cierto alivio a las bolsas.

  • IPC por encima de lo esperado: presión sobre bonos, subida de rentabilidades y castigo a tecnología.

  • IPC en línea: reacción más contenida, con foco de nuevo en geopolítica y petróleo.

  • IPC por debajo de lo esperado: alivio para bolsas, especialmente en crecimiento y duración larga.

La Fed podría entrar en una etapa de mayor incertidumbre



Más allá del dato de hoy, los inversores empiezan a valorar posibles cambios relevantes en la comunicación de la Fed con la llegada de Kevin Warsh a la presidencia del banco central. Entre las opciones que se barajan estaría la eliminación del forward guidance y del dot plot, dos herramientas que han servido durante años para orientar al mercado sobre la trayectoria futura de los tipos.

Una Fed con menos orientación explícita implicaría una mayor incertidumbre sobre su función de reacción. En la práctica, los mercados tendrían que depender más de cada dato macroeconómico y menos de una hoja de ruta comunicada por el banco central.

En este contexto de expectativas de tipos más altos, el oro vuelve a mostrar debilidad, con una caída cercana al 1% y un retroceso acumulado del 19% desde el inicio de la guerra.
Un entorno de inflación más alta, tipos menos previsibles y menor guía por parte de la Fed sería más exigente para los activos de duración larga, especialmente tecnología de crecimiento y compañías con valoraciones elevadas.


China muestra una brecha creciente entre costes y demanda



En Asia, ya se han conocido los datos de precios en China, que muestran una ampliación de la brecha entre inflación de productor y consumidor, la mayor desde junio de 2022. Esta divergencia sugiere que los fabricantes chinos tienen dificultades para trasladar al consumidor final el aumento de los costes de energía, chips y metales.

Los precios de producción avanzaron un 3,9%, en línea con lo esperado y por encima del 2,8% anterior. En cambio, el IPC general se situó en el 1,2%, ligeramente por debajo del 1,3% previsto, mientras que la inflación subyacente también quedó en el 1,1%.

La lectura de fondo es clara: la demanda doméstica sigue débil y la sobreoferta continúa presionando a muchos sectores. Para las compañías industriales chinas, esto implica márgenes más estrechos si no consiguen trasladar los costes al precio final.


Oriente Medio mantiene la prima de riesgo



En el plano geopolítico, la tensión volvió a aumentar después de que Estados Unidos lanzara un ataque de precisión contra objetivos iraníes próximos al estrecho de Ormuz. La operación habría incluido sistemas de defensa aérea, estaciones de control terrestre y radares de vigilancia, tras atribuir Donald Trump a Irán el derribo de un helicóptero Apache estadounidense que patrullaba en la zona.


Irán respondió con ataques de drones contra la Quinta Flota estadounidense en Bahréin y contra instalaciones militares de Estados Unidos en Jordania y Kuwait. Pese a la gravedad del episodio, el hecho de que la respuesta se haya mantenido relativamente contenida ha permitido que el Brent permanezca estable en torno a los 92 dólares por barril.
Trump volvió a afirmar que las negociaciones con Irán estarían en sus “fases finales”, aunque sobre el terreno la tensión sigue siendo elevada. Israel continúa sus operaciones en el sur del Líbano y Netanyahu mantiene el derecho de respuesta si Irán vuelve a atacar, mientras Teherán advierte de acciones más duras si Israel mantiene sus ataques en Líbano.

Petróleo estable, pero con riesgos latentes



El petróleo se mantiene relativamente estable, pero el riesgo no ha desaparecido. El dato de inventarios de crudo en Estados Unidos mostró su mayor descenso desde septiembre, reflejando los problemas globales de almacenamiento y suministro en el mercado energético.
Mientras el Brent se mantenga cerca de los 92 dólares, el mercado podrá convivir con la tensión geopolítica. El riesgo para las bolsas aparecería si el conflicto vuelve a tensionar el crudo de forma abrupta, porque eso complicaría aún más el escenario de inflación, tipos y crecimiento.

  • Beneficiados potenciales: energía, defensa y sectores ligados a materias primas estratégicas.

  • Más vulnerables: aerolíneas, transporte, consumo discrecional y compañías intensivas en energía.

  • Sector clave: tecnología, porque combina presión por valoración, tipos e incertidumbre sobre flujos.

La sesión queda condicionada por una combinación delicada: inflación estadounidense, geopolítica, petróleo y rotación sectorial. El mercado no está roto, pero sí mucho más sensible a cualquier sorpresa negativa.

En conjunto, la apertura plana en Europa refleja un mercado en espera. La rotación desde tecnología hacia sectores más cíclicos sigue siendo constructiva si se mantiene ordenada, pero el IPC estadounidense puede cambiar rápidamente el tono de la jornada. Hasta entonces, la prudencia seguirá dominando.



RENTA4.


No importa lo fuerte que pegues, lo importante es mantenerse en pie.

#1781

Salida récord de tecnológicas: los inversores retiran 10.800 millones del sector


 
La corrección de las tecnológicas empieza a dejar señales más serias de lo que parecía en un primer momento. Según CNBC, los inversores retiraron la semana pasada 10.800 millones de dólares de acciones tecnológicas, la mayor salida registrada por Bank of America desde que la entidad comenzó a recopilar estos datos en 2008.

El dato es relevante porque no se trata solo de una toma de beneficios aislada. En términos relativos, las salidas como porcentaje de la capitalización del sector tecnológico del S&P 500 fueron las más elevadas desde 2014. Esto sugiere que la presión vendedora ha sido intensa y amplia, especialmente en un momento en el que el mercado empieza a cuestionar la sostenibilidad de algunas valoraciones ligadas a la inteligencia artificial.


Ventas récord en acciones individuales



Los clientes de Bank of America vendieron la semana pasada 14.200 millones de dólares en acciones individuales, también un récord histórico. Al mismo tiempo, las recompras por parte de empresas, medidas como porcentaje de la capitalización bursátil, cayeron a su nivel más bajo desde finales de 2023.

La desaceleración fue especialmente marcada en tecnología. Este punto es importante porque las recompras han sido durante años un soporte relevante para muchas grandes compañías estadounidenses. Si ese apoyo se reduce justo cuando aumentan las ventas institucionales, el mercado queda más expuesto a correcciones de corto plazo.

La señal de fondo es clara: no estamos viendo solo un ajuste menor en tecnológicas, sino una rotación de flujos relevante que afecta especialmente a semiconductores e inteligencia artificial.


Los semiconductores, en el centro de la presión



El sector de semiconductores ha sido uno de los más golpeados. El ETF iShares Semiconductor llegó a caer un 10,4% el viernes, su mayor desplome desde el inicio de la pandemia en 2020. Aunque posteriormente intentó rebotar, las ventas volvieron a imponerse en las sesiones siguientes.


La debilidad coincide con la cercanía de la esperada OPV de SpaceX, que debutará en el Nasdaq el viernes. Algunos analistas consideran que parte de las ventas puede estar relacionada con inversores que liberan capital para acudir a la operación. Sin embargo, Bank of America apunta que la caída de la semana pasada estuvo impulsada principalmente por grandes inversores institucionales.


  • Tecnología: mayores salidas de capital desde que Bank of America tiene registros.

  • Semiconductores: presión intensa tras una fuerte subida previa.

  • SpaceX: posible factor de drenaje táctico de liquidez.

  • Institucionales: protagonistas principales de las ventas recientes.

¿Toma de beneficios o algo más?



El debate ahora es si esta corrección responde simplemente a una recogida de beneficios después de una fuerte subida o si estamos ante el inicio de una fase más complicada para las acciones de inteligencia artificial. La respuesta todavía no es evidente, pero el volumen de salidas obliga a tomar el movimiento en serio.

También se ha especulado con que la pausa en la construcción de un centro de datos en Wyoming pueda indicar cierta moderación en la demanda de capacidad de IA. Desde Crusoe, sin embargo, se ha rebajado la importancia del episodio, explicando que la pausa respondió a cuestiones específicas del proyecto y no necesariamente a un deterioro general de la demanda.


El mercado empieza a separar las historias sólidas de IA de aquellas que dependen solo del entusiasmo. Después de una subida tan vertical, cualquier duda sobre demanda, capex o valoración se castiga con rapidez.

El análisis técnico también advierte de más riesgo



Desde el punto de vista técnico, algunos analistas siguen viendo margen para nuevas caídas. Jonathan Krinsky, de BTIG, advierte de una pérdida adicional de impulso en semiconductores y señala el riesgo de que el ETF SOXX pueda dirigirse hacia su media móvil de 50 días, lo que implicaría una corrección adicional aproximada del 14%.


Este tipo de ajustes no significa necesariamente el final del ciclo de inteligencia artificial, pero sí confirma que el mercado ha entrado en una fase más exigente. Las valoraciones ya no permiten decepciones y los inversores están empezando a mirar con más atención la rentabilidad real de las inversiones en IA, el coste de los centros de datos y la capacidad de las compañías para convertir crecimiento en caja.


Lectura para inversores



La salida récord de capital de tecnológicas no debe ignorarse. Puede ser una corrección sana tras un rally excesivo, pero también puede anticipar una rotación más amplia desde los valores más sobrecomprados hacia sectores con menor valoración, dividendos o flujos de caja más visibles.

Para los inversores, la clave será no confundir cualquier caída con una oportunidad automática. En tecnología e IA seguirá habiendo ganadores claros, pero el mercado ya está dejando de premiar el crecimiento sin disciplina financiera. En semiconductores, especialmente, conviene vigilar si las ventas se estabilizan cerca de soportes relevantes o si la presión institucional continúa aumentando.


 

No importa lo fuerte que pegues, lo importante es mantenerse en pie.

#1782

Todas las miradas puestas en SpaceX


 
Esta será la mayor salida a bolsa de la historia, con una recaudación récord de 75.000 millones de dólares mediante la venta de 555,56 millones de acciones. Esto sitúa el valor de SpaceX en la asombrosa cifra de 1,77 billones de dólares y la posicionará en el séptimo lugar entre las empresas estadounidenses que cotizan en bolsa cuando sus acciones comiencen a negociarse hoy en el Nasdaq.

Aquí se hace mucho hincapié en la inversión minorista, ya que SpaceX ha decidido reservar el 30% de las acciones para compradores minoristas. Esta cifra es mucho mayor de lo habitual (entre el 5% y el 10%).


Esto sin duda mantendrá las cosas interesantes, ya que los inversores minoristas son menos sensibles a los precios y suelen intentar revender las acciones precipitadamente tras la salida a bolsa. Por eso, normalmente reciben asignaciones menores.

Sin embargo, conviene tener en cuenta que estamos viendo que las principales casas de bolsa minoristas que participan en esta OPV están implementando normas más estrictas en esta ocasión.

Fidelity impone un periodo de espera de 15 días para las acciones de SpaceX, pero con sanciones bastante severas. Una primera infracción de la restricción de compraventa de acciones conlleva una prohibición de 6 meses para futuras asignaciones de OPV en la correduría. Una segunda infracción resultaría en una suspensión de 1 año.

Y muchas otras empresas de corretaje también están haciendo lo mismo, incluidas compañías como SoFi y Robinhood.

Así que, tengan cuidado con eso al interpretar la evolución del precio tras el "lanzamiento" de SpaceX hoy. Es evidente que los inversores minoristas están comprando y van a tener una buena parte del pastel.

Por lo tanto, la pregunta no necesariamente radica en cómo se comportan las acciones de SpaceX hoy, sino más bien en cómo se mantendrán en las próximas semanas. La clave estará en la continuidad de las compras tras el primer día o semana, no tanto en la intensidad de la demanda actual.

 Justin Low 

 

No importa lo fuerte que pegues, lo importante es mantenerse en pie.

#1783

El S&P 500 puede estar ocultando un crash silencioso bajo la superficie


El S&P 500 puede estar ocultando una realidad bastante más incómoda para los inversores. Según el análisis de Rob Isbitts, de Sungarden Investment Publishing, el gran mercado alcista de las megacapitalizadas está tapando una especie de crash silencioso en muchas acciones estadounidenses.

La idea central es sencilla: el índice parece fuerte porque unas pocas compañías enormes han tirado de la rentabilidad, pero una parte muy amplia del mercado lleva años sin ofrecer retornos atractivos. De hecho, según Isbitts, desde comienzos de 2022 casi el 50% de las 950 mayores acciones estadounidenses han quedado por debajo de la rentabilidad de las letras del Tesoro a 1-3 meses.

La lectura es dura: el índice sube, pero muchas acciones no. El mercado que ve el inversor pasivo no es necesariamente el mercado que vive quien selecciona valores individuales.

El índice no cuenta toda la historia



Desde principios de 2022, el S&P 500 ha generado una rentabilidad anualizada cercana al 14%, mientras que las letras del Tesoro a corto plazo han ofrecido alrededor de un 4%. A primera vista, parecería un entorno excelente para la bolsa.

Pero el dato de fondo es mucho menos favorable: casi la mitad de las grandes acciones estadounidenses no han sido capaces de batir a un activo prácticamente sin riesgo como las T-bills. Para Isbitts, esto demuestra que la rentabilidad del mercado está mucho más concentrada de lo que sugiere el titular del índice.

El problema no es solo la subida de tipos. El autor sostiene que la estructura del mercado ha cambiado: la indexación masiva, el trading algorítmico y la obsesión por las grandes compañías han alterado la forma en la que se distribuyen los retornos.

Los bonos vuelven a competir con las acciones



Uno de los cambios más relevantes desde 2022 es que los bonos han vuelto a ofrecer una alternativa real. Durante muchos años, los tipos fueron tan bajos que las acciones apenas tenían competencia. Ahora, las letras del Tesoro a corto plazo ofrecen una rentabilidad suficiente como para que muchas acciones queden en evidencia.

Isbitts recuerda que el bono estadounidense a 10 años apenas superó el 3% durante la década anterior, mientras que desde agosto de 2022 no ha vuelto a caer por debajo de ese nivel. Este cambio en el coste del dinero afecta directamente a las valoraciones, al coste de capital y a la rentabilidad exigida a las empresas.

La consecuencia es clara: ya no basta con comprar cualquier acción esperando que el crecimiento y los múltiplos hagan el trabajo. Con tipos más altos, el mercado penaliza con más fuerza a las compañías que no cumplen.

Cuando las letras del Tesoro pagan cerca del 4%, muchas acciones dejan de parecer atractivas. El listón para invertir en bolsa sube, y eso cambia completamente la selección de valores.

Megacaps frente al resto del mercado



El análisis compara el comportamiento de las mayores compañías del S&P 500 con el de la acción media. La conclusión es que, desde hace años, ha compensado mucho más estar en las grandes megacaps que en el conjunto amplio del mercado.

Durante buena parte de la década anterior, invertir en la acción media del S&P 500 funcionaba relativamente bien. Sin embargo, desde 2018, y especialmente desde 2022, esa dinámica se ha roto. Las compañías más grandes siguen concentrando la rentabilidad, mientras que muchas otras se quedan atrás.

Para Isbitts, esto significa dos cosas. Primero, que si las megacaps corrigen, pueden arrastrar al resto del mercado. Segundo, que la selección de valores sigue siendo posible, pero exige una metodología distinta a la tradicional.

El viejo comprar y mantener ya no basta



El autor no defiende abandonar la bolsa, sino cambiar la forma de aproximarse a ella. En su opinión, el entorno actual exige más gestión del riesgo, posiciones más pequeñas y horizontes temporales más flexibles.

Su planteamiento se aleja del clásico “comprar y mantener durante décadas” para la mayoría de valores. Propone trabajar con periodos más cortos, dejar correr solo las posiciones que lo demuestren y aceptar que muchas acciones pueden ser instrumentos tácticos, no inversiones permanentes.

También insiste en la importancia de no concentrar demasiado riesgo en una sola compañía. En un mercado dominado por narrativas, algoritmos y flujos hacia índices, una mala noticia, una decepción de resultados o un cambio de humor puede castigar con rapidez a valores concretos.

La selección de valores no ha muerto, pero se ha vuelto más exigente. El inversor ya no puede limitarse a buscar buenas historias: necesita controlar tamaño de posición, plazo, liquidez y riesgo relativo frente a activos seguros.

La rentabilidad del índice puede crear falsa seguridad



El gran riesgo es que muchos inversores crean que el mercado está sano porque el S&P 500, el Nasdaq 100 o las grandes tecnológicas siguen ofreciendo buenas cifras. Pero debajo de esa superficie, una parte considerable de las acciones no ha generado valor suficiente frente a las letras del Tesoro.

Esto no significa que la indexación al S&P 500 esté muerta. Significa que debe entenderse por lo que es: una apuesta cada vez más concentrada en un número reducido de gigantes. Mientras esos gigantes funcionen, el índice aguanta. Si fallan, la fragilidad puede hacerse visible con rapidez.

  • Dato clave: casi el 50% de las mayores acciones de EE.UU. han rendido menos que las T-bills desde 2022.

  • Problema estructural: fuerte concentración de la rentabilidad en megacaps.

  • Cambio de régimen: los bonos vuelven a competir con las acciones.

  • Riesgo para el inversor: confundir la fortaleza del índice con la fortaleza del mercado completo.

  • Respuesta sugerida: más disciplina, menor tamaño de posición y gestión activa del riesgo.

En definitiva, Rob Isbitts plantea una advertencia incómoda: el S&P 500 puede estar “mintiendo” al inversor sobre la salud real del mercado. El índice refleja el éxito de las mayores compañías, pero no necesariamente el comportamiento del conjunto de acciones.

 En un entorno de tipos más altos, bonos competitivos y mercados dominados por flujos hacia índices, la selección de valores exige más cuidado que nunca. La bolsa sigue ofreciendo oportunidades, pero el viejo manual de inversión ya no funciona igual.



No importa lo fuerte que pegues, lo importante es mantenerse en pie.

#1784

Petróleo, inflación y Fed: por qué los bonos siguen enviando señales de cautela


El mercado de bonos se ha convertido en el gran foco de atención tras el principio de acuerdo entre Estados Unidos e Irán y la caída del precio del petróleo. Según MarketWatch, el Tesoro estadounidense, un mercado de unos 30 billones de dólares, está adoptando una posición de espera antes de la primera reunión de Kevin Warsh como presidente de la Reserva Federal.


La posible reapertura del estrecho de Ormuz y la reducción de la prima de riesgo energética han relajado parcialmente las rentabilidades. El bono estadounidense a dos años cayó hasta el entorno del 4,06%, mientras el diez años se mantuvo cerca del 4,47%. Sin embargo, los tipos siguen en niveles elevados, lo que indica que el mercado no da por resuelto el problema inflacionista.


La inflación complica el mensaje de la Fed



La inflación superó el 4% en mayo, muy por encima del objetivo del 2% de la Fed. Este dato mantiene viva la posibilidad de una política monetaria restrictiva durante más tiempo, aunque varios analistas dudan de que el banco central vaya a responder con subidas inmediatas de tipos.


Vincent Ahn, de SLW Investment Management, resume bien el dilema: la Fed puede endurecer las condiciones financieras, pero no puede aumentar la producción mundial de petróleo subiendo tipos. Es decir, si el problema viene de un shock energético, una subida agresiva puede ser una herramienta imperfecta.

La caída del petróleo reduce la urgencia de una subida de tipos, pero no elimina el problema: la inflación sigue elevada y la Fed necesita señales claras de moderación antes de suavizar el mensaje.



Warsh debuta con poco margen de error



El mercado no espera cambios en los tipos en la reunión de junio, pero sí vigilará cada palabra de Warsh. Su primera rueda de prensa será clave para entender si la nueva Fed mantiene una línea continuista o si adopta un tono más duro ante la inflación.


Goldman Sachs espera que el nuevo diagrama de puntos de la Fed muestre tipos sin cambios en 2026, aunque algunos miembros podrían proyectar una subida antes de final de año. En los futuros de fondos federales, la probabilidad de una subida este año bajó al 58%, frente a algo más del 66% previo.


Bonos, petróleo y bolsa: el equilibrio sigue frágil



El optimismo por el acuerdo con Irán ayudó a bajar el crudo estadounidense hacia los 80 dólares por barril y apoyó el avance de Wall Street. Sin embargo, desde Pimco advierten de que el mercado estaría descontando una desescalada parcial, no una normalización completa del riesgo energético.

Esto deja a la Fed en una posición incómoda. Si el petróleo sigue cayendo y la inflación se modera, Warsh podrá mantener la pausa. Si los precios energéticos vuelven a repuntar o la inflación subyacente no cede, el mercado tendrá que volver a poner sobre la mesa la posibilidad de nuevas subidas.

La lectura para mercado es que la Fed probablemente no subirá tipos esta semana, pero tampoco puede permitirse sonar complaciente. El bono a dos años por encima del rango oficial de tipos sigue enviando una señal de cautela.

En conjunto, la caída del petróleo ha rebajado la tensión inmediata, pero no ha cambiado por completo el escenario. El mercado de bonos seguirá marcando el tono: si las rentabilidades se relajan, la bolsa tendrá más margen; si vuelven a subir, el alivio geopolítico podría quedarse corto.



No importa lo fuerte que pegues, lo importante es mantenerse en pie.

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Bravo Research advierte: el mercado actual vuelve a mostrar señales típicas de final de ciclo


Bravo Research sostiene que determinados grandes eventos de mercado no deben analizarse de forma aislada. Su argumento es que las salidas a bolsa de gran tamaño tienden a producirse cuando las valoraciones son elevadas, el apetito por el riesgo es fuerte y los inversores minoristas están dispuestos a comprar historias de crecimiento muy populares.

Compara el momento actual con episodios como 1929, los años setenta y el año 2000. En todos ellos, según la firma, se combinaban tres elementos: euforia tecnológica, grandes operaciones de mercado y un entorno de liquidez que empezaba a tensarse o no era suficiente para absorber toda la nueva oferta de acciones.

En términos simples: cuando las compañías privadas más atractivas salen a bolsa, los accionistas iniciales aprovechan precios altos para vender, mientras los nuevos compradores suelen llegar en una fase avanzada del entusiasmo del mercado.


El papel de las grandes IPOs

La comparación histórica se apoya en varios precedentes. Bravo Research menciona la Goldman Sachs Trading Corporation en 1928, Intel en los años setenta y grandes operaciones tecnológicas alrededor de 2000. En su lectura, esos episodios no fueron la causa única de los mercados bajistas posteriores, pero sí actuaron como señales de un ciclo avanzado. La tesis se vuelve más relevante por la magnitud de las operaciones esperadas en 2026.


Según el hilo, compañías como OpenAI y Anthropic podrían captar más de 200.000 millones de dólares mediante salidas a bolsa, una cifra históricamente elevada incluso ajustada por inflación.

El problema mecánico: de dónde sale el dinero


El punto más interesante del análisis no es psicológico, sino mecánico. Cuando una gran IPO absorbe capital, ese dinero puede venir de liquidez disponible o de la venta de otros activos. Si la liquidez aparcada es escasa en relación con el tamaño del mercado, los inversores tienen menos capacidad para comprar nuevas acciones sin reducir posiciones existentes.


Bravo Research afirma que la liquidez en fondos monetarios relativa al S&P; 500 se encuentra en niveles bajos, comparables a los del año 2000. Esa lectura implica que una oleada de nuevas emisiones podría obligar a ventas en otros segmentos, especialmente en grandes valores tecnológicos que ya concentran mucho peso en carteras e índices.


No importa lo fuerte que pegues, lo importante es mantenerse en pie.