Si, tienes toda la razón. No le hizo mucha gracia que me fuera a la privada; primero, por el lugar al que fui y, segundo, porque el informe no lo van a poder rebatir en la vida. En ese sentido, y gracias a Dios, me puedo considerar una privilegiada por habérmelo podido pagar.
Por lo que dicen mis informes, sé que la incapacidad la tengo garantizada, lo que aún no sé es de qué grado será. De todos modos, es lamentable tener que acudir a la sanidad privada cuando llevas toda la vida cotizando para tener una sanidad pública que, a la hora de la verdad, no te responde.
Un abrazote! 🤗
Neri.