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Pulso de Mercado: Intradía

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CÓDIGO AMIGO

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#340297

Re: Pulso de Mercado: Intradía

Sí, podría minar la confianza, pero conviene separar dos cosas: una cosa es una crisis gradual de credibilidad fiscal y monetaria, y otra un colapso inmediato del dólar o del mercado de Treasuries. Lo primero es bastante plausible si la deuda y el déficit siguen creciendo sin una senda de estabilización; lo segundo no es imposible, pero exigiría una pérdida de confianza mucho más brusca y coordinada.

La clave está en que Estados Unidos tiene ventajas enormes: emite deuda en su propia moneda, el dólar sigue siendo la principal divisa de reserva y los bonos del Tesoro siguen siendo el activo colateral central del sistema financiero global. Pero esas ventajas no son infinitas. Si los acreedores externos perciben que el déficit es estructural, que el pago de intereses consume cada vez más presupuesto y que la Fed acabará absorbiendo deuda para evitar subidas desordenadas de tipos, la prima exigida al bono estadounidense puede subir.

1. El riesgo principal: no es default clásico, sino pérdida de confianza

Estados Unidos difícilmente sufriría un impago clásico en dólares, porque siempre puede emitir moneda. El problema sería otro: que los inversores exijan cada vez más rentabilidad para comprar deuda estadounidense.

Eso tendría varios efectos:

  • Caída del precio de los bonos ya emitidos, especialmente los de largo plazo.
  • Subida de la rentabilidad exigida al Treasury a 10, 20 o 30 años.
  • Mayor coste hipotecario, empresarial y público.
  • Más presión sobre bancos, fondos de pensiones y aseguradoras con mucha renta fija.
  • Riesgo de que el dólar pierda atractivo frente a oro, otras divisas o activos reales.

Como se ha comentado en el foro por @carlos2011, algunos análisis ya apuntan a que el mercado de renta fija puede estar entrando en un cambio estructural: la rentabilidad del bono estadounidense podría mantenerse alta incluso si la Fed empieza a bajar tipos. Eso sería una señal importante, porque indicaría que el problema no es solo monetario, sino fiscal.

2. Tesoro y Fed como deudor y acreedor: funciona, pero tiene límites

Formalmente, el Tesoro emite deuda y la Fed actúa como banco central independiente. Pero en la práctica, cuando la Fed compra Treasuries en mercado secundario, se genera una dinámica en la que una parte del Estado emite deuda y otra parte del propio aparato público la absorbe.

Eso puede estabilizar el mercado en momentos de estrés, pero tiene límites:

  • Si la Fed compra deuda para evitar una crisis de liquidez, el mercado puede verlo como una medida técnica.
  • Si la Fed compra deuda porque ya no hay suficiente demanda privada o extranjera a tipos razonables, el mercado puede interpretarlo como monetización de deuda.
  • Si esa monetización se percibe como permanente, se erosiona la confianza en el dólar y en la independencia de la Fed.

Como recoge @enrique-roca al comentar las tesis de Lyn Alden, el argumento de “nos lo debemos a nosotros mismos” solo es parcialmente válido. La Fed puede tener los bonos en su balance, pero también tiene pasivos, credibilidad que proteger y una función monetaria que no puede subordinarse sin coste a las necesidades fiscales del Tesoro.

3. La comparación con Japón: parecida en forma, distinta en impacto

La comparación con Japón es útil, pero no se puede trasladar mecánicamente.

Japón ha tenido durante décadas:

  • Deuda pública muy elevada.
  • Banco central muy intervencionista.
  • Gran parte de la deuda en manos domésticas.
  • Inflación baja o deflación durante largos periodos.
  • Una sociedad con alta propensión al ahorro y fuerte tolerancia institucional.

Estados Unidos tiene otros rasgos:

  • El dólar es la moneda central del sistema financiero global.
  • Los Treasuries son el activo libre de riesgo de referencia mundial.
  • La financiación depende más del apetito global por activos en dólares.
  • Su mercado de bonos es la base del precio de muchos otros activos.
  • La economía estadounidense tiene un peso sistémico mucho mayor.

Por eso, sí: un problema serio en la deuda estadounidense tendría un efecto multiplicador muy superior al caso japonés. Japón puede generar tensiones regionales o en ciertos mercados, pero Estados Unidos es el núcleo del sistema: dólar, Treasuries, colateral bancario, reservas internacionales, financiación global, derivados, crédito corporativo y mercados emergentes.

Si el Treasury dejara de ser percibido como el activo seguro por excelencia, no estaríamos hablando solo de “un país con deuda alta”, sino de una revaloración global del riesgo.

4. El papel de los acreedores externos: China, Japón y bancos centrales

Otro punto delicado es la demanda extranjera. Como se ha señalado en debates de Rankia por @Felipenet y @carlos2011, países como Japón y China han sido actores relevantes en la tenencia de bonos estadounidenses.

Si grandes acreedores externos reducen compras o venden de forma sostenida, el Tesoro tendría que encontrar otros compradores:

  • Inversores domésticos.
  • Fondos de pensiones.
  • Bancos.
  • Hogares.
  • La propia Fed, directa o indirectamente vía mercado secundario.

El problema no es que China o Japón vendan “todo de golpe”, algo que también les perjudicaría, sino que el mercado perciba una tendencia: menos reciclaje de superávits hacia Treasuries y más diversificación hacia oro, otras divisas o activos reales. Eso obligaría a EE. UU. a pagar más por financiarse.

5. ¿Colapso, estancamiento o represión financiera?

El escenario más probable, si no hay corrección fiscal, no tiene por qué ser un colapso repentino. Podría parecerse más a una combinación de:

  • Crecimiento más bajo.
  • Tipos reales reprimidos cuando sea posible.
  • Inflación algo más persistente.
  • Mayor carga de intereses.
  • Menor margen fiscal.
  • Episodios periódicos de estrés en bonos.
  • Intervenciones recurrentes de la Fed.
  • Pérdida gradual de poder adquisitivo.

Es decir, una forma de “represión financiera”: mantener el sistema funcionando, pero transfiriendo costes a ahorradores, salarios reales, contribuyentes y tenedores de bonos.

El colapso sería el caso extremo: una subida desordenada de rentabilidades, caída fuerte del dólar, pérdida de liquidez en Treasuries y obligación de intervención masiva por parte de la Fed. No es el escenario base, pero tampoco puede descartarse si la política fiscal ignora durante demasiado tiempo las señales del mercado.

6. Riesgo social en Estados Unidos

La parte social de tu pregunta es importante, aunque necesariamente más especulativa. Una crisis fiscal o monetaria no genera automáticamente revueltas, pero sí puede elevar mucho la tensión interna.

Los canales serían claros:

  • Hipotecas más caras.
  • Crédito al consumo más restrictivo.
  • Caída de empleo si se enfría la economía.
  • Recortes o reformas en programas públicos.
  • Subidas de impuestos.
  • Inflación que erosiona salarios.
  • Desigualdad patrimonial si los activos reales protegen más a quienes ya tienen riqueza.
  • Polarización política por el reparto del ajuste.

En ese sentido, Estados Unidos no es Japón. Japón ha mostrado durante décadas una gran estabilidad social pese a bajo crecimiento y alta deuda. Estados Unidos tiene una estructura social más desigual, mayor polarización política, más tensión territorial y una cultura de protesta más intensa. Por tanto, si el deterioro económico afectara con fuerza a empleo, vivienda y coste de vida, sí podría traducirse en tensiones sociales relevantes.

Ahora bien, hablar de revueltas generalizadas exige prudencia. Sería más razonable hablar primero de mayor conflictividad política, protestas, radicalización electoral y pérdida de confianza institucional.

7. Conclusión

Tu planteamiento es correcto en lo esencial: una deuda pública estadounidense fuera de control puede erosionar la confianza en los bonos del Tesoro y en el dólar, sobre todo si el mercado interpreta que la Fed acabará actuando como comprador de último recurso permanente.

Pero el desenlace más probable no es necesariamente un “día D” de colapso, sino una degradación progresiva: tipos largos más altos, mayor coste de intereses, presión sobre la renta fija global, menor crecimiento potencial y más intervención monetaria.

La diferencia con Japón es que EE. UU. no es solo una economía grande con mucha deuda: es el centro del sistema financiero mundial. Por eso, cualquier crisis de confianza en Treasuries y dólar tendría un efecto multiplicador mucho mayor. Y si ese ajuste se trasladara a inflación, empleo, vivienda o recortes fiscales, también podría tener consecuencias sociales y políticas mucho más visibles que en Japón.

Fuentes

Contenido generado por Rankito, el asistente IA de Rankia. Puede cometer errores. Considera verificar siempre la información importante.

#340298

Re: Pulso de Mercado: Intradía

Nada es descartable los imperios se forjan y se diluyen y la economia de USA no sera una expecion en el largo plazo , pero por cada 1% que suba la rentabilidad del bono a 10 años supone un incremento del coste para financiar la deuda publica del orden de 1000.00 millones de USD , cada vez mas me recuerda la deuda publica de USA a la del imperio romano que fue uno de los pilares de su decadencia hasta el punto de desaparecer incluia a la vez una inflacion enorme y nada descartable que se produzca tambien en USA
#340299

Re: Pulso de Mercado: Intradía

Sí, una subida sostenida de la rentabilidad del bono estadounidense a 10 años puede agravar de forma importante el coste de financiación de EE. UU. y erosionar la confianza en su sostenibilidad fiscal, pero el desenlace no tiene por qué ser un “colapso romano”. El riesgo más realista sería una presión fiscal prolongada, con menor crecimiento real, más gasto en intereses, más dependencia de la Fed y, en un escenario adverso, inflación más persistente.

La clave está en distinguir entre una subida “sana” del 10 años y una subida “tóxica”.

1. Cómo se encarece la deuda pública

El Treasury a 10 años no determina automáticamente el coste de toda la deuda federal, porque EE. UU. tiene deuda emitida a distintos plazos y tipos. Pero sí actúa como referencia central para el coste de financiación a largo plazo.

Cuando sube la rentabilidad del 10 años:

  • el Tesoro debe emitir deuda nueva a tipos más altos;
  • la deuda antigua que vence se refinancia a tipos superiores;
  • aumenta progresivamente el coste medio de la deuda;
  • el gasto por intereses crece;
  • si el déficit sigue siendo elevado, hay que emitir todavía más deuda.

Ahí aparece el riesgo de “bola de nieve fiscal”: más intereses implican más déficit, y más déficit implica más emisión de deuda.

Como comentaba @enrique-roca al hablar del “5% de Yardeni”, el cambio de régimen es relevante porque no es lo mismo financiar una deuda enorme al 2%-2,5% que hacerlo cerca del 5%. Con una deuda pública tan elevada, unos pocos puntos porcentuales adicionales pueden traducirse en cientos de miles de millones de dólares más en intereses anuales.

2. El problema no es solo el 10 años: es el contexto fiscal

Una rentabilidad del 10 años al 4,5%-5% no es necesariamente catastrófica si la economía crece, la inflación baja y los déficits se reducen. De hecho, para inversores de largo plazo, como fondos de pensiones o aseguradoras, esos niveles pueden volver atractivos los bonos.

El problema aparece si coinciden varios factores:

  • déficit público estructuralmente alto;
  • deuda/PIB elevada;
  • inflación persistente;
  • crecimiento real débil;
  • menor demanda extranjera de Treasuries;
  • Fed reduciendo balance o comprando menos deuda;
  • subastas con peor demanda;
  • aumento de la prima por plazo;
  • dudas políticas sobre la capacidad de controlar el gasto.

En ese caso, el mercado ya no estaría pidiendo más rentabilidad solo por crecimiento o por política monetaria, sino por riesgo fiscal, inflación futura y exceso de oferta de bonos.

3. ¿Puede erosionarse la confianza en la sostenibilidad fiscal?

Sí, pero probablemente de forma gradual.

EE. UU. conserva ventajas muy importantes:

  • emite deuda en su propia moneda;
  • el dólar sigue siendo la principal divisa de reserva mundial;
  • el mercado de Treasuries es el más líquido del planeta;
  • la Fed puede actuar como comprador de última instancia;
  • la economía estadounidense sigue siendo muy innovadora y productiva.

Eso hace muy improbable un impago clásico en dólares. Pero no elimina otros riesgos: inflación, pérdida de poder adquisitivo, menor confianza en el dólar, presión sobre la Fed y subida permanente de la prima exigida por los inversores.

La cuestión no sería tanto “¿puede EE. UU. pagar nominalmente?”, sino “¿con qué calidad de moneda, con qué inflación y con qué coste económico?”.

4. La inflación puede ayudar… o destruir confianza

La inflación tiene una doble cara.

A corto plazo, puede aliviar el peso real de la deuda antigua: el Estado devuelve dólares que valen menos. Históricamente, muchos gobiernos han recurrido directa o indirectamente a esta vía.

Pero si la inflación se vuelve persistente, el mercado exige más rentabilidad para comprar deuda a largo plazo. Entonces el remedio se vuelve veneno:

  • suben las TIR;
  • aumenta el gasto por intereses;
  • se encarece la refinanciación;
  • se debilita la confianza en la moneda;
  • la Fed queda atrapada entre combatir inflación o aliviar al Tesoro.

El peor escenario sería uno de estanflación fiscal: inflación elevada, crecimiento bajo, déficits altos y tipos largos elevados. En ese entorno, la deuda se vuelve más difícil de estabilizar porque no hay suficiente crecimiento real para compensar el aumento de intereses.

5. El riesgo de dominancia fiscal

Un punto crítico sería la llamada dominancia fiscal.

Ocurre cuando la deuda y los intereses son tan elevados que la política monetaria empieza a quedar condicionada por las necesidades del Tesoro. La Fed, en vez de centrarse exclusivamente en la inflación, podría verse presionada a:

  • bajar tipos antes de tiempo;
  • frenar el endurecimiento monetario;
  • comprar bonos para estabilizar el mercado;
  • tolerar más inflación;
  • priorizar la estabilidad financiera frente a la estabilidad de precios.

Ese escenario sería delicado para la credibilidad del dólar y de los Treasuries.

No significa que sea inevitable, pero sí es uno de los riesgos más importantes si el déficit no se corrige y los tipos largos permanecen altos durante años.

6. El papel de China, Japón y los compradores extranjeros

Como ha tratado @antonio-iruzubieta al analizar la importancia de China en la deuda estadounidense, la demanda externa de Treasuries es una pieza relevante.

Durante décadas, EE. UU. se ha beneficiado de una demanda estructural enorme por parte de bancos centrales, fondos soberanos, bancos, aseguradoras y gestores globales. Si parte de esa demanda se reduce, el Tesoro necesita atraer a otros compradores ofreciendo más rentabilidad.

Esto no implica que China o Japón puedan “hundir” fácilmente el mercado de Treasuries, porque vender masivamente también les perjudicaría a ellos. Pero sí puede cambiar el equilibrio: si hay más emisión y menos compradores estructurales, el precio del bono cae y la rentabilidad sube.

7. Comparación con el Imperio romano: válida como advertencia, no como copia exacta

El paralelismo con Roma tiene sentido en términos conceptuales, pero no debe tomarse de forma literal.

Roma sufrió, entre otros factores:

  • gasto militar y administrativo creciente;
  • presión fiscal elevada;
  • caída de ingresos ligados a la expansión;
  • deterioro institucional;
  • devaluación monetaria;
  • inflación;
  • pérdida de confianza en la moneda.

En EE. UU. los mecanismos son diferentes, pero hay equivalentes modernos:

  • Imperio romano: Devaluación de moneda metálica. EE. UU. actual: Inflación o expansión monetaria.
  • Imperio romano: Gasto militar y burocrático elevado. EE. UU. actual: Defensa, prestaciones sociales, intereses.
  • Imperio romano: Dependencia de conquistas y tributos. EE. UU. actual: Dependencia de emisión de deuda.
  • Imperio romano: Pérdida de confianza monetaria. EE. UU. actual: Riesgo de pérdida de confianza en el dólar.
  • Imperio romano: Presión fiscal creciente. EE. UU. actual: Déficits, deuda e intereses crecientes.

La diferencia fundamental es que EE. UU. tiene herramientas que Roma no tenía: banco central moderno, mercados financieros profundos, capacidad de emitir en su propia moneda y una divisa de reserva global.

Por eso, el escenario más probable no sería una caída abrupta tipo “fin del imperio”, sino una decadencia relativa y gradual si se acumulan desequilibrios: menor crecimiento potencial, más recursos destinados a intereses, menos margen para inversión productiva, más presión fiscal y pérdida parcial de hegemonía monetaria.

8. Qué señales habría que vigilar

Para saber si la subida del 10 años es simplemente una normalización o una señal de crisis fiscal, conviene mirar varios indicadores juntos:

  • rentabilidad real del 10 años;
  • expectativas de inflación;
  • prima por plazo;
  • evolución del déficit federal;
  • gasto por intereses sobre ingresos públicos;
  • demanda en subastas del Tesoro;
  • comportamiento del dólar;
  • compras o ventas de bancos centrales extranjeros;
  • política de balance de la Fed;
  • crecimiento nominal frente al coste medio de la deuda.

Si el crecimiento nominal de la economía supera de forma sostenida el coste medio de financiación, la deuda es más manejable. Si ocurre lo contrario y además hay déficits primarios elevados, la dinámica se vuelve peligrosa.

9. Escenarios posibles

Escenario benigno

La inflación baja hacia niveles razonables, el crecimiento se mantiene y el déficit se modera. El 10 años puede estar relativamente alto, pero el sistema lo absorbe.

Consecuencias:

  • mayor gasto en intereses, pero manejable;
  • deuda estabilizable;
  • bonos atractivos para inversores;
  • confianza preservada.

Escenario adverso

La inflación sigue por encima del objetivo y los tipos largos permanecen altos. El Tesoro refinancia cada vez más caro y el gasto por intereses gana peso.

Consecuencias:

  • presión presupuestaria;
  • más déficit;
  • posible crowding out de inversión privada;
  • mayor volatilidad financiera.

Escenario peligroso

Inflación alta, crecimiento débil, déficit elevado y tipos largos altos. Aquí aumenta el riesgo de dominancia fiscal.

Consecuencias:

  • la Fed queda condicionada;
  • el dólar puede debilitarse;
  • el mercado exige más prima;
  • sube el riesgo de estanflación.

Escenario extremo

Crisis de confianza en la deuda o en el dólar. No es el escenario central, pero sería posible si durante muchos años se combinan déficits estructurales, inflación persistente, deterioro institucional y monetización de deuda.

Consecuencias:

  • ventas de Treasuries;
  • fuerte subida de la prima por plazo;
  • caída del dólar;
  • inflación importada;
  • intervención de la Fed;
  • pérdida parcial del papel hegemónico del dólar.

Conclusión

Una subida sostenida del bono estadounidense a 10 años puede agravar mucho el coste de financiación de EE. UU., especialmente si se combina con déficits elevados, inflación persistente y menor demanda estructural de Treasuries.

El riesgo principal no es un impago clásico, porque EE. UU. emite en dólares y conserva enormes ventajas institucionales y financieras. El riesgo más plausible es otro: que el aumento del gasto por intereses reduzca el margen fiscal, fuerce más emisión, presione a la Fed y erosione gradualmente la confianza en el dólar.

La analogía con el Imperio romano sirve como advertencia sobre lo que ocurre cuando un Estado financia desequilibrios prolongados mediante deuda, devaluación o inflación. Pero EE. UU. no está condenado a repetir ese patrón. La diferencia estará en si corrige su trayectoria fiscal a tiempo o si permite que los intereses, la inflación y la pérdida de confianza se conviertan en un problema estructural.

Fuentes

Contenido generado por Rankito, el asistente IA de Rankia. Puede cometer errores. Considera verificar siempre la información importante.

#340300

Re: Pulso de Mercado: Intradía

Buenas tardes sr williamfdc guardo su aporte con atencion ya que he entrado esta mañana me ha podido la ludopatia a 22,60 e  el 38% de fibo coincide en esta ocasion para si llegado el caso promediar con unas pocas ya que hasta que el valor en el que este no promedio hasta llegado al menos el euro,(Repsol vale una pasta al menos para mi promedio poquito poquito).
Gracias por las molestias que se toma no quisiera entretenerle mas de lo preciso.
#340301

Re: Pulso de Mercado: Intradía

Recompro las calls vendidas esta mañana de Sabadell
Las vendí por 0,20 las recompro por 0,16
Gano poco porque las comisiones reducen mucho estas operaciones (muchos contratos) pero es una rentabilidad limpia.
Estaba pensada para un mercado alcista pero me adapto a lo que haga falta y ese dinero ya está en mi cuenta.
Volveré a vender calls en cuando Sab suba de 3,30€

Al final, da lo mismo lo que pensemos que va a hacer el mercado tenemos que adaptarnos o nos quedamos por el camino.



#340302

Re: El Gobierno francés pide a que mantenga el tope al precio de los carburantes

Mas rango al stop con el margen con el que salgo se come la ganancia o a lo mejor lo que tengo que hacer es dejar el valor que suba algo mas y asi subir los % de los stops igual tengo ampliar el horizonte,pasa que como dejes mucho zas se lo llevan los del puro,saludos.
Bueno me voy a trabajar,suerte
#340303

Re: Pulso de Mercado: Intradía

Comienza EEUU plana ( Nasdaq100 +0.23% , SP +0.01% ) , no sale nada mal EEUU , está últimamente muy bien con bajadas bastante pequeñas y haciendo constantemente nuevos máximos históricos en SP y Nasdaq100 . Micron +4.5% , Palantir +3.5% , Strategy +3% , Alibaba +2.5% , Amazon +1.5% . Esta noche dará resultados Palantir .

En Europa los mercados bajando  { IBEX -1.91% , DAX -0.39% , Eurostoxx -1.26% } , nosotros bastante peor que los demás con esa bajada de 17.833 a 17.379 aunque rebotamos hasta 17.537 , esa subida del brent de 109$ a 114$ no ha gustado nada aunque ahora parece volver a bajar algo .

Grifols había bajado de 9.102€ a 8.882€ pero ha conseguido rebotar hasta 9.128€ , quizás hace falta que acompañe más el mercado para irse más arriba , de momento esos 9.62€ siguen lejos . Debería haber comprado al menos IBEX contado por debajo de 17.400 pero no estaba mirando la pantalla , veré si en este final se puede comprar algo ( TEF en 3,70-3.71€ no estaría mal pero está lejos ) aunque preferiría que Grifols se fuera lo más arriba posible .

Oro en 4.575$ , Plata en 74$ y Brent 110$ .

Índices en lo que va de año 2026 ( comparado con máximos de hoy   )


IBEX  ----------------------> 17.307  - 17.833(4Mayo )  = +3.04%
IBEX Total Return---> 62.843 -- 65.773 (4Mayo)  = +4.66%
DAX ----------------------> 24.490 -   24.406( 4Mayo ) =  -0.34%
Eurostoxx-------------->   5.796  -    5.882( 4Mayo )  = +1.48%

SP-500
------------------->  6.845 -- 7.231(4Mayo)  ==   +5.63%
DOW JONES-----------> 48.371 - 49.416(4Mayo)  == +2.16%
Nasdaq-100 ----------> 25.249 - 27.778(4Mayo)==  +10.01%