La moratoria de los desahucios y otras cagadas antieconómicas

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Tanto los grandes inversores inmobiliarios como los pequeños propietarios que optaron por la vivienda como estrategia de ahorro están que no les llega la camisa al cuello por la penúltima ocurrencia de la izquierda española de prohibir los desahucios. Una medida dramática cuyas consecuencias van a ir en la dirección opuesta a la que persiguen sus promotores.

Proponen prohibir los desahucios hasta el mes de mayo, pero todos sabemos que cuando dicen mayo quieren decir prohibirlos para siempre. Basta recordar la terrible Ley anti desahucios 1/2013 del gobierno de Rajoy, que se decretó en mayo de 2013 con una moratoria de dos años y que actualmente ya ha extendido hasta 2024 (y lo que le queda) la moratoria de algunos desahucios de origen hipotecario. Con este nuevo decreto pasará algo parecido, primero le pondrán un límite temporal de mayo o junio de 2021, luego verán que el mercado inmobiliario no colapsa en esos escasos seis meses y, como son medio retrasados, no harán la lectura de que en tan breve periodo no hay tiempo para el colapso del mercado, por lo que extenderán sine die la moratoria de los desahucios. Entonces la oferta de pisos disponibles se reducirá para el mercado del alquiler y entonces, dentro de unos años, se sorprenderán de la escasez de vivienda disponible y nacionalizarán los pisos vacíos.

La extrema izquierda nunca aprende de sus errores históricos. Si fueran un poco más listos harían como los chinos, dejarían el comunismo para la sociedad y la política y entregarían la política económica a los liberales. Y si fueran aún más listos lo dejarían todo, política, sociedad y economía en manos de los liberales.

Ojo, que el proyecto de decreto que ha trascendido también contempla proteger a los okupas, es decir, el supuesto de aquellos que ni siquiera tienen un título legítimo para vivir donde viven. Nos conducen como a corderitos por el camino de Venezuela.

De hecho hace unas semanas el Fondo Monetario Internacional publicó un informe alertando del peligro de que en España no se protegiera suficientemente a los propietarios de vivienda.

No digo que en España no exista un problema de vivienda. Existir existe, dado que cada vez más gente deja de madrugar para ir a trabajar y se suma a la España que vive de los impuestos que pagamos los que sí trabajamos. De hecho, en España, la lucha ya no es entre trabajadores de izquierda y burgueses de derecha. Hay una lucha feroz en la que ciertos sectores de parásitos pretenden vivir a costa de quienes sí trabajamos y producimos riqueza. La revolución que nos traen estos nuevos marxistas es la de las élites extractivas, parásitos que viven sin trabajar, sin pagar impuestos y que ni siquiera quieren pagar la casa en la que viven, contra las clases productivas, clase media y trabajadora, que ahora estamos en el mismo equipo de explotados, de quienes los primeros quieren extraer su cómoda forma de vida.

Cada día que me levanto para producir y generar ingresos, me acuerdo que parte de mi esfuerzo se va a ir hacia alguien que vive del Estado, de mis impuestos y de mi esfuerzo. Ese que cuando se levante, en vez de producir, va a invertir su día en llamarme oligarca, neoliberal y facha.

Volviendo al problema de la vivienda, este problema requiere una solución que pasa por dos vías:

1) Abrir las puertas a la inversión internacional, que es lo que en última instancia puede bajar los precios del alquiler. Pero esto significa darle a los propietarios mucha más seguridad jurídica, asegurándoles que podrán desahuciar a los morosos. Exactamente lo contrario de lo que ahora nos propone la parte más bolivariana del gobierno.

Y 2) Fomentar y facilitar la creación de cientos de miles de viviendas de protección oficial para su alquiler a precios suficientemente asequibles para que los parásitos sociales puedan pagarlos. Ojo, no digo que estas VPO tengan que construirse a costa del erario público. Basta con que se den las condiciones para que a los fondos de inversión les resulte rentable hacerlo.

Pero es una enorme negligencia por parte de la Administración cargar al sector privado el coste de su fracaso en materia de vivienda.

La Constitución impone al Estado el deber de promover las condiciones para que todos los españoles puedan disponer de una vivienda, pero en ningún párrafo de la misma se dice que esto deba ser una carga gratuita sobre los hombros de unos pocos, que tengamos que soportar sin poder desahuciar a inquilinos morosos o, aún peor, a la chusma okupa.
Por el contrario, los particulares sí tenemos el derecho constitucional de poder exigir ante los juzgados el cumplimiento de los contratos y la ejecución de las sentencias.

Pretender que los empresarios y los pequeños propietarios sigamos pagando impuestos pero que no podamos recurrir a la Justicia para a obligar a los inquilinos morosos al cumplimiento de los contratos es un abuso. Pretender dejarnos inanes ante el ataque de los okupas es, además, una ignominia.

Y no solo tenemos sobre la mesa la prohibición de los desahucios, sino que además pretenden establecer una especie de control de precios del alquiler, cuyos efectos ya los conocemos de sobra gracias a las tristes ciudades que los han establecido. La consecuencia inevitable de todo esto solo puede ser menos oferta y precios más altos. O sea, acceso más difícil a la vivienda para todos los ciudadanos en general y, especialmente, para los más vulnerables.



Porque, amigos, con el Comunismo hemos topado.

Aunque inventaron la operación “izquierda Unida” para marcar distancias con el comunismo, que ya estaba en horas bajas en los años 80, lo cierto es que la gente de Izquierda Unida nunca ha ocultado su militancia comunista. No así los de Podemos, que hasta hace poco han estado negando que tuvieran nada que ver con el Telón de Acero. Pero desde que están en el Gobierno de España se han quitado la careta y se enorgullecen de llamar “socialcomunista” al gobierno de coalición.

No lo digo yo, lo dicen ellos mismos.

Pero yo me pregunto, ¿enorgullecerte de ser comunista significa estar de acuerdo con los cien millones de asesinados por el Comunismo en el siglo XX?  Seguramente no, pero entonces, ¿decir que eres comunista significa al menos estar de acuerdo con la política económica de la URSS, de Cuba, o de Corea del Norte?

Y es que parece mentira que algunos todavía no tengan claro que las recetas económicas de la extrema izquierda nunca han traído otra cosa que hambre y miseria. Y aún algunos economistas de izquierdas tienen los santos huevos para salir en la tele dando lecciones de economía, ellos, que han arruinado a absolutamente todos los países que han aplicado sus políticas económicas.

El Comunismo no ha traído al mundo otra cosa que hambre, miseria y prostitución. Ojo, que en mi época de marino mercante (años 80) yo lo he visto con estos ojos que se han de comer los gusanos. Madres de familia de países de Europa del Este prostituyéndose para llevar a su casa algunos ingresos extra. Y en Cuba lo mismo. Y ahora también en Venezuela.

¿Es casualidad que los dos únicos países comunistas que han dejado atrás el hambre y el subdesarrollo sean China y Vietnam, justo los únicos que comenzaron a aplicar politicas económicas propias del Capitalismo? ¿Es casualidad que los cubanos pasaran de tener la segunda renta per cápita de Sudamérica a pasar hambre y a que sus mujeres tengan que prostituirse para llevar a sus casas algo de confort?

Y ahora se está repitiendo la Historia en Venezuela, cuya renta per cápita ha caído un 75% desde 2013 y donde, además, la desigualdad se ha disparado hasta superar la del Congo y Zimbabue. Y de nuevo se repite la misma estadística de todos los países que aplican las recetas comunistas: el 96% de la población venezolana vive en la pobreza y el 80% en la pobreza extrema, es decir, que no ingresan lo suficiente para consumir 2.200 calorías diarias.

Por cierto, que otra característica de todos estos países comunistas es que a sus dirigentes y defensores no se les cae la palabra “democracia” de la boca. Siempre la añaden como un término talismán. De hecho, en Venezuela se acaban de celebrar unas elecciones “democráticas” que han sido avaladas por Evo Morales, Putin y los ayatolás de Irán. Ah, y por el expresidente Zapatero. A propósito de esto circulan por ahí algunos vídeos muy significativos en los que se ve a los matones del chavismo obligando a la gente de los barrios a acudir a las urnas. Todo muy “democrático”, como dicen ellos.

Por eso yo alucino cuando escucho a Errejón, a Pablo Iglesias o al tontaina de Alberto Garzón, pontificando sobre su agenda económica y sobre los cambios con los que tienen previsto mortificarnos a corto y medio plazo: que si la reducción de la jornada laboral a solo 4 días, que si un nuevo incremento del Salario Mínimo Interprofesional, que si hachazo fiscal, que si armonización fiscal interterritorial, que si política de igualdad, que si no se qué mierda en bote, etc.

Yo solo se que cuando los dos partidos del actual gobierno de coalición llegaron al acuerdo de gobierno y comenzaron a nombrar ministros, yo me froté las manos en la seguridad de que de nuevo el Socialismo español no iba a defraudarme y tras su paso iba a dejar la economía otra vez hecha un erial, pero esta vez con el efecto multiplicador de la presencia de comunistas en el gobierno. Pero ni en el mejor de mis sueños de inversor oportunista pude imaginar que, además de lo anterior, la pandemia del Covid-19 iba a hacer coincidir uno de los peores momentos de nuestra reciente Historia con el peor gobierno posible.

Dentro de siete años sabremos cuántos empleos se han destruido y cuánta riqueza ha dejado de crearse por la aplicación de este nuevo intento de marxismo del siglo XXI. 


  1. en respuesta a Tristán el subastero
    #27
    19/02/21 13:46
    Pleno al quince, desde luego toda la razón en tu planteamiento.
  2. #26
    19/02/21 13:40
    Excelente articulo, los neocomunistas nos llevan directamente al hoyo, destruyen empleo y son incapaces de crear puestos de trabajo. El peor gobierno en el peor momento.
  3. en respuesta a Fernan2
    #25
    13/12/20 23:28
    Totalmente de acuerdo contigo estimado @fernan2

    El problema es que tal vez socialmente, se hayan apropiado de la palabra "okupa", los perroflautas, sin oficio ni beneficio.
    Al igual que en la Guerra Civil Española, "Republicanos" pareciesen ser únicamente los comunistas, y nada más lejos de la realidad.

    Y es que al final, cómo habitualmente, son los más improductivos y peligrosos, los que más parecen enaborlarse, como adalides de un movimiento.
    Sin embargo, y cómo bien argumentas, es la verdadera necesidad la que originó la "ocupación"

    Conclusión:  si escribes "Mafiosos", nadie lo va a entender, en el contexto que se pretende.
  4. en respuesta a Manu72
    #24
    13/12/20 19:13
    La ley procesal debiera prohibir tramitar deshaucio alguno para liberar un piso de quien se haya pronunciado alguna vez a favor de los okupas o lo haya sido.
  5. #23
    12/12/20 06:47
    https://www.dolcacatalunya.com/2020/12/gemma-galdon-la-fan-de-los-okupas-que-se-indigna-porque-le-okupan-un-piso-de-su-propiedad/

    El karma existe...
  6. en respuesta a Kukufate
    #22
    11/12/20 23:17
    Opino lo mismo, parece ser que ahora solo van a tener derecho de reclamar la SS o Hacienda, no les templaria el pulso  en embargarte una cuenta, un piso, una cafetera, eso sí, querer recuperar tu piso porque no te pagan el alquiler, eso ....En fin, viendo el panorama, creo que voy a estar apartado una gran temporada, y el último..
  7. en respuesta a Tristán el subastero
    #21
    11/12/20 21:12
    Esta tarde ya sale el tema del pago del desescombro y el servicio de incendios ....

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