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Rumores de mercado.

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Rumores de mercado.
Rumores de mercado.

CÓDIGO AMIGO

Trade Republic remunera tu efectivo al 3,04% TAE, con intereses pagados mensualmente y liquidez inmediata.

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#1801

Este es el sector que está comprando el dinero que sale de los semiconductores


Mientras los fabricantes de semiconductores sufren una fuerte recogida de beneficios, una temática relacionada con la inteligencia artificial está ganando protagonismo: la robótica y la automatización.

Jamie Chisholm señala que los inversores están rotando desde algunas de las operaciones más saturadas de la IA hacia sectores defensivos, bancos y compañías capaces de trasladar la inteligencia artificial al mundo físico.

Según Bespoke Investment Group, el interés por la robótica está creciendo con rapidez. Las búsquedas relacionadas con robots, automatización y componentes se han acelerado durante el último año, especialmente en los meses más recientes.

La siguiente fase de la inteligencia artificial podría desarrollarse menos en los centros de datos y más en fábricas, almacenes, hospitales y vehículos.

Una demanda industrial que ya está creciendo


Más allá del atractivo mediático de los robots humanoides, Bespoke destaca que el crecimiento del sector comienza a reflejarse en datos reales. Los pedidos japoneses de maquinaria destinada a robots industriales han aumentado un 24,5% interanual, uno de los ritmos más elevados registrados.

Jamie Chisholm recuerda que compañías como Tesla están destinando capacidad productiva al desarrollo de su robot Optimus, mientras que otras empresas avanzan en robots domésticos, logística automatizada, cirugía asistida y vehículos autónomos.

El movimiento también está provocando operaciones corporativas. Hyundai Motor, por ejemplo, ha mostrado interés en aumentar su exposición a Boston Dynamics, conocida por sus robots móviles y humanoides.

Dos formas de invertir en robótica


Bespoke divide la temática en dos grandes grupos. El primero está formado por compañías que ya comercializan robots o soluciones de automatización. Entre las de mayor capitalización aparecen Alphabet, Amazon, Tesla, ABB, Deere, Intuitive Surgical, Stryker, Medtronic, Honeywell y Teradyne.

Jamie Chisholm destaca que estas empresas ofrecen exposición a ámbitos muy distintos: robotaxis, automatización de almacenes, maquinaria agrícola autónoma, cirugía robótica y robots colaborativos.
El segundo grupo reúne a los proveedores de herramientas y componentes indispensables. En esta categoría se encuentran Nvidia, AMD, Texas Instruments, Siemens, Qualcomm, Analog Devices, Schneider Electric, Parker-Hannifin, Infineon y Emerson Electric.

Estas compañías suministran procesadores, sensores, sistemas de control, motores, software y componentes de potencia. Su ventaja es que pueden beneficiarse del crecimiento general de la robótica sin depender del éxito de un único modelo de robot.

Una alternativa, no una apuesta sin riesgos


La robótica ofrece una forma más diversificada de participar en la evolución de la inteligencia artificial. Sin embargo, algunos de los principales proveedores siguen expuestos a la corrección de los semiconductores y a valoraciones elevadas.

La selección deberá centrarse en compañías con ingresos reales, ventajas tecnológicas y capacidad para convertir la automatización en beneficios. Para Bespoke, el sector representa una de las vías más claras para aprovechar la expansión de la IA hacia la economía física.








No importa lo fuerte que pegues, lo importante es mantenerse en pie.

#1802

Re: Rumores de mercado.

 Aprovechando el hilo, un par de movimientos calientes de esta semana y un detalle de cómo leerlos.

  PayPal – Stripe/Advent. Tras meses de especulación ya hay oferta encima de la mesa: Stripe junto a Advent International, a 60,50 $ por acción.
  PayPal se disparó ~17% el día de la noticia. Y aquí, en el espíritu del hilo (@Harruinado ya nos enseñó a mirar las casas de apuestas con el
  Brexit): Polymarket pone en ~60% la probabilidad de que Stripe se quede PayPal, del todo o en parte.

  El mecanismo que el minorista no suele mirar: el hueco entre lo que cotiza la acción y el precio de la oferta ES la probabilidad de cierre que 
  descuenta el mercado. Si la oferta son 60,50 $ y la acción cotiza por debajo, ese descuento no significa "está barata" — es el mercado
  diciéndote cuánto riesgo ve de que el deal NO salga (regulador, contraoferta, que se caiga). Eso es el arbitraje de fusiones en una frase, y por
  qué una acción opada no salta al precio de la oferta de golpe.

  Y no viene sola. Hay ola de M&A: ATAI ha doblado capitalización (~2.000 M$) con Eli Lilly en conversaciones avanzadas por la biotech; Prologis
  presionando por Segro (16.900 M$), Kroger–Giant Eagle, Lockheed–Ultra Maritime, Novartis–Myricx. Farma, defensa y pagos, los sectores calientes.

  El detalle macro que lo enmarca: esto NO está pasando por dinero barato. Para la Fed del 29 de julio el mercado descuenta ~90% de que dejen los
  tipos igual, y septiembre lo ve aún más incierto. O sea, las fusiones salen por lógica estratégica y consolidación, no por esperar recortes — y
  cuando el dinero no es gratis, el que compra es porque de verdad quiere el activo.

  A ver qué más cae este verano.
#1803

Re: Rumores de mercado.

No paran de caer. Empresas opadas aprovechando que estaban baratas....

Organon, Tate, Cprx,, inmode lleva 2 intentos al final caerá...

Hay muchas opas en lo que va de año y quedan bastantes por llegar.

Saludos

No importa lo fuerte que pegues, lo importante es mantenerse en pie.

#1804

Opas...

Por lo general en las OPA´s el precio ofertado no se alcanza nunca en el mercado de cotizaciones, salvo picos de alguno que no se ha enterado o ha puesto orden a mercado con el anuncio, es decir si se pagan 14 lo primero el precio se quedara a 13,40 como mucho, según pasen los meses y la OPA se vaya concretando y pasando fases se irá acercando a los 14.

Los que están dentro con el anuncio de la OPA muchos venden los que a los mejores precios las tienen compradas, aunque falte un 7-10% para alcanzar el precio, ya que consideran que mejor coger la pasta ahora que esperar 6 meses o mas hasta que la OPA se ejecute o correr el riesgo a que no pase controles.

A veces tardan hasta casi 1 año en ejecutarse del todo la OPA, mas con empresas que tienen que pasar controles de competencia, otras son mas rápidas, como por ejemplo la de CPRX que en apenas 2 meses se llevo a cabo pero es una excepción, suelen consumir tiempo.

En resumidas cuentas, las OPAS suelen ser una putada para los accionistas que están ya dentro desde hace mucho tiempo, algunas veces sale bien se da la casualidad de entrar aún precio bajo y poco después salta la opa, pero casi siempre se dan en el momento mas débil para la empresa, castigando a los que compraron a precios muy superior a los ofertados en la OPA, y por eso es muy rentable comerse una empresa que ha bajado a saco, con poner una prima pequeña basta.

 Alguna vez es generosa la oferta incluso pudiendo pagar menos, como la de Nagarro que fue bastante generosa con respecto al precio al que llego a caer la empresa y estaba antes del anuncio cosa rara.

Saludos.


No importa lo fuerte que pegues, lo importante es mantenerse en pie.

#1805

Estas 5 acciones del S&P 500 están apostando fuerte por la IA en silencio.



Cinco compañías que sí están utilizando la IA


Tras analizar más de 130 empresas durante tres años, Weidner identifica cinco compañías que destacan por la profundidad de su compromiso con la inteligencia artificial, visible en sus inversiones, decisiones laborales, adquisiciones y documentación pública.

-Visa aparece como la empresa con mayor grado de adopción documentada. La compañía reconoce que 26.000 empleados utilizan herramientas de IA, ha registrado 261.000 interacciones impulsadas por esta tecnología y cuenta con más de 100 aplicaciones internas. La principal amenaza es que la IA agéntica pueda reducir su presencia en el proceso de pago.

-Salesforce ha reorganizado buena parte de su estrategia alrededor de Agentforce y ha destinado más de 3.000 millones de dólares a adquisiciones relacionadas con IA. Al mismo tiempo, ha reducido plantilla y desplegado nuevas funciones en sus herramientas de gestión de clientes. El riesgo está en que nuevos competidores nativos de IA puedan replicar parte de su oferta con mayor rapidez y menor coste.


-ServiceNow ha ejecutado más de 10.000 millones de dólares en adquisiciones vinculadas a IA en un solo año, incluyendo Moveworks y Armis. La transformación es ambiciosa, pero su valoración incorpora una prima elevada y todavía exige demostrar que esas inversiones se traducen en una mejora proporcional de resultados.


-Evolent Health utiliza inteligencia artificial para la autorización previa y el apoyo a decisiones clínicas dentro de planes de salud. Su capitalización reducida y la caída acumulada por la acción pueden ofrecer potencial, aunque su dependencia de contratos con aseguradoras y el riesgo regulatorio convierten el caso en una inversión especialmente volátil.


-Pagaya Technologies emplea IA para analizar y aprobar préstamos de consumo para bancos y entidades financieras. Su posición es relevante dentro de la infraestructura de crédito, pero su exposición a segmentos cercanos al crédito subprime hace que el riesgo macroeconómico siga siendo elevado.


De la narrativa al impacto financiero


La principal conclusión del análisis es que hablar de inteligencia artificial ya no resulta suficiente. El mercado empezará a diferenciar entre las compañías que simplemente incorporan la IA a su discurso y aquellas que pueden demostrar mejoras en productividad, estructura de costes, asignación de capital o crecimiento.


Weidner considera que estas cinco empresas resultan interesantes precisamente porque su compromiso está documentado y porque, en varios casos, cotizan con descuento frente a otras compañías que todavía no han demostrado una adopción comparable.


La oportunidad, por tanto, no consiste en abandonar la temática de la IA, sino en cambiar el enfoque: buscar compañías consolidadas que utilicen la tecnología como una herramienta para mejorar su negocio, y no únicamente aquellas que venden la promesa de crecimiento futuro.

David Weidner.




No importa lo fuerte que pegues, lo importante es mantenerse en pie.

#1806

Los insiders de Wall Street lanzan su señal más bajista en más de 20 años


Las compras netas de acciones por parte de directivos empresariales se encuentran en su nivel más bajo de, al menos, 21 años.

Solo el 14,8% de las compañías con operaciones de insiders registró compras netas en julio, porcentaje que cae al 3,2% entre las grandes empresas.

El posicionamiento más favorable se concentra en sectores defensivos como consumo básico, materiales y utilities.

Los directivos y consejeros de las empresas estadounidenses están enviando una señal de advertencia especialmente intensa sobre la evolución de la bolsa.

Durante julio vendieron muchas más acciones de sus propias compañías de las que compraron, hasta situar uno de los principales indicadores de sentimiento de insiders en su nivel más bajista de las últimas dos décadas.

Mark Hulbert destaca en MarketWatch que este comportamiento resulta relevante porque los ejecutivos disponen, en principio, de un conocimiento más profundo que el resto del mercado sobre la evolución operativa, las perspectivas de beneficios y los riesgos de sus empresas.


El menor nivel de compras netas en más de 20 años


El indicador utilizado por Nejat Seyhun, profesor de Finanzas de la Universidad de Michigan y especialista en el comportamiento de los insiders, mide el porcentaje de compañías con compras netas por parte de directivos y consejeros sobre el total de empresas que registraron alguna operación interna.

Hasta el miércoles, este indicador se situaba en el 14,8% durante julio.
En caso de mantenerse al cierre del mes, sería el nivel más bajo registrado en, al menos, 21 años.

Indicador Dato de julio Lectura

Empresas con compras netas de insiders | 14,8% | Mínimo de al menos 21 años si se mantiene

Grandes compañías con compras netas | 3,2% | Pesimismo especialmente intenso en las large caps

El dato no implica necesariamente una caída inmediata de la bolsa, pero refleja una falta de confianza excepcional entre quienes mejor conocen las empresas.

Las ventas son más preocupantes cuando el mercado también cae


Las ventas de insiders no siempre deben interpretarse como una señal bajista. Un directivo puede vender acciones por motivos fiscales, diversificación patrimonial o necesidades personales.

Sin embargo, los estudios de Seyhun indican que estas ventas adquieren una relevancia mayor cuando coinciden con un mercado en descenso.
En ese escenario, los ejecutivos parecen estar indicando que no confían lo suficiente en una recuperación rápida como para posponer sus ventas.

La señal resulta especialmente significativa después de un mes complicado para segmentos de elevado crecimiento. El índice de semiconductores de Filadelfia llegó a entrar en territorio bajista durante julio, reflejando las fuertes correcciones sufridas por algunas de las acciones más vinculadas a la inteligencia artificial.

El deterioro del sentimiento no es nuevo


El sentimiento de los insiders lleva varios años debilitándose.
Según los datos de InsiderSentiment.com, el indicador de compras netas se ha situado por debajo de su promedio histórico durante la mayoría de los meses de los tres últimos años.

La bolsa estadounidense, pese a ello, ha mostrado una notable resistencia. Las ventas internas superiores a la media no impidieron que los principales índices continuaran avanzando durante buena parte de ese periodo.

Esto demuestra que el comportamiento de los directivos no es una herramienta precisa para anticipar el momento exacto de una corrección.

Puede funcionar como advertencia de valoración o de deterioro de las expectativas, pero no necesariamente como una señal inmediata para vender.

La cautela de los insiders ha sido prematura durante los últimos años, aunque la intensidad actual de las ventas aumenta el riesgo de que el mercado termine reflejando ese pesimismo.

El mayor pesimismo se concentra en las grandes compañías


La señal resulta todavía más negativa entre las empresas de mayor capitalización.

De todas las grandes compañías en las que se registraron compras o ventas de acciones por parte de directivos durante julio, solo el 3,2% presentó compras netas.

Esto indica que la diferencia entre ventas y compras es especialmente acusada entre algunas de las empresas que más peso tienen en los índices bursátiles.

El dato puede reflejar que los insiders consideran exigentes las valoraciones alcanzadas, que anticipan una moderación del crecimiento o que prefieren reducir exposición después de las importantes revalorizaciones acumuladas.

No obstante, el análisis debe realizarse compañía por compañía. Las ventas automáticas programadas, las remuneraciones en acciones y las circunstancias personales pueden distorsionar la lectura agregada.


Las compras se concentran en sectores defensivos


Dentro de este panorama negativo, el consumo básico constituye la principal excepción.

Los insiders de este sector se han mostrado recientemente más optimistas, registrando compras netas de acciones.

También aparecen señales favorables, aunque más limitadas, en materiales y utilities.

Sector con compras netasETF de referencia:

Defensivo
Materiales | XLB | Cíclico y ligado a materias primas
Utilities | XLU | Defensivo y sensible a tipos

La preferencia por el consumo básico y las utilities tampoco ofrece una señal completamente tranquilizadora.

Estos sectores suelen comportarse mejor en términos relativos cuando los inversores anticipan una desaceleración económica o una corrección del mercado.

Por tanto, las compras internas podrían interpretarse no solo como una señal de infravaloración sectorial, sino también como un movimiento defensivo.


Una advertencia, no una señal definitiva de venta


El comportamiento de los insiders debe considerarse como una pieza adicional dentro del análisis de mercado, junto con las valoraciones, los beneficios empresariales, la liquidez, los tipos de interés y el posicionamiento de los inversores.

El mínimo de 21 años en el porcentaje de empresas con compras netas constituye una señal difícil de ignorar, especialmente porque coincide con una mayor volatilidad y con correcciones intensas en algunos de los segmentos más especulativos del mercado.

Sin embargo, los directivos también se han mostrado cautos durante buena parte del último mercado alcista sin que sus ventas provocaran inmediatamente una caída generalizada.

La conclusión más razonable es que el margen de seguridad del mercado se ha reducido. Las ventas internas no permiten anticipar cuándo llegará una corrección, pero sí sugieren que quienes conocen mejor las compañías no consideran especialmente atractivos los precios actuales.

Cuanto más se prolongue la divergencia entre unas bolsas resistentes y un sentimiento interno extremadamente negativo, mayor será el riesgo de que el mercado termine cediendo ante esa presión.

C.B,




No importa lo fuerte que pegues, lo importante es mantenerse en pie.

#1807

Las 21 acciones más baratas del S&P 500 con mayor potencial alcista


El S&P 500 continúa cerca de máximos históricos, pero todavía existen compañías que cotizan con valoraciones sensiblemente inferiores a las del conjunto del mercado y ofrecen un potencial relevante según el consenso de analistas.

Un análisis elaborado por Michelle Fox para CNBC Pro selecciona los valores del índice que cotizan con un descuento aproximado del 30% respecto al S&P 500, presentan un PER estimado igual o inferior a 14,8 veces y cuentan con un potencial mínimo del 20% frente al precio objetivo medio.

Para superar el filtro, al menos el 55% de los analistas que siguen cada compañía debía mantener una recomendación de compra. El PER estimado del S&P 500 se situaba, como referencia, en 21,26 veces.


Micron concentra el mayor potencial del listado


Micron Technology aparece como el valor con mayor recorrido frente al precio objetivo del consenso. La compañía presenta un potencial aproximado del 79,4%, mientras que el 76,4% de los analistas recomienda comprar sus acciones.

El fabricante de memorias cotiza a unas 11,9 veces los beneficios estimados, pese a haber acumulado una revalorización cercana al 194% durante 2026.

La acción ha registrado fuertes oscilaciones desde sus máximos de junio, en un contexto de elevada volatilidad para el sector de semiconductores. Sin embargo, sus últimos resultados mostraron una evolución operativa muy sólida.

Durante el tercer trimestre fiscal, los ingresos de Micron se multiplicaron por cuatro frente al año anterior y superaron ampliamente las previsiones de Wall Street. El beneficio también se situó por encima de las estimaciones.


Albemarle ofrece un potencial superior al 60%


Albemarle ocupa el segundo lugar por potencial de revalorización, con un recorrido estimado del 63,4% frente al precio objetivo medio.
El productor de litio cotiza con un PER futuro de apenas 9,4 veces y cuenta con recomendaciones de compra por parte del 58,3% de los analistas.

La valoración refleja las dudas existentes sobre la evolución del precio del litio y el equilibrio entre oferta y demanda. No obstante, el descuento también ofrece una elevada sensibilidad positiva si mejoran las perspectivas del mercado de baterías y vehículos eléctricos.

NRG Energy destaca entre las eléctricas


NRG Energy presenta un potencial del 52,8%, el tercero más elevado del listado, con un PER estimado de 14,4 veces.

El 72,2% de los analistas mantiene una recomendación de compra. La compañía ofrece exposición al incremento de la demanda eléctrica asociado a los centros de datos, la digitalización y el desarrollo de infraestructuras de inteligencia artificial.

Dentro del sector de servicios públicos también aparece PG&E, con un PER de 10,7 veces y un potencial aproximado del 30,4%.

Energía reúne algunas de las valoraciones más bajas


El sector energético tiene una presencia destacada en la selección, con Devon Energy, ConocoPhillips, EQT, Expand Energy y Halliburton.

Devon Energy es la compañía más barata de todo el listado, al cotizar con un PER futuro de 9 veces. El consenso le atribuye un potencial del 36% y cerca del 76% de los analistas recomienda comprar la acción.
La compañía completó en mayo su fusión con Coterra Energy, valorada en 58.000 millones de dólares, y espera producir durante el ejercicio una media de 1,38 millones de barriles equivalentes de petróleo diarios.

La dirección está revisando además su cartera de activos con el objetivo de aumentar la generación de caja y mejorar la remuneración al accionista. Entre las posibles operaciones figura la venta de activos en Eagle Ford y Powder River.

Halliburton ofrece un potencial del 39,2%, mientras que Expand Energy alcanza el 38,6%. EQT presenta un recorrido estimado del 30,6% y ConocoPhillips del 20,7%.

Carnival intenta recuperar el favor del mercado


Carnival figura también entre los valores seleccionados, con un PER futuro de 12,4 veces y un potencial aproximado del 24,5%.

Cerca del 69% de los analistas recomienda comprar sus acciones, pese a que la cotización acumula una caída superior al 9% durante el año.
La compañía presentó en junio unos resultados mixtos. El beneficio ajustado por acción superó las previsiones, aunque los ingresos quedaron por debajo de lo esperado.

La dirección señaló que las reservas para el segundo semestre se mantienen por encima de las del año anterior y a precios históricamente elevados en términos constantes. Este comportamiento se ha producido pese a la volatilidad geopolítica y a su impacto sobre los itinerarios europeos, especialmente en el Mediterráneo.

Disney ofrece un potencial del 32%


Walt Disney presenta un potencial estimado del 32%, con un PER futuro de 14,1 veces y recomendaciones de compra por parte del 72,7% de los analistas.

Las acciones han perdido cerca de un 16% en 2026, pero algunos gestores consideran que la corrección ha dejado una valoración atractiva.

La mejora de la rentabilidad del negocio de streaming, la fortaleza de los parques y experiencias, la generación de caja y las recompras de acciones constituyen los principales argumentos favorables.

La resolución del proceso de sucesión en la dirección elimina además una de las principales fuentes de incertidumbre que pesaban sobre la compañía.


Aerolíneas, salud y finanzas completan la selección


United Airlines y Delta Air Lines aparecen también entre los valores con descuento. United ofrece un potencial del 34%, mientras que Delta alcanza el 21,9%.

En salud, Boston Scientific presenta un potencial del 38,7% y cuenta con recomendación de compra por parte de casi el 72% de los analistas.

Dentro del sector financiero, Apollo Global Management ofrece un potencial del 23,9%, mientras que Capital One Financial alcanza el 23,1%.

También destacan Salesforce, con un recorrido estimado del 31,5%; Intuit, con un 42%; Aptiv, con un 35,7%; Bunge, con un 34,9%; y Newmont, con un 39,6%.



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#1808

Los minoristas compran antes las caídas pese al aumento del riesgo geopolítico


Los inversores minoristas se muestran cada vez más dispuestos a aprovechar las correcciones del mercado, incluso en un contexto marcado por el aumento de la tensión geopolítica. El último informe trimestral Retail Investor Beat de eToro refleja que los particulares están comprando antes que hace un año y necesitan caídas menos profundas para decidirse a entrar.

El estudio, elaborado a partir de una encuesta a 11.000 inversores de 13 países, señala que una caída de entre el 5% y el 10% ya es suficiente para activar las compras del 26% de los participantes, frente al 22% registrado hace un año. Esta proporción se sitúa prácticamente al mismo nivel que el 25% que esperaría una corrección de entre el 11% y el 20%.

Al mismo tiempo, disminuye el número de inversores que espera un desplome más severo. Solo el 11% retrasaría sus compras hasta observar caídas superiores al 20%, frente al 13% del año anterior. En conjunto, el 68% de los minoristas afirma que algún nivel de retroceso le llevaría a comprar.


España compra todavía antes


La tendencia es más acusada entre los inversores españoles. Según la muestra de 1.000 encuestados incluida en el informe de eToro, el 30% compraría después de una corrección de entre el 5% y el 10%, mientras que el 28% esperaría un ajuste de entre el 11% y el 20%. Solo un 12% retrasaría la decisión hasta comprobar un descenso superior al 20%.


Para Lale Akoner, estratega de mercado global de eToro, el cambio no consiste en que los inversores hayan dejado de percibir riesgos, sino en que están más cómodos construyendo posiciones de forma gradual durante las correcciones normales. En lugar de intentar identificar el mínimo exacto, una parte creciente de los minoristas opta por entrar a medida que las valoraciones se vuelven más atractivas.


Convicción a largo plazo


Las compras no responden únicamente a la expectativa de un rebote inmediato. El 41% de los encuestados asegura que invierte durante las caídas por sus objetivos a largo plazo, mientras que el 38% destaca la posibilidad de adquirir activos a valoraciones inferiores. Solo el 27% señala como principal motivo la expectativa de una recuperación rápida.

Otros factores relevantes son los fundamentos sólidos de las compañías, mencionados por el 24%, y el seguimiento de una estrategia disciplinada, citado por el 23%. Un 22% aprovecha para aumentar posiciones, reducir el coste medio de sus inversiones o actuar ante lo que considera una reacción excesiva del mercado.


En España, el 37% justifica sus compras por sus objetivos de inversión a largo plazo, frente al 31% que busca valores a precios más bajos y el 28% que confía en un rebote de corto plazo. Además, el 27% relaciona su decisión con una estrategia disciplinada.


Los jóvenes lideran el cambio


El giro hacia compras más tempranas resulta especialmente visible entre los millennials. El porcentaje que compra tras descensos del 5% al 10% ha aumentado del 26% al 32% en un año, mientras que quienes esperan caídas superiores al 20% han bajado del 14% al 10%.

La generación X presenta una evolución similar: el porcentaje que actúa con retrocesos del 5% al 10% sube del 21% al 26%. Según eToro, estos datos sugieren que los inversores más jóvenes se sienten más cómodos promediando las caídas y acumulando activos de calidad, apoyados en horizontes temporales más amplios.


La geopolítica preocupa, pero no paraliza


El comportamiento más activo se produce pese a que el riesgo geopolítico se ha convertido en la mayor amenaza percibida para las carteras. El 23% de los inversores globales identifica ahora los conflictos internacionales como su principal preocupación, frente al 19% de hace un año. Este riesgo supera ya al temor a una recesión mundial, que baja del 26% al 21%.

Entre los españoles, la preocupación por la geopolítica alcanza el 26%, cuatro puntos más que en el trimestre anterior. Le siguen el riesgo de recesión, con un 23%, y la inflación, con un 18%.

Pese a ello, la mayoría no está modificando de forma sustancial sus planes. El 51% asegura que el entorno de tipos de interés no ha cambiado su estrategia, mientras que el 22% prevé invertir más y el 20% reducir sus aportaciones. La incertidumbre está siendo interpretada cada vez más como una oportunidad selectiva de compra y no necesariamente como una señal para abandonar el mercado.


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#1809

¿Está el "dinero inteligente" vendiendo sus acciones tecnológicas al "dinero tonto"?


El fuerte castigo sufrido por los fondos de cobertura especializados en tecnología durante julio podría tener consecuencias más duraderas para el mercado de las que inicialmente se pensaba.

Según un análisis de estrategas de JPMorgan liderados por Nikolaos Panigirtzoglou, las pérdidas registradas por estos vehículos podrían obligarlos a reducir de forma estructural su exposición a las acciones tecnológicas. Como consecuencia, el sector dependería cada vez más del comportamiento de los inversores minoristas.

Un julio especialmente duro para los fondos tecnológicos


Los datos preliminares de Pivotal Path muestran que los fondos de cobertura centrados en tecnología, medios y telecomunicaciones, conocidos como fondos TMT, sufrieron una pérdida aproximada del 10% en julio.

JPMorgan calificó este retroceso como “sin precedentes”. Los fondos multiestrategia también registraron una caída del 2,3%, la cuarta mayor de su historia.

El dato resulta todavía más significativo porque no incluye a Situational Awareness, el conocido fondo especializado en inteligencia artificial y tecnología que, según distintas informaciones, vendió la mayor parte de sus posiciones a Citadel.

Para los estrategas, esta circunstancia sugiere que varios fondos TMT pudieron verse obligados a liquidar posiciones concentradas en fabricantes de memoria y semiconductores.

La magnitud de las pérdidas plantea dudas sobre los sistemas de control de riesgo que permitieron acumular exposiciones tan elevadas en un número reducido de valores tecnológicos.


Menor capacidad para mantener posiciones tecnológicas


Las pérdidas de julio reducen de forma mecánica los activos gestionados por estos fondos y, con ello, sus presupuestos de riesgo.
Esto significa que los gestores podrían adoptar una postura más conservadora, reducir concentraciones y limitar las posiciones en compañías de tecnología, semiconductores y memoria.

Además, los bancos de inversión que actúan como prime brokers y proporcionan financiación a los fondos podrían imponer condiciones más estrictas y permitir un menor grado de apalancamiento en el sector.
JPMorgan considera que la capacidad de los fondos TMT y multiestrategia para mantener posiciones tecnológicas podría quedar estructuralmente reducida durante los próximos meses.


El inversor minorista gana peso


Si los fondos de cobertura disminuyen su presencia, el comportamiento de las acciones tecnológicas dependerá en mayor medida de los inversores particulares.

Este grupo tiene una influencia creciente a través de la compra de acciones, opciones de corto vencimiento, cuentas de margen y fondos cotizados apalancados.

La mayor dependencia del inversor minorista puede impulsar con rapidez los rebotes, pero también aumenta el riesgo de movimientos bruscos cuando cambia el sentimiento.

Una menor participación de fondos institucionales podría dejar al sector tecnológico más expuesto a los flujos especulativos procedentes de opciones, ETF apalancados y operaciones financiadas con margen.


Más volatilidad para el sector tecnológico


La consecuencia principal sería un mercado tecnológico más vulnerable a oscilaciones violentas. Las compras minoristas pueden acelerar las recuperaciones, especialmente cuando se concentran en opciones alcistas de vencimiento muy próximo.

Sin embargo, el mismo mecanismo puede actuar en sentido contrario durante una corrección, amplificando las ventas y generando movimientos desordenados.

El Nasdaq acumula una subida cercana al 2% en agosto después de la fuerte caída de julio, pero el comportamiento reciente de Sandisk, Western Digital y otras compañías demuestra que el mercado continúa reaccionando con extrema sensibilidad a los resultados y previsiones.


El rebote no elimina el riesgo


Algunos inversores consideran que la liquidación de julio limpió los excesos y preparó el terreno para una recuperación más sostenible durante agosto.

JPMorgan introduce una visión más prudente. Aunque el rebote puede continuar, la menor capacidad de los fondos para recomprar posiciones tecnológicas podría limitar el apoyo institucional al sector.

El resultado sería un mercado más dependiente de flujos tácticos y menos respaldado por inversores con horizontes de largo plazo.

La tecnología puede seguir recuperándose, pero la salida forzada de fondos de cobertura aumenta la probabilidad de que los próximos movimientos sean más especulativos, concentrados y volátiles.


No importa lo fuerte que pegues, lo importante es mantenerse en pie.

#1810

Tom Lee ve al S&P 500 en los 8.000 puntos antes de que termine agosto


Tom Lee vuelve a adoptar una de las posiciones más alcistas de Wall Street. El responsable de análisis de Fundstrat Capital considera que el S&P 500 podría alcanzar los 7.900-8.000 puntos antes de terminar agosto, después de haber comenzado el mes marcando nuevos máximos históricos.

Según recoge Fred Imbert en CNBC, Lee transmitió esta previsión a sus clientes argumentando que el mercado lleva entre ocho y diez semanas construyendo una amplia zona de consolidación.

Su interpretación técnica es sencilla: cuanto mayor es la base formada por un índice antes de romper resistencias, mayor puede ser posteriormente el movimiento alcista.

Desde el cierre de referencia en 7.723,55 puntos, alcanzar los 7.900 supondría aproximadamente un 2,3% adicional, mientras llegar a los 8.000 implicaría cerca de un 3,6%.


El S&P 500 ya ha subido más de un 3% en agosto


La previsión llega después de un arranque especialmente fuerte del mes. El S&P 500 acumulaba aproximadamente un 3,1% de subida en agosto y había alcanzado nuevos máximos históricos.

Entre los principales catalizadores destacan unos resultados empresariales del segundo trimestre mejores de lo esperado y las expectativas de que pueda alcanzarse un acuerdo para reabrir el estrecho de Ormuz, permitiendo normalizar el tráfico petrolero por el Golfo Pérsico.

La reducción del riesgo energético ha favorecido tanto a las bolsas como a las expectativas sobre inflación y tipos de interés.


La tecnología vuelve a liderar


Las compañías tecnológicas han encabezado el movimiento. El sector acumulaba una subida cercana al 5,8% en agosto.


Dentro de tecnología, los semiconductores también han recuperado terreno después de la fuerte corrección sufrida durante julio.
El VanEck Semiconductor ETF (SMH) avanzaba aproximadamente un 5,4% en lo que iba de mes, mientras el Roundhill Memory ETF (DRAM) acumulaba cerca de un 6,7%.

Lee continúa siendo constructivo sobre ambos segmentos pese a la volatilidad reciente.

El estratega cree que semiconductores, DRAM y memoria pueden protagonizar una recuperación similar a la observada en 1997 y 1998 después de correcciones importantes dentro de ciclos tecnológicos alcistas.


El Nasdaq 100 mantiene una estructura técnica favorable


La lectura técnica también respalda la visión de Fundstrat.
Tom Lee destaca que el Nasdaq 100 cotiza por encima de sus medias móviles de 20, 50 y 200 sesiones, una configuración habitualmente asociada a tendencias alcistas consolidadas.

Para Lee, esta estructura confirma que, pese a las violentas rotaciones observadas en julio, la tendencia primaria del mercado tecnológico continúa siendo positiva.

Magnificent Seven, software y Ethereum podrían liderar la siguiente fase


Aunque sigue siendo alcista sobre semiconductores y memoria, Lee considera que el próximo tramo de mercado podría estar liderado por otros activos.

En concreto, apunta a las Magnificent Seven, las compañías de software y Ethereum como los principales candidatos para encabezar la siguiente fase de subida.

La idea encaja con la rotación observada recientemente dentro del mercado tecnológico, donde parte del capital ha pasado de fabricantes de chips y compañías de hardware hacia software, plataformas digitales y otros segmentos ligados a inteligencia artificial.

Lee también recomienda mantener una cartera diversificada y no concentrar toda la exposición únicamente en las acciones que han liderado el mercado durante los últimos meses.

Los beneficios empresariales están acelerándose


El argumento de Fundstrat no se limita al análisis técnico.
Lee considera que la evolución de los resultados empresariales constituye otro soporte fundamental para la bolsa estadounidense.
Las compañías no solamente están superando las previsiones correspondientes al segundo trimestre, sino que las estimaciones de beneficios para 2027 también están empezando a revisarse al alza.


Para el estratega, esta aceleración de beneficios es especialmente importante porque permite que el avance de las cotizaciones esté respaldado por una mejora de los fundamentales.


El escenario de Tom Lee para agosto


VariableVisión de Fundstrat
S&P 500 | Objetivo de 7.900-8.000 puntos en agosto
Nasdaq 100 | Técnicamente positivo sobre medias de 20, 50 y 200 sesiones

Semiconductores | Alcista pese a la reciente corrección
DRAM / memoria | Espera recuperación similar a 1997-1998

Próximo liderazgo | Magnificent Seven, software y Ethereum

La tesis de Tom Lee es que el mercado ha terminado una larga fase de consolidación y estaría entrando en una nueva ruptura alcista. Si los beneficios continúan mejorando y la tecnología mantiene su estructura técnica, Fundstrat considera posible que el S&P 500 alcance los 8.000 puntos antes de terminar agosto.


No importa lo fuerte que pegues, lo importante es mantenerse en pie.

#1811

Wall Street, en niveles extremos: cuatro indicadores sitúan la sobrevaloración entre el 116% y el 211%


Wall Street continúa batiendo máximos mientras los beneficios empresariales mantienen un crecimiento extraordinariamente fuerte. Pero si se observa el mercado desde una perspectiva histórica, aparece una imagen bastante menos cómoda: las valoraciones del S&P 500 se encuentran entre las más elevadas jamás registradas.

Un análisis de Advisor Perspectives combina cuatro de los indicadores de valoración de largo plazo más utilizados: el PER de Crestmont Research, el PER ajustado cíclicamente de diez años, el ratio Q de Tobin y la distancia del S&P Composite respecto a su tendencia histórica de regresión.

Los cuatro ofrecen actualmente la misma señal, aunque con diferentes intensidades: el mercado estadounidense cotiza muy por encima de sus referencias históricas.

El promedio de cuatro grandes indicadores sitúa la sobrevaloración de Wall Street en el 156%.

Utilizando medias aritméticas, los diferentes modelos estiman una sobrevaloración de entre el 116% y el 211%. Es uno de los rangos más extremos observados en la historia de las series.

Cuando se agregan los cuatro indicadores, la conclusión es todavía más llamativa. A cierre de julio, su promedio se situaba un 156% por encima de la valoración considerada normal, lo que representa el segundo nivel más elevado registrado.

Además, el indicador agregado acumula ya trece meses consecutivos situado más de tres desviaciones estándar por encima de su media histórica.

Una segunda metodología ofrece una señal todavía más extrema

El estudio realiza también el mismo ejercicio utilizando medias geométricas en lugar de medias aritméticas para tres de los indicadores.

El resultado eleva aún más la señal de sobrevaloración: el rango se sitúa entre el 142% y el 211%, mientras que el promedio de los cuatro indicadores alcanza el 176%.

También en este caso se trata del segundo nivel más alto de toda la serie histórica y del decimoquinto mes consecutivo en el que el indicador permanece más de tres desviaciones estándar por encima de su promedio.

Sobrevaloración no significa caída inmediata

Éste es probablemente el matiz más importante del análisis. Que las acciones estén históricamente caras no constituye una señal de venta de corto plazo.

Los mercados pueden permanecer sobrevalorados durante años y continuar avanzando mientras los beneficios, la liquidez o el crecimiento económico sostengan las cotizaciones.

Por ello, estos indicadores resultan mucho más útiles para estimar el retorno que puede esperarse durante la próxima década que para intentar anticipar dónde estará el S&P 500 dentro de unas semanas o unos meses.

La valoración extrema no dice cuándo caerá el mercado, pero sí reduce históricamente la rentabilidad esperada a largo plazo.

Ahí es donde el estudio encuentra una relación histórica mucho más sólida: cuanto más elevados son los múltiplos de partida, menores tienden a ser las rentabilidades posteriores a diez o doce años.

John Hussman ha señalado históricamente que el horizonte cercano a doce años es especialmente relevante porque es aproximadamente cuando desaparece la autocorrelación de las valoraciones. Sus modelos encuentran una relación cercana al 90% entre determinadas medidas de valoración y las rentabilidades posteriores.


Lo que ocurrió después de 1929, 1965 y 2000

La historia ofrece ejemplos muy claros de esta relación.
Los grandes momentos de infravaloración secular —como 1922, 1932, 1949, 1974 o 1982— llegaron cuando las valoraciones se encontraban aproximadamente un 50% por debajo de sus promedios históricos.

 Desde aquellos niveles, las rentabilidades nominales posteriores durante la siguiente década llegaron a aproximarse al 20% anual.


En el extremo contrario aparecen 1929, 1965 y 2000. Las valoraciones alcanzadas entonces fueron seguidas por periodos de rentabilidad muy reducida o incluso negativa durante los siguientes diez años.


La situación actual se encuentra claramente mucho más cerca de este segundo grupo que del primero.


El verdadero debate para el inversor

Esto no implica necesariamente que el S&P 500 tenga que sufrir una fuerte corrección de forma inmediata. Las valoraciones pueden normalizarse mediante una caída de precios, pero también mediante varios años de fuerte crecimiento de beneficios que permita reducir progresivamente los múltiplos.

Precisamente ésa es una de las grandes cuestiones del mercado actual. Las empresas estadounidenses están registrando un crecimiento de beneficios excepcional, especialmente en tecnología y en los sectores vinculados al ciclo de inversión en inteligencia artificial.

Si ese crecimiento se mantiene durante varios ejercicios, una parte importante de la actual sobrevaloración podría corregirse a través del denominador —los beneficios— y no necesariamente mediante una gran caída de las cotizaciones.

Pero la conclusión histórica continúa siendo difícil de ignorar: comprar el mercado cuando las valoraciones parten de niveles extraordinariamente elevados suele reducir de forma considerable la rentabilidad futura esperada.


Por tanto, el mensaje de estos indicadores no es necesariamente que haya que abandonar Wall Street, sino que el margen de seguridad es hoy excepcionalmente reducido. El mercado necesita que el fuerte crecimiento de beneficios continúe justificando unas valoraciones que, bajo prácticamente cualquier métrica histórica de largo plazo, permanecen en territorio extremo.





No importa lo fuerte que pegues, lo importante es mantenerse en pie.

#1812

La señal técnica que anticipó el crash de 2008 vuelve a encenderse


Uno de los indicadores técnicos más controvertidos de Wall Street ha vuelto a encender una señal de alerta. El llamado “Hindenburg Omen” se activó de nuevo esta semana, según recoge MarketWatch, en un momento en el que el S&P 500 se mantiene cerca de máximos históricos.


El indicador fue desarrollado en 1995 por el matemático y analista de mercados Jim Miekka y ganó notoriedad después de anticipar correctamente el desplome bursátil de 2008.

Su objetivo es identificar situaciones de extrema dispersión interna en el mercado, cuando un número elevado de valores registra simultáneamente nuevos máximos y nuevos mínimos de 52 semanas.


¿Qué tiene que ocurrir para que se active?

Para que aparezca una señal del Hindenburg Omen deben cumplirse simultáneamente varios criterios técnicos.

Entre ellos destaca que aumente el número de compañías marcando nuevos máximos y nuevos mínimos anuales al mismo tiempo, una situación que refleja que debajo de unos índices aparentemente fuertes existe una creciente divergencia entre los distintos valores.


Además, el índice compuesto de la Bolsa de Nueva York debe mantenerse dentro de una tendencia alcista. La lógica es sencilla: una señal de alerta emitida cuando el mercado ya está cayendo tendría una utilidad mucho menor.

El Hindenburg Omen no anticipa necesariamente un crash, pero sí señala un deterioro anormal de la estructura interna del mercado.


¿Qué dice realmente la historia?

Los datos históricos muestran que la señal merece atención, aunque está lejos de ser infalible.

Un análisis de Dow Jones Market Data con datos de SentimenTrader, recogido por MarketWatch, muestra que desde 1970 la rentabilidad media del mercado durante los tres meses posteriores a una señal del Hindenburg Omen ha sido del -2%.

Esto contrasta con una rentabilidad media cercana al 2,2% durante cualquier periodo móvil equivalente.


Periodo analizado3 meses1 año

Últimos 15 años | -0,5% | 7,4%
Últimos 25 años | -1,4% | 4,9%
Desde 1970 | -2,0% | 5,6%


Sin embargo, cuando se analiza simplemente cuántas veces la bolsa terminó cayendo después de una señal, el resultado resulta menos contundente.


Desde 1970, el S&P 500 estaba más bajo tres meses después aproximadamente en el 57% de las ocasiones, mientras que un año después solo permanecía por debajo en el 25% de los casos.
El verdadero peligro aparece cuando las señales se acumulan

La eficacia del indicador parece aumentar cuando aparecen varias señales en un periodo corto.

El analista técnico Jason Goepfert señala que cuando se producen 11 o más Hindenburg Omens durante un periodo de tres meses, la señal histórica ha resultado bastante más relevante.

Desde 1965 se han producido siete episodios que cumplen este criterio. En esos casos, la rentabilidad media durante los tres meses posteriores fue del -3,5%, mientras que a un año la rentabilidad media fue del 2,6%, más de seis puntos porcentuales por debajo de la media histórica.

La señal más reciente de este tipo se completó el 29 de junio. Desde entonces, sin embargo, el S&P 500 ha avanzado aproximadamente un 4,8%, lo que demuestra nuevamente que ningún indicador técnico funciona de manera automática.


¿Por qué está apareciendo ahora?

La explicación se encuentra en la fuerte divergencia existente dentro del propio mercado estadounidense.

Durante los últimos meses, determinados segmentos, como los semiconductores, han registrado fuertes avances, mientras otras áreas como el software o algunas grandes compañías tecnológicas han sufrido correcciones mucho más intensas.

Esta combinación provoca que un número inusualmente elevado de acciones marque simultáneamente máximos y mínimos anuales, precisamente la situación que intenta detectar el Hindenburg Omen.


Tom McClellan, editor del McClellan Market Report, recuerda que el indicador debe interpretarse únicamente como una advertencia y no como una señal automática de venta.

Una señal aislada tiene poco valor predictivo; varias señales consecutivas durante semanas o meses son mucho más relevantes.

El mercado afronta además otros factores de riesgo que pueden amplificar cualquier deterioro técnico: el aumento de las rentabilidades de los bonos, la guerra con Irán y la proximidad de septiembre, históricamente el mes más débil del año para el S&P 500.

Por ahora, el mensaje del Hindenburg Omen no es que vaya a producirse necesariamente un crash, sino que la estructura interna del mercado presenta una dispersión elevada y una vulnerabilidad mayor de lo habitual. Y cuanto más se repitan estas señales, mayor será la importancia que los inversores deberían concederles.




No importa lo fuerte que pegues, lo importante es mantenerse en pie.

#1813

Tres burbujas y un mismo problema: el mercado empieza a quedarse sin liquidez


La tesis que plantea Valuation Rewind en un reciente análisis publicado en Seeking Alpha es especialmente interesante porque no argumenta que exista una única burbuja a punto de estallar. Su advertencia es más sofisticada: estos tres fenómenos aparentemente independientes comienzan a competir por el mismo dólar marginal de financiación y, cuanto más interconectados estén, mayor será la posibilidad de que un problema localizado termine extendiéndose por todo el sistema.


Primer problema: una montaña de deuda pública


La deuda pública estadounidense ronda actualmente el 122% del PIB, frente a aproximadamente el 62% antes de la crisis financiera de 2008 y cerca del 52% a comienzos de la década de 1990.

Pero no solo importa cuánto debe Estados Unidos. También importa quién debe financiar esa deuda. Aproximadamente el 79% es actualmente deuda negociable, es decir, títulos que deben ser absorbidos y valorados continuamente por los mercados financieros.
Eso hace que el coste de financiación del Gobierno sea mucho más sensible a cambios en los tipos de interés, la demanda internacional de Treasuries o cualquier pérdida de confianza de los inversores.

Estados Unidos tiene hoy mucha más deuda que antes de anteriores crisis y una proporción mucho mayor de esa deuda depende directamente del mercado.

A ello se añade un déficit fiscal próximo al 6% del PIB. Mientras la economía crezca y exista demanda suficiente de deuda pública, el sistema puede continuar funcionando. La vulnerabilidad aparece cuando surge algún shock que obligue al mercado a exigir mayores rentabilidades para absorber nuevas emisiones.

Segundo problema: Wall Street nunca estuvo tan apalancado


El segundo pilar de riesgo se encuentra dentro del propio mercado. La deuda de margen como porcentaje de la oferta monetaria M2 habría alcanzado un máximo histórico del 6,49%.

Paralelamente, la actividad en derivados continúa en niveles extraordinariamente elevados, mientras la volatilidad permanece comprimida. El volumen de opciones call sobre el S&P 500 ha alcanzado registros extremos sin que el índice haya conseguido alejarse significativamente de sus máximos.

Esta combinación puede resultar engañosa. El apalancamiento puede reducir temporalmente la volatilidad porque impulsa la demanda de activos, pero también aumenta la velocidad de las correcciones cuando las posiciones comienzan a desmontarse.

En otras palabras, el apalancamiento no elimina la volatilidad: puede simplemente retrasarla.

Tercer problema: la IA necesita cantidades gigantescas de capital


El tercer elemento es quizá el más importante para los mercados actualmente: el extraordinario ciclo de inversión relacionado con la inteligencia artificial.

Los principales hyperscalers están destinando cientos de miles de millones de dólares a centros de datos, chips, memoria, redes eléctricas e infraestructura. Pero el volumen de obligaciones futuras es todavía mayor de lo que muestran las cifras tradicionales de deuda.

Los cuatro grandes hyperscalers analizados acumulan aproximadamente 356.000 millones de dólares de deuda a largo plazo y 248.000 millones en pasivos por arrendamientos. A ello se añadirían alrededor de 904.000 millones en arrendamientos todavía no iniciados y otros 1,52 billones de dólares en compromisos de compra.

No todo este volumen corresponde exclusivamente a inteligencia artificial, pero ilustra la dimensión del esfuerzo inversor que existe detrás del actual ciclo tecnológico.

El círculo que sostiene los beneficios


Ese enorme gasto está produciendo beneficios extraordinarios en el otro extremo de la cadena. Los fabricantes de chips y memoria disfrutan actualmente de una combinación excepcional de demanda, escasez de capacidad y poder de fijación de precios.

El análisis destaca que SK hynix opera con un margen operativo cercano al 68%, frente al 35,45% de hace apenas dos años. El caso de Micron es todavía más espectacular: su margen habría aumentado desde aproximadamente el 5,2% hasta cerca del 65,7%.

La cuestión es durante cuánto tiempo pueden mantenerse márgenes de esta magnitud en industrias históricamente cíclicas.

Los fabricantes de chips necesitan que continúe el gasto masivo de los hyperscalers, mientras los hyperscalers necesitan encontrar una rentabilidad suficiente para justificar ese gasto.

Si las grandes tecnológicas comienzan a imponer disciplina de capital, la demanda de infraestructura podría moderarse y los márgenes extraordinarios de semiconductores y memoria tenderían a normalizarse.

Si, por el contrario, mantienen el ritmo actual de inversión, necesitarán recurrir progresivamente a deuda, arrendamientos, compromisos fuera de balance, emisiones de acciones y capital privado.

La gran pregunta: ¿quién pone el siguiente dólar?


Aquí aparece probablemente la pregunta más importante de todo el análisis. Una vez utilizados el flujo de caja corporativo, los mercados de deuda, los arrendamientos, los compromisos fuera de balance, el capital privado, los fondos de infraestructura y las nuevas emisiones de acciones, ¿de dónde procederá la siguiente fuente marginal de financiación?

Mientras exista capital dispuesto a financiar el ciclo, la expansión puede prolongarse. Pero prolongar el ciclo mediante nuevas fuentes de financiación no elimina la restricción económica. Simplemente hace que el sistema sea más apalancado y más interdependiente.

Y todo termina dependiendo de una cuestión básica: que la inteligencia artificial genere finalmente suficiente flujo de caja para ofrecer una rentabilidad adecuada sobre las enormes cantidades de capital invertidas.

Cómo podría comenzar el contagio


El escenario realmente peligroso no sería que alguno de estos problemas apareciese de forma aislada, sino que uno comenzara a alimentar a los demás.

Un deterioro fiscal podría aumentar las rentabilidades de los Treasuries. Unos tipos de interés más elevados podrían presionar a un mercado fuertemente apalancado. Una corrección bursátil endurecería las condiciones financieras. Y unas condiciones financieras más restrictivas podrían dificultar la financiación del enorme ciclo de inversión en IA.

Finalmente, una desaceleración del capex podría reducir la demanda de chips, memoria y equipamiento, provocando una normalización de los márgenes extraordinarios que actualmente justifican buena parte de las valoraciones del sector.


Nuestra valoración


Desde Capital Bolsa creemos que la parte más interesante de esta tesis no consiste en afirmar que exista una crisis inminente. De hecho, intentar anticipar exactamente cuándo puede romperse un sistema de estas características suele ser poco útil.

Lo verdaderamente relevante es el concepto de margen de error. Cada uno de estos tres pilares puede mantenerse durante bastante tiempo de manera independiente. Estados Unidos puede seguir financiando déficits elevados, Wall Street puede permanecer apalancado y las grandes tecnológicas pueden continuar destinando cantidades enormes de capital a IA.

El problema aparece cuando los tres necesitan simultáneamente más liquidez.

También creemos que conviene separar dos conceptos que muchas veces se confunden: que la inteligencia artificial vaya a transformar profundamente la economía no significa necesariamente que todas las inversiones realizadas actualmente vayan a ofrecer rentabilidades extraordinarias. Internet transformó el mundo y, aun así, una parte enorme del capital invertido durante la burbuja tecnológica terminó destruido.

Por ahora, la liquidez continúa disponible, los mercados permanecen cerca de máximos y el ciclo de inversión en IA mantiene una enorme inercia. Pero cuanto mayor sea el capital necesario para sostener simultáneamente deuda pública, posiciones financieras apalancadas e infraestructura tecnológica, más sensible será todo el sistema a cualquier endurecimiento de las condiciones financieras.

No estamos necesariamente ante tres burbujas independientes.

 Podríamos estar ante tres expresiones diferentes de un mismo fenómeno: un sistema que necesita cantidades crecientes de capital para mantener unas rentabilidades cada vez más exigentes.




No importa lo fuerte que pegues, lo importante es mantenerse en pie.

#1814

El fabricante chino de robots Unitree se estrena en Shanghái con una subida del 542%


Unitree Robotics ha protagonizado uno de los debuts bursátiles más espectaculares del año en China. Las acciones del fabricante de robots humanoides llegaron a subir un 542% en sus primeros compases de negociación en la Bolsa de Shanghái.

La compañía, con sede en Hangzhou y conocida internacionalmente por sus robots capaces de realizar volteretas, bailar o ejecutar movimientos complejos, captó alrededor de 6.100 millones de yuanes, unos 905 millones de dólares, en su salida a bolsa.

Según recoge CNBC, los títulos llegaron a cotizar a 968,1 yuanes después de alcanzar durante la sesión un máximo de 1.100 yuanes.


DeepSeek y Tencent, entre sus inversores


La operación también ha contado con el respaldo de algunos de los grandes nombres tecnológicos chinos. DeepSeek invirtió alrededor de 140,8 millones de yuanes en la compañía, mientras que Tencent ya figuraba entre sus inversores antes de la salida a bolsa.

Unitree desarrolla tanto robots humanoides bípedos como robots cuadrúpedos. Sus modelos están diseñados para caminar, manipular objetos y realizar tareas industriales o de inspección, incluyendo trabajos relacionados con detección de riesgos.

La compañía presentó además recientemente un nuevo robot humanoide denominado “Superman”, que, según Unitree, puede saltar dos metros desde parado y alcanzar velocidades de hasta 12,66 metros por segundo.


Otro debut explosivo en el STAR Market


El estreno de Unitree refuerza el fuerte apetito inversor que están despertando determinadas compañías tecnológicas en el STAR Market de Shanghái.

El fabricante chino de memorias CXMT ya protagonizó el mes pasado otro estreno extraordinario, con una subida del 466% durante su primera jornada de negociación.

El entusiasmo por Unitree refleja hasta qué punto la robótica humanoide se ha convertido en una de las grandes apuestas tecnológicas de China.

Morgan Stanley espera un fuerte crecimiento del mercado


Las previsiones para el sector ayudan a explicar parte del entusiasmo. Morgan Stanley elevó recientemente su estimación de envíos de robots humanoides en China hasta unas 50.000 unidades en 2026, casi el doble de las 28.000 previstas anteriormente.

El banco calcula que el mercado chino de robots humanoides podría pasar de aproximadamente 2.000 millones de dólares este año a 15.000 millones en 2030.

Además, espera que durante la segunda mitad de este año numerosos proyectos piloto comiencen a evolucionar hacia despliegues de mayor escala. Los humanoides de tamaño completo representarían alrededor del 30% de los envíos actuales, porcentaje que podría alcanzar el 70% en 2028.

Mucho crecimiento, pero también valoraciones extremas


El debut de Unitree confirma el enorme interés del mercado por la convergencia entre inteligencia artificial, automatización y robótica. China está intentando situarse en una posición dominante en una industria que todavía se encuentra en una fase muy temprana de desarrollo comercial.

Sin embargo, una subida superior al 500% en una sola sesión también refleja unas expectativas extremadamente elevadas. El gran reto para Unitree será demostrar que el espectacular crecimiento esperado del mercado puede traducirse en ventas, márgenes y generación de beneficios capaces de justificar las valoraciones alcanzadas tras su estreno bursátil.




No importa lo fuerte que pegues, lo importante es mantenerse en pie.

#1815

Advertencia Extrema...


Los grandes gestores internacionales mantienen un grado de optimismo poco habitual. La última Global Fund Manager Survey de Bank of America muestra que el sentimiento inversor de agosto es el tercero más alcista de los últimos cuatro años, con una combinación especialmente llamativa: niveles de liquidez extraordinariamente bajos y una exposición a renta variable en máximos de cinco años.

Según recoge MarketWatch, 180 gestores responsables de más de medio billón de dólares en activos muestran pocas preocupaciones sobre crecimiento, posibles subidas de tipos, inversión en inteligencia artificial o política estadounidense. Esa ausencia de temor está traduciéndose directamente en una mayor asunción de riesgo.


La caja cae al 3,5%


Uno de los datos más significativos de la encuesta es el nivel medio de liquidez de las carteras, que ha descendido hasta apenas el 3,5%.
Es una cifra excepcionalmente baja en términos históricos y muestra hasta qué punto los gestores permanecen invertidos. Cuando la caja se reduce de esta forma, significa que una parte importante del capital disponible ya ha sido desplegada en activos de riesgo.


El optimismo no solo aparece en las respuestas de la encuesta: también se refleja claramente en el posicionamiento real de las carteras.


El 56% no espera ningún aterrizaje económico


La principal explicación del fuerte apetito por riesgo está en las expectativas de crecimiento. Un récord del 56% de los participantes espera un escenario de “no landing”, es decir, que la economía continúe creciendo sin atravesar una desaceleración significativa.


Al mismo tiempo, las expectativas sobre beneficios empresariales también han mejorado. La encuesta registra el mayor porcentaje de gestores esperando un crecimiento de doble dígito del beneficio por acción desde agosto de 2021.


Esta combinación de crecimiento resistente y beneficios sólidos está proporcionando un soporte fundamental a las valoraciones bursátiles, incluso en un contexto de rentabilidades elevadas en los mercados de deuda.


Tampoco preocupa demasiado la Reserva Federal


Las expectativas sobre política monetaria tampoco están generando un elevado grado de inquietud. Cerca de tres cuartas partes de los gestores no esperan que la Reserva Federal suba los tipos antes de las elecciones legislativas estadounidenses de noviembre.

Además, solo aproximadamente un tercio anticipa un mensaje claramente restrictivo por parte del presidente de la Fed, Kevin Warsh, durante el próximo simposio de Jackson Hole.

El mercado parece asumir, por tanto, que las condiciones monetarias pueden permanecer restrictivas sin que sea necesario endurecerlas significativamente más.

Semiconductores siguen siendo la operación más masificada


La inteligencia artificial continúa dominando buena parte del posicionamiento. Los semiconductores siguen siendo considerados la operación más congestionada del mercado.

Sin embargo, la intensidad de esa percepción ha disminuido considerablemente después de la fuerte corrección del sector en julio. El porcentaje de gestores que identifica esta apuesta como la más masificada ha caído desde aproximadamente el 83% hasta poco más del 50%.

La posibilidad de una burbuja de inteligencia artificial continúa apareciendo entre los principales riesgos, y el gigantesco capex de los hyperscalers es considerado también una de las posibles fuentes de tensiones futuras en el mercado de crédito.

Estados Unidos y emergentes, las grandes preferencias


En términos de asignación de activos, los gestores siguen mostrando una clara preferencia por la renta variable estadounidense y los mercados emergentes.

La tecnología también continúa entre los sectores con mayor sobreponderación, mientras que los bonos, Reino Unido y consumo básico permanecen entre las áreas menos favorecidas.

Las materias primas conservan también una posición relativamente atractiva. Después de un año marcado por importantes tensiones geopolíticas y cadenas de suministro vulnerables, los gestores siguen considerando razonable mantener exposición a estos activos.


Las apuestas contrarias al consenso


Michael Hartnett, estratega de Bank of America responsable de la encuesta, suele identificar también aquellas operaciones que se encuentran justo en el extremo contrario al consenso.
En esta ocasión, una de las apuestas más contrarian sería comprar bonos y vender materias primas, precisamente lo contrario del posicionamiento dominante.


Entre las estrategias relativas también aparecen comprar consumo básico frente a tecnología, comprar Bolsa británica frente a Bolsa estadounidense y favorecer consumo discrecional frente a bancos.


No se trata necesariamente de recomendaciones directas, sino de identificar aquellas áreas en las que el posicionamiento inversor está tan desequilibrado que una pequeña modificación de las expectativas podría generar movimientos importantes.


Nuestra valoración


Desde Capital Bolsa creemos que la encuesta presenta una combinación que merece atención: fundamentales razonablemente sólidos y un posicionamiento extraordinariamente optimista.

No existe contradicción entre ambas cosas. Una economía resistente y unas buenas perspectivas de beneficios pueden justificar una Bolsa fuerte. Pero cuanto mayor es el porcentaje de gestores ya invertidos y menor la liquidez disponible, más difícil resulta encontrar nuevos compradores marginales capaces de impulsar las cotizaciones.

El 3,5% de caja es especialmente importante. No constituye por sí solo una señal de giro, pero sí muestra que el margen para aumentar exposición es sensiblemente menor que hace unos meses.

También resulta relevante la caída de la congestión percibida en semiconductores después de la corrección de julio. Esto sugiere que parte del exceso especulativo ha sido eliminado sin destruir todavía la tesis estructural de inversión en IA.

Por tanto, creemos que el escenario sigue siendo favorable para las acciones mientras los beneficios continúen creciendo, pero la relación rentabilidad/riesgo se ha vuelto menos cómoda. Cuando casi todo el mundo está alcista, las buenas noticias necesitan ser cada vez mejores para seguir sorprendiendo al mercado.


No importa lo fuerte que pegues, lo importante es mantenerse en pie.