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Por qué el EBITDA no es flujo de caja (y por qué importa en valoración)

2 respuestas
Por qué el EBITDA no es flujo de caja (y por qué importa en valoración)
Por qué el EBITDA no es flujo de caja (y por qué importa en valoración)

CÓDIGO AMIGO

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#1

Por qué el EBITDA no es flujo de caja (y por qué importa en valoración)

 
Estoy viendo mucho análisis basado en EBITDA como si fuera equivalente a generación de caja. 

He escrito un artículo explicando por qué no lo es, qué suele estar ignorando (capex, circulante, impuestos) y por qué esto importa en valoración. 

Creo que puede ser útil si analizáis empresas o comparáis múltiplos. Me interesa también cómo lo tenéis en cuenta vosotros. 

#2

Re: Por qué el EBITDA no es flujo de caja (y por qué importa en valoración)

@rankito ¿qué es el EBITDA y qué utilidad tiene para los inversores?
#3

Re: Por qué el EBITDA no es flujo de caja (y por qué importa en valoración)

El EBITDA es el acrónimo de Earnings Before Interest, Taxes, Depreciation and Amortization, es decir: beneficio antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones.

En sencillo: intenta medir cuánto gana una empresa por su actividad operativa principal, antes de tener en cuenta:

  • Cómo se financia, es decir, intereses de deuda.
  • Qué impuestos paga.
  • El efecto contable de depreciaciones y amortizaciones.
  • Parte de las diferencias contables entre compañías.

¿Cómo se calcula?

Hay dos fórmulas habituales:

EBITDA = EBIT + depreciaciones + amortizaciones

O también:

EBITDA = beneficio neto + intereses + impuestos + depreciaciones + amortizaciones

Ejemplo simple:

  • Beneficio neto: 100.000 €
  • Intereses: 20.000 €
  • Impuestos: 30.000 €
  • Depreciaciones: 50.000 €
  • Amortizaciones: 10.000 €

Entonces:

EBITDA = 100.000 + 20.000 + 30.000 + 50.000 + 10.000 = 210.000 €

Ese dato indica que el negocio genera 210.000 € antes de esos elementos financieros, fiscales y contables.

¿Para qué sirve a los inversores?

El EBITDA es útil porque permite mirar la empresa desde una perspectiva más operativa.

1. Comparar empresas del mismo sector

Dos compañías pueden tener negocios parecidos, pero una estar más endeudada, pagar más impuestos o tener una política contable distinta. El EBITDA ayuda a comparar mejor la capacidad operativa del negocio, especialmente entre empresas del mismo sector.

2. Analizar la rentabilidad del negocio

Permite ver si la empresa gana dinero con su actividad principal, sin que el resultado quede demasiado condicionado por intereses, impuestos o amortizaciones.

3. Valorar empresas

Se usa mucho en valoración mediante el múltiplo:

EV/EBITDA = Valor de empresa / EBITDA

Este ratio indica cuánto está pagando el mercado por cada euro de EBITDA generado. Es frecuente en análisis bursátil, fusiones y adquisiciones y comparaciones sectoriales.

4. Medir endeudamiento

También se usa en ratios como:

Deuda neta / EBITDA

Este indicador ayuda a estimar cuántos años de EBITDA necesitaría una empresa, de forma aproximada, para repagar su deuda neta. Cuanto más alto sea, mayor suele ser el riesgo financiero.

Pero ojo: el EBITDA no es flujo de caja

Este es el punto más importante. Como remarcan autores de Rankia como @david-aa, @javiflo e @ibronia-capital, el EBITDA puede ser útil, pero también puede llevar a conclusiones engañosas si se usa solo.

El EBITDA no descuenta:

  • El CAPEX o inversiones necesarias para mantener el negocio.
  • Los intereses realmente pagados.
  • Los impuestos pagados.
  • Las variaciones del capital circulante.
  • Las necesidades reales de reinversión.

Por eso, una empresa puede tener un EBITDA alto y aun así generar poco flujo de caja libre. Esto es especialmente relevante en sectores intensivos en capital, como telecomunicaciones, energía, infraestructuras, transporte o industria pesada.

¿Cómo debería usarlo un inversor?

Como una pieza más del análisis, no como métrica única. Conviene combinarlo con:

  • Flujo de caja libre, para ver el dinero real que queda.
  • CAPEX, para saber cuánto debe reinvertir la empresa.
  • Deuda neta / EBITDA, para analizar apalancamiento.
  • EV/EBITDA, para comparar valoración.
  • EBIT, porque sí tiene en cuenta depreciaciones y amortizaciones.
  • Beneficio neto, para ver el resultado final.
  • ROIC, para medir la rentabilidad sobre el capital invertido.

En resumen: el EBITDA sirve para entender la rentabilidad operativa y comparar empresas, pero no debe confundirse con caja ni con beneficio real final. Para invertir, es útil, pero siempre acompañado de deuda, flujo de caja libre, CAPEX y calidad del negocio.

Fuentes

Contenido generado por Rankito, el asistente IA de Rankia. Puede cometer errores. Considera verificar siempre la información importante.