Vamos a ver si hacemos unos números hoy... porque la gente no piensa, no hace números.
No les dejan pensar. Así es exactamente como actúan los timadores que te llaman por teléfono: metiéndote la prisa, la presión y la urgencia en la cabeza para bloquear tu capacidad de análisis. Buscan que actúes por puro miedo, por el pánico a perderte la oportunidad de tu vida (FOMO), y que dispares sin pararte a calcular.
Un golpe de realidad.
El techo de acciones nuevas que la propia junta de SAI aprobó el 29 de junio de 2026 es de 48.400.000.000. De ese programa, SETT puede entrar hasta el 49% —pero tiene una cláusula que le permite devolver toda su posición por un euro cuando quiera, así que nos olvidamos de esa parte: no es dilución real, es dinero que puede desaparecer del cap table en cualquier momento—.
Nos quedamos solo con el 51% restante, el que suscriben Loft Structured Opportunities Fund I y 8 International Ltd, que no tiene esa cláusula de salida: son 24.684.000.000 acciones que, si se emiten, se quedan sí o sí.
Multiplica esa cifra por el precio al que cotiza HOY la acción, 0,07 € (Substrate AI sube un 13,82% este 14 de julio de 2026, en pleno calentón): sumando las 469.767.448 acciones que ya existen, la capitalización implícita de ese 51% ya es de 1.761 millones de euros (1.761.000.000 €)—más que la valoración de salida a bolsa de Digi Spain (1.662 millones), la operadora de telefonía y fibra que debuta en el mercado continuo pasado mañana, 16 de julio de 2026—. Y hablamos solo de la parte "segura" del programa, sin contar nada de SETT, que aunque renuncie por 1 €, obviamente se emitirán.
Súmalo tu mismo. a ver que cifra alcanzas. Y así vas despertando del sueño que te metieron en la cabeza. Haz números.
Todo esto por una empresa que en 2025 perdió 7,44 millones de euros y factura entre 18 y 23 millones al año. Facturar no es beneficio, insisto.
Vamos a empezar por aquí, porque hay que ver la barbaridad antes de leer nada más, y es muy cansado leer todos los comentarios que leo...
El precio de hoy es matemáticamente incompatible con la dilución que la propia empresa ya tiene aprobada y firmada: o el precio se desploma cuando llegue esa emisión, o esa emisión nunca se ejecuta al ritmo que el acuerdo permite. Las dos lecturas son malas para quien compre hoy pensando que el precio actual significa algo.
Esto es psicología minorista en estado puro: trading de céntimos en un vacío temporal de oferta. Ya se avisó de que esto pasaría —hasta el chicharro más castigado rebota tarde o temprano, no hace falta ningún cambio de fundamentales para que un valor así se mueva un día con fuerza—, y también se avisó de que, cuando llegara ese rebote, el ruido de los que se suban al calentón a especular a corto taparía exactamente lo que nadie quiere mirar en días así: el negocio real y los números.
Quien quiera aprovechar la inercia actual, que lo haga, pero sabiendo que está jugando en un campo de minas. Hasta muchos que hasta hace cuatro días lo veían, hoy dudan, porque no hicieron números.
Así que SEGUIMOS con lo que el ruido está tapando porque ya de por sí, lo que tapo son las matemáticas.
Esta empresa, que supuestamente se dedica a la Inteligencia Artificial, limita casi todas sus novedades a anunciar contratos de suministro de hardware. Diagximag —filial del subgrupo salud— es master dealer de Samsung en España para equipos de radiología desde 2022, y lo repite comunicado tras comunicado (2023, 2024, 2025, 2026) sin desglosar jamás el margen que le deja. Lo que se prometió a los inversores fueron contratos de IA puros, no reventa de equipos de radiología.
Y cuando se busca esa IA real —las supuestas "AI Factories" de 50MW que, según una presentación interna de la compañía, generarían 400-500 millones de facturación una vez operativas— tampoco hay nada: ni una licencia de obra, ni un contrato eléctrico, ni una compra de GPUs, solo nombramientos de directivos. Ni siquiera la cifra que ellos mismos ponen para 2026E, 7,11 millones, tiene una infraestructura real detrás.
Y si el negocio de IA no sostiene esto, ¿qué lo sostiene? Las cuentas lo dicen con toda claridad. El resultado del grupo se desplomó de +7,37M€ en 2024 a -7,44M€ en 2025, y esa pérdida no viene de las filiales operativas: viene casi en su totalidad de la matriz cotizada en solitario (-7,52M€), a base de deteriorar su propia participación en Zona Value Global (saneada a cero) y en Subgen (7,48M€ de deterioro), más los costes financieros de sus programas de bonos convertibles. Las filiales que sí dieron beneficio en 2025 —RRHH/staffing, equipamiento médico, veterinaria, salud— son precisamente las que no son IA. El negocio que sostiene al grupo es el que se vende como secundario; el que se vende como el negocio es el que genera el agujero.
Y ese agujero se disimula con el mismo truco de siempre. En 2024, Subgen declaró un EBITDA de ~6M€ que, según sus propias cuentas auditadas, depende casi por completo de capitalizar como ingreso los propios costes de I+D interno —una práctica contable permitida, pero que no genera caja real—. Sin ese efecto, el EBITDA 2024 ajustado sería de -2,35M€ en vez de los +5,32M€ comunicados, y el del primer semestre de 2025, -1,31M€ en vez de los +2,14M€ anunciados. Las últimas cuentas que tenemos son las anuales de 2025; lo próximo que toca publicar son las semestrales de 2026, y ahí es donde hay que estar atentos: si vuelve a aparecer un EBITDA positivo, hay que mirar primero cuánto de eso viene, otra vez, del epígrafe "Otros ingresos de explotación".
Con ese agujero real en la matriz, la compañía necesita financiarse fuera, y lo está haciendo cada vez peor. El 17 de junio de 2026 su filial en EEUU firmó el préstamo más agresivo de toda su historia con Ascent Partners LLC, con conversión al 60% del VWAP de los últimos 10 días —un descuento del 40%, muy por encima del 20% del programa de 40M€ aprobado apenas dos semanas después, y del 5% del convertible original de 2022—. Financiación tipo death-spiral, en paralelo exacto al relato de "buenas noticias". Y ese es exactamente el programa del principio: al día siguiente de aprobarse se supo quién lo suscribe —SETT, Loft Structured Opportunities Fund I y 8 International Ltd, por hasta 39,2 millones—.
¿Y quién financia todo esto en la práctica? Hace apenas cuatro días, el 10 de julio de 2026, Subgen AI AB prestó en garantía 48.547.347 acciones clase A de SAI —el mismo número exacto que se tendieron en la OPA— a Assured Mind, S.L.U. Assured Mind es la misma casa que Wealthup Capital/Indico Investments/KAU Situaciones Especiales: mismo controlador personal (Juan José Esteve Pous) y mismo domicilio compartido en momentos sucesivos. Los "financiadores de mercado independientes" que SAI presenta al público llevan años siendo, en la práctica, el mismo círculo reducido de siempre.
And el mismo patrón de círculo cerrado se repite con el dinero público, que en las tres ocasiones lo ha tramitado la misma administración: la Junta de Castilla-La Mancha.
La primera vez, en diciembre de 2023, la Junta —a través de su Instituto de Finanzas— tramitó la promoción del fondo público-privado Impulse Technology Transfer, que invirtió 2M€ en SAI y le dio a Jesús María Hidalgo Quesada un asiento en el consejo.
Y aquí es donde la cosa empieza a oler mal de verdad: ese mismo Hidalgo Quesada controla al 100%, por otra vía societaria, una sociedad llamada Trinity 2022 AIE —la entidad en la que SAI capitalizó 7.347.225 € como "inmovilizado en curso" durante 2023 y 2024, dinero que un semestre después se revirtió a resultados sin dejar nada—. El mismo dinero público que la Junta ayudó a colocar en el consejo de SAI puso ahí a la persona que, por otro lado, controlaba la sociedad que recibió esa capitalización de 7,3 millones —cifra que ni siquiera aparece individualizada en la nota de partes vinculadas—, y el propio reglamento del fondo que Hidalgo representaba define explícitamente esta situación como conflicto de interés reportable. No se afirma que hubiera ilegalidad; se afirma la secuencia, documentada paso a paso: dinero público, asiento en el consejo, capitalización de siete cifras a una entidad privada del mismo consejero, dinero desaparecido del balance.
La segunda vez que aparece la Junta, en diciembre de 2024, tramitó el incentivo regional de 19.430.067,99 € —casi 20 millones— para un proyecto en Talavera de la Reina, sobre una inversión declarada de 79,6 millones y solo 50 empleos comprometidos.
Y la tercera, el 29 de junio de 2026: el Consejo de Ministros aprobó, tramitada igualmente por la Junta, la autorización a SETT para invertir hasta 19,2 millones —en una empresa domiciliada, no por casualidad, en la misma Talavera de la Reina—. Tres veces la misma administración, tres veces la misma empresa.
Sumando las tres vías de dinero público estamos hablando de más de 40 millones de euros puestos a disposición de esta compañía en menos de tres años. Frente a eso, lo que la compañía ha captado en el mercado desde 2022 en bonos convertibles, préstamos y ampliaciones de capital es del orden de 55-60 millones —suma propia, no una cifra oficial de la empresa—.
Los 60 millones de mercado ya entraron en caja y no han dejado ni rastro de negocio real construido con ellos. De los cerca de 40 millones públicos todavía queda por desembolsar la mayor parte —de los 19,2M€ de SETT solo se han liberado 2M€, el resto llegará en cuotas mensuales durante los próximos dos años—. Si los 60 que ya entraron se esfumaron sin dejar nada, vete a saber qué pasa con los que todavía están por entrar.
Nada de esto ha cambiado por el rebote de estos días. Solo ha cambiado el volumen de gente mirando el precio en vez de mirando la cuenta de arriba. Y a ver qué pasa con el resto que está por venir: lo que quede por desembolsar de SETT y de la subvención de Talavera, y las semestrales que están a punto de publicarse, con un ojo puesto, otra vez, en el epígrafe "Otros ingresos de explotación".
Venga, mañana otro día mas. A ver lo que tardamos en ir a 0.001