Acceder

Rumores de mercado.

1,81K respuestas
Rumores de mercado.
Rumores de mercado.

CÓDIGO AMIGO

Trade Republic remunera tu efectivo al 3,04% TAE, con intereses pagados mensualmente y liquidez inmediata.

Página
122 / 122
#1816

NVIDIA, inflación y bonos: la tormenta perfecta que amenaza a los mercados


Los inversores afrontan una semana en la que los resultados de NVIDIA, el dato de inflación PCE de Estados Unidos y el comportamiento del mercado de bonos podrían generar una combinación especialmente volátil antes de la entrada en septiembre.


Javier Molina, analista sénior de mercados de eToro, considera que los tres riesgos están estrechamente conectados. Una sorpresa en la inflación puede mover los tipos de interés a largo plazo, condicionar la valoración de las compañías tecnológicas y amplificar la reacción a los resultados de NVIDIA.


“Los tres riesgos están conectados”


El PCE puede volver a tensionar los tipos


El miércoles se publicará el índice de precios PCE subyacente, para el que el mercado espera una tasa interanual del 3,3%. El dato llega después de una reunión de julio en la que la Reserva Federal mostró importantes divisiones internas.

Molina advierte de que cualquier sorpresa al alza podría volver a tensionar rápidamente los tipos de interés a largo plazo. Una inflación más moderada tampoco resolvería completamente las dudas, ya que los inversores deberán analizar conjuntamente la evolución del consumo y del empleo.

Las posibles revisiones a la baja de las cifras laborales representan otro factor de incertidumbre. Un mercado de trabajo más débil de lo estimado aumentaría la presión sobre la Reserva Federal para flexibilizar su política monetaria, aunque una inflación persistente limitaría su margen de actuación.


NVIDIA deberá justificar unas expectativas cada vez mayores


Después del dato de inflación llegará la publicación de los resultados de NVIDIA. La cuestión principal ya no es determinar si existe demanda de inteligencia artificial, sino comprobar si continúa creciendo a un ritmo suficiente para justificar unas expectativas cada vez más exigentes.


Los inversores analizarán el gasto en infraestructura, la acogida de los nuevos productos, la evolución del negocio en China y la estructura económica de los acuerdos de financiación vinculados al desarrollo de centros de datos.


“El riesgo principal está en los bonos”

El mercado de opciones descuenta un movimiento cercano al 6% en las acciones de NVIDIA después de los resultados. Una reacción de esta magnitud tendría capacidad para extenderse al conjunto de los semiconductores, las grandes tecnológicas y otras compañías relacionadas con la inteligencia artificial.


El gran riesgo es que unos resultados sólidos no sean suficientes. Con el listón situado en niveles tan elevados, el mercado exigirá no solo superar las previsiones, sino también mantener unas perspectivas capaces de sostener el crecimiento esperado durante los próximos trimestres.


La señal de peligro procedente de los bonos


Pese a la importancia del PCE y de NVIDIA, Molina considera que el riesgo más relevante podría encontrarse en el mercado de deuda. El Tesoro estadounidense ha ampliado sus recompras de bonos a largo plazo argumentando la existencia de problemas de liquidez.


Sin embargo, las condiciones actuales no parecen comparables con anteriores episodios de verdadero estrés. Esto plantea una cuestión delicada: si los inversores interpretan las recompras como un intento de contener artificialmente los tipos a largo plazo, podrían poner a prueba la capacidad de intervención del Tesoro.

La combinación más negativa sería un aumento de las rentabilidades de los bonos acompañado de una caída del dólar. Este comportamiento indicaría que el mercado no está descontando únicamente más crecimiento o inflación, sino que exige una prima superior para financiar la deuda estadounidense.

El bono del Tesoro a 30 años será, por tanto, una referencia fundamental. Molina señala especialmente la zona del 5%, cuya superación podría agravar la presión sobre las valoraciones bursátiles y provocar un endurecimiento de las condiciones financieras.


Warsh intentará recuperar el control de la narrativa


El viernes, el presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, intervendrá en el simposio de Jackson Hole. Los inversores buscarán pistas sobre la inflación y los tipos después de las divisiones mostradas por el banco central, aunque probablemente evite comprometerse con una trayectoria concreta.

Ese mismo día se conocerán las revisiones preliminares del empleo. Si vuelven a mostrar que el mercado laboral era más débil de lo estimado, podrían terminar teniendo más impacto que el propio discurso de Warsh.

Nosotros creemos que la clave de la semana no estará únicamente en cada referencia por separado, sino en su interacción. Un PCE elevado, unos resultados decepcionantes de NVIDIA y una ruptura del 5% en el bono a 30 años configurarían el escenario más peligroso para los activos de riesgo.

RENTA4.


No importa lo fuerte que pegues, lo importante es mantenerse en pie.

#1817

Así de sobrevalorado está realmente el mercado de valores.


Mark Hulbert, columnista de MarketWatch, analiza nueve referencias de valoración que han mostrado una relación estadísticamente significativa con el retorno real posterior del S&P 500 a diez años.

El resultado es muy negativo. Siete indicadores anticipan que el índice quedará claramente por debajo de la inflación durante la próxima década, otro proyecta una rentabilidad real prácticamente nula y solamente uno contempla ganancias por encima de la inflación, aunque inferiores a la media histórica.

“La previsión conjunta de los nueve indicadores apunta a una rentabilidad real anualizada del –3,2% durante la próxima década.”

Las familias mantienen una exposición récord a la bolsa


El indicador con mejor historial estadístico es el porcentaje del patrimonio de los hogares estadounidenses invertido en renta variable.

 Esta referencia se encuentra actualmente muy cerca de sus máximos históricos.

Su lógica es sencilla: los inversores particulares suelen aumentar su exposición después de prolongadas subidas y reducirla cuando las caídas ya se han producido. Por ello, una participación extremadamente elevada suele estar asociada con menores retornos posteriores.

La señal resulta especialmente relevante porque no utiliza beneficios, ventas, dividendos, valor contable o PIB. A pesar de emplear una metodología completamente diferente, ofrece la misma conclusión negativa que casi todos los ratios tradicionales.

Sobrevaloración no significa caída inmediata


Hulbert advierte de que estos indicadores no sirven para determinar cuándo comenzará una corrección. Las valoraciones pueden permanecer elevadas durante años y la bolsa puede continuar subiendo mientras los beneficios, la liquidez o el entusiasmo inversor sostengan el mercado.

Su utilidad consiste en estimar la rentabilidad probable a largo plazo. Con las valoraciones actuales, cualquier problema relacionado con la deuda pública, la guerra en Oriente Próximo o una posible burbuja en inteligencia artificial puede tener un impacto mayor que si el mercado
cotizara con descuento.



No importa lo fuerte que pegues, lo importante es mantenerse en pie.

#1818

No entraría ahora en la IA


Ed Yardeni, uno de los estrategas más optimistas de Wall Street, mantiene una visión claramente alcista sobre la bolsa estadounidense, pero considera que este no es el mejor momento para entrar directamente en las compañías protagonistas de la inteligencia artificial.

Según explica en una entrevista con MarketWatch, el actual ciclo bursátil presenta una diferencia fundamental respecto a la burbuja tecnológica de 1999: las subidas están impulsadas por el crecimiento de los beneficios y no únicamente por una expansión de las valoraciones.

Yardeni denomina este fenómeno FEMO, o “fabuloso impulso de los beneficios”, frente al tradicional FOMO o miedo a quedarse fuera. Mientras los analistas han elevado sus previsiones, los múltiplos del mercado han descendido. El PER estimado de los semiconductores ronda 17 veces, frente a las 20 veces del conjunto del mercado y las 55 veces alcanzadas por la tecnología en el año 2000.

No compraría ahora acciones individuales de IA


Pese a su optimismo, Yardeni advierte de que existe cierta fatiga alrededor de la inteligencia artificial y resulta difícil identificar qué compañías terminarán dominando el mercado, cuáles quedarán rezagadas y cuáles podrían sufrir problemas graves.

Yardeni recomienda obtener exposición a la IA mediante un vehículo diversificado como el QQQ, en lugar de intentar seleccionar individualmente a los futuros ganadores.

Su estrategia consiste en buscar sectores que puedan utilizar la IA para elevar ingresos, reducir costes y mejorar la productividad. Entre sus favoritos se encuentran financieras y compañías sanitarias. También sobrepondera industriales, beneficiadas por la construcción de infraestructura, y energía, necesaria para alimentar los centros de datos.

Objetivo de 8.400 puntos para el S&P 500


Yardeni ha elevado tres veces durante el año su objetivo para el S&P 500: desde 7.700 hasta 8.250 puntos y, posteriormente, hasta 8.400 puntos. El estratega sostiene que las sucesivas revisiones responden a unos resultados empresariales mejores de lo previsto.

Asigna una probabilidad subjetiva del 80% a la continuidad de los “felices años veinte”, frente a un 20% reservado a escenarios mucho más negativos. El principal riesgo sería una fuerte subida del petróleo que reavivase la inflación y obligase a los bancos centrales a endurecer nuevamente su política monetaria.

No teme todavía una crisis de deuda


El creador de la expresión “vigilantes de los bonos” considera normales unas rentabilidades del 4% al 5% y no anticipa por ahora una crisis fiscal estadounidense. No obstante, recomienda vigilar el mercado de crédito, donde los problemas suelen aparecer antes de trasladarse a la renta variable.


No importa lo fuerte que pegues, lo importante es mantenerse en pie.

#1819

Re: Así de sobrevalorado está realmente el mercado de valores.

Buenas. El análisis de Hulbert es de los más sólidos que circulan sobre valoración: cuando el consenso de indicadores apunta a rentabilidades reales bajas a 10 años vista, lo razonable no es salir del mercado, sino bajar el foco del índice a segmentos concretos.

Un filtro que uso cuando el mercado amplio está caro: buscar valores de calidad con balance sano y retribución al accionista vía recompra. Con la herramienta de investigación con la que trabajo (Relaxfolio) hago una consulta tipo "low debt buybacks": deuda/patrimonio entre 0 y 0,5, ordenado por buyback yield, y de ahí salen compañías con margen para mantener la recompra aunque el ciclo se enfríe. No es una recomendación de compra, solo una forma de acotar el universo cuando el múltiplo del índice no invita a comprar "el mercado" en bloque.

Esta semana el PCE y los resultados de NVIDIA van a dar volatilidad; tener una lista corta preparada con este tipo de filtro ayuda a no comprar por impulso.

#1820

Re: Rumores de mercado.

9 acciones que los principales gestores de fondos americanos han estado comprando en medio de la incertidumbre del mercado


  1. KLA KLAC
  2. Alphabet GOOG
  3. SpaceX SPCX
  4. Nvidia NVDA
  5. Micron Technology MU
  6. Western Digital WDC
  7. Advanced Micro Devices AMD
  8. DoorDash DASH
  9. Eli Lilly LLY

Saludos

#1822

Una inquietante señal en las pequeñas compañías anticipa caídas de hasta el 14%



Una señal poco habitual en el Russell 2000


Las pequeñas compañías estadounidenses han registrado un buen comportamiento durante gran parte del año, pero el cierre de agosto ha dejado una señal que invita a extremar la prudencia durante las próximas semanas.

Según recoge Justina Lee en CNBC, los analistas de BTIG destacan que el ETF iShares Russell 2000 (IWM) llegó a subir más de un 4% durante agosto y alcanzó un nuevo máximo histórico, pero terminó el mes con una ganancia inferior al 1%.

Es decir, después de protagonizar una fuerte subida y marcar máximos, el índice perdió prácticamente todo su avance antes del cierre mensual. Para BTIG, esta incapacidad para conservar las ganancias constituye una señal preocupante sobre la fortaleza real del movimiento.

Los cinco precedentes terminaron con caídas


Esta combinación únicamente se había producido en cinco ocasiones anteriores: julio de 2000, septiembre de 2008, junio de 2015, junio de 2018 y noviembre de 2021.

En todos esos episodios, las pequeñas compañías estadounidenses retrocedieron durante los cuatro meses posteriores. El descenso medio acumulado fue del 13,57%, un precedente estadístico claramente desfavorable, aunque por sí solo no garantiza que el mercado vaya a repetir ahora el mismo comportamiento.

BTIG considera que el entorno para los activos de riesgo continúa siendo negativo de cara al otoño y señala que las pequeñas compañías no son una excepción.

Los tipos elevados aumentan la presión


La advertencia llega en un momento especialmente delicado para este segmento del mercado. El rendimiento del bono estadounidense a diez años ha superado el 4,75% y se encuentra en nuevos máximos del ciclo, mientras que la probabilidad asignada por el mercado a una subida de tipos en septiembre se sitúa alrededor del 65%.

Las pequeñas empresas suelen ser más sensibles al encarecimiento del dinero que las grandes multinacionales. Generalmente cuentan con balances menos sólidos, soportan costes de financiación más elevados y dependen en mayor medida del crédito bancario o de la refinanciación de su deuda.

Cuando suben los tipos de interés, aumenta su gasto financiero, se reducen sus márgenes y los inversores exigen valoraciones más bajas para compensar el mayor riesgo. Además, unas rentabilidades elevadas en los bonos ofrecen una alternativa más atractiva y segura frente a la inversión en compañías pequeñas.

Septiembre tampoco ayuda


A la señal técnica y al repunte de los tipos se añade un factor estacional desfavorable. Según BTIG, septiembre ha sido el peor mes del año para las pequeñas compañías durante los últimos 25 años, con una caída media del 1,51%.

La combinación de unos rendimientos de los bonos elevados, la posibilidad de una nueva subida de tipos, el deterioro mostrado al cierre de agosto y una estacionalidad históricamente negativa lleva a la firma estadounidense a mantener una visión prudente sobre el riesgo.

La señal no implica necesariamente que se vaya a producir una caída similar al promedio histórico, pero sí sugiere que el Russell 2000 podría encontrarse en una posición más vulnerable ante cualquier decepción económica, repunte adicional de los tipos o aumento de la aversión al riesgo.

No importa lo fuerte que pegues, lo importante es mantenerse en pie.

#1823

El bono de EEUU supera el nivel de alarma: ¿se acerca una corrección en Wall Street?


El mercado de bonos estadounidense ha atravesado un nivel que comienza a preocupar seriamente a los inversores. La rentabilidad del Treasury a diez años superó el 4,75% y alcanzó el 4,783%, su nivel más elevado desde enero de 2025.

Según destaca Joy Wiltermuth en MarketWatch, el movimiento se produjo mientras el agravamiento del conflicto con Irán impulsaba el petróleo Brent nuevamente hacia los 90 dólares por barril. La combinación de energía cara y rentabilidades elevadas presionó a las bolsas estadounidenses por segunda sesión consecutiva.

El 4,75% activa las primeras señales de alarma


Robert Pavlik, gestor sénior de Dakota Wealth Management, considera que el 4,75% es el nivel a partir del cual los inversores comienzan a prestar mucha más atención al mercado de deuda. La preocupación es que el rendimiento continúe avanzando hacia el 5% y termine provocando una corrección en la renta variable.

La referencia resulta especialmente importante porque el Treasury a diez años sirve como punto de partida para fijar el coste de las hipotecas, los préstamos empresariales y numerosas emisiones de deuda. Cuando su rentabilidad aumenta, también lo hace el coste general del capital.

Además, los bonos públicos se convierten en un competidor cada vez más atractivo para las acciones. Una rentabilidad cercana al 5%, respaldada por el Gobierno estadounidense, puede llevar a algunos inversores a reducir su exposición a compañías con valoraciones exigentes y beneficios demasiado alejados en el tiempo.

El mercado también vigila el Treasury a treinta años


La tensión no se limita al tramo a diez años. La rentabilidad del bono estadounidense a treinta años se sitúa alrededor del 5,27%, después de haber superado el 5,3% durante agosto, su nivel más alto desde 2007.

El Tesoro estadounidense anunció recientemente un aumento de las recompras de bonos con vencimientos comprendidos entre diez y treinta años. La medida podría contribuir a estabilizar el mercado, aunque el volumen de deuda pública continúa generando inquietud después de que la deuda federal haya superado los 40 billones de dólares.

A esta enorme oferta de deuda soberana se añadirá previsiblemente durante septiembre la emisión de aproximadamente 200.000 millones de dólares en bonos corporativos de alta calidad. Buena parte procederá de grandes tecnológicas que necesitan financiar sus inversiones en infraestructuras de inteligencia artificial.

¿Puede la bolsa soportar estas rentabilidades?


Drew Matus, estratega jefe de MetLife Investment Management, interpreta el movimiento como una normalización del entorno de tipos. Sin embargo, advierte de que una rentabilidad superior a la zona que considera más cómoda —entre el 3,5% y el 4,5%— puede incentivar el ahorro, frenar el consumo y ejercer presión sobre la economía.

Garrett Melson, estratega de Natixis Investment Managers, señala que los tipos vuelven a ocupar el centro de atención, aunque todavía no controlan por completo la evolución de las acciones. El mercado también debe afrontar la pérdida de impulso de algunas estrategias, la búsqueda de nuevos sectores líderes y la incertidumbre previa a las elecciones legislativas estadounidenses.

Por su parte, Chris Galipeau, estratega jefe del Franklin Templeton Institute, considera que la bolsa todavía puede soportar un Treasury a diez años en el 4,75%. No obstante, cree que las dificultades aumentarían claramente si su rentabilidad superara el 5%.

El 5% se convierte en la frontera decisiva


El precedente de 2023 ofrece cierto margen para el optimismo. Entonces, el bono a diez años alcanzó brevemente el 5%, pero ese nivel atrajo una fuerte demanda de los inversores. Las compras hicieron subir el precio de los bonos y redujeron posteriormente su rentabilidad.

El escenario central no implica necesariamente una corrección inmediata de las bolsas. Sin embargo, si el Treasury supera con claridad el 5%, especialmente en un entorno de petróleo caro y menor crecimiento económico, aumentaría notablemente el riesgo para los índices y, sobre todo, para las compañías tecnológicas con valoraciones elevadas.





No importa lo fuerte que pegues, lo importante es mantenerse en pie.