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Oikonomía: Economía de "andar por casa"

Blog de Fernando Esteve y José Manuel Rodríguez, profesores de Teoría Económica de la UAM.

De taxistas y VTC's

 Entre toda la marabunta de gritos y gestos desabridos que rodea al conflicto del mundo del taxi con el de los  VTC en  estos días, hay algo que echo de menos, y es la voz de los que inevitablemente han de "ver" todo ese ruido y furia callejeros y mediáticos como un teatrillo, la voz de los economistas; pues para un economista resulta evidente que ese "conflicto" de intereses entre taxistas y VTC's esconde una afinidad sustancial entre ellos, un interés compartido, cuya satisfacción por parte del Estado, las Comunidades Autónomas y los Ayuntamientos ha sido y es un ejemplo más de cómo los intereses particulares de los políticos distan de reflejar el interés del público.

 

Veamos. Vayamos por partes. Empecemos con la constatación de un hecho obvio y es que nada hay más semejante a un taxista que otro taxista, y que nada hay más semejante  a un VTC que otro VTC. Lo que esto significa, en términos de jerga económica, es que, mirados como "empresas" que venden sus servicios de transporte de pasajeros,  las "tecnologías" que usan tanto taxistas por un lado como VTC por otro, son iguales (vehículos iguales o muy similares, las mismas capacidades de conducción o muy similares, etc.). O sea, que los servicios que ofrecen diferentes taxistas son indistinguibles entre sí, al igual que lo son -entre ellos- los servicios que ofrecen  distintas empresas de VTC. En consecuencia se tiene que a los clientes de unos y de otros les da enteramente lo mismo el que sea un taxista u otro el que les "hace" el servicio, y lo mismo pasa con los VTC's. Esta semejanza esencial entre las características de los "servicios" que venden diferentes taxistas (o las de los que prestan distintos conductores de VTC) permite afirmar que ambos sectores satisfacen una de las características esenciales para que un sector o industria pueda definirse como de competencia perfecta, cual es que el producto que venden las distintas empresas que lo componen sea homogéneo.   Leer más

Los mapas y las mentes: El determinismo cartográfico

 

¿Qué "factores" causan o determinan los grandes cambios sociales desde una perspectiva histórica? ¿De qué tipo o características son? Es este un tema que ha hecho correr ríos de tinta entre filósofos, economistas, moralistas, politólogos y sociólogos, más, curiosamente, que entre los propios historiadores, que tienden a descreer de tales teorizaciones o filosofías de la historia.

 

Se podría decir que habría, reduciendo mucho la cuestión,  dos grandes perspectivas a este respecto. Por un lado, estaría la materialista, para la que son los cambios que se producen en las esferas o instancias "materiales" en que se desenvuelven la vida de las gentes  los responsables en último término de los cambios que luego se dan en el resto de las dimensiones de "lo social", o sea, que los cambios en las estructuras legales, jurídicas, políticas de las sociedades y hasta las formas mentales genéricas de las personas que las componen vienen dadas en último término por el modo en que se desenvuelven materialmente sus vidas.   Leer más

La economía de la política del PP de Pablo "Giffen" Casado

La llamada "teoría económica de la democracia" es una aplicación a la política del análisis económico más convencional. Y si bien su relevancia y conclusiones son para mí más que cuestionables, a veces, sin embargo, creo que "acierta", en el sentido de que puede servir para ofrecer algunas interpretaciones de la realidad política sugerentes o ilustrativas. Es lo que aquí voy a tratar de hacer aplicándola al comportamiento actual del Partido Popular guiado por el señor Pablo Casado.

 

El núcleo de esta aproximación es la idea de que el comportamiento de los partidos políticos en un sistema democrático puede ser asimilado al de las empresas que compiten en un mercado. Al igual que las empresas compiten entre sí por los compradores en los mercados en que operan vía precios, variedad y calidad de los productos que ofrecen,  financiación,  servicios postventa, etc.; los partidos políticos hacen lo mismo en el mercado político compitiendo por los "clientes-votantes"  ofertando sus "productos" o programas. Para ello buscan a los mejores o más carismáticos "agentes" de ventas o de marketing entre sus miembros (los  llamados  "líderes políticos"), y usan todo tipo de  técnicas acentuando, por ejemplo,  características o "valores" que van desde su compromiso en que llevarán adelante su programa (o sea, "venden" su buen servicio "postventa") caso de que "lleguen al poder" (o sea, caso de que su cuota de mercado sea la mayor entre las empresas-partidos en competencia) o las facilidades de financiación/compra (en la habitual forma de rebajas de impuestos).   Leer más

¿Por qué la vida política española es tan enfermiza?

Es increíble el cada vez más penoso espectáculo de la vida política española. Para aquellos que -por viejos- vivimos la famosa «transición» política lo que acontece ante nuestros ojos resulta, además, un poco incomprensible, pues, ¿cómo es posible que tantos años después de la muerte del dictador y cuando ya la mayor parte de las gentes que tuvieron que sufrir en sus carnes y mentes sus execrables actos y los de sus fieles, así como también la mayor parte de aquellos -la mayoría, hay que decirlo- que las aplaudieron hasta que las manos les ardían, han o bien pasado a mejor vida o bien pasan su no-vida en asilos y residencias ,se observa sin embargo ese encono desproporcionado entre los miembros de una clase política que se dice a sí misma que es la más cultivada y educada de la historia de nuestro país? Y es que el nivel de encrespamiento de hoy supera al de los ya lejanos tiempos del comienzo de la democracia, cuando las heridas todavía sangraban.    Leer más

Hotelling y la marcha hacia la extrema derecha de Pablo Casado

Fue Harold Hotelling uno de los mejores economistas de la primera mitad del siglo XX, y entre sus varias y valiosas contribuciones a la Economía, hoy aquí voy a hacer referencia a su análisis del duopolio espacial, pues como se verá sus implicaciones tienen mucha enjundia.

 

Imaginemos una playa de una extensión de un kilómetro un día de verano de fuerte calor y en la que los bañistas se distribuyen a lo largo de ella de modo homogéneo, es decir, que no se agolpan en determinadas localizaciones. Ahora imaginemos también, que dos heladeros se plantean donde poner sus respectivos puestos para abastecer a la segura demanda de helados que habrá a lo largo del día. Para facilitar aún más este “experimento mental”, supondremos asímismo que los heladeros venden helados iguales o muy parecidos y a los mismos precios, es decir, que no compiten ni vía precios ni vía calidad. El único problema, pues, que ambos heladeros se han de plantear es entonces dónde situarse para tener el mayor número posible de clientes.   Leer más

De ranas, tesis y trabajos de máster.

Me ha sorprendido sobremanera en los últimos tiempos constatar la muy escasa inteligencia que hay en los entornos de nuestros grandes líderes políticos ("inteligencia" en el doble sentido de capacidad intelectual, por un lado, y en el de capacidad de análisis de información -en el sentido de la intelligence inglés, esa "inteligencia"  que practica el Jack Ryan de las novelas de Tom Clancy- por otro).

 

En efecto, pero ¿cómo es posible, por ejemplo, que el señor Pedro Sánchez haya gestionado tan rematadamente mal la selección de sus ministros? Pero, ¿cómo es posible que se mantuviera a la ministra Montón días después de saber que los periodistas de El Diario la habían cogido en la red en la que ya había caído previamente la señora Cifuentes? "Señora", esta última, cuya enconada defensa por parte de todo el Partido Popular fue uno de los espectáculos más bochornosos y estúpidos que un sistema democrático puede haber dado nunca, pues asentó en buena parte de las gentes pensantes (y no abducidas ni corruptas) la idea de que el PP no puede cambiar ni regenerarse. En fin, ¿cómo es posible que tanto en el PSOE como en el PP (y no sólo ellos, pues también la estupidez crece con fuerza en otros partidos) no se hayan dado cuenta todavía que el tiempo de los secretos personales o privados ya ha pasado? (Véase esta entrada de este mismo blog  para saber el porqué https://www.rankia.com/blog/oikonomia/2696433-final-tiempo-secretos-corrupcion).   Leer más

La procrastinación política

Uno de los "hallazgos" más sonados de la moderna Economía del Comportamiento es que los individuos procrastinan de modo habitual, es decir, que no son consistentes en sus decisiones cuando estas afectan a comportamientos que tendrán lugar en el futuro. 

 

Así, es de lo más habitual que alguien que tiene algún  hábito nocivo (fumar, beber alcohol, jugar al casino, meterse cocaína, etc.) se proponga tras ponderar racionalmente sus ventajas e inconvenientes (o sea, tras realizar un "análisis coste-beneficio" del mismo) el abandonarlo de una vez, y en consecuencia se plantee una plan de comportamiento para llevar a cabo  esa tarea, por ejemplo, fijando hoy una fecha en el futuro en que hacerlo ("la semana que viene", "el 1 de enero, lo dejo, ¡seguro!") . Pero, ay, luego, más adelante, conforme se acerca esa fecha, conforme ese "futuro" de ayer se convierte en "hoy", el mismo individuo, vuelva a ponderar su decisión, y decida que bueno, que no es todavía el momento de llevarla a cabo, que si bien "hoy" no se dan las condiciones para dejar de fumar o lo que sea el hábito nocivo de que quiere desprenderse, eso no significa que no piense que no vaya a hacerlo en un nuevo "futuro", pues es un hábito nefasto. Sí, sí, claro que lo dejará por supuesto, se dice a sí mismo,pero hoy por las razones que sea no puede hacerlo.   Leer más

Sobre las ventas de armas a Arabia Saudí, los independentistas catalanes y el "buenismo" moral

Clama cada vez más al cielo la estupidez en asuntos económicos de los periodistas progresistas y del amplísimo segmento de la población de este país al que se puede calificar sin la menor vacilación como «buenista» moral, y lo peor es que esa incuria intelectual envuelta en oropeles éticos tiene efectos reales y negativos sobre la vida de los ciudadanos en la medida que, en este mundo en que los políticos han de ser/parecer políticamente correctos y hacer política mirando a "tuiter", el peso de los "buenistas" morales ha crecido pavorosamente.   .

 

Que qué es el «buenísmo» moral. Pues muy sencillo: es aquella actitud ética que se deriva directamente de un principio de percepción y entendimiento tan simple y elemental que puede reflejarse perfectamente en un refrán:  «ojos que no ven, corazón que no siente», o sea,  que son moralmente buenas las acciones que sentimentalmente son buenas pero cuyas buenas consecuencias prácticas no se ven por ningún lado. El «buenísmo» moral es una auténtica plaga intelectual que afecta de modo predominante a las buenas gentes que se definen como de izquierdas.   Leer más

Castas versus clases, oriente versus occidente y la meritocracia. A propósito de un aforismo de Lichtenberg

El que hace el número KA.178 de los Aforismos  de Georg Cristoph Lichtenberg (1742-1799) dice lo siguiente:

«En Holanda, un príncipe elector de Baviera tuvo que pagar una vez cincuenta ducados por un plato de tocino y huevos, pese a haber llevado consigo su propio vino. “¿Qué diablos ocurre? -preguntó al tabernero-. “¿Son los huevos aquí tan escasos?”. “No -replicó éste en tono seco-, los huevos no, pero sí los príncipes electores."

A veces he utilizado en clase este aforismo para ilustrar el elemental concepto económico de la discriminación de precios de segundo grado, según el cual si una empresa  tiene cierto poder de mercado, o poder para fijar precios, entonces puede cobrar un precio diferente a distintos grupos de consumidores en atención a sus características  fácilmente identificables, si sus demandas tienen diferente elasticidad, y si no es fácil la reventa, o sea, no sea factible que los que compren a precios bajos revendiesen  a los "discriminados", los que pagarían precios más altos..   Leer más

El "caso" del casoplón de los señores de Iglesias-Montero y el problema de la naturaleza humana

Uno de los asuntos más debatidos desde siempre en el terreno de las Humanidaes y de las "Ciencias" Sociales es el de las características de las motivaciones que animan a los seres humanos a lo largo de la dimensión egoísmo-altruismo. A grandes rasgos se puede decir que, a este respecto, hay tres posturas enfrentadas.

 

Por un lado están quienes sostienen que los seres humanos son genéticamente, por "naturaleza", individualistas y profundamente egoístas, de modo que cada uno persigue su propio interés sin tener en cuenta las más o menos afortunadas o desafortunadas consecuencias que de su comportamiento se sigan para el resto. Cierto que ese egoísmo sustancial de los seres humanos no es enteramente  excluyente, y así los individuos a veces actúan de modo altruísta hacia "otros", aunque ello les suponga un coste personal. Esos "otros" son sus descendientes directos, los objetos y receptores de sus sentimientos amorosos,  sus decendientes indirectos y sus amigos (por este orden, normalmente).   Leer más


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