Una señal de SentimenTrader, ocho precedentes históricos y una rentabilidad media del Nasdaq del 40,94%. Mientras tanto, los tiburones de Wall Street empiezan a comprar bonos. ¿Hemos encontrado el Santo Grial de la bolsa?
Indiana Jones se pasó media vida buscando el Santo Grial. Atravesó desiertos, esquivó trampas mortales y se enfrentó a medio ejército nazi para encontrar una copa que prometía la vida eterna. Nosotros somos bastante menos exigentes.
Indy con el santo Grial
No necesitamos vivir eternamente. Con conseguir una rentabilidad del 30% o del 40% en el Nasdaq durante los próximos doce meses, probablemente nos daríamos por satisfechos.
Y resulta que acaba de aparecer una señal que, históricamente, ha ofrecido precisamente eso.
Así que pónganse el sombrero, cojan el látigo y acompáñenme, porque nos vamos a buscar el Santo Grial de Wall Street.
EL TEMPLO MALDITO DEL INMOBILIARIO
Nuestra aventura comienza en un lugar bastante menos exótico que las pirámides de Egipto: el sector inmobiliario estadounidense. El protagonista es el XLRE Panic Breadth Composite, un indicador de SentimenTrader que identifica situaciones extremas de pánico dentro del sector inmobiliario cotizado. ¡Y acaba de activarse!
La información procede de un análisis publicado por Jay Kaeppel, Senior Market Analyst de SentimenTrader en "X", una de las fuentes de análisis de sentimiento que sigo habitualmente. JUZGUEN USTEDES MISMOS:
Pánico inmobiliario & Nasdaq
¿Y qué tiene que ver el pánico inmobiliario con el Nasdaq? Aquí comienza mi teoría.
El inmobiliario es especialmente sensible a los tipos de interés. Cuando la Reserva Federal endurece su política monetaria, la financiación se encarece, las valoraciones sufren y las inmobiliarias empiezan a pasarlo bastante peor que Indiana Jones delante de una serpiente. Hasta que llega un momento en que el sector entra en pánico.
Mi hipótesis es que estos episodios podrían estar señalando momentos en los que la política monetaria se acerca a su máxima intensidad restrictiva.
Eso no significa necesariamente que la Fed vaya a bajar los tipos mañana. Incluso podría subirlos alguna vez más.
Pero quizá el mercado empieza a anticipar que el final del endurecimiento monetario está más cerca de lo que pensamos.
Y la bolsa, como sabemos, no espera a que sucedan las cosas. Intenta anticiparlas.
EL MAPA DEL TESORO: OCHO SEÑALES Y UN 40,94%
Aquí es donde Indiana Jones habría sacado su libreta.
Libreta professor Jones
Según el estudio de SentimenTrader, las ocho señales anteriores del indicador ofrecieron los siguientes resultados posteriores en el Nasdaq 100:
Plazo
Rentabilidad mediana
Acierto
1 semana
+2,06%
88%
2 semanas
+3,56%
75%
1 mes
+3,07%
62%
2 meses
+8,64%
100%
3 meses
+14,48%
88%
6 meses
+22,04%
100%
12 meses
+40,94%
100%
*Dato destacado para el artículo: En los ocho precedentes, el Nasdaq 100 registró una rentabilidad positiva a doce meses, con una mediana del +40,94%. Sí, han leído bien: En las ocho ocasiones anteriores, el Nasdaq terminó en positivo doce meses después. Y con una rentabilidad media del 40,94%. El peor resultado anual fue un +9,56% y el mejor, un +56,98%.
Para que se hagan una idea, en febrero de 2020 también apareció esta señal. Un mes después, el Nasdaq caía un 6,77%, en pleno estallido de la pandemia. Indiana Jones probablemente habría pensado que había escogido la copa equivocada. Sin embargo, doce meses después el Nasdaq acumulaba una subida del 56,98%.
Moraleja: "encontrar el Santo Grial no significa que por el camino no tengamos que esquivar unas cuantas trampas mortales".
LOS TIBURONES DE WALL STREET TAMBIÉN ESTÁN COMPRANDO EL MAPA
Pero lo interesante no es únicamente esta señal. Estamos observando una serie de confluencias que podrían apuntar hacia el mismo escenario.
Jim Bianco, uno de los estrategas de renta fija más conocidos de Wall Street, ha adoptado una posición alcista en bonos estadounidenses después de años de escepticismo. Lo cual significa que espera que los tipos ya han tocado techo, o practicamente.
Además, esta misma semana hemos observado una actividad compradora especialmente alcista en opciones call sobre el TLT, el ETF que invierte en bonos del Tesoro estadounidense con vencimientos superiores a veinte años.
Traducido al castellano: Hay inversores apostando por una subida de los precios de los bonos de larga duración = bajada de rentabilidades (el mayor precio que cuesta el bono supone una menor rentabilidad del cupón) = bajada de tipos de interés.
Visto el gráfico, repito lo que este representa. Tal y como comentaba arriba, cuando los bonos suben de precio, sus rentabilidades bajan: Ejemplo: Bonos de 100€ Cupón del 5% (5 €) Si tu compras AHORA un bono que vale 100€ el cual te permite cobrar un cupón de 5€ a final de año = 5% de rentabilidad. Si mañana todo el mundo se pone a comprar este bono, el papelito que te permite cobrar 5€ a finales de año, este subirá de precio, y pasará a valer, por ejemplo, 110€. El papelito sigue permitiéndote cobrar 5€ a finales de año (cupón de 5€), pero ahora estos 5€ respecto a los 110€ pagados, ya no son un 5% sino un 4,54%. 5 es el 4,54% de 110. De manera que el mercado, "en vistas de que pueden bajar los tipos de interés en el futuro, y que así las próximas emisiones de bonos van a ser con cupones más bajos", compran los bonos en circulación y se avanzan a la bajada de tipos de interés.
Esto podría ser coherente con un escenario en el que el mercado empieza a anticipar menores tipos de interés futuros, aunque las rentabilidades a largo plazo también dependen de la inflación, el crecimiento y otros factores.
¿Coincidencia? Puede ser.
Pero tenemos un sector inmobiliario en pánico, inversores importantes comprando bonos y un Nasdaq que continúa mostrando fortaleza. Como mínimo, tenemos motivos para investigar.
KEVIN WARSH Y LA ÚLTIMA CRUZADA
La Reserva Federal, presidida por Kevin Warsh, todavía podría subir los tipos alguna vez más. Y eso no invalidaría necesariamente nuestra teoría.
Porque no estamos intentando adivinar el día exacto de la última subida.
Estamos intentando identificar cuándo el mercado empezará a descontar el final del endurecimiento monetario y unas condiciones financieras potencialmente más favorables.
Si las rentabilidades de los bonos empiezan a caer, las valoraciones de las compañías tecnológicas podrían beneficiarse de unas menores tasas de descuento. Y aquí aparece una posibilidad especialmente interesante.
¿Y si esta señal no anticipa un suelo bursátil, sino una aceleración de una tendencia alcista que ya está en marcha? Porque el Nasdaq no necesita necesariamente desplomarse para después recuperarse. Podría simplemente continuar subiendo, impulsado por un cambio en las expectativas sobre los tipos futuros. Naturalmente, también podría ocurrir lo contrario si la inflación persiste o una desaceleración perjudica los beneficios empresariales.
¿HEMOS ENCONTRADO EL SANTO GRIAL?
La última señal apareció el 1 de octubre de 2026. Y ahora viene la parte más importante: ¿Significa todo esto que el Nasdaq subirá un 37% durante los próximos doce meses?
Por supuesto que no. Tenemos solamente ocho precedentes. Son pocos datos, la muestra es limitada y no existe ninguna garantía de que la historia vaya a repetirse. PERO HAY QUE TENERLO EN CUENTA. (Además de las señales ya comentadas en anteriores posts: ¡Señales de compra!)
Tampoco hemos demostrado que la relación entre el pánico inmobiliario y las rentabilidades posteriores del Nasdaq sea causal. Pero son datos que considero suficientemente interesantes como para compartirlos.
Y precisamente ésa es una parte esencial de mi trabajo.
Después de más de veinte años siguiendo los mercados financieros, mi labor no consiste en prometer que sé qué hará la bolsa mañana. Consiste en seleccionar, analizar y transmitir la información más relevante de las mejores fuentes a las que tengo acceso, y SENTIMENT TRADER es una de ellas.
Es lo que hago habitualmente con mis clientes. Sigo el trabajo de analistas, estrategas e instituciones que considero especialmente valiosos, contrasto sus conclusiones, intento identificar confluencias y, a partir de toda esa información, construimos escenarios y tomamos decisiones de inversión.
No pretendo haber descubierto una fórmula mágica.
Ni que los lectores compren el Nasdaq porque ocho veces anteriores haya subido. Mi objetivo es poner encima de la mesa información que quizá no encontrarían fácilmente, explicar por qué considero que merece atención y que, a partir de ahí, cada uno saque sus propias conclusiones.
En este caso tenemos una señal estadística llamativa, un mercado de bonos que empieza a mostrar movimientos interesantes y una posible inflexión futura en las expectativas monetarias.
Durante las próximas semanas habrá que observar especialmente las rentabilidades del Treasury estadounidense a dos años.
Si empiezan a caer mientras el Nasdaq mantiene su fortaleza, tendremos una pieza más del puzle. Indiana Jones pasó media vida buscando una copa que prometía la inmortalidad. Nosotros sólo buscamos buenas oportunidades de inversión.
Y si finalmente el Nasdaq sube otro 40,94% en un año, prometo comprarme un sombrero como el suyo...o una fábrica de sombreros como el suyo.
El látigo lo dejamos para la Reserva Federal, que bastante lleva ya repartiendo.