Acceder

Historias de la Bolsa.

1,61K respuestas
Historias de la Bolsa.
Historias de la Bolsa.

CÓDIGO AMIGO

Trade Republic remunera tu efectivo al 3,04% TAE, con intereses pagados mensualmente y liquidez inmediata.

Página
104 / 109
#1547

Se acerca el momento Lehman Brothers de la burbuja de la IA


Las dudas sobre la sostenibilidad de la inversión en inteligencia artificial vuelven a ganar peso en el mercado, pese a que los grandes fabricantes de semiconductores continúan presentando resultados sólidos.

Ed Zitron, uno de los críticos más conocidos del actual ciclo de inversión en IA, sostiene que una eventual caída de OpenAI podría convertirse en el “momento Lehman Brothers” de la burbuja tecnológica, con efectos que se extenderían desde las empresas de software hasta los centros de datos, el crédito corporativo y el conjunto de la renta variable.


Una estructura que necesita financiación constante


La principal crítica de Zitron se dirige al modelo económico de las grandes compañías de inteligencia artificial generativa. A su juicio, los ingresos obtenidos mediante suscripciones y publicidad no compensan todavía el coste de entrenar y operar los modelos.

El analista estima que OpenAI podría consumir más de 852.000 millones de dólares hasta finales de 2030, además de destinar más de 50.000 millones al gasto computacional durante el presente ejercicio.

El problema no estaría únicamente en el tamaño de las pérdidas, sino en la necesidad de obtener nuevas rondas de financiación para mantener la expansión de la infraestructura y cubrir el coste de inferencia de sus productos.

La gran cuestión no es si la IA funciona, sino si los ingresos generados por sus usuarios pueden justificar el volumen de capital invertido en centros de datos, chips y capacidad energética.

Oracle, entre las compañías más expuestas


Zitron señala especialmente a Oracle, cuya estrategia de crecimiento se ha apoyado en una fuerte expansión de infraestructuras destinadas a clientes de inteligencia artificial.

Una caída abrupta de la demanda podría dejar a la compañía con una combinación difícil de absorber de deuda, arrendamientos y activos de centros de datos infrautilizados.

El riesgo se extendería también a otros proveedores de infraestructura, fabricantes de servidores, empresas energéticas, operadores de centros de datos y fondos de crédito que han financiado proyectos vinculados al despliegue de IA.


Un posible contagio al mercado


Según esta visión, el deterioro no se limitaría a OpenAI. La desaparición de uno de los principales compradores de capacidad computacional reduciría las expectativas de demanda para todo el ecosistema.

Eso podría provocar una caída de la inversión en centros de datos, dificultades para refinanciar deuda, menor financiación para nuevas empresas y una revisión brusca de las valoraciones de los principales beneficiarios del ciclo.

El impacto sería especialmente relevante porque la inteligencia artificial concentra ya una parte creciente de la inversión empresarial, del crédito corporativo y de las ganancias bursátiles.

Una corrección en este segmento podría generar ventas forzadas y afectar a índices completos, dada la elevada ponderación de las grandes tecnológicas.


Anthropic tampoco estaría al margen


Zitron considera que Anthropic presenta riesgos similares. La compañía también consume grandes cantidades de capital en el entrenamiento de modelos y mantiene una estrategia de lanzamientos continuos que exige inversiones cada vez mayores.

El temor es que la competencia fuerce a las empresas a incrementar permanentemente el gasto sin conseguir una diferenciación suficiente para elevar precios o mejorar márgenes.

En ese escenario, el sector podría entrar en una dinámica en la que cada nuevo modelo aumenta los costes, pero no genera un crecimiento proporcional de los ingresos.


Howard Marks ofrece la visión contraria


No todos los grandes inversores comparten esta lectura. Howard Marks, cofundador de Oaktree Capital Management, ha explicado recientemente que ha mejorado su opinión sobre el potencial de la inteligencia artificial.


Marks destaca la capacidad de estos sistemas para adaptar las respuestas al usuario, utilizar el contexto, reconocer sus propias limitaciones y desarrollar un cierto grado de autonomía.

En su opinión, estas características diferencian a la IA de innovaciones anteriores como el ferrocarril o internet y podrían terminar justificando una transformación económica de gran alcance.

El debate se desplaza hacia la rentabilidad


La discusión ya no se centra tanto en si la inteligencia artificial tiene utilidad, sino en qué compañías serán capaces de convertirla en beneficios sostenibles.

Hasta ahora, los mayores ganadores han sido los fabricantes de chips, equipos de fabricación, servidores y componentes de red. En cambio, la rentabilidad de las aplicaciones finales continúa siendo más incierta.

Mientras la inversión siga creciendo, el ecosistema puede mantener su impulso. Pero si los usuarios no aceptan pagar precios suficientes o las mejoras de productividad tardan en materializarse, el mercado podría revisar con rapidez las expectativas incorporadas en las valoraciones actuales.

La tesis más prudente no exige asumir el colapso de OpenAI. Basta con que el crecimiento de los ingresos quede por debajo del previsto para que se reduzca el gasto en infraestructura y se compriman los múltiplos de muchas de las compañías vinculadas al ciclo de inteligencia artificial-



No importa lo fuerte que pegues, lo importante es mantenerse en pie.

#1548

Los semiconductores entran en mercado bajista tras caer más de un 20% desde máximos


El sector de semiconductores se encamina a confirmar su entrada en mercado bajista, después de que la presión vendedora se haya extendido a prácticamente todas las compañías del grupo.

Tomi Kilgore señala que el ETF iShares Semiconductor, conocido por su ticker SOXX, pierde alrededor de un 2,7% en la preapertura. Con este movimiento, cotizaría aproximadamente un 21,2% por debajo del máximo histórico alcanzado el pasado 22 de junio.

Un cierre por debajo de 524,01 dólares confirmaría oficialmente una caída superior al 20% desde máximos.

Una corrección sin excepciones


La amplitud del movimiento es especialmente negativa. Todos los componentes del ETF cotizan a la baja y las 30 compañías que forman el índice se encaminan a cerrar la semana con pérdidas.

La caída no se limita a unos pocos nombres concretos. El deterioro afecta tanto a fabricantes de procesadores como de memorias, equipos de producción y proveedores de componentes especializados.

Este comportamiento refleja una retirada generalizada de capital después de las fuertes revalorizaciones acumuladas durante la primera mitad del año. El mercado está revisando unas valoraciones que habían llegado a descontar varios ejercicios de crecimiento extraordinario ligado a la inteligencia artificial.

La peor semana desde abril de 2025


El SOXX se dirige a una pérdida semanal superior al 11%. De confirmarse, sería su peor comportamiento desde la semana finalizada el 4 de abril de 2025, cuando el sector cayó un 16,5% por el impacto de los anuncios arancelarios conocidos como el “Día de la Liberación”.

La comparación muestra la intensidad del ajuste actual. A diferencia de aquel episodio, provocado por un catalizador macroeconómico muy concreto, la corrección presente responde a una combinación de valoración, posicionamiento, apalancamiento y dudas sobre la rentabilidad futura del gasto en inteligencia artificial.

Tomi Kilgore destaca que la unanimidad de las pérdidas semanales confirma que el movimiento ha dejado de ser una toma de beneficios selectiva. El sector atraviesa ahora una corrección amplia que necesitará señales más claras de estabilización antes de recuperar el interés comprador.

La próxima temporada de resultados será decisiva. Unas guías sólidas podrían frenar el deterioro, pero cualquier decepción sobre demanda, precios o inversión en centros de datos aumentaría el riesgo de que el mercado bajista se prolongue.

Tomi Kilgore

No importa lo fuerte que pegues, lo importante es mantenerse en pie.

#1549

CLSA descarta la “muerte del software” por la inteligencia artificial


La inteligencia artificial obligará a transformar profundamente la industria del software, pero no provocará la desaparición de las compañías de software como servicio. Esa es la principal conclusión de un amplio informe de CLSA, que considera sobredimensionado el temor del mercado a una hipotética “muerte del software”.

La firma asiática ha iniciado cobertura sobre seis grandes compañías del sector: Microsoft, Adobe, Oracle, Salesforce, ServiceNow y Workday. Sus analistas reconocen que la irrupción de la IA ha obligado a revisar las valoraciones y las expectativas de crecimiento, aunque sostienen que muchas plataformas conservan ventajas competitivas difíciles de replicar.

La IA puede modificar la forma de desarrollar y utilizar el software, pero no elimina la complejidad empresarial, regulatoria y operativa que gestionan estas plataformas.


Las barreras competitivas siguen intactas


Los analistas de CLSA, Bhavtosh Vajpayee y Hangyul Son, recuerdan que el software ha multiplicado por 2,5 su peso dentro del gasto tecnológico durante las últimas dos décadas. La aparición de los modelos de inteligencia artificial ha provocado ahora un ajuste “brutal, pero necesario” en el sector.

Sin embargo, la firma considera poco realista pensar que herramientas capaces de generar código puedan sustituir fácilmente los sistemas que gestionan procesos empresariales complejos, requisitos regulatorios, bases de datos, recursos humanos o relaciones comerciales.

CLSA identifica ventajas defensivas en los catálogos de flujos de trabajo de ServiceNow, las relaciones comerciales integradas en Salesforce, la precisión de las bases de datos de Oracle, la presencia generalizada de Microsoft, la especialización de Workday en recursos humanos y el ecosistema creativo de Adobe.


Microsoft y Adobe, las opciones preferidas


Microsoft
recibe una recomendación de sobreponderar y un precio objetivo de 535 dólares. CLSA destaca la presencia prácticamente universal de sus productos, aunque se muestra crítico con el desarrollo inicial de Copilot y considera que todavía debe demostrar una integración más útil y consistente.

La firma también recomienda sobreponderar Adobe, con un objetivo de 300 dólares. A su juicio, la cotización ya refleja buena parte de las amenazas asociadas a la inteligencia artificial, mientras que el mercado infravalora la fortaleza de sus productos, formatos, tipografías y herramientas creativas.


Más prudencia con Salesforce, Oracle y ServiceNow


CLSA inicia la cobertura de Salesforce y Oracle con recomendación de mantener y precios objetivos de 165 y 145 dólares, respectivamente.
En el caso de Salesforce, los analistas consideran que el crecimiento deberá acelerarse antes de que el mercado acepte pagar múltiplos más elevados. Sobre Oracle, prefieren observar desde la barrera su ambiciosa expansión vinculada a la infraestructura y los servicios de inteligencia artificial.

La valoración es más negativa para ServiceNow y Workday, que reciben recomendaciones de infraponderar y objetivos de 72 y 92 dólares. CLSA reconoce la resistencia operativa de ServiceNow, pero considera que su valoración sigue siendo demasiado exigente. En Workday, aprecia unas barreras competitivas menos sólidas que las de otros grandes actores del sector.

El mensaje de fondo es que la IA no destruirá el software empresarial, aunque sí puede provocar una mayor diferenciación entre compañías. Las plataformas con ecosistemas amplios, datos propios, elevados costes de sustitución y una integración profunda en los procesos de sus clientes estarán mejor posicionadas para conservar su valor.





No importa lo fuerte que pegues, lo importante es mantenerse en pie.

#1550

Los inversores deberían darle una segunda oportunidad al sector del software.


El sector del software podría estar empezando a dejar atrás la fase más severa de su corrección. Tras un inicio de año marcado por fuertes caídas en bolsa, presión sobre el crédito privado y desplomes en los préstamos apalancados, varias señales apuntan a una estabilización progresiva.

El ETF iShares Expanded Tech-Software Sector, conocido por el símbolo IGV, llegó a perder cerca de un 40% desde sus máximos de septiembre hasta los mínimos de abril. Aunque todavía retrocede alrededor de un 13% en 2026, se ha mantenido recientemente por encima de los 90 dólares, más de un 20% sobre sus mínimos.

El crédito también encuentra un suelo


La estabilización no se limita a las acciones. Los préstamos apalancados vinculados a compañías de software han encontrado apoyo alrededor de los 91 centavos por dólar, una señal de que el mercado empieza a recuperar confianza en la capacidad del sector para atender su deuda.
La emisión de nuevos préstamos de software se ha reducido de forma considerable durante 2026. Esta caída refleja una mayor cautela por parte de los bancos, pero también limita la oferta de deuda que los inversores deben absorber, contribuyendo a equilibrar el mercado.
El mercado ha pasado de vender todo el software a diferenciar entre compañías capaces de beneficiarse de la IA y modelos de negocio más vulnerables.

La inteligencia artificial divide al sector


A comienzos de año, la presión vendedora afectó prácticamente a todas las compañías del sector. Ahora, los inversores comienzan a separar a los posibles ganadores de los perdedores en la carrera de la inteligencia artificial.

La ciberseguridad es uno de los segmentos que está mostrando mayor fortaleza, impulsado por el temor a un aumento de los ataques facilitados por IA. Este comportamiento ha ayudado a sostener al ETF IGV, que mantiene una exposición significativa a Palo Alto Networks.
En cambio, otras compañías han seguido bajo presión. Oracle, por ejemplo, ha perdido más de un 30% en tres meses y marcó nuevos mínimos anuales en julio, evidenciando que la recuperación no será uniforme.

Herramientas como ChatGPT o los modelos de Anthropic pueden aumentar la competencia para las empresas tradicionales de software como servicio, pero no parece probable que destruyan el conjunto de la industria.

Los fondos vuelven a recibir dinero


Los fondos estadounidenses especializados en software y servicios han recibido aproximadamente 8.100 millones de dólares en entradas netas durante el año.

Estas suscripciones son muy superiores a las registradas en el mismo periodo de 2025, pese a que el valor liquidativo de los fondos ha caído un 9,1% entre enero y julio, frente al crecimiento del 5% registrado el pasado año.

La combinación de entradas de capital y estabilización de precios sugiere que algunos inversores están empezando a considerar que el castigo ha sido excesivo.

Normalización, pero no recuperación definitiva


Los expertos coinciden en que la venta masiva pudo haber ido demasiado lejos y demasiado rápido. El ciclo crediticio general todavía se mantiene favorable, aunque cualquier deterioro en la calidad del crédito, aumento de impagos o repunte de las rentabilidades podría volver a presionar a los fondos de deuda privada y a las acciones del sector.

La publicación de resultados de Alphabet y del resto de los grandes proveedores de infraestructura tecnológica será una prueba importante. Sus cifras permitirán evaluar si la elevada inversión en inteligencia artificial se está traduciendo en crecimiento rentable para proveedores y clientes.

El software parece estar entrando en una fase de normalización, pero todavía no ha recuperado plenamente la confianza del inversor medio. Las compañías con beneficios sólidos, balances resistentes y una aplicación demostrable de la IA podrían ofrecer las mejores oportunidades dentro de un sector que seguirá mostrando una elevada dispersión.






No importa lo fuerte que pegues, lo importante es mantenerse en pie.

#1551

El auge de las OPV es uno de los cuatro indicadores de una burbuja de mercado.


La fuerte recuperación de las salidas a bolsa en Estados Unidos está reabriendo el debate sobre si el mercado atraviesa una fase de expansión saludable o si empiezan a acumularse señales propias de una burbuja.

Según recoge Jules Rimmer, Goldman Sachs espera que los ingresos brutos obtenidos mediante ofertas públicas iniciales alcancen un récord de 225.000 millones de dólares en 2026. La cifra ha llevado a varios estrategas a preguntarse si el aumento de la emisión representa una advertencia de final de ciclo.


Los cuatro jinetes de una burbuja


Owen Lamont, gestor de carteras de Acadian Asset Management, identifica cuatro señales que suelen acompañar a los episodios especulativos:

  • Sobrevaloración generalizada de los activos.

  • Convicción de burbuja: los inversores reconocen que los precios son excesivos, pero compran porque esperan nuevas subidas.

  • Emisión agresiva de acciones por parte de empresas que aprovechan las elevadas valoraciones.

  • Entradas masivas de capital hacia el mercado.

La actual oleada de OPV ya cumpliría al menos uno de esos criterios: el aumento de la oferta de nuevas acciones. Lamont recuerda que las empresas suelen emitir capital cuando consideran que sus títulos están caros.

Una oleada de OPV puede ser una señal de exceso, pero también puede prolongarse durante años y marcar el inicio de una burbuja, no necesariamente su final.


La inteligencia artificial puede justificar parte de la emisión


Lamont admite que el aumento de las operaciones corporativas podría responder a las necesidades de financiación de una tecnología transformadora como la inteligencia artificial. El desarrollo de centros de datos, chips, redes eléctricas e infraestructura exige grandes cantidades de capital.

Sin embargo, también advierte de que las grandes burbujas del pasado estuvieron asociadas a nuevas tecnologías y a ciclos simultáneos de inversión, endeudamiento y emisión de acciones.

La ausencia de subidas extremas durante el primer día de cotización supone, por ahora, un factor tranquilizador. Según el gestor, el mercado no muestra todavía el mismo nivel de euforia especulativa observado en otros episodios históricos.

Una emisión pequeña frente al tamaño del mercado


Ben Snider, estratega jefe de renta variable estadounidense de Goldman Sachs, adopta una posición más moderada. Calcula que la emisión corporativa total podría alcanzar unos 700.000 millones de dólares este año, frente a una capitalización del mercado estadounidense próxima a 75 billones.
Desde esta perspectiva, el volumen representa una fracción reducida del mercado. Snider también señala que la propia demanda actúa como mecanismo de control: si los inversores no están dispuestos a absorber nuevas operaciones, las empresas pospondrán o cancelarán sus salidas a bolsa.

Jay Ritter, especialista en OPV de la Universidad de Florida, reconoce que los periodos de elevada emisión han anticipado históricamente menores rentabilidades bursátiles. No obstante, recuerda que las empresas estadounidenses han devuelto alrededor de 1,6 billones de dólares a los accionistas mediante dividendos y recompras, proporcionando capacidad para absorber nuevas emisiones.

Las OPV necesitan tiempo para madurar


Más allá del debate sobre la existencia de una burbuja, los expertos coinciden en que las nuevas compañías cotizadas suelen tener un comportamiento inferior al mercado durante sus primeros años.


Lamont resume esta idea comparando las OPV con los plátanos: necesitan madurar antes de estar listas para ser consumidas. El inversor recomienda evitar la urgencia por entrar en los primeros días y esperar a que el mercado disponga de más información sobre resultados, márgenes, generación de caja y comportamiento de los principales accionistas.


También cuestiona que algunos grandes proveedores de índices estén incorporando las nuevas salidas a bolsa con mayor rapidez. Esta práctica obliga a fondos pasivos y productos indexados a comprar acciones antes de que exista un historial bursátil suficientemente amplio.


Valoración


La aceleración de las OPV constituye una señal que merece vigilancia, especialmente si coincide con valoraciones elevadas, fuertes entradas de dinero y una creciente disposición de los inversores a ignorar los riesgos.


Por sí sola, sin embargo, la emisión récord no confirma la existencia de una burbuja ni permite anticipar su final. La rentabilidad de las compañías que llegan al mercado, la utilización del capital captado y la evolución de la demanda serán factores más relevantes que el volumen bruto de operaciones.


Para los inversores, la principal conclusión es que una empresa atractiva no siempre representa una inversión atractiva en el momento de su salida a bolsa. La paciencia, la valoración y la capacidad para analizar varios trimestres de resultados siguen siendo especialmente importantes en un mercado de OPV cada vez más activo.




No importa lo fuerte que pegues, lo importante es mantenerse en pie.

#1552

Los péptidos, ¿el próximo gran fenómeno bursátil de la industria farmacéutica?


¿Ysi el próximo fenómeno bursátil de la salud no fueran los fármacos para adelgazar, sino los compuestos que aspiran a seguir sus pasos?

Wall Street empieza a mirar más allá de los GLP-1 y pone el foco en un mercado que podría multiplicar su tamaño si la Administración Trump abre la puerta a una regulación más favorable.

Ese escenario es el que dibuja Barron's. La publicación explica que la decisión que tome la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) sobre varios péptidos podría transformar un mercado que hoy se mueve en un limbo regulatorio en una industria con un enorme potencial de crecimiento. Y entrando en nombres concretos, la principal beneficiada tendría nombre propio: Hims & Hers Health.

LA FDA PUEDE CAMBIAR LAS REGLAS DEL JUEGO

Los péptidos son cadenas cortas de aminoácidos utilizadas para desarrollar medicamentos. La propia insulina pertenece a esta categoría, al igual que los populares GLP-1, como Ozempic. Sin embargo, existe un amplio universo de péptidos comercializados en la industria del bienestar que prometen beneficios relacionados con el rendimiento deportivo, la recuperación muscular, el metabolismo o incluso la salud de la piel.

Actualmente, buena parte de estos productos se venden con escasa supervisión regulatoria y, en muchos casos, con ingredientes procedentes de China destinados oficialmente a "uso para investigación". Esa situación podría empezar a cambiar.

A finales de julio, un comité asesor de la FDA celebrará una audiencia para decidir si recomienda incluir siete péptidos en la lista de ingredientes autorizados que las farmacias de formulación magistral podrán utilizar para fabricar medicamentos. Otros cinco compuestos serán evaluados antes de comienzos del próximo año.

El secretario de Salud de Estados Unidos, Robert F. Kennedy Jr., se ha declarado "un gran defensor" de los péptidos y considera que una regulación más amplia permitiría trasladar la demanda "del mercado negro hacia un mercado regulado".

UN MERCADO MULTIMILLONARIO... SI LLEGA EL VISTO BUENO

Wall Street ya empieza a poner cifras al posible impacto. Los analistas de Needham estiman que el mercado potencial de los péptidos no relacionados con los GLP-1 podría alcanzar los 34.000 millones de dólares, frente a unas ventas actuales cercanas a los 3.000 millones, siempre que la FDA autorice su utilización y se cumplan el resto de condiciones necesarias para su desarrollo.

Leerink Partners, por su parte, calcula un mercado de 2.200 millones de dólares únicamente para las compañías de telesalud a partir de los siete primeros péptidos que serán revisados por la agencia reguladora.


HIMS & HERS, LA GRAN APUESTA DE WALL STREET

Entre todas las compañías cotizadas, Barron's identifica a Hims & Hers Health como la empresa con mayor potencial para beneficiarse de este cambio.

La firma adquirió el año pasado una planta de fabricación de péptidos y, según el analista Michael Cherny, de Leerink, podría llegar a captar alrededor del 20% de ese mercado de 2.200 millones de dólares.

La propia compañía reconoce el creciente interés de los inversores. Más de la mitad de las preguntas recibidas antes de la presentación de sus últimos resultados estuvieron relacionadas con este negocio. Su consejero delegado, Andrew Dudum, aseguró que el objetivo no pasa por ser "el primero en llegar al mercado", sino "el mejor".

Mientras tanto, Hims continúa siendo, sobre todo, una apuesta ligada a los GLP-1. La acción comenzó a dispararse en marzo tras alcanzar un acuerdo con Novo Nordisk para comercializar versiones de marca de Ozempic y Wegovy, y volvió a recibir impulso después de que Canaccord Genuity y Bank of America elevaran sus precios objetivo gracias a una mejora de las perspectivas para estos tratamientos.

UN GRAN POTENCIAL... Y MUCHAS INCÓGNITAS

El entusiasmo del mercado convive, sin embargo, con importantes dudas.

La mayoría de los analistas considera que Hims ya cotiza cerca de su valoración razonable. El consenso mantiene una recomendación de 'mantener', con un precio objetivo medio de 29 dólares, por debajo de cotizaciones recientes próximas a los 38 dólares.

Ryan MacDonald, de Needham, es una de las pocas voces con recomendación de 'compra'. Aun así, sitúa su valoración en 35 dólares y reconoce que las últimas comunicaciones de la FDA ofrecen señales mixtas, aunque considera "más probable que no" que finalmente la agencia autorice estos péptidos.

Las incertidumbres no terminan ahí. Buena parte de los beneficios atribuidos a estos compuestos proceden de estudios preclínicos, investigaciones en animales o trabajos desarrollados fuera de Estados Unidos. Los científicos de la propia FDA han advertido recientemente de que la mayoría de los criterios "pesan en contra" de autorizar estas sustancias para medicamentos formulados.

Peter Lurie, exresponsable de la FDA, alerta además de que permitir un acceso más amplio podría debilitar el proceso tradicional de ensayos clínicos y llevar a muchos consumidores a gastar dinero en productos cuya eficacia todavía no está suficientemente demostrada.

UNA OPORTUNIDAD TAN GRANDE COMO INCIERTA

La oportunidad de negocio puede ser enorme, pero la evidencia científica todavía no avanza al mismo ritmo que el entusiasmo del mercado. Ese es, precisamente, el gran dilema para los inversores.

Wall Street ya empieza a descontar el potencial de los péptidos como el próximo gran mercado sanitario, pero buena parte de esa tesis dependerá de dos incógnitas que aún están por resolverse: que la FDA abra definitivamente la puerta a estos compuestos y que la investigación clínica termine respaldando las expectativas que hoy impulsan al sector. Hasta entonces, el potencial y el riesgo seguirán avanzando de la mano.



No importa lo fuerte que pegues, lo importante es mantenerse en pie.

#1553

Re: Los péptidos, ¿el próximo gran fenómeno bursátil de la industria farmacéutica?

Nos van a matar a todos a medicamentos, antiguamente ni te recetaban, ahora los médicos parecen comerciales farmacéuticos. Antes no había ni residencias de ancianos, ahora te echan del trabajo y con tanto medicamento te afectan al cerebro y al físico.
#1554

Re: Los péptidos, ¿el próximo gran fenómeno bursátil de la industria farmacéutica?

Es una vergüenza, ya no sabemos ni lo que comemos, pesticidas, abonos químicos en vez de estiércol.
Ya no somos normales, nos operamos del pecho, pompis, papada...
Mañana vuelvo al periódico y a la radio.
#1555

Re: Los péptidos, ¿el próximo gran fenómeno bursátil de la industria farmacéutica?


Bueno por los medicamentos hoy en día la gente vive mas de 60 años... sino con menos de 60 la mayoría estarían fallecidos, esperanza de vida es igual a farmacos ya que en general la gente tiene malos habitos de vida.

La esperanza de vida empezo a existir en el siglo pasado, antes de 1920, la gente no vivia mas de 50 o 60 años como mucho, los medicamentos alargan la vida y no es algo que defienda, pero es el arma que tienen los médicos para controlar el analfabatismo de la gente que se pone de comida inflamatoría, de alcohol, de azúcar, de comida basura hasta las orejas y luego quieren vivir muchos años...

Peor es el médico que dice... bueno una copita no pasa nada, o los que sabiendo lo mal que comen sus pacientes no pierde tiempo en decirles que cambien sus habitos de vida, entre otras cosas por que los pacientes seguiran con su rollo.. y harán lo que les de la gana, muchos se ríen hasta de los médicos pues les dicen como voy a dejar de comer chorizo, bollos, o voy a dejar de comer pizza o voy a dejar la cerveza o el vino!!!....

En resumidas cuentas, la enfermedad entra por la boca, somos lo que comemos, lo normal por ahora es llegar a los 60 o mas, y como poco tomar 5 o 6 pastillas cuantos mas años se cumplen mas pastillas se toman... no es por gusto del médico, es que sin ellas se palma, pues el azúcar, el tabaco el alcohol, el sedentarismo, el sobre peso es INCOMPATIBLE, con la salud.

Hay que prevenir para no enfermar, prevenir significa tener habitos de vida saludables, hacer deporte, comer comida antioxidante, no tomar azúcar ni alcohol, no fumar.... pero eso para algunos es incuestionable, pues la única manera de que esa gente supere los 60 años es atiborrandoles a pastillas para arreglar el daño que uno mismo se esta haciendo.

Saludos.





No importa lo fuerte que pegues, lo importante es mantenerse en pie.

#1556

La burbuja en IA es más grande que nunca y las primeras grietas empiezan a aparecer


La inversión en inteligencia artificial alcanza niveles sin precedentes

La inteligencia artificial continúa transformando la economía y generando oportunidades de crecimiento, pero el volumen de capital comprometido empieza a despertar dudas sobre la rentabilidad futura de estas inversiones.

El inversor Daniel Jones considera que el mercado podría estar entrando en una fase de sobreinversión similar a la observada en anteriores burbujas tecnológicas. Su argumento no cuestiona el potencial estructural de la IA, sino la velocidad y la magnitud con la que las compañías están destinando recursos a centros de datos, semiconductores y capacidad de computación.

Según las estimaciones recogidas por Jones, el gasto de los hyperscalers en IA habría pasado de unos 46.000 millones de dólares en 2020 a aproximadamente 673.000 millones en 2026. UBS calcula que podría aumentar otro 25% en 2027, hasta 841.000 millones, y alcanzar los 892.000 millones de dólares en 2028.


Alphabet evidencia el temor del mercado a una sobreinversión


Alphabet representa un buen ejemplo de la tensión existente entre crecimiento operativo y disciplina de capital. Su negocio de Google Cloud elevó sus ingresos un 81,8% interanual en el segundo trimestre, hasta 24.770 millones de dólares, mientras el beneficio del segmento se multiplicó por más de tres.

Sin embargo, las acciones reaccionaron con una caída del 6,7% después de que la compañía elevara su previsión anual de inversión hasta una horquilla de entre 195.000 y 205.000 millones de dólares. La corrección eliminó aproximadamente 288.900 millones de dólares de capitalización bursátil.

El mercado ya no premia automáticamente cualquier incremento del gasto en IA: empieza a exigir pruebas claras de monetización y retorno sobre el capital invertido.

La productividad real avanza menos de lo anunciado


Uno de los principales riesgos señalados por Jones es la diferencia entre las mejoras de productividad comunicadas por las empresas y las que realmente pueden medirse.

Un estudio del National Bureau of Economic Research realizado entre cerca de 750 ejecutivos detectó que las compañías esperaban un aumento medio de la productividad laboral del 3% durante 2026. Sin embargo, la mejora implícita estimada se situaba alrededor del 1,8%.


Esta diferencia podría explicarse por el retraso entre la inversión y la generación de ingresos, pero también plantea la posibilidad de que las empresas estén sobreestimando el impacto económico inmediato de la tecnología.


La economía estadounidense depende cada vez más del gasto en IA


Las inversiones vinculadas a software, centros de datos, instalaciones eléctricas y equipos informáticos habrían aportado aproximadamente el 35% del crecimiento del PIB estadounidense durante el primer trimestre del año.

Jones estima que, sin esta contribución, el crecimiento real de la economía habría quedado limitado a una tasa de entre el 1,3% y el 1,4%. Esta elevada dependencia convierte una futura desaceleración del gasto tecnológico en un riesgo no solo para las bolsas, sino también para el conjunto de la actividad económica.

Semiconductores, energía y empleo elevan los riesgos


El aumento de la demanda ha comenzado a encarecer componentes esenciales como las memorias DRAM, al mismo tiempo que el consumo eléctrico de los centros de datos continúa acelerándose.

La demanda mundial de electricidad de estas instalaciones creció un 17% durante el último año, mientras el consumo de los centros especializados en IA aumentó un 50%. El escenario central contempla que su consumo eléctrico total se multiplique por 2,5 entre 2025 y 2035.

Además, la adopción de IA empieza a moderar la contratación, especialmente en los puestos de entrada. Aunque todavía no se observan despidos masivos, las grandes empresas habrían registrado un impacto negativo cercano al 0,7% sobre el empleo.

La conclusión de Daniel Jones es prudente: la IA puede ser una tecnología verdaderamente transformadora y, al mismo tiempo, estar protagonizando una burbuja de inversión. El riesgo surge cuando el capital desplegado crece mucho más rápido que los retornos económicos verificables.


No importa lo fuerte que pegues, lo importante es mantenerse en pie.

#1557

El S&P 500 y la tecnología aún podrían caer otro 5%-8% antes de estabilizarse



Una corrección provocada por la IA, el petróleo y los tipos


El inicio de la segunda mitad de 2026 ha estado marcado por una fuerte volatilidad en las compañías tecnológicas y de semiconductores.


Los inversores han comenzado a cuestionar si las grandes inversiones realizadas por Microsoft, Amazon, Meta, Alphabet y otros gigantes tecnológicos en centros de datos e infraestructura de inteligencia artificial generarán una rentabilidad suficiente.

A esta preocupación se han añadido la escalada militar entre Estados Unidos e Irán, las fuertes oscilaciones del petróleo y el repunte de las rentabilidades de la deuda pública a largo plazo.

La decisión de la Reserva Federal de mantener los tipos de interés sin cambios tampoco consiguió tranquilizar al mercado. Las dudas sobre la evolución de la inflación impulsaron al alza las rentabilidades de los bonos de mayor duración, penalizando especialmente a las compañías tecnológicas con valoraciones elevadas.

La combinación de incertidumbre sobre la inteligencia artificial, tensión geopolítica y tipos de interés elevados provocó una reducción rápida del apetito por el riesgo.


Los índices continúan cerca de sus máximos


A pesar de la intensidad de las ventas en determinados fabricantes de semiconductores, los grandes índices estadounidenses todavía se mantienen relativamente próximos a sus máximos históricos.

El Nasdaq Composite cerró la sesión del jueves aproximadamente un 7,2% por debajo del récord alcanzado el 2 de junio. Esta distancia sigue siendo claramente inferior al descenso del 20% que habitualmente define la entrada en un mercado bajista.

El S&P 500 se encontraba algo más de un 2% por debajo de su máximo del 2 de junio, mientras que el Dow Jones cotizaba alrededor de un 1,6% por debajo del récord marcado el 6 de julio.

Para Truist Wealth, estos datos muestran que la debilidad se ha concentrado especialmente en determinadas áreas del mercado tecnológico y no se ha convertido todavía en una ruptura generalizada de la renta variable estadounidense.


Las correcciones tecnológicas son habituales


Desde el inicio del actual mercado alcista, hace aproximadamente cuatro años, el sector tecnológico ha sufrido cuatro correcciones relevantes.

Según los cálculos de Truist Wealth, estos ajustes registraron una caída media cercana al 18% y una duración aproximada de tres meses.

La corrección actual se sitúa alrededor del 14% y se ha desarrollado durante unos dos meses. Esto sugiere que el proceso podría no haber terminado, pero también que se encuentra en una fase relativamente avanzada.

Correcciones tecnológicas Caída aproximada Duración:

Media de las cuatro correcciones anteriores | -18% | ≈3 meses
Corrección actual | ≈-14% | ≈2 meses

La experiencia histórica indica que todavía puede quedar presión vendedora, pero también que una parte importante de la corrección ya se habría producido.


Los beneficios empresariales siguen resistiendo


Otro de los argumentos favorables es que las previsiones de beneficios empresariales no se han deteriorado de forma significativa.


Las ventas recientes han respondido principalmente a las dudas sobre las valoraciones y sobre el rendimiento futuro de las inversiones en inteligencia artificial, no a una revisión generalizada a la baja de los resultados esperados.

Los sólidos resultados de Microsoft reforzaron esta idea. La compañía se disparó más de un 15% después de mostrar un crecimiento de Azure superior al previsto y confirmar la fortaleza de la demanda de infraestructura tecnológica.


El Nasdaq avanzó posteriormente un 2,8%, el S&P 500 subió un 1,7% y el Dow Jones ganó un 1,2%, mostrando la rapidez con la que pueden regresar las compras cuando los resultados validan las expectativas sobre inteligencia artificial.


Una caída adicional normalizaría las valoraciones


Truist Wealth calcula que un descenso adicional de entre el 5% y el 8% devolvería las valoraciones del mercado a niveles de soporte observados al comienzo de la crisis del petróleo en marzo.

En el caso del sector tecnológico, el PER estimado a doce meses descendería desde aproximadamente 20,8 veces hasta cerca de 20 veces.

Este ajuste no convertiría necesariamente al sector en barato, pero reduciría parte de la prima acumulada durante el rally de la inteligencia artificial y proporcionaría un punto de entrada más atractivo para los inversores de largo plazo.

El mercado también estaría eliminando posiciones excesivamente apalancadas y expectativas demasiado optimistas, especialmente en los fabricantes de chips y en las compañías más vinculadas al gasto en centros de datos.


Los soportes técnicos continúan intactos


El análisis técnico también respalda la idea de que la tendencia alcista principal no se ha roto.

El S&P 500 y el sector tecnológico se mantienen dentro de sus tendencias de largo plazo y todavía cotizan por encima de referencias relevantes, como la media móvil de 200 sesiones.

Truist Wealth identifica una amplia zona de soporte situada entre un 5% y un 8% por debajo de los niveles actuales. En esa franja coinciden niveles de retroceso técnico, soportes anteriores y valoraciones más razonables.

La corrección parece estar enfriando un mercado sobrecalentado, pero todavía no presenta las características habituales de un cambio de tendencia estructural.

Comprar las caídas, pero sin precipitarse


La conclusión de Truist Wealth no implica que el suelo definitivo ya se haya formado.

El mercado todavía puede sufrir nuevas caídas si las rentabilidades de los bonos continúan aumentando, el petróleo vuelve a repuntar o los próximos resultados empresariales generan dudas sobre la monetización de la inteligencia artificial.

Sin embargo, la firma considera que un retroceso adicional debería verse como una oportunidad para aumentar gradualmente la exposición a tecnología y renta variable estadounidense, en lugar de como una señal para abandonar el mercado.

La estrategia más prudente consistiría en realizar compras escalonadas, priorizando compañías con beneficios sólidos, generación de caja elevada, balances robustos y una relación clara entre sus inversiones en inteligencia artificial y el crecimiento de los ingresos.

En conjunto, la reciente corrección parece compatible con una consolidación normal después de las fuertes ganancias acumuladas. El mercado alcista permanece intacto, aunque probablemente atravesará una segunda mitad del año más volátil y selectiva.


No importa lo fuerte que pegues, lo importante es mantenerse en pie.

#1558

Señales de suelo en las bolsas tras la mayor liquidación desde 2000


Wall Street comienza agosto con algunas señales de que la violenta liquidación sufrida por los valores de momentum, los fabricantes de semiconductores y otras compañías vinculadas a la inteligencia artificial podría estar aproximándose a su final.

El mercado cerró la pasada semana con una potente recuperación de dos sesiones en los activos más castigados, permitiendo que el sector de semiconductores registrara su mayor rebote de dos jornadas desde junio. Sin embargo, la reacción final no fue suficiente para evitar que numerosos valores tecnológicos terminaran julio con pérdidas muy elevadas.

Según los datos de Dow Jones Market Data recogidos por MarketWatch, el Nasdaq Composite perdió alrededor de un 3% durante julio, su peor comportamiento mensual desde marzo y su segundo mes consecutivo a la baja. El S&P 500 también retrocedió por segundo mes seguido, aunque se mantiene todavía cerca de los máximos históricos alcanzados a comienzos de junio.


La mayor caída del momentum desde el año 2000


La verdadera intensidad de la corrección quedó parcialmente oculta por el comportamiento relativamente estable de los grandes índices. Bajo la superficie, la dispersión entre los ganadores y los perdedores del mercado alcanzó niveles excepcionalmente elevados.

El Goldman Sachs High Beta Momentum Basket registró en julio su peor rendimiento mensual desde noviembre de 2000, según los datos de Bloomberg citados por MarketWatch. Las posiciones compradoras del índice sufrieron fuertes ventas, mientras que algunas de sus posiciones cortas, entre ellas varias compañías de software que habían quedado rezagadas, experimentaron importantes recuperaciones.

El movimiento se aceleró después de conocerse la liquidación de la cartera de renta variable de un fondo de inversión altamente apalancado y especializado en inteligencia artificial. La venta forzada de sus posiciones habría contribuido a intensificar la presión sobre algunas de las compañías que más habían subido durante la primera mitad del año.

La posibilidad de que esa fase de ventas forzadas haya terminado es una de las principales razones por las que algunos inversores consideran que el suelo podría estar cerca.

Los fundamentales quedaron en segundo plano


La operación vinculada a la inteligencia artificial comenzó a perder impulso en junio, después de que varias compañías de semiconductores y fabricantes de memorias, como Micron Technology, registraran subidas prácticamente parabólicas durante abril y mayo.

Los inversores confiaban en que la temporada de resultados del segundo trimestre reactivara las compras, pero la reacción fue más débil de lo esperado. Incluso después de que Alphabet y otros grandes proveedores de servicios en la nube confirmaran que seguirán destinando cientos de miles de millones de dólares a la construcción de infraestructura para inteligencia artificial, las acciones de semiconductores, energía eléctrica e industriales continuaron corrigiendo.

Max Kettern, estratega de HSBC, señaló en un comentario recogido por MarketWatch que los fundamentales habían pasado completamente a un segundo plano durante las seis semanas anteriores. El mercado dejó de centrarse en los beneficios y en los planes de inversión para concentrarse en la reducción de posiciones excesivamente concurridas.


Como consecuencia, se produjo una fuerte rotación desde los fabricantes de chips hacia sectores que habían quedado rezagados, como el software, los bancos, el sector inmobiliario y determinadas compañías defensivas. El repunte del petróleo también permitió que el sector energético cerrara julio con ganancias importantes.


Las señales técnicas empiezan a mejorar


El comportamiento de las últimas sesiones dejó algunas referencias técnicas más constructivas. El S&P 500 consiguió recuperar su media móvil de 50 sesiones después de haber cotizado brevemente por debajo de ella.

Además, el índice de volatilidad VIX descendió hasta 15,99 puntos al cierre del viernes, después de haber superado los 20 puntos durante la semana. Ese retroceso indica una reducción de la presión vendedora y una moderación del temor entre los inversores.

La volatilidad diaria media del índice de momentum de Goldman Sachs alcanzó en julio su nivel más alto desde 2020. Mark Hackett, estratega jefe de mercados de Nationwide, recuerda que este tipo de repuntes extremos ha coincidido históricamente con momentos relevantes de inflexión, como la caída provocada por la pandemia, el estallido de la burbuja tecnológica o el final de la crisis financiera de 2008.


Esto no significa que el mínimo exacto haya quedado definitivamente atrás, pero sí sugiere que la relación entre riesgo y rentabilidad empieza a resultar más atractiva después de la brusca limpieza de posiciones.


Selección frente a compra indiscriminada


Mike Shell, director de inversiones de Shell Capital, considera que los datos proporcionados por sus intermediarios principales apuntan a que la liquidación se encuentra más cerca de su final que de su inicio.
La cuestión central es determinar si la corrección está poniendo de manifiesto un problema fundamental en el ciclo de la inteligencia artificial o si simplemente ha servido para deshacer una operación excesivamente concentrada.


Mientras la demanda de inteligencia artificial, los beneficios empresariales y los planes de inversión sigan intactos, Shell considera que la caída puede representar una oportunidad para comenzar a comprar de forma selectiva las compañías de mayor calidad. No obstante, desaconseja comprar indiscriminadamente toda la cesta de valores que había liderado las subidas.


La posible recuperación debería estar liderada por las empresas capaces de justificar sus valoraciones mediante crecimiento, márgenes, pedidos y generación de caja.


Agosto seguirá siendo una prueba exigente


A pesar de las señales de estabilización, el entorno de mercado continúa presentando riesgos. Agosto y septiembre suelen constituir el periodo de dos meses más débil del calendario bursátil estadounidense, según recordó Ryan Detrick, estratega jefe de Carson Group.

Los inversores deberán comprobar ahora si la volatilidad habitual de finales de verano se adelantó a julio o si todavía queda una nueva fase de inestabilidad. La evolución de los tipos de interés, el petróleo, los resultados empresariales y los planes de gasto de las grandes tecnológicas determinarán si el rebote de los últimos días puede consolidarse.

El cierre esperanzador de julio no confirma todavía un suelo definitivo, pero sí ofrece indicios de que la fase más desordenada de la liquidación podría haber quedado atrás. El escenario más probable para las próximas semanas es una recuperación selectiva, acompañada de una volatilidad todavía elevada y de una mayor diferenciación entre compañías.




No importa lo fuerte que pegues, lo importante es mantenerse en pie.

#1559

Michael Burry alerta de una posible caída al estilo de 1987


El nuevo máximo histórico alcanzado por el S&P 500 no ha convencido a Michael Burry. El inversor conocido por anticipar la crisis hipotecaria estadounidense considera que el mercado podría encontrarse cerca de un techo importante y no descarta una caída comparable a la registrada en 1987.

En un comentario recogido por MarketWatch, Burry señaló que la ruptura de máximos probablemente atraerá nuevas entradas de dinero. Sin embargo, advierte de que este flujo puede estar aumentando el apalancamiento y la vulnerabilidad del mercado justo antes de una posible corrección de gran intensidad.


El precedente del “Lunes Negro”


Burry compara la situación actual con el entorno previo al 19 de octubre de 1987, cuando el Dow Jones Industrial Average se desplomó un 22,6% en una sola sesión. Aquel episodio, conocido como el “Lunes Negro”, continúa siendo la mayor caída porcentual diaria de la historia del índice.

El inversor no afirma que ese escenario sea inevitable, pero sostiene que el mercado presenta algunos elementos de riesgo similares: máximos históricos, volatilidad contenida, elevada participación de estrategias sistemáticas y un uso creciente del apalancamiento.

Su principal preocupación es que las compras automáticas realizadas por fondos de volatilidad, estrategias de momentum y otros modelos cuantitativos puedan revertirse con rapidez si aumenta la volatilidad. Un cambio brusco en esas señales obligaría a reducir exposición y podría amplificar cualquier movimiento bajista.

Mantiene su apuesta contra los semiconductores


Burry continúa posicionado para una caída de las acciones de chips mediante opciones de venta sobre el ETF iShares Semiconductor y posiciones cortas directas.

Su visión negativa sobre el sector tecnológico ya quedó reflejada a finales de 2025, cuando Scion Asset Management comunicó posiciones bajistas sobre Palantir y Nvidia.

El inversor ha prolongado sus opciones bajistas sobre Nvidia hasta junio de 2027 y su posición corta sobre el ETF Invesco QQQ hasta febrero de ese mismo año. También mantiene una posición negativa sobre Palantir, aunque cerró algunas opciones de venta anteriores después de que la compañía registrara una fuerte subida tras presentar resultados.


La baja volatilidad puede estar ocultando el riesgo


El índice de volatilidad VIX subió hasta 16,5 puntos durante la sesión del martes, aunque todavía acumulaba una caída cercana al 21% en las cinco jornadas anteriores.

Burry considera que la combinación de bolsas al alza y volatilidad descendente obliga a determinados fondos a aumentar automáticamente su exposición. Este proceso añade demanda y contribuye a prolongar el rally, pero también deja al mercado más expuesto si la volatilidad cambia de dirección.


La advertencia se centra, por tanto, menos en la valoración absoluta de una empresa concreta y más en la estructura técnica del mercado. Cuanto mayor sea el apalancamiento acumulado, más violenta podría ser la reacción ante una señal adversa.


Un patrón poco habitual tras una subida del 5%


Burry también hizo referencia al análisis de Jonathan Krinsky, estratega de BTIG Research. El S&P 500 avanzó aproximadamente un 5% en cuatro sesiones hasta alcanzar un nuevo máximo, una combinación que solo se habría producido en otras tres ocasiones durante los últimos 30 años.
Uno de esos precedentes fue marzo de 2000, cerca del techo de la burbuja tecnológica. Otro se produjo en abril de 1999, cuando muchas compañías puntocom comenzaron a perder fuerza. El tercer episodio tuvo lugar en noviembre de 2020.

Estos antecedentes no demuestran que vaya a producirse una caída inmediata, pero Burry los utiliza para cuestionar que la entrada en máximos después de una aceleración tan rápida constituya necesariamente un buen punto de compra.

Krinsky duda de la continuidad del rebote de los chips


El estratega de BTIG tampoco espera que el rebote de los semiconductores se prolongue indefinidamente. Considera que muchos inversores que sufrieron fuertes pérdidas durante julio aprovecharán la recuperación para vender cuando las cotizaciones se aproximen a zonas de resistencia.

Esta presión podría limitar el recorrido de los chips incluso aunque continúe el entusiasmo estructural por la inteligencia artificial. El sector llega además a la recuperación después de haber acumulado un rally muy intenso durante la primera mitad del año.


Una visión muy discutida en Wall Street


La tesis de Burry no es compartida por todos los inversores. Kip Herriage, fundador de Vertical Research Advisory, considera que la amplitud y la fortaleza del mercado hacen poco probable un desplome de ese tipo.
Desde esta perspectiva, el actual ciclo alcista tendría carácter estructural y podría prolongarse durante varios años, apoyado por la inteligencia artificial, el crecimiento de beneficios y la participación de un número creciente de compañías.


La principal crítica a Burry es que ha anticipado correcciones en numerosas ocasiones. El propio inversor reconoció recientemente que se ha convertido en una referencia recurrente cada vez que advierte de un desplome, aunque defiende que acertó en episodios como 2000, 2007 y la corrección de las acciones especulativas de 2021.


El debate queda abierto entre dos lecturas opuestas: para Burry, los máximos, la baja volatilidad y el apalancamiento elevan el riesgo de una caída abrupta; para los alcistas, la amplitud del mercado y la fortaleza de los beneficios respaldan la continuidad de la tendencia.





No importa lo fuerte que pegues, lo importante es mantenerse en pie.

#1560

Cinco cosas que los inversores deben saber sobre la reciente y vertiginosa recuperación del mercado de valores.


El mercado estadounidense ha protagonizado una recuperación de enorme velocidad después del castigo sufrido por los valores de mayor impulso durante julio. El S&P 500 acumula una subida del 6,3% en las últimas cinco sesiones, su mayor avance porcentual en ese periodo desde el 28 de abril de 2025.

Según un análisis de Joseph Adinolfi publicado por MarketWatch, el movimiento se ha apoyado en el rebote simultáneo de las compañías de semiconductores, las acciones de software y las grandes tecnológicas agrupadas dentro de las denominadas Siete Magníficas.


Los semiconductores protagonizan una recuperación histórica


El índice de semiconductores PHLX se encaminaba hacia su mejor comportamiento de cinco sesiones desde marzo de 2020, con una subida acumulada superior al 17%.


El movimiento llega después de un mes especialmente negativo para los valores de impulso. El índice High Beta Momentum Basket de Goldman Sachs perdió un 21,2% en julio, su mayor caída mensual en más de dos décadas.

El fuerte descenso de las posiciones largas y la subida de las posiciones cortas provocaron uno de los mayores desmantelamientos de estrategias de impulso desde el año 2000.

Jonathan Krinsky, analista técnico jefe de BTIG, considera que las acciones de semiconductores todavía podrían recuperar terreno hasta alcanzar su media móvil de 50 sesiones. Sin embargo, espera que vuelvan a debilitarse después de ese rebote.


Microsoft registra uno de sus mayores rebotes


Microsoft también ha mostrado un comportamiento excepcional. Hasta el martes, la acción había avanzado un 26,2% en cuatro sesiones, su mejor resultado para ese periodo desde octubre de 2000, cuando subió un 29,4%.

Aunque la cotización se moderaba posteriormente, seguía encaminada a registrar su mayor ganancia de cinco días desde noviembre de 1987.


La violencia del rebote refleja tanto la intensidad de las ventas anteriores como el rápido regreso de los inversores hacia las grandes compañías tecnológicas.


Récord de compras de opciones alcistas


La actividad en el mercado de derivados ha sido uno de los principales motores del repunte. Según datos de Cboe Global Markets, el volumen de opciones de compra sobre el S&P 500 superó el martes los cuatro millones de contratos por primera vez en la historia.

Una parte significativa de esas opciones vencía en cuestión de días o incluso de horas, aumentando la presión sobre los intermediarios para comprar acciones o futuros y cubrir su exposición.

Esta elevada actividad alcista habría contribuido también a un comportamiento poco habitual del VIX. El denominado indicador del miedo subió al mismo tiempo que avanzaba el S&P 500, una combinación poco frecuente que refleja el fuerte incremento de la demanda de opciones.


La amplitud mejora, pero los sectores no confirman


Aunque la recuperación ha contado con una participación amplia entre las acciones del S&P 500, la mayoría de los grandes sectores todavía no ha logrado alcanzar nuevos máximos.

Según SentimenTrader, únicamente los sectores industrial y financiero acompañaron al índice en máximos históricos durante la sesión del martes.

Este comportamiento introduce una señal de cautela. El índice general ha recuperado niveles elevados, pero el movimiento continúa dependiendo en buena medida de las grandes tecnológicas y de los valores de mayor capitalización.

Los inversores indexados apenas notaron la corrección


Pese a la extrema volatilidad experimentada por algunas acciones de impulso, el retroceso del S&P 500 fue relativamente contenido. En su mínimo intradía del 9 de junio, el índice apenas acumulaba una caída aproximada del 5%.

Además, el S&P 500 cerró julio con un descenso limitado, por lo que los inversores posicionados mediante fondos indexados probablemente percibieron una corrección mucho menor que quienes mantenían exposición directa a semiconductores, software o valores de alto crecimiento.

Cinco aspectos que deben vigilar los inversores


La reciente recuperación deja cinco conclusiones principales:

  • La velocidad del rebote ha sido excepcional, con una subida del 6,3% del S&P 500 en cinco sesiones.

  • Los semiconductores lideran el movimiento, con un avance superior al 17% del índice SOX.

  • Microsoft ha protagonizado uno de los mayores rebotes de corto plazo de su historia.

  • Las compras récord de opciones de compra han amplificado la recuperación.

  • La amplitud sectorial todavía no confirma plenamente la fortaleza del índice.

Krinsky mantiene una visión prudente y considera que el rebote de los valores de alto crecimiento podría agotarse después de recuperar niveles técnicos relevantes.

Por el contrario, Keith Lerner, estratega jefe de mercado de Truist, mantiene una postura favorable y considera que la evidencia sigue respaldando la continuidad del mercado alcista. También confía en que el ciclo de inversión relacionado con la inteligencia artificial continúe prosperando.

La recuperación ha sido poderosa, pero la combinación de compras especulativas de opciones, concentración tecnológica y falta de confirmación sectorial aconseja no interpretar el movimiento como una señal definitiva de que todos los riesgos han desaparecido.



No importa lo fuerte que pegues, lo importante es mantenerse en pie.