Como inversor, nunca me planteado si soy optimista o pesimista. Siempre he invertido en base a mi perfil de riesgo. Y sobre acontecimientos atípicos como por ejemplo, sobrevaloración de los mercados, inflación, actúo ajustando mi cartera a la situación de los mercados. Pero nunca por reducir o descartar invertir hoy en día la renta fija a largo plazo en mi cartera lo he considerado ser pesimista en renta fija a largo plazo; simplemente el ratio rentabilidad/riesgo a futuro no me satisface.
Estoy de acuerdo en que el miedo cotiza, pero como indica Fernan2 hay que discriminar bien la información. La mayoria de los acontecimientos que ha indicado van orientados a la inversión a corto plazo para posicionarse y poder obtener un beneficio en el corto plazo.
Para el largo plazo, y quien invierte mediante fondos indexados de forma global, a mi juicio, la incertidumbre que debe gestionarse (y no estoy hablando de miedos) son las valoraciones altas de mercado (en general se toma como sinónimo de que la década (la otra parte del ciclo "negativo") se corresponde con rendimientos pobres e incluso negaticos.
La inflación, aunque siempre nos acompaña, es otro de los riesgo a getionar.
El riesgo en política monetaria (nivel de endeudamiento) es otro de los tres principales riesgos a gestionar.
Es por ello, que a mi cartera de inversión la denomino "adaptativa", que lo que incluye es "la gestión del riesgo de acontecimientos atípicos". La gestión indexada a mercado como la de boogle no considera "la gestión activa de riesgos atípicos.
Es por ello, que grandes inverores, como Rothschild consideró hace unos años incrementar su posición en oro de su cartera precisamente para hacer frente a la incertidumbre sobre la política monetaria y la expansión del dinero. Repito, no es miedo, es gestión de riesgos.
¿Optimista? ¿Pesimista?
Cada cual que se juzge a sí mismo.
Para terminar recordaros el refrán que dice "El que ríe el último, ríe mejor".
Refran que da a entender que no se debe cantar victoria antes de tiempo, pues la vida da muchas vueltas y, quien ahora se siente triunfador, puede encontrarse con un cambio inadvertido. Así, el refrán hace un llamado a controlar la soberbia.
Saludos,
Valentin
Estoy de acuerdo en que el miedo cotiza, pero como indica Fernan2 hay que discriminar bien la información. La mayoria de los acontecimientos que ha indicado van orientados a la inversión a corto plazo para posicionarse y poder obtener un beneficio en el corto plazo.
Para el largo plazo, y quien invierte mediante fondos indexados de forma global, a mi juicio, la incertidumbre que debe gestionarse (y no estoy hablando de miedos) son las valoraciones altas de mercado (en general se toma como sinónimo de que la década (la otra parte del ciclo "negativo") se corresponde con rendimientos pobres e incluso negaticos.
La inflación, aunque siempre nos acompaña, es otro de los riesgo a getionar.
El riesgo en política monetaria (nivel de endeudamiento) es otro de los tres principales riesgos a gestionar.
Es por ello, que a mi cartera de inversión la denomino "adaptativa", que lo que incluye es "la gestión del riesgo de acontecimientos atípicos". La gestión indexada a mercado como la de boogle no considera "la gestión activa de riesgos atípicos.
Es por ello, que grandes inverores, como Rothschild consideró hace unos años incrementar su posición en oro de su cartera precisamente para hacer frente a la incertidumbre sobre la política monetaria y la expansión del dinero. Repito, no es miedo, es gestión de riesgos.
¿Optimista? ¿Pesimista?
Cada cual que se juzge a sí mismo.
Para terminar recordaros el refrán que dice "El que ríe el último, ríe mejor".
Refran que da a entender que no se debe cantar victoria antes de tiempo, pues la vida da muchas vueltas y, quien ahora se siente triunfador, puede encontrarse con un cambio inadvertido. Así, el refrán hace un llamado a controlar la soberbia.
Saludos,
Valentin