Comenté en julio que varios lectores intrépidos me han escrito contándome los follones en que se han metido en su estreno en las subastas judiciales. Todavía me quedan un par de ejemplos bastante tremendos de los que aún continúo esperando el permiso de los protagonistas para poder publicarlos. Quizá la timidez les venga de las hostias que a veces reciben en los comentarios. Hoy sed buenos y
Si observamos el gráfico, la mejoría en las ventas que hemos disfrutado hasta ahora este año, es la que disfrutaron los americanos el año pasado (línea azul) y según mi opinión, aquí va a pasar algo parecido.
Continúo con la serie de julio de "Pesadillas en subastas" que inicié con los Embargos que juegan al escondite. Parece que otro lector ha sido más valiente de lo debido y no ha tenido paciencia para esperar a que el juzgado le diera la Posesión.
Me encuentro en una disolución de proindiviso con una sentencia en la que se dicta expresamente que antes de que los copropietarios se repartan el parné, hay que dejar pagadita la hipoteca que grava la finca. Cosas veredes.
Uno de los objetivos de este blog es ahorrar a algunos inversores neófitos más de un disgusto de los que las subastas judiciales están plagadas. Pero, a tenor de algunos mails que estoy recibiendo está claro que no lo estoy consiguiendo.
No existe un manual cuya lectura capacite al novato a asistir sin peligro a las subastas judiciales. Hace unos meses mencioné la guía de Pública Subasta para subasteros novatos. Es estupenda y no resulta un tocho desalentador, siendo más divulgativa que el resto de los manuales actuales.
Qué cosa más curiosa me sucedió hace un par de meses en una subasta judicial de provincias. Salía a subasta un piso de un pueblo del sur de Madrid, (ya he comentado que la subasta era en otro lado) que pertenecía a un muerto al que le habían embargado por una deuda de 600 euros.
Yo personalmente me he descornado numerosas veces tratando de encontrar parcelas que ya no lo eran o que se habían convertido en los viales de una urbanización y la única ocasión en que he perdido dinero en las subastas judiciales tuvo que ver, precisamente, con parcelas de terreno a principios de los noventa
Sería un hipócrita si no reconociera que la publicación del Blog de Subastas judiciales está provocando que algunos clientes potenciales llamen a mi puerta. Pero ni mucho menos los que podría pensarse, porque por un lado la situación económica no está para tirar cohetes y por otro resulta que la mayoría de los que contactan conmigo necesitan mis servicios donde no puedo darlos, es decir
Es muy triste tener que irte de tu casa, parece el fin del mundo, pero ¿es realmente tan doloroso? Lo que al principio parecía ser un drama colosal, se convierte por el simple hecho de tomar la decisión de irse, en una simple mudanza
Resulta que hace cuatro años nos dieron a la vez la casa donde estamos, que aquí le llaman de Protección Pública y que significa que tenemos que pagarla muy poquito a poco, o algo así, que tampoco yo me entero mucho.
La semana pasada emitieron "Amenaza de desahucio" en el programa Rec de cuatro y luego en Canal+. Magnífico reportaje de 50 minutos sobre el laberinto inmobiliario español, en el que se puede apreciar cómo los deudores están pillados porque no pueden pagar sus hipotecas, los bancos están pillados porque se ven obligados a quedarse viviendas que no quieren, los inversores
Es curioso lo mucho que a veces nos cuesta ponernos en el lugar del otro, en mi caso en el lugar del demandado cuyo piso acaba de ser subastado. Tantos años en subastas y nunca se me había ocurrido pensar que a aquellos a quienes se les subasta la vivienda, luego además, llega Hacienda y les roba la cartera.
Tremenda la que tienen liada los subasteros en Argentina, donde las subastas judiciales han tenido que ser trasladadas a un moderno edificio y serán grabadas desde todos los ángulos para evitar que una organización de subasteros llamada "La Liga" pueda presionar con amenazas a los postores particulares.
Actualmente, estas ventas de hipotecas están super de moda, más que nunca. Este no es más que un ejemplo de los muchos mails que recibo acerca de las operaciones de "venta de créditos" que algunos bancos están llevando a cabo.