Ejemplo de la subasta para la disolución del proindiviso de un terreno, asistiendo a la misma cada una de ambas partes con una táctica diferente y en la que se demuestra la importancia de contar con un experto subastero para estos temas.
Hace un par de años una financiera de esas que inundaron España durante la burbuja le convenció para invertir sus ahorros en un préstamo hipotecario a una tercera persona, éste moroso empedernido que no estaba pagando su hipoteca y que necesitaba un préstamo puente mientras le refinanciaban sus deudas.
Somos dos hermanos copropietarios de una casa de pueblo que era de mis padres, la casa está en muy malas condiciones, tiene planta baja de 7 m de fachada, imposible partir por la mitad. Queremos disolver la copropiedad y que sea uno u otro quien se quede con ella.
Hay subastas que están cantadas. No hay más que sentarse a esperar y el pájaro cae en la sartén él solito. Uno de los casos de libro es el de José Luis, el zapatero que vive en el noveno, cuyo tren de vida le conduce a toda velocidad hacia la última estación.
Los contratos se deben redactar como si la otra parte contratante fuera el mismísimo diablo y poniéndonos siempre en lo peor, incluso aunque los vayamos a firmar con nuestros mejores amigos o con un familiar. Aún más en estos casos.
Hace unos días tuve ocasión de comprobar el tremendo desajuste que hay entre el Catastro y el Registro de la Propiedad. Nada que no supiera sobradamente, simplemente un ejemplo más.
Parece increíble, pero cada vez que sale un buen piso y que el tipo de subasta es ridículo, con una fianza enana, los postores se multiplican como setas y al final el precio alcanzado suele ser bastante más elevado que cuando el precio de salida es más normal
En un reciente viaje de subastas conocí a un experimentado subastero llamado Manuel, quien me contó la desternillante experiencia que tuvo en una subasta de su localidad. Y, por lo visto no es la primera vez que le pasa, pues utiliza a menudo esta estrategia.
Solicitamos la disolución del proindiviso, sacando la propiedad a subasta. Hasta ahí bien, el juzgado envía por fax el mandamiento al registro, certificación de cargas, se publica el edicto y se subasta. Ok
Después de la subasta nos dice la secretaria judicial que existe otra carga de elevado importe y nos pregunta ¿que vais a hacer?
La semana pasada el juzgado de Primera Instancia nº1 de Collado Villalba me sorprendió con una nueva vuelta de tuerca en contra del sistema de subastas. Ya no solo no dejan ver el expediente judicial completo, sino que tampoco van a permitir ver la Certificación de Cargas. Parece que a partir de ahora solo permitirán ver el Edicto de subasta.
Teniendo en cuenta que el edicto es
Hace menos de un mes salió en subasta un pisazo de 388 m2 situado nada menos que en el Paseo de Eduardo Dato, junto a la Glorieta de Rubén Darío, en Madrid. Hoy lo traigo a colación porque me parece el ejemplo perfecto de bola de nieve crediticia en la que el deudor va cayendo en créditos cada vez mayores porque tiene que liquidar el crédito anterior junto a los inmensos intereses.
Me
Si cuando queremos vender una vivienda le ponemos alfombra roja a los posibles compradores, ¿por qué, cuando la venta es forzosa, les impedimos la entrada? me resulta incomprensible, máxime en el caso de una subasta, siendo el precio tan susceptible de estancarse o subir.
Cuando compramos en subasta no estamos comprando una vivienda tal como lo haríamos en una notaría, que es lo que mucha gente cree, sino que estamos comprando el resultado de un procedimiento judicial complejísimo en el que muchas personas diferentes pueden haber cometido errores
Ponga en el edicto, lo que en realidad van a subastar se trata solo de una multipropiedad y que solo sale a subasta el derecho a disfrutar del bungalow durante la primera semana de marzo. Los 2.683,53 euros puede que sean incluso un precio demasiado caro.
Los subasteros aplicados, cuando examinamos el expediente judicial, lo primero que hacemos siempre es leer la Certificación de cargas y así, si hay muchas, nos ahorramos continuar estudiando el expediente. En este caso no hay más carga que la propia hipoteca ejecutada y así lo manifiesta el registrador de la propiedad, pero... ¿y los asientos registrales?