A pesar de las tensiones geopolíticas derivadas del conflicto entre Estados Unidos e Irán, algunos estrategas de Wall Street creen que el impacto negativo en los mercados podría ser limitado. Según explica el analista táctico Scott Rubner, de Citadel, existen varios factores técnicos y estacionales que podrían impulsar a la renta variable estadounidense durante marzo.
En un análisis reciente citado por MarketWatch, Rubner sostiene que el mercado podría experimentar un rebote en las próximas semanas, especialmente después del gran vencimiento trimestral de derivados previsto para el 20 de marzo. Este evento, conocido como Triple Witching, suele generar cambios relevantes en la dinámica de cobertura de los creadores de mercado.
El vencimiento de opciones puede liberar presión en el mercado
Según los cálculos de Citadel, aproximadamente el 35% de las posiciones abiertas en opciones sobre activos estadounidenses expirará el próximo 20 de marzo. En total, estos contratos representan cerca de 5 billones de dólares en valor nocional.
Cuando estas opciones expiran, los creadores de mercado que han vendido estos derivados ajustan sus coberturas, lo que puede reducir la presión técnica que ha mantenido al S&P 500 moviéndose lateralmente en las últimas semanas.
Rubner considera que una vez superado este evento el índice podría tener mayor libertad para avanzar, ya que parte de la volatilidad actual está vinculada a la estructura del mercado de derivados.
Los inversores minoristas siguen comprando las caídas
Otro factor relevante es el comportamiento de los inversores particulares. Según datos de Vanda Research citados por Citadel, los minoristas continúan desempeñando un papel clave en el mercado estadounidense.
En lo que va de año, el volumen neto negociado por inversores particulares ha sido 2,5 veces mayor en los días en que el S&P 500 cae que en los días de subida. Este patrón refleja una fuerte tendencia de compra de caídas, que actúa como soporte para el mercado.
De hecho, las entradas de capital minorista alcanzaron un récord mensual en enero y se mantuvieron relativamente fuertes durante febrero.
Las devoluciones fiscales pueden impulsar la inversión
Rubner también destaca el impacto potencial de las devoluciones fiscales en Estados Unidos. Históricamente, parte de estos reembolsos termina fluyendo hacia activos de riesgo como las acciones.
Este año el efecto podría ser aún mayor debido a las rebajas fiscales impulsadas por la administración Trump, lo que incrementaría el volumen total de devoluciones y, potencialmente, la liquidez disponible para invertir.
Un posicionamiento defensivo en opciones
El mercado de derivados también ofrece señales interesantes. La demanda de opciones de protección a la baja ha aumentado significativamente en las últimas semanas debido a los temores geopolíticos.
Sin embargo, un posicionamiento tan defensivo puede convertirse en un catalizador alcista. Si llegan noticias positivas, los inversores podrían cerrar estas coberturas, lo que generaría presión compradora adicional sobre la renta variable.
La volatilidad y la estacionalidad favorecen el rebote
El aumento reciente de la volatilidad en diferentes clases de activos —desde bonos hasta petróleo— también podría beneficiar a los fondos cuantitativos y estrategias sistemáticas, que suelen ajustar su exposición cuando los niveles de volatilidad alcanzan picos elevados.
Por último, la estacionalidad juega a favor de las bolsas. Según datos históricos del S&P 500 desde 1928, los meses de marzo y abril tienden a registrar rendimientos positivos con mayor frecuencia que febrero.
En la última sesión, el S&P 500 subió un 0,8%, mientras que el Nasdaq Composite avanzó un 1,3% y el Dow Jones ganó un 0,5%, mostrando que el mercado ya empieza a recuperar parte del terreno perdido durante la semana.