la fortaleza del Consumo Privado americano que invitan a pensar en mayores presiones inflacionistas y por tanto, una postura más dura/hawkish por parte de la Fed. La economía está fuerte y su moneda también. Donald Trump, sin querer o queriendo va a generar tensiones inflacionarias. Antes de terminar de año ya está descontado un recorte de 25 puntos básicos, pero el próximo año no está tan claro y de ahí el tono duro de la FED.
El próximo año la volatilidad está asegurada más que nunca.
Buenas noches. La economía es sólida en general, el mercado laboral sigue siendo fuerte La inflación está mucho más cerca del objetivo del 2% El gasto de los consumidores es resistente, la inversión en equipos se ha fortalecido La actividad en el sector vivienda ha sido débil La mejora en la oferta ha respaldado un sólido desempeño económico El crecimiento salarial se ha moderado El mercado laboral no es una fuente significativa de presiones inflacionarias La tasa de desempleo ha “aumentado, pero sigue siendo baja” El PCE total probablemente aumentó un 2.5% en los 12 meses terminados en noviembre. Los precios del PCE subyacente probablemente aumentaron un 2.8% en noviembre. Las expectativas de inflación permanecen “bien ancladas”. Los riesgos para alcanzar los objetivos están aproximadamente equilibrados. La Fed está atenta a los riesgos en “ambos lados”. La Fed se ha estado moviendo hacia un enfoque más neutral y puede actuar con más cautela en adelante. Reducir las restricciones de la política monetaria demasiado lentamente podría “debilitar excesivamente la economía y el empleo”. La Fed no sigue un curso predeterminado. La política está “bien posicionada” para afrontar los riesgos. Fuente: Diego Puertas (serenity-markets.com Un saludo!