En 2025, Wall Street vive una de las etapas de mayor concentración temática de la última década. El flujo masivo de capital hacia inteligencia artificial, criptoactivos y productos apalancados ha amplificado las narrativas. Pero detrás de esa euforia, según los analistas de Bankinter, asoma un patrón repetido en la historia: cuando la memoria de mercados bajistas se vacía en toda una generación, la presión para asumir riesgos incompatibles con una gestión saneada se vuelve abrumadora. Y el mercado, eventualmente, ajusta.
Jóvenes como epicentro del riesgo sistémico
La teoría de que los inversores jóvenes están acelerando la llegada del próximo mercado bajista en EE. UU. parte de un comportamiento muy visible: apetito extremo por cripto, ETFs apalancados, acciones individuales con alta beta, préstamos privados con menor escrutinio de riesgo crediticio y, recientemente, exposición a ciclos de inversión tecnológica tratados como roca unidireccional de crecimiento.
El fenómeno no se limita a una tendencia aislada. Según los inversores que nunca vivieron un bear market incurren en riesgos que quienes sí los padecimos evitarían instintivamente: sobreconcentración sectorial, exceso de leverage en productos derivados retail, y narrativa de “ganadores inevitables” sin ajustar por fase de ciclo.
Esta observación fue formulada, según MarketWatch, por y , quienes describieron el punto más álgido de la euforia intergeneracional a finales de 2025: orquestación masiva de riesgo sin hipocampo emocional vacunado por caídas históricas.
Para ellos, los jóvenes —dominantes en redes y comunidades retail de inversión— son si no la principal, una de las grandes fuentes de la “exuberancia irracional de Wall Street” en 2025, por encima incluso de variables puramente monetarias. Este grupo demográfico presiona a la colectividad a moverse hacia apuestas de crecimiento temáticas, sin calibrar el WACC psicológico detrás del riesgo real.
Mercados infantiles: cuando el dinero se siente invencible
El autor seudónimo del libro describió el fenómeno como “mercados infantiles”: períodos en los que la narrativa de ganancia infinita eclipsa la memoria del riesgo, y los más jóvenes dominan el flujo temático, incapaces de internalizar emocionalmente una caída del 30%, 40% o 50% del patrimonio en tiempo real.
El mismo marco fue adaptado por Bernstein y McQuarrie, según Bankinter, recordando que los mercados bajistas severos en EE. UU. han emergido, históricamente, una vez por generación. Ese patrón es incómodo, pero persistente: entre 17 y 20 años de euforia alcista suelen ser suficientes para dejar espacios demográficos sin experiencia real de bear market.
Si observamos los tiempos de referencia incluidos en el análisis (crisis 2008, burbuja 1999, 1987), vemos que han pasado 17 años desde 2008 y 26 años desde 1999. Según , los shocks generacionales no necesitan links ni disclaimers — se ven en el price action cuando llega la pausa de la orquesta de liquidez.
La frase viral atribuida al gestor The Great Winfield resume la psicología: quienes no recuerdan nada malo ganan tanto dinero que se sienten invencibles, mientras que los gestores mayores se congelan al manejar el mismo aire emocional, recordando épocas de déjà vu inversor.
La “Regla Bernstein” en la práctica de mercado
El ensayo citado por Bankinter se apoya en ideas del historiador financiero , editor fundador de , quien tras el estallido de la burbuja de internet describió los bancos de memoria del inversor: la experiencia acumulada en el hipocampo inversor moldea la tolerancia al riesgo y disciplina futura de cartera.
McQuarrie sintetiza la inevitabilidad del ciclo desde una óptica humana: cuando nadie teme al 100% en equity (o al 200% en productos de saltos), la presión para abrazar el riesgo es irresistible. Esta dinámica, según ellos, ha hecho que el mercado en 2025 se torne peligrosamente especulativo, no por un solo exceso, sino por una acumulación de conductas incompatibles con la memoria prudente:
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Criptomonedas como treasury emocional minorista.
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ETFs apalancados de acciones individuales (alta beta sin stops estructurales).
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Exchange-Traded Notes vistos como dinero fácil sin ajuste por liquidez.
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Private debt con información dispersa y leverage implícito.
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Rally temático IA defendido por múltiplos forward aislados de su fase de ciclo.
Desde el marco de análisis, estos jóvenes no generan el mercado bajista por sí solos, pero sí actúan como carburante psicológico en rallys que dejan al índice vulnerable al repricing de sentimiento.
La defensa a múltiplos 30x forward PER se toma como referencia de apetito especulativo en un universo AI 30 defendido por visibilidad de beneficios, pero Bankinter recuerda que visibilidad no es invencibilidad. Un superciclo real ofrece BPA y pricing power, pero si la actitud colectiva se vuelve imprudente —como advierten los short sellers— los múltiplos se corrigen cuando llega el régimen económico exigente.
De la euforia a la disciplina: cómo actuamos en bolsa
¿Puede un joven inversor estudiar suficiente historia para enriquecer su “hipocampo de mercado”? Los autores lo dudan parcialmente, aunque están a favor del estudio. Lo que sí recalcan, según Bankinter, es que hay una enorme diferencia entre leer que el mercado puede caer 50% y verlo en tiempo real evaporar tu patrimonio. Los gestores de mayor edad, según Bernstein, podemos aportar memoria instintiva de ciclo que los jóvenes aún no adquirieron.
Y esto nos lleva al núcleo bursátil. Los jóvenes no están “rindiéndose”, pero sí han contribuido a un mercado K-shaped altamente concentrado donde:
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Los fundamentos robustos no se abandonan, pero el exceso de concentración sí puede corregirse.
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La liquidez global acomoda el equity, pero el sentimiento joven sin memoria lo vuelve frágil.
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El repricing cae antes en sectores de aspiración crowding que en consumo domiciliario o calidad.
En 2026, las claves tácticas para equity serán:
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Priorizar calidad por encima de narrativa de ganadores crowding generacionales.
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Evitar leverage excesivo en derivados retail sin tesis de flujo de caja detrás.
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Usar soportes técnicos y confirmaciones por ruptura para añadir exposición.
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Tener plan de stop antes de activar la euforia de tema.
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Rotar a segmentos poco “burlados” por memoria vacía: utilities con caja, logística de última milla, banca disciplinada y farma con pricing power real de BPA.