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Rumores de mercado.

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Rumores de mercado.
Rumores de mercado.

CÓDIGO AMIGO

Gestión inteligente del capital con Trade Republic: IBAN español y 2% de remuneración sin límite de saldo

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#1636

El S&P500 encara diciembre tras 7 meses seguidos de subidas


Los índices americanos encaran diciembre acumulando siete meses seguidos de subidas, desde que en abril comenzaran a recuperar las caídas del mes de marzo. Desde el año 1950, diciembre ha sido para el S&P500 el mes en el que en mayores ocasiones ha cerrado en positivo (73% de las ocasiones), como se detalla en la tabla inferior.

Tanto el S&P500 como el NASDAQ100 han venido ratificando los mínimos de septiembre y noviembre como el soporte intermedio más relevante previo a los máximos de febrero de este año, ahora principal soporte en el medio plazo. Así, los 6.525- 6.550 puntos del primero se alzan claves en el corto plazo, antecediendo la zona de 6.100- 6.150 puntos. Del mismo modo, el tecnológico presenta en 23.850- 24.200 su primera referencia, previa a 21.950- 22.250 puntos.
Por su parte, el EUROSTOXX 50, ha ratificado entre 5.470- 5.550 puntos una zona de soporte, que se corresponde con los mínimos de octubre, que a su vez comprende toda la zona de resistencias desde febrero a agosto, ahora soporte de corto plazo que precede al paso de la directriz alcista principal, actualmente en 5.100 puntos.

No importa lo fuerte que pegues, lo importante es mantenerse en pie.

#1637

Re: Rumores de mercado.

Y todo apunta a que va a seguir subiendo. América es imparable, son más trabajadores y emprendedores que nosotros, y atraen todo el talento mundial. El resto de índices no tienen nada que hacer contra el S&P 500.
#1638

NVIDIA en 25x forward PER: zona de suelo histórico para toros


Nvidia ha vuelto a una zona de valoración que, históricamente, ha sido sinónimo de oportunidad para los inversores alcistas. Según el análisis de Vivek Arya, de Bank of America, el valor cotiza de nuevo en torno a un PER adelantado de 25 veces, muy similar a los mínimos relativos que vimos en julio de 2022 y octubre de 2023. En aquellas ocasiones, el mercado estaba también lleno de dudas sobre la sostenibilidad del crecimiento, pero la acción terminó reaccionando con fuerza en los meses posteriores.


El dato clave que subraya Arya es que, cada vez que el múltiplo se ha comprimido hasta estos niveles, el PER adelantado de Nvidia ha tendido a rebotar hacia la franja de 30–40 veces en los siguientes tres a seis meses, con una mediana en los últimos cinco años en torno a 37 veces. Es decir, la historia sugiere que desde estas zonas la elasticidad al alza del múltiplo puede ser significativa si el flujo de noticias vuelve a girar a favor.

Descuento frente a Broadcom y temor a los chips a medida


Otro ángulo relevante del informe es la comparación con Broadcom. Hoy Nvidia cotiza con el mayor descuento relativo de su historia frente a ese competidor, en torno al 40%, cuando lo habitual era ver un diferencial próximo al 10%. En la práctica, esto implica que el consenso ya está asumiendo una transferencia de cuota de mercado en IA desde Nvidia hacia soluciones de chips específicos diseñados por Broadcom y otros actores para 2026–2027.
El mercado teme que los circuitos de aplicación específica (ASIC) y los chips a medida de compañías como Broadcom o los desarrollos internos de algunos grandes grupos tecnológicos resten demanda a las GPU de Nvidia y, en menor medida, a las de AMD. Sin embargo, parte de ese miedo ya parece incorporado en las valoraciones actuales.

A este debate se suma la irrupción de los chips propios de Google, las TPU, que han ganado protagonismo tras el lanzamiento del modelo de IA Gemini 3 y que se fabrican también en colaboración con Broadcom. Eso ha alimentado la idea de que Nvidia podría perder parte de su dominio en un sector cada vez más competitivo, especialmente si más gigantes tecnológicos apuestan por diseños internos.

Oferta limitada, liderazgo operativo y visión de mercado


Frente a ese relato más pesimista, los analistas de Morgan Stanley, con Joseph Moore al frente, recuerdan que Nvidia sigue manteniendo una cuota de mercado claramente dominante en hardware de IA y que el cuello de botella real sigue siendo la oferta, no la demanda. La compañía cuenta con una asignación prioritaria de capacidad en Taiwan Semiconductor, el mismo fabricante que produce para Broadcom, lo que hace difícil que los clientes cambien de proveedor a gran escala en el corto plazo.

Además, las TPU de Google han demostrado su validez principalmente dentro de la propia infraestructura de Google, mientras que las GPU de Nvidia están desplegadas de forma masiva en centros de datos de numerosos clientes industriales y tecnológicos. El último trimestre, Nvidia generó unos 51.000 millones de dólares en ingresos de centros de datos, varias veces por encima de la cifra estimada para las TPU.

Moore apunta que, de cara a 2026, los ingresos de chips de IA de Broadcom y AMD podrían crecer algo más rápido que los de Nvidia, pero matiza que esto responde sobre todo a limitaciones de capacidad de suministro de Nvidia, partiendo ya de un nivel de ingresos extremadamente elevado. De hecho, uno de los principales temores de los clientes para los próximos 12 meses no es encontrar alternativas, sino asegurarse de recibir suficientes unidades de Nvidia, especialmente con la llegada de su nueva plataforma Rubin.




No importa lo fuerte que pegues, lo importante es mantenerse en pie.

#1639

10 claves para que el S&P 500 llegue a los 7.800 puntos en 2026

 
¿Podría 2026 marcar el inicio de una nueva era para la renta variable? El aumento de la productividad, la reactivación del crecimiento económico, la expansión de los márgenes y el reciente resurgimiento del ‘animal spirit’, junto con la política benigna de los bancos centrales, están impulsando al alza los mercados mundiales.

En Federated Hermes hemos revisado al alza las previsiones de beneficios futuros y también hemos aumentado nuestro objetivo de precio para el S&P 500 en 2026, llevándolo de 7.500 a los 7.800 que esperamos ahora.

Estas son las 10 claves para conseguir este objetivo:

  1. El crecimiento del PIB nominal debería acelerarse en 2026. Dada una tasa de inflación prevista del 2,5 %, creemos que el PIB nominal de EE UU debería situarse por encima del 5 % en 2026 y 2027.
  2. El mercado laboral debería mantenerse «ni demasiado flexible, ni demasiado rígido». Ahora que la Reserva Federal de los Estados Unidos (la Fed) se encuentra en un ciclo de recortes (tardío), esperamos que el empleo repunte.
  3. Las ganancias de productividad gracias a la IA deberían comenzar a acelerarse. En todo el mundo, empresas de todo tipo están incorporando la revolución de la IA a sus procesos de trabajo, lo que probablemente dará lugar a una nueva era de ganancias de productividad.
  4. La inversión extranjera en Estados Unidos debería ser un nuevo motor. En nuestras visitas a la dirección de las empresas, todas ellas afirmaron estar especialmente centradas en esta cuestión, no solo en relación con Estados Unidos, sino también con otros países.
  5. La Reserva Federal se encuentra en un nuevo ciclo de recortes. Con tipos del 4,25 % frente a una tasa de inflación subyacente del 2,5 %, la Reserva Federal tiene un largo camino por recorrer en este ciclo de flexibilización. Aunque la economía en general no es tan sensible a los tipos como lo era antes, algunos sectores sí lo son, y llevan dos años en recesión. El alivio en este sentido supondrá un gran impulso para el crecimiento general.
  6. Los márgenes corporativos deberían seguir ampliándose debido al continuo cambio en la composición de la economía, junto con el aumento de las inversiones en inteligencia artificial. Durante la última década, ha sido habitual escuchar advertencias sobre el «pico de los márgenes de beneficio». Aunque los márgenes han fluctuado, la tendencia a largo plazo sugiere que, de hecho, los márgenes de beneficio de las empresas han aumentado de forma constante durante los últimos 20 años, con una media del 4 % anual. Si sumamos todo esto, creemos que es hora de reconocer que el escenario base es la expansión continua de los márgenes, y no el «pico de los márgenes».
  7. Los ‘animal spirits’ entran en ebullición. El repunte de los anuncios de fusiones y adquisiciones, el aumento de la actividad de salidas a bolsa y el repunte de las encuestas de confianza son buenos augurios para la actividad futura.
  8. Los beneficios están en camino de alcanzar casi 400 dólares en 2028. Si se tienen en cuenta incluso las ganancias marginales relativamente conservadoras previstas, junto con el aumento de los ingresos debido al mayor crecimiento del PIB nominal y la mejora constante de la rentabilidad de las empresas que componen el mercado bursátil estadounidense, creemos que las ganancias del S&P 500 parecen bastante sólidas.
  9. El múltiplo del mercado también debería subir. Cuando se ajusta adecuadamente el reciente cambio en la composición del S&P 500 hacia las empresas tecnológicas, un múltiplo justo para el índice general en la actualidad probablemente debería rondar el nivel de 22x. Esto es considerablemente superior a la media a largo plazo de 18 veces, cuando el S&P 500 era un índice más orientado a la industria.
  10. Lo que nos lleva a nuestro objetivo de mercado a largo plazo. Si sumamos todo lo anterior, creemos que un objetivo razonable para el S&P a dos años vista se sitúa cerca de los 8600 puntos, lo que implica una ganancia anual superior al 14 %. Este nivel de rentabilidad es ligeramente inferior al 17 % anual del S&P 500 durante los últimos cinco años de recuperación tras la pandemia, pero superior a la rentabilidad anual a largo plazo de las acciones, que ha sido del 12 % en los últimos 50 años.

Sin embargo, como hemos dicho recientemente, los mercados rara vez se mueven en línea recta, y no hay duda de que existen fuentes de volatilidad a corto plazo. Pero también está claro que, con demasiada frecuencia, los inversores se obsesionan tanto con el día a día que pierden de vista el panorama general. Ese panorama es el de una economía mundial que se está reacelerando, en la que los propietarios de las mejores empresas poseen, en efecto, una parte de este pastel en expansión. No es de extrañar, pues, que los inversores pacientes probablemente se vean recompensados a medida que la economía —y los beneficios que inevitablemente genera— siga expandiéndose. Bienvenidos al ‘One Big Beautiful World’.



 

No importa lo fuerte que pegues, lo importante es mantenerse en pie.

#1640

Wall Street ve margen para una subida final impulsada por el “miedo a quedarse fuera”


 
Varios operadores en Nueva York empiezan a asumir que el mercado podría cerrar el año con una última sacudida alcista, alimentada por inversores que no quieren quedarse fuera del rally.

Uno de los que apunta en esa dirección es Scott Rubner, de Citadel. En una nota reciente, comentaba que muchos gestores aún poco expuestos están comenzando a capitular y entrar al mercado empujados por el clásico FOMO —el miedo a perderse la subida. Rubner también subraya que el telón de fondo sigue favoreciendo el riesgo, con impulsos derivados de temas como la inteligencia artificial y el deshielo regulatorio.


“El desequilibrio entre oferta y demanda se ha inclinado con claridad hacia el lado comprador. Si los índices marcan nuevos máximos, el comportamiento de persecución impulsado por FOMO puede acelerarse”, advertía.

El analista también señaló que el inversor minorista —convertido este año en auténtico “marcador de precios”— sigue activo y confiado, mientras que, comparativamente, los institucionales permanecen infraponderados.

Desde Morgan Stanley comparten parte de ese diagnóstico, pero añaden algo más: el mercado está pasando por alto movimientos positivos fuera del universo de la IA. Su equipo de trading destaca una “fuerza creciente” en la banca global, con el ETF KBW Bank (KBWB) rompiendo al alza, y una suerte de “revitalización de la economía real”, reflejada en el ascenso del iShares Transportation Average ETF (IYT) a máximos recientes.


“2025 está terminando donde pasó buena parte del año: infravalorando todo lo que puede salir bien”, escriben.

Además, JPMorgan señala que los inversores particulares han vuelto a lanzarse a comprar acciones con decisión: sus datos muestran ocho sesiones consecutivas de compras netas por parte del retail.

Cualquier repunte adicional llegaría sobre una base ya sólida. El S&P 500 suma más de un 16% en 2025, camino de encadenar su tercer año positivo y el sexto avance de los últimos siete ejercicios.







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#1641

El dinero inteligente abandona a las megacaps: insiders compran las verdaderas gangas del mercado


 
  • El mercado se ha concentrado de forma extrema en un puñado de megacaps de EE. UU., dejando rezagadas small/mid caps y emergentes.

  • Las acciones más castigadas, con compras de insiders y buenos fundamentales, pueden ofrecer el mayor potencial de rebote.

  • Bonos del Tesoro y TIPS a largo plazo ofrecen rendimientos atractivos en un entorno de euforia sobre renta variable.

En su análisis, Steven Jon Kaplan sostiene que estamos en una fase avanzada de concentración en el mercado estadounidense: los inversores se han volcado en unas pocas grandes compañías muy populares, mientras dejan de lado una amplia franja de activos menos visibles pero, en muchos casos, mucho más baratos. Esta dinámica se repite en casi todas las grandes burbujas históricas y abre, según su tesis, un abanico de oportunidades ignoradas para quien esté dispuesto a mirar donde casi nadie mira.

Concentración extrema y activos olvidados



A juicio de Kaplan, estamos viendo ratios extremos entre las grandes compañías estadounidenses y las acciones de pequeña y mediana capitalización, así como entre las megacaps de EE. UU. y los mercados emergentes. Es el patrón clásico de final de ciclo: el dinero entra de forma casi compulsiva en los ganadores de moda, mientras se venden posiciones en todo lo demás, incluso aunque algunas de esas compañías tengan beneficios sólidos y valoraciones muy inferiores a su media histórica.


Este comportamiento se intensifica a final de año, cuando muchos inversores buscan pérdidas fiscales para compensar plusvalías. Paradójicamente, las mayores caídas de cotización suelen coincidir con las mejores oportunidades a medio plazo: valores que han sido machacados por el flujo vendedor, pero que están muy baratos en relación con sus beneficios y con capacidad de recuperar con fuerza cuando el mercado gire.


La idea central es clara: mientras el consenso sigue persiguiendo las mismas historias de siempre, el verdadero valor se acumula en los rincones más aburridos y menos comentados del mercado.

El papel de los insiders como señal de valor



Kaplan concede un peso especial a las compras de acciones por parte de los propios directivos. Más allá de presentaciones y discursos, el gesto que considera más revelador es cuando los altos ejecutivos compran títulos de su compañía con su propio dinero, especialmente si tienen un historial probado de comprar barato y vender caro.


En su análisis cita ejemplos como UTZ, ALIT, ENR, CNS, WDFC, BBWI o FISV, valores que cotizan cerca de mínimos de varios años y donde se han detectado compras internas relevantes. Su enfoque consiste en construir una cartera diversificada de estos “perdedores” castigados, pero con fundamentales sólidos y apoyo de insiders, incrementando la posición de manera gradual a medida que el precio va formando mínimos crecientes.


La filosofía de Kaplan se resume en comprar activos muy por debajo de su valor razonable y reducir exposición a los que cotizan al triple o cuádruple de ese valor, justo lo contrario de lo que hace la mayoría en los momentos de euforia.

Bonos, TIPS y la señal de los productos empaquetados



El autor también destaca que determinados bonos del Tesoro y TIPS a largo plazo ofrecen rendimientos muy atractivos, en algunos casos los más altos desde principios de siglo. Kaplan ha incrementado su exposición a estos activos, tanto de forma directa como a través de vehículos como TLT, EDV o LTPZ, aprovechando que muchos siguen siendo muy impopulares y forman estructuras de suelo mientras los grandes fondos mantienen posiciones cortas agresivas.


Además, recuerda que históricamente la industria financiera tiende a lanzar una oleada de nuevos productos de cesta (fondos, ETFs, estructuras apalancadas) justo en los techos de mercado: ocurrió con los fondos cerrados de los años 20, con los fondos de los 70 y con los grandes ETFs de finales de los 90. El reciente boom de ETFs —incluidos muchos apalancados— encaja, en su opinión, en ese mismo patrón de fin de ciclo. 



No importa lo fuerte que pegues, lo importante es mantenerse en pie.

#1643

Los inversores minoristas salen asustados de la bolsa según datos de BofA. Aquí es donde van.


 
El último estudio de BofA Securities sobre flujos de renta variable estadounidense, elaborado por el autor del informe “Equity Client Flow Trends”, dibuja un mercado que sigue avanzando en índices, pero con un trasfondo de claro giro defensivo. El documento analiza de forma agregada el comportamiento de clientes minoristas, institucionales y hedge funds, y ofrece una radiografía muy completa de quién está comprando, quién está vendiendo y en qué segmentos se concentra la presión vendedora.


Según explica el propio autor del informe de BofA, los clientes retail encadenan ya varias semanas como vendedores netos de acciones estadounidenses, al tiempo que los hedge funds han alternado fuertes salidas con episodios puntuales de compras. Frente a ellos, el bloque institucional aparece como el principal comprador neto, lo que introduce un matiz interesante: la liquidez “profesional” entra mientras el inversor minorista reduce riesgo.

Cambios en el comportamiento del inversor


El autor del documento destaca que el patrón dominante de 2025 está siendo la venta de acciones individuales frente a la compra de ETF de renta variable. De hecho, el informe muestra que el conjunto de clientes de BofA —minoristas, institucionales y hedge funds— ha sido vendedor neto de single stocks mientras mantenía flujos positivos hacia vehículos diversificados. Para BofA, esto refleja una preferencia creciente por productos que diluyen el riesgo idiosincrático en un entorno de mayor incertidumbre sobre beneficios futuros.


A nivel sectorial, el análisis del autor de BofA Securities señala salidas relevantes en consumo discrecional, financiero y energía, frente a entradas en sectores como comunicación e industriales. No se trata de un mercado que abandone la renta variable, sino de una rotación selectiva, buscando combinaciones de calidad, visibilidad de beneficios y valoraciones más razonables.

ETF, recompras y lectura macro del informe


El informe subraya también el papel de los ETF de estilo Value y Blend, donde los flujos se mantienen firmes. El autor del estudio interpreta este comportamiento como una señal de que el mercado empieza a exigir más prudencia en múltiplos de crecimiento, al tiempo que se apoya en índices amplios para seguir expuesto al mercado sin concentrar demasiado riesgo en nombres individuales de alta beta.

Otro punto relevante es la evolución de las recompras corporativas. De acuerdo con los datos recopilados por BofA Securities, las compañías han ido moderando el ritmo de buybacks y se sitúan muy por debajo del año anterior. El autor del informe recuerda que las recompras han sido un soporte clave del S&P 500 en la última década, por lo que su enfriamiento puede traducirse en un mercado más dependiente de los flujos de inversores finales y de la narrativa macro en torno a tipos de interés y crecimiento.


En conjunto, el trabajo de BofA Securities revela un mercado menos eufórico de lo que sugieren los índices: más peso en ETF, menor apetito por riesgo específico y un soporte corporativo que se va diluyendo. Un contexto en el que la lectura de flujos, tal y como la presenta el autor del informe, se convierte en una herramienta clave para interpretar la verdadera temperatura del mercado. 



No importa lo fuerte que pegues, lo importante es mantenerse en pie.

#1644

Por qué la valoración de la burbuja del S&P 500 no es tan aterradora como parece en los gráficos



Puntos clave
  • PER alto no implica burbuja automática si el crecimiento de beneficios acompaña (PEG ~1,2x).

  • La prima de riesgo frente a bonos reales sigue siendo positiva (~2,4–2,5 p.p.).

  • El CAPE lanza señales más exigentes, pero el mercado y la economía hoy son distintos a otras décadas.

Las valoraciones del S&P 500 vuelven a estar en el centro del debate. El índice cotiza con múltiplos exigentes y muchos inversores empiezan a hablar abiertamente de burbuja. Sin embargo, cuando ponemos los datos en contexto, el panorama resulta bastante menos inquietante de lo que aparenta a primera vista.

PER alto, pero el crecimiento importa



Una de las métricas que más se citan es el PER, actualmente elevado. Pero este indicador pierde parte de su dramatismo cuando se combina con el crecimiento esperado de los beneficios. El mercado descuenta un avance sólido del BPA y, al introducir ese crecimiento en la ecuación, la ratio PEG del S&P 500 ronda 1,2 veces, un nivel que históricamente no puede considerarse extremo.


En la práctica, un PER alto duele menos cuando va acompañado de crecimiento real de beneficios: el múltiplo se “defiende” con resultados, no con narrativa.

La prima de riesgo sigue jugando a favor de la bolsa



Otro punto clave es la prima de riesgo de la renta variable. Si comparamos el rendimiento implícito de los beneficios del S&P 500 con el rendimiento real de los bonos ligados a la inflación a diez años, la bolsa sigue ofreciendo una ventaja cercana a 2,4–2,5 puntos porcentuales anuales. En otras palabras: incluso con valoraciones altas, el atractivo relativo frente a la renta fija sigue siendo positivo.

¿Dónde está el “sobreprecio”? En los grandes pesos



Cuando descomponemos el índice por compañías, se ve que buena parte de los múltiplos elevados se concentra en los grandes pesos: tecnológicas de mega capitalización y empresas defensivas de consumo de alta calidad. Muchos de estos negocios presentan márgenes elevados, fuerte generación de caja y posiciones competitivas difíciles de replicar, lo que explica que coticen con prima.


Además, al mirar la valoración en términos de PEG dentro de nombres ligados a la inteligencia artificial, la foto no se parece demasiado a burbujas clásicas: hay compañías con crecimientos que compensan sus múltiplos. Esto contrasta con episodios históricos donde el precio estaba completamente desconectado de la realidad de los beneficios.
El riesgo no es solo “múltiplo alto”, sino múltiplo alto sin mejora de márgenes ni entrega de resultados. Ahí es donde el mercado no perdona.

El CAPE de Shiller sí aprieta… pero con matices



El indicador que sí lanza una señal más incómoda es el CAPE de Shiller, que se mantiene en niveles elevados y suele asociarse a rendimientos más modestos a largo plazo. Aun así, este ratio tiende a penalizar especialmente a los mercados tras largos periodos de crecimiento de beneficios y no captura del todo que la economía estadounidense hoy es distinta a la de otras décadas: menos ciclicidad, más peso de servicios y mayor presencia de compañías con márgenes estructuralmente altos.

Conclusión



En conjunto, las métricas de valoración ofrecen señales mixtas. No es un mercado barato, pero tampoco estamos ante un escenario tan extremo como sugieren algunos titulares. Lo realmente importante es evitar decisiones precipitadas: más que “adivinar” techos o suelos, suele funcionar mejor ajustar la exposición a riesgo, diversificar y exigir resultados a las compañías que cotizan con múltiplos exigentes.



No importa lo fuerte que pegues, lo importante es mantenerse en pie.

#1645

Este mítico gestor desvela dónde están ahora las burbujas de mercado


 
El estratega jefe de renta variable de Goldman Sachs se despide tras 31 años en el puesto. La jubilación no solo marca un relevo generacional, también reaviva el debate sobre si estamos ante un nuevo episodio de burbuja en la inversión temática, especialmente en inteligencia artificial y coste de capital.

Como recuerda Steve Goldstein, editor responsable del artículo original, la conversación en mercado se ha acelerado en estas últimas sesiones por la divergencia entre las valoraciones públicas y privadas. Kostin, figura conocida por su lectura de flujos y beneficios, no cree que las plazas públicas estén en una burbuja de precios como la de 2000. Según Steve Goldstein, el estratega explica que muchas cotizadas con narrativa IA operan hoy en rangos de ~30× beneficios, lejos de los picos cercanos a 50× beneficios del auge puntocom. Aun así, Kostin admite —tal como recoge Steve Goldstein— que los múltiplos siguen elevados en términos históricos.


La divergencia actual entre capital privado y mercado público deja una oportunidad táctica que puede ser clave para posicionar sin asumir múltiplos extremos en IA pura.

Kostin subraya que el foco de burbuja se concentra más claramente en mercados privados
, donde las startups de IA levantan capital a valoraciones crecientes y, en algunos casos, con financiación de proveedores que podría ser difícil de sostener desde la generación futura de caja. Esa “sinonimia de burbuja privada”, como la llama Kostin, sí tiene rasgos de exceso.
Aunque el mercado público de semiconductores y software continúa caro en conjunto, Kostin —según relata Steve Goldstein— ve áreas de oportunidad táctica en segmentos no necesariamente “IA pura”. Dos palancas destacan:

Consumo y retail: pese al ruido de empleo privado, los hogares de renta media podrían capturar en 2026 ventajas derivadas de reformas fiscales.


Salud y healthcare: algunos subíndices y compañías del sector se mueven en mínimos comparativos de 30 años frente al mercado, con calidad de beneficios y defensividad que el mercado no tiene totalmente descontadas.


Modelos IA orientados a ingresos como palanca de crecimiento, no solo como ahorro de costes, en nombres seleccionados.

En volatilidad de mercado, Kostin considera que lecturas estables del índice VIX y una campaña de beneficios 3T robusta abren la puerta a un tono comprador en 2026, aunque con divergencias sectoriales internas. Según Steve Goldstein, el estratega insiste en atender a los “cuatro ejes de siempre”: economía, beneficio, valoración y flujo de dinero.


Goldman fija un objetivo para el S&P 500 cercano a 7.600 puntos en 2026, apenas por encima del rango consenso de 7.500. Pero, a corto plazo, Kostin deja la recomendación sin foams: algo de liquidez (cash) en tech estirada reduce riesgo de ejecución si diciembre marca pausa en IA capex y software quotas, como recoge Steve Goldstein. Eso sí: diversificar a través del parquet con comparables defensivos de calidad (retail, salud, potência/auto, redes tarifadas) puede ofrecer mejor binomio riesgo/retorno que perseguir múltiplos extremos del superciclo IA pura sin corrección previa. 



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#1646

El S&P 500 está a punto de recuperarse si la historia sirve de guía




Las primeras disputas sobre futuros sugieren que el S&P 500 caerá el martes, lo que lo deja en peligro de registrar una racha perdedora de tres días.


De hecho, diciembre ha carecido de espíritu festivo hasta el momento, con el índice de referencia bursátil de Wall Street cayendo un 0,48% en lo que va del mes.
Sin embargo, todo esto podría estar a punto de cambiar, según Ryan Detrick, estratega jefe de mercado de Carson Group. Su gráfico muestra el rendimiento promedio del S&P 500 en diciembre desde 1950.


"Las acciones tienden a tocar fondo el 15 de diciembre y repuntan hasta finales de año", afirma.



No importa lo fuerte que pegues, lo importante es mantenerse en pie.

#1649

¿Habrá un rally de Santa Claus? El S&P 500 muestra señales de que podría no haberlo.


La pregunta vuelve a escena en plena recta final del año: ¿habrá rally de Santa Claus o esta vez se hará esperar? Por ahora, el comportamiento del S&P 500 invita a la cautela y empieza a sembrar dudas sobre ese tradicional empujón de fin de año. Según explica Fred Imbert en el medio original, el mercado está dando señales técnicas que no encajan del todo con un cierre de año “fácil”.


La clave técnica: la media móvil de 50 sesiones


El estratega técnico jefe de BTIG, Jonathan Krinsky, pone el foco en un nivel muy concreto: la media móvil de 50 sesiones, que se mueve en torno a los 6.767 puntos. El índice cerró recientemente cerca de 6.800, pero llegó a marcar mínimos intradía en la zona de 6.760, rozando ese soporte que suele separar un simple descanso de un deterioro más serio del impulso.

Krinsky recuerda que hace poco el S&P 500 llevaba meses sin cerrar por debajo de esa media. Ahora, el riesgo de volver a perderla es un cambio sutil, pero importante.

Falta confirmación: sin nuevos máximos pese a diciembre


Hay otro detalle que pesa: el índice todavía no ha superado su máximo histórico intradía de 6.920 puntos (finales de octubre), aunque sí ha logrado nuevos récords de cierre en diciembre. Esa divergencia suele dejar una sensación de mercado “sin remate”, como si estuviera subiendo sin la convicción suficiente para romper resistencias grandes.

Además, la debilidad reciente choca con la estadística. Diciembre suele ser un mes favorable para la renta variable: el Stock Trader’s Almanac recoge que el S&P 500 promedia una ganancia aproximada del 1,4% en este mes, mientras que en esta ocasión el índice ha llegado a estar en terreno negativo, alrededor de un -0,7%.


¿Qué pasa si no hay rally de Santa Claus?


El llamado rally de Santa Claus cubre los últimos cinco días hábiles del año y los dos primeros de enero. Según el Almanaque, en ese tramo el S&P 500 suele registrar una subida media en torno al 1,2%. Con el índice peleando por sostener su media de 50 sesiones, empieza a crecer la posibilidad de que ese patrón estacional no se cumpla esta vez.

El propio Almanaque apunta que la ausencia del rally suele ser una señal incómoda: a menudo ha precedido a periodos bajistas o a momentos en los que las acciones terminan ofreciendo precios más bajos más adelante.

Krinsky cree que el índice puede aguantar la media móvil de 50 sesiones en el corto plazo, pero avisa de que una nueva prueba en los próximos días podría abrir la puerta a una ruptura más marcada. Si ocurre, el mercado entraría en 2026 con menos margen de error y con el ánimo claramente más sensible.




No importa lo fuerte que pegues, lo importante es mantenerse en pie.

#1650

Re: ¿Habrá un rally de Santa Claus? El S&P 500 muestra señales de que podría no haberlo.

Con el dato de inflación de hoy, soy mas optimista con el rally