Los inversores afrontan una semana en la que los resultados de NVIDIA, el dato de inflación PCE de Estados Unidos y el comportamiento del mercado de bonos podrían generar una combinación especialmente volátil antes de la entrada en septiembre.
Javier Molina, analista sénior de mercados de
eToro, considera que los tres riesgos están estrechamente conectados. Una sorpresa en la inflación puede mover los tipos de interés a largo plazo, condicionar la valoración de las compañías tecnológicas y amplificar la reacción a los resultados de NVIDIA.
“Los tres riesgos están conectados”
El PCE puede volver a tensionar los tipos
El miércoles se publicará el índice de precios PCE subyacente, para el que el mercado espera una tasa interanual del 3,3%. El dato llega después de una reunión de julio en la que la Reserva Federal mostró importantes divisiones internas.
Molina advierte de que cualquier sorpresa al alza podría volver a tensionar rápidamente los tipos de interés a largo plazo. Una inflación más moderada tampoco resolvería completamente las dudas, ya que los inversores deberán analizar conjuntamente la evolución del consumo y del empleo.
Las posibles revisiones a la baja de las cifras laborales representan otro factor de incertidumbre. Un mercado de trabajo más débil de lo estimado aumentaría la presión sobre la Reserva Federal para flexibilizar su política monetaria, aunque una inflación persistente limitaría su margen de actuación.
NVIDIA deberá justificar unas expectativas cada vez mayores
Después del dato de inflación llegará la publicación de los resultados de NVIDIA. La cuestión principal ya no es determinar si existe demanda de inteligencia artificial, sino comprobar si continúa creciendo a un ritmo suficiente para justificar unas expectativas cada vez más exigentes.
Los inversores analizarán el gasto en infraestructura, la acogida de los nuevos productos, la evolución del negocio en China y la estructura económica de los acuerdos de financiación vinculados al desarrollo de centros de datos.
“El riesgo principal está en los bonos”
El mercado de opciones descuenta un movimiento cercano al 6% en las acciones de NVIDIA después de los resultados. Una reacción de esta magnitud tendría capacidad para extenderse al conjunto de los semiconductores, las grandes tecnológicas y otras compañías relacionadas con la inteligencia artificial.
El gran riesgo es que unos resultados sólidos no sean suficientes. Con el listón situado en niveles tan elevados, el mercado exigirá no solo superar las previsiones, sino también mantener unas perspectivas capaces de sostener el crecimiento esperado durante los próximos trimestres.
La señal de peligro procedente de los bonos
Pese a la importancia del PCE y de NVIDIA, Molina considera que el riesgo más relevante podría encontrarse en el mercado de deuda. El Tesoro estadounidense ha ampliado sus recompras de bonos a largo plazo argumentando la existencia de problemas de liquidez.
Sin embargo, las condiciones actuales no parecen comparables con anteriores episodios de verdadero estrés. Esto plantea una cuestión delicada: si los inversores interpretan las recompras como un intento de contener artificialmente los tipos a largo plazo, podrían poner a prueba la capacidad de intervención del Tesoro.
La combinación más negativa sería un aumento de las rentabilidades de los bonos acompañado de una caída del dólar. Este comportamiento indicaría que el mercado no está descontando únicamente más crecimiento o inflación, sino que exige una prima superior para financiar la deuda estadounidense.
El bono del Tesoro a 30 años será, por tanto, una referencia fundamental. Molina señala especialmente la zona del 5%, cuya superación podría agravar la presión sobre las valoraciones bursátiles y provocar un endurecimiento de las condiciones financieras.
Warsh intentará recuperar el control de la narrativa
El viernes, el presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, intervendrá en el simposio de Jackson Hole. Los inversores buscarán pistas sobre la inflación y los tipos después de las divisiones mostradas por el banco central, aunque probablemente evite comprometerse con una trayectoria concreta.
Ese mismo día se conocerán las revisiones preliminares del empleo. Si vuelven a mostrar que el mercado laboral era más débil de lo estimado, podrían terminar teniendo más impacto que el propio discurso de Warsh.
Nosotros creemos que la clave de la semana no estará únicamente en cada referencia por separado, sino en su interacción. Un PCE elevado, unos resultados decepcionantes de NVIDIA y una ruptura del 5% en el bono a 30 años configurarían el escenario más peligroso para los activos de riesgo.
RENTA4.