Una vez te hayan liquidado el depósito actual, con ese dinero (más intereses) ya en la cuenta Naranja, y suponiendo que ese mismo dinero lo quieras usar para el nuevo depósito (o aunque quieras depositar más):
1.- Miras cuánto te falta para igualar o superar la posición de saldo de la "foto" tomada para la promo actual, en la fecha que haya establecido.
Esto te lo informa el propio ING, en la página de inicio/información de la contratación (antes de llegar a contratarlo) de este nuevo depósito, dentro de tu área de cliente, pues hace el cálculo y te muestra el resultado.
2.- Si te falta algo, lo ingresas en una cuenta que no sea la Naranja.
Desde ahí, todo céntimo que ingreses por encima de esa posición, en cualquiera de tus cuentas, podrá ser destinado al nuevo depósito.
3.- Ingresas adicionalmente la cantidad por la que quieras constituir el nuevo depósito. Aunque esto, a priori, ya podría ser directamente en la Naranja (depende de cuánto liquidaste del primer depósito, y cuánto quieres depositar en el segundo), digamos que lo haces también ingresando en una cuenta que no sea la Naranja.
4.- Mueves hacia la Naranja el importe necesario para que en ella, exactamente, quede la cantidad por la que quieres constituir el nuevo depósito.
5.- Contratas el depósito.
6.- Ya entonces, puedes retirar del resto de cuentas (todas, menos la Naranja) el dinero que quieras, incluido el que ingresaste al principio para igualar la posición de la "foto".
Los puntos clave son:
- Mejor, recuperar posición global mediante ingresos en cuentas que no sean Naranja.
- Mejor, poner en la Naranja exclusivamente el importe por el que se quiera constituir el depósito. Pues, una vez constituido, la cantidad de dinero que en ella quede ese primer día del depósito, sí que se debe quedar "retenido" hasta la liquidación del depósito. Es la cláusula que hay que cumplir, y sólo aplica a las cuentas Naranja, para que no te retiren dinero del depósito.