No está mal; como bien dices, ofrece más rentabilidad que muchos depósitos. La clave reside en tu precio medio de compra. Es comparable a tener una posición en cartera que un año sube un 100% o más y decides no venderla: si al siguiente cae a un 30% o 50%, pero tras seis años acumulas un 150%, debes analizar cuál ha sido el rendimiento anualizado real. Al final, estás a merced del mercado.
Podríamos decir que un 38% en cinco años está por debajo de la media, pero mejor que un plazo fijo es. En los próximos 6 años se verá donde está la rentabilidad, si es mayor o menor a la que ya tienes. Al final, mientras uno no meterializa ganancias, esos beneficios o pérdidas son latentes.