Rankia España Rankia Argentina Rankia Argentina Rankia Chile Rankia Chile Rankia Colombia Rankia Colombia Rankia México Rankia México Rankia Perú Rankia Perú Rankia Portugal Rankia Portugal Rankia USA Rankia USA
Acceder
18 recomendaciones

 

Un tal Castro me escribe lo siguiente:

Buenas Tristán, nos enseñaron una vivienda que se encontraba en subasta, por medio de 4 intermediarios, algo que daba miedo ya que la cesión de remate del 10% se la repartían entre ellos 4, nos plantearon la operación como si fuera una venta, no una subasta, que estaba hecho claramente, sospechoso no, lo siguiente, pero que había unos precios mínimos para la subasta por el que se realizaría la operación claro. Las personas que nos lo enseñaron eran algo conocidas por nuestra parte y nada de fiar. Decían que la única manera de comprarlo era a través de ellos, siendo subasta pública, nos pareció raro no, lo siguiente, al final descubrimos que era una subasta judicial pública y pujamos por nuestra parte, nos adjudicamos el bien hace un año, y ahora nos solicitan la "comisión" de la cesión de remate del 10%. Claro que les hemos comentado que no, admitimos que gracias a ellos vimos la vivienda antes de la puja, lo cual facilita la operación algo, pero no nos dijeron claras las formas e intenciones desde un principio. Me hace gracia que nos comentaban que esa era la única forma de adquirir el bien, pasar por ellos, y les demostramos que estaban equivocados, pero tenemos la duda.

Hasta aquí lo que me cuenta.

Aunque el relato está lleno de imprecisiones e inexactitudes, lo que a mi me queda claro es que un profesional del negocio inmobiliario le ofreció a este señor la inversión en una propiedad que, por lo visto, estaba en subasta, aunque puede que, en principio, le ocultara este extremo en un intento de impedir que el cliente le diera la vuelta, como al final sucedió.

Según mi opinión esto fue un error. Es cierto que muchos profesionales del negocio inmobiliario evitan dar a sus potenciales clientes demasiada información porque tienen un miedo cerval a que la utilicen por su cuenta y consigan sin su concurso (y ahorrándose la comisión) comprar por otra vía la misma propiedad que ellos les están ofreciendo.

Yo nunca he tenido ese miedo porque conozco perfectamente todos los rincones de este negocio y se que no hay nadie más indefenso que un recién adjudicatario. Ese momento en que el tipo ha pagado tropecientos mil euros sin haber obtenido a cambio ni unas escrituras ni la posesión de la vivienda adquirida, le convierten en un corderito a quien lo último que se le ocurriría sería dejar de pagarme mis legítimos honorarios. 

Aún así, siempre hay algún listillo, con más huevos que cerebro, que te la quiere colar. Como aquel hijoputa que, al salir de una subasta exitosa en la que yo le había comprado su futura casa a muy buen precio, me dijo muy tranquilamente lo siguiente:

Tristán, no te mereces los honorarios que pretendes cobrarme porque esta subasta ha sido coser y cantar. O los negociamos o no vas a ver un duro.

Eran los años noventa y yo entonces cobraba un diez por ciento sobre el precio de adjudicación. Era mucho dinero, pero era lo que habíamos pactado.

No te preocupes, le dije, yo a la familia y amigos no les cobro nada, pero a ti esta casa te va a costar mucho más del diez por ciento.

Y desde ahí me fui directamente a hablar con el demandado de aquel procedimiento judicial. Le ofrecí los servicios de mi abogado de entonces y le dije a éste por dónde había que atacar ese procedimiento para que el adjudicatario no oliera la vivienda en mucho tiempo.

Finalmente, aquel canalla me pagó mis honorarios más lo que me había gastado en el abogado, con la esperanza de que ahí acabarían sus problemas, pero el muy ignorante no sabía que un abogado no se debe a quien le paga sino a quién representa, por lo que pagarme no le evitó ni un día de los dos años de calvario que le costó la broma.

Lo conté hace años en este post: Agente doble en las subastas

El tal Castro nos da a entender lo poco de fiar que es quien le propuso la inversión, cuando los hechos han demostrado que quien no es nada de fiar es él mismo.

 

 

Al profesional estafado le digo lo siguiente: 

Supongo que no eres alumno de Triunfa Con Las Subastas, porque de serlo habrías leído el anexo en el que muestro cómo actuar con los potenciales clientes y la documentación que hay que hacerles firmar, etc.

Lo que yo haría en tu situación es atacar simultáneamente por dos vías:

1) Si puedes probar que le ofreciste a Castro la inversión y le diste información sobre la vivienda subastada, entonces reclámale judicialmente tus honorarios. Solo si estás en situación de acreditarlo.

2) Simultáneamente, vete a ver al expropietario de la vivienda subastada y coméntale dos cositas que tú y yo sabemos. Si eres alumno del curso de subastas ya sabes a quien tienes que contratar para que le lleve al ex propietario el asunto. El letrado que lleva más asuntos de subasteros en toda España es también quien mejor puede putear a un adjudicatario indisciplinado.

y a Castro le digo esto otro: 

Paga sus honorarios, canalla, o pagas ahora por las buenas o vas a tener que pagar más tarde por las malas, pero al profesional inmobiliario hay que pagarle siempre.

La palabra en los negocios es Ley.

¿No opináis igual?

 

  1. en respuesta a Tristán el subastero
    #14
    elakesys
    Lo mejor, y más gracioso de todo, es cuando la secretaria de la notaria sacó el látigo para convencer al banco que era la misma hipoteca y que no teníamos que esperar otra vez los 15 días de reflexión.
  2. en respuesta a Rjavier
    Pues yo me imagino al Castro en su casa, tomando tranquilamente el aperitivo cuando le entra la llamada de una inmobiliaria que le pregunta si le interesaría comprar una casa con un descuento muy notable. El Castro le dice que sí, que le diga que casa, pero como el agente inmobiliario le conoce bien y todos en el pueblo saben que los Castro no han pagado una comisión en toda su vida, decide ocultarle información. Le dice que es tal casa, pero le oculta que se trata de una subasta porque antes quiere que Castro se comprometa. Una vez comprometido, le dará toda la info. Pero Castro es mucho Castro y de casta le viene al galgo, le da largas. Lo que hace es llamar a un par de amiguetes y entre los tres se apañan para averiguarlo todo. Luego compran en la subasta.

    ¿Habrían conocido la existencia de esta subasta sin el concurso del agente inmobiliario? No. 

    Con esto está dicho todo lo relevante. Cuando alguien me ofrece una inversión y no nos ponemos de acuerdo en el precio o en los honorarios. Yo me olvido de esa inversión. No le doy la vuelta para buscar una vía más barata. Podría hacerlo perfectamente porque tengo los medios y conozco a mucha gente. Simplemente no lo hago. Por eso todos los subasteros de Madrid han confiado siempre en mi palabra.
  3. en respuesta a elakesys
    Los del banco tienen razón: si el de la inmobiliaria quiere pagos en B, que hagan los papeles conforme a ello. Así no solo no puede firmarse la escritura de hipoteca sino que tampoco el notario hubiera aceptado que se firmase la de compraventa. Vaya inútil el de esa inmobiliaria. Con lo sencillo que es hacer las cosas bien.
    1 recomendaciones
  4. #11
    elakesys
    En nuestro caso la gente de la inmobiliaria fue incapaz de reconocer y corregir sus errores.

    Firmamos un contrato de arras y pagamos la entrada para un piso, pero al vendedor le interesaba pagar una parte en B. El contrato de arras, escrito por la inmobiliaria (que es quien conoce el mundillo y busca el interés de quien le paga), no refleja esa cantidad por ningún lado.

    Pedimos hipoteca. Presentamos papeles y nos la conceden.

    Todo bien, hasta dos días antes, donde el banco se da cuenta que el precio que pagamos en A y el del contrato de arras eran diferentes, y que no podía firmarse.

    Los de la inmobiliaria diciendo que los del banco son unos inútiles. Los del banco diciendo que ellos lo han hecho todo correctamente y que si los de la inmobiliaria quieren hacer algo 'raro', que hagan los papeles conforme a ello. Nosotros en medio.
    Ya les tuve que decir que cuando se fuese a firmar que se encerrasen en una sala y se diesen de leches para ver quien era más inútil.
    3 semanas perdidas.

  5. #10
    Rjavier
    Pues yo no lo veo tan claro. 
    Tengo bastante experiencia inmobiliaria y con las inmobiliarias. No me llevo ni bien ni mal con ellas, dan un servicio, las hay buenas, regulares y malas;  pero es cierto que solamente en una minoría de los casos dicen la verdad al 100% y desde el principio, como debería ser y que aconsejo encarecidamente a todo profesional por ética y por conveniencia. 
    Es muy importante saber que tipo de documento firmó el visitante y en que términos está redactado. Yo personalmente no habría firmado la visita sin poner ninguna salvedad. Si a mí me ensañan una casa "a la venta" cuando en realidad esta en "proceso de subasta" no trago con el engaño inicial, entre otras cosas porque mi tiempo también vale. 
    Pero sin duda el adjudicatario ha salido beneficiado y es justo pagar por los servicios recibidos. Así que si veo que legalmente no tienen forma de exigirme nada, pagaría en torno al 50% de lo que me piden, diciéndoles que para cobrar el 100% hay que hacer el trabajo decentemente, completo y sin engaños. 
    1 recomendaciones
  6. #8
    Charly1974
    queda claro que el tal CASTRO ha utilizado la informacion del profesional en su beneficio para saltarselo y ahorrarse la comision, y que deberia pagarla, ya que el profesional ha perdido su tiempo en mirar quien tiene la posesion y que la operacion se pueda realizar sin imprevistos.
    A cada cual lo suyo, y el profesional se merece cobrar por su trabajo.
  7. #7
    Alberto Duran
    Interesante 
  8. #6
    Gromen
    La palabra dada es Ley y así debe seguir siendo.
    1 recomendaciones
  9. en respuesta a juan_palomo
    Lo que pasa es que en el negocio inmobiliario basta con tener los pantalones bajados y un instante de descuido para que alguien te de por culo. Lo que siento es que este blog esté siendo utilizado por gente sin escrúpulos para enterarse de algunas cosillas para utilizarlas contra los profesionales que luchamos por pagar impuestos cada trimestre.
    ¿Lees un relato sobre un particular que le escatima al profesional inmobiliario sus honorarios y tú opinas que los profesionales merecen su mala fama?
    1 recomendaciones
  10. #4
    juan_palomo
    Y luego se extrañan de la fama (mala) que tienen los que a esto se dedican.
  11. #3
    Gorejo
    Qué mal rollo me da todo esto. Parece un inframundo de engaños y amenazas.
  12. #2
    Alejandrox62
    Desde luego que la palabra en los negocios es Ley, debería ser, pero echamos mano a los jueces demasiadas veces, por lo que la palabra hay que ver a quien se la das
  13. #1
    Roger Castells
    Totalmente de acuerdo Tristán, hay que dar la información necesaria y por contrato y pasar de los clientes que pongan pegas y/o cuestionen los honorarios por prestar dichos servicios.
18 recomendaciones
Escribe aquí tu comentario...
Este sitio web usa cookies para analizar la navegación del usuario. Política de cookies.
Cerrar