Esto también debe de ser coincidencia, es sólo mirar las fechas jejej
Teniendo en cuenta que en esa publicación (sin contar otras también especializadas) aparecen unos 8 artículos por día, fíjate si pusiérais una pequeña parte de lo que tenéis en la bandeja de entrada
El quality growth se reinventa ante el impacto de la inteligencia artificial
En un contexto de mercado marcado por la aceleración de la inteligencia artificial y los cambios estructurales en la economía global, la gestora británica
Blue Whale Capital defiende
una visión dinámica del quality growth, alejada de los enfoques tradicionales basados únicamente en métricas históricas.
Durante un encuentro en Madrid,
Stephen Yiu, gestor del fondo
Blue Whale Growth, explicó cómo la firma
adapta constantemente sus tesis de inversión para identificar las compañías que capturarán el crecimiento futuro. "Si el mundo cambia, tienes que cambiar con el", resume Yiu.
La estrategia, lanzada en 2017, mantiene una cartera concentrada de unas 30 compañías y combina convicción elevada con flexibilidad geográfica y sectorial. Aunque el peso de EE.UU. y de la tecnología ha sido elevado en los últimos años, Yiu insiste en que no se trata ni de un fondo tecnológico ni de un vehículo centrado exclusivamente en el mercado estadounidense.
Un quality growth más dinámico
Uno de los conceptos claves de la filosofía de la gestora es el denominado "follow the money": identificar hacia donde se dirige el gasto de los consumidores, empresas y gobiernos antes de que el mercado lo refleje plenamente en beneficios.
Según explica Yiu, el objetivo se centra en posicionarse en aquellas compañías que capturarán los grandes flujos de inversión estructural antes de que el consenso del mercado los incorpore completamente.
Bajo esta lógica, la firma ha ido rotando progresivamente desde las grandes temáticas de la digitalización, aceleradas durante la pandemia, hacia nuevas áreas vinculadas a la inteligencia artificial, defensa europea o infraestructuras energéticas, manteniendo una visión flexible tanto a nivel sectorial como geográfico.
La gestora considera que esa capacidad de adaptación es precisamente lo que diferencia su aproximación frente a otros fondos quality growth más tradicionales. Frente a los modelos basados exclusivamente en filtros cuantitativos, Blue Whale apuesta por una gestión más flexible y apoyada en análisis fundamental y proyecciones a futuro.
La infraestructura de la IA como gran apuesta
Precisamente, la inteligencia artificial se ha convertido en una de las principales áreas de convicción de la cartera. Sin embargo, la gestora evita centrarse en aplicaciones concretas y prefiere invertir en las compañías que suministran la infraestructura necesaria para desarrollar esa tecnología. "Puede que no sepamos quién ganará la carrera de la IA, pero sí sabemos que todos necesitan infraestructura", explica Yiu.
La cartera mantiene exposición a compañías ligadas a semiconductores, memoria, refrigeración líquida o fibra óptica, bajo la premisa de que cualquier desarrollo futuro requerirá capacidad de computación, centros de datos y energía.
Este cambio de enfoque ha llevado también a que la firma reduzca posiciones históricas en software tradicional, incluyendo empresas como Microsoft, que estuvo en cartera durante siete años y medio.
Para el gestor, la IA está alterando profundamente la economía de este tipo de negocios, especialmente por el aumento del gasto en infraestructura y las dudas sobre el retorno futuro de esas inversiones.
Además, la gestora cree que una de las grandes transformaciones derivadas de la IA será la personalización del software empresarial. Según menciona Yiu, las nuevas herramientas podrían facilitar que muchas compañías desarrollen sistemas propios adaptados a sus necesidades específicas, reduciendo la dependencia de soluciones estandarizadas.
Más allá de la disrupción tecnológica
Blue Whale también aplica este enfoque prospectivo a otras temáticas estructurales. La firma mantiene exposición a medicamentos GLP-1 a través de la compañía Eli Lilly, al considerar que el potencial de crecimiento del mercado sigue siendo muy elevado y que la penetración actual todavía es reducida.
Según explicó Yiu, el universo potencial de usuarios sigue siendo muy amplio y los nuevos formatos orales podrían acelerar todavía más el crecimiento del segmento en los próximos años. La firma optó por invertir en Eli Lilly frente a la farmacéutica danesa Novo Nordisk al considerar que la compañía estadounidense presenta una mejor calidad de negocio y una ejecución más sólida.
Durante el encuentro también surgió el debate sobre China y el desarrollo de la inteligencia artificial. Aunque Blue Whale no invierte actualmente en compañías chinas, Yiu reconoció el potencial del país gracias a su acceso a datos y capacidad energética. “Creo que la IA va a ser un mercado dominado por dos grandes bloques: EE.UU. y China”, afirma. No obstante, la firma sigue viendo dificultades para invertir directamente en el país por cuestiones relacionadas con la gobernanza corporativa y la protección del accionista minoritario. Para Yiu, ese factor sigue justificando una aproximación prudente pese al potencial tecnológico del mercado chino.
En un mercado cada vez más condicionado por cambios tecnológicos y transformaciones estructurales aceleradas, Blue Whale considera que la clave para generar rentabilidad ya no pasa únicamente por identificar compañías de calidad, sino por entender qué modelos de negocio serán capaces de adaptarse al nuevo ciclo económico y capturar las próximas fuentes de crecimiento.