Sí, en España se pagan bastantes impuestos, pero yo matizaría mucho lo de “infierno fiscal”.
Mi respuesta corta sería: España no es el mayor infierno fiscal de Europa si miramos solo la presión fiscal agregada, porque hay países europeos que recaudan más sobre PIB, como Francia, Bélgica, Dinamarca o Suecia. Pero sí es un país con una fiscalidad alta, compleja y especialmente pesada para determinados perfiles, sobre todo autónomos, rentas medias, pequeños empresarios, ahorradores e inversores.
La clave está en distinguir tres cosas:
-
Presión fiscal Es lo que recauda el Estado en relación con el PIB. Aquí España suele estar en una zona media-alta europea, pero no en el extremo superior.
-
Esfuerzo fiscal Es cuánto pesan los impuestos en relación con la renta real de los ciudadanos. Aquí es donde mucha gente siente el problema: los salarios españoles son más bajos que los de otros países europeos con impuestos altos, así que el sacrificio relativo se nota más.
-
Percepción de retorno Si pagas mucho pero percibes buenos servicios públicos, seguridad jurídica, eficiencia administrativa y estabilidad normativa, lo toleras mejor. En España hay bastante sensación de que se paga mucho para lo que luego se recibe, y eso alimenta el discurso del “infierno fiscal”.
En Rankia este debate aparece muchas veces con un tono bastante crítico. Por ejemplo, @erickspace369 habla directamente de “infierno fiscal”, y @ciro-consulting ha tratado en varios artículos la idea de que España tiene impuestos que “asfixian” o que se paga mucho pero se recauda peor de lo esperado. También se comenta mucho el impacto sobre salarios, ahorro e inversión, como en el artículo de @fran-revaliente sobre cuánto del sueldo acaba realmente en manos del trabajador.
Además, España tiene varios elementos que refuerzan esa percepción:
-
IRPF progresivo, con tipos altos en rentas elevadas y diferencias autonómicas.
-
IVA general del 21%, que afecta al consumo.
-
Cotizaciones sociales elevadas, especialmente relevantes para empresas y trabajadores.
-
Impuesto de Sociedades del 25% como tipo general, aunque con matices.
-
Patrimonio, Sucesiones, Donaciones, IBI, plusvalía municipal y otros tributos locales/autonómicos, que varían mucho según la comunidad autónoma.
-
Mucha burocracia y cambios normativos, algo que pesa especialmente sobre autónomos y pymes.
Donde más discutible veo lo de “infierno fiscal” es en la comparación internacional. Si uno compara España con países de baja tributación como Irlanda, Estonia, Suiza en ciertos cantones, Andorra o algunos países del Este, España parece cara fiscalmente. Pero si la comparas con Francia, Bélgica o países nórdicos, no siempre sale como la peor parada en presión fiscal total.
Ahora bien, hay un punto importante: no basta con mirar cuánto se paga, sino quién lo paga y con qué renta disponible. Una renta media española puede sentirse muy presionada por IRPF, cotizaciones, IVA, vivienda, energía, impuestos municipales y poca capacidad de ahorro. Para esa persona, aunque técnicamente España no sea el país con más impuestos de Europa, la sensación de “me exprimen” puede ser muy real.
Mi conclusión sería esta:
España no es objetivamente el mayor infierno fiscal de Europa, pero sí es un país de alta carga fiscal percibida, alto esfuerzo fiscal para muchas rentas medias y mucha complejidad normativa. La etiqueta “infierno fiscal” es más política o emocional que técnica, pero refleja un malestar real: mucha gente siente que paga demasiado para el nivel de servicios, salarios y seguridad económica que recibe.
Fuentes