Y como cierre un recordatorio para las próximas campañas de la renta:
La responsabilidad final de la veracidad de los datos en el borrador es del contribuyente, no de Hacienda. Aceptar el borrador sin revisarlo puede conllevar errores, sanciones y la pérdida de dinero.
Recuerde que en su declaración deberá consignar todos los rendimientos obtenidos en el ejercicio, con independencia de que los mismos aparezcan o no en estos datos fiscales.
Y visto lo visto en este foro, en el que probablemente entre un 30-35,% de los foreros intervinientes por la razón que fuese, han tenido que presentar declaraciones rectificativas, deberíamos grabarnos en nuestro disco duro.
Razones:
La primera y fundamental es que los datos fiscales a disposición de los contribuyentes antes del inicio de campaña pueden presentar incorrecciones y/u omisiones (causas: errores, omisiones y la aún no recepción de datos por parte de las entidades que tienen que informar a hacienda Es por ello que desde ese momento en que ya están disponibles los datos fiscales hasta pongamos 10 días antes del cierre de campaña, los datos fiscales pueden sufrir variaciones (se han expuesto esta campaña en este foro muchos ejemplos).
Segunda y no menos importante, muchos y yo entre ellos no revisamos al detalle cada dato fiscal y no los contrastamos con los extractos de esos datos que poseemos porque erróneamente damos por hecho que esas entidades nutrientes de nuestros datos a hacienda no cometen errores y omisiones. ERROR .
3 Si partimos de unos datos fiscales erróneos e incompletos, el borrador si o si presentará fallos, fallos que lógicamente conllevarán comprobaciones y la solicitud de documentación justificativa a través de notificaciones. Y en estas situaciones, hay que distinguir 2 grupos de contribuyentes:
a):Los que posteriormente a enviar la declaración, advierten que hay errores en la declaración presentada y presentan declaraciones rectificativas; lo que en general conlleva más tiempo de tramitación de sus declaraciones.
b) Los que no se han dado cuenta de esos errores y omisiones, dan por totalmente cierto que sus declaraciones son correctas, hasta que les llega alguna sorpresiva notificación, lo que se traduce en más tiempo de tramitación de sus declaraciones.