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La peligrosa reacción en cadena que podría acelerar un crash del bitcoin
La proliferación de empresas que utilizan bitcoin como principal activo de tesorería ha creado una nueva fuente de demanda para la criptomoneda. Sin embargo, el mismo modelo que amplifica las ganancias durante las fases alcistas puede convertirse en un importante factor de presión cuando el precio de bitcoin cae.
Estas compañías suelen financiar sus compras mediante ampliaciones de capital, emisión de deuda, bonos convertibles o una combinación de estos instrumentos. Mientras sus acciones cotizan con una prima respecto al valor de los bitcoins que mantienen en balance, pueden emitir nuevos títulos y utilizar el dinero obtenido para adquirir más criptomonedas.
Este mecanismo puede resultar favorable para los accionistas si cada nueva operación aumenta la cantidad de bitcoin atribuible a cada acción. El problema aparece cuando la cotización de la empresa cae por debajo del valor de sus activos digitales, una situación conocida como cotizar con un múltiplo sobre el valor neto de los activos inferior a uno.
El círculo virtuoso puede funcionar en sentido contrario
Cuando bitcoin baja, el valor de las reservas de la compañía disminuye. Al mismo tiempo, sus acciones pueden registrar una caída todavía mayor debido al apalancamiento, al deterioro de las expectativas y a la desaparición de la prima que anteriormente pagaban los inversores.
En ese escenario, emitir nuevas acciones deja de ser una fuente atractiva de financiación, ya que provocaría una fuerte dilución. La empresa también puede encontrar mayores dificultades para refinanciar su deuda o emitir nuevos bonos en condiciones razonables.
Según explica InvestingLive, estas compañías no son simples carteras pasivas de bitcoin. También tienen accionistas, gastos operativos, pagos de intereses, vencimientos de deuda y otras necesidades de efectivo. Bitcoin puede representar la mayor parte de sus activos, pero no siempre genera los flujos de caja necesarios para atender esas obligaciones.
Si la empresa no dispone de suficiente efectivo y pierde el acceso a los mercados de capitales, podría verse obligada a vender una parte de sus bitcoins para pagar intereses, amortizar deuda o financiar su actividad ordinaria.
¿Qué podría provocar una venta forzada?
El simple descenso de bitcoin no obliga automáticamente a una compañía a desprenderse de sus reservas. El riesgo depende principalmente de su estructura financiera y de la capacidad para superar una fase bajista prolongada.
Entre los factores más importantes se encuentran el volumen de deuda, su coste, las fechas de vencimiento, las garantías aportadas, el efectivo disponible y la existencia de una actividad operativa capaz de generar ingresos. También resulta fundamental comprobar si la deuda contiene condiciones que puedan activarse cuando se deteriora el balance.
La presión de los accionistas constituye otro riesgo. Si la estrategia deja de crear valor y la cotización permanece deprimida, los inversores podrían exigir la venta de los bitcoins, una recompra de acciones, la amortización de deuda o el abandono completo del modelo de tesorería digital.
Las compañías con poca deuda, vencimientos lejanos y una reserva suficiente de efectivo tendrían más capacidad para soportar una caída.
En cambio, las empresas muy apalancadas y dependientes de nuevas emisiones de acciones presentan una mayor vulnerabilidad.
En cambio, las empresas muy apalancadas y dependientes de nuevas emisiones de acciones presentan una mayor vulnerabilidad.
El riesgo de una reacción en cadena
Una venta forzada de tamaño relevante podría añadir presión bajista sobre bitcoin. Esa caída reduciría todavía más el valor de las reservas del resto de compañías, provocaría nuevas pérdidas bursátiles y dificultaría su acceso a la financiación.
Podría generarse así un círculo adverso: bitcoin cae, las acciones de estas compañías bajan con mayor intensidad, desaparece su capacidad para captar capital y algunas empresas tienen que vender activos. Estas ventas ejercerían una presión adicional sobre la criptomoneda.
No obstante, la venta forzada continúa siendo una posibilidad y no una conclusión inevitable. Su probabilidad dependerá de la duración y profundidad de la caída de bitcoin, así como de la prudencia con la que cada empresa haya organizado su deuda y su liquidez.
Fuente: InvestingLive.
No importa lo fuerte que pegues, lo importante es mantenerse en pie.