El bono americano ante un nuevo ciclo de subidas de la Fed: repetir la historia lo llevaría por encima del 6%
La rentabilidad del bono americano a 10 años se encuentra ya en el 5%, y podría subir más si la Reserva Federal pone en marcha un nuevo ciclo de subida de tipos. La historia apunta, al menos, en esa dirección. Un análisis de Deutsche Bank sobre los ciclos de endurecimiento monetario desde 1960 muestra que
el interés del Treasury a 10 años aumenta, de media, 114 puntos básicos durante los doce meses posteriores a la primera subida de tipos. Repetir ahora ese patrón histórico llevaría al bono por encima del 6%, dado que parte de niveles cercanos al 5%. En Deutsche Bank, sin embargo, encuentran
razones para pensar que este ciclo podría ser menos adverso para el bono americano que otros anteriores.
"Atendiendo a las probabilidades históricas, es más probable que las rentabilidades suban a que bajen durante el próximo año", explica Jim Reid, responsable global de análisis macroeconómico y temático de Deutsche Bank. Hay, no obstante, una diferencia importante entre el escenario que se dibuja ahora, y los episodios anteriores. La entidad espera que la Fed eleve los tipos en tres ocasiones, con movimientos en septiembre, diciembre y marzo, que sumarían 75 puntos básicos. Sería un ciclo extraordinariamente corto si se pone en perspectiva: desde los años sesenta, los procesos de endurecimiento monetario han supuesto un incremento acumulado de los tipos de unos 480 puntos básicos de media.
De cumplirse las previsiones de Deutsche Bank, de tres subidas de tipos por un total de 75 puntos básicos, este sería, de hecho, el ciclo menos agresivo de la serie analizada. Hasta ahora, el más reducido fue el de 1986-1987, cuando la Fed realizó cuatro subidas que sumaron 137,5 puntos básicos. Pero lo cierto es que la hoja de ruta no está clara.
El mercado da prácticamente por hecho el movimiento de este miércoles, que dejaría los tipos en una horquilla comprendida entre el 3,75% y 4%, pero
existe mucha menos unanimidad sobre lo que vendrá después. eleconomista.es