Mikel, el problema de tu argumento es que mezclas cosas ciertas con conclusiones que no lo son.
El SMI ha subido más en los últimos años, sí, pero también ha coincidido con una inflación fuerte que ha reducido el poder adquisitivo real. Subir el salario nominal no siempre significa que la gente viva mejor. De hecho, muchos siguen llegando igual o peor a fin de mes.
Sobre el PP votando en contra, no es tan simple como “votan en contra de todo”. Muchas veces los decretos incluyen medidas que no tienen nada que ver entre sí, y votar a favor implica tragarte todo el paquete. Eso no es blanco o negro.
Lo del despido libre es un argumento bastante simplificado. En España el despido nunca ha sido “libre” como tal, y las reformas laborales —de distintos gobiernos— han ido en la línea de flexibilizar, no de eliminar derechos completamente.
En cuanto a las pensiones, el debate no es solo subirlas con el IPC o no, sino si el sistema es sostenible a largo plazo. Prometer subidas sin ajustar el modelo puede ser popular, pero no necesariamente responsable.
Y sobre “poner palos en las ruedas”, eso es literalmente la función de la oposición en una democracia: controlar, cuestionar y frenar medidas si no están de acuerdo. No es sabotaje, es equilibrio de poder.
Al final, reducir todo a “unos son buenos para los trabajadores y otros no” es una simplificación enorme. La realidad es bastante más compleja que eso.