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Blog Análisis y gestión del riesgo
Análisis del riesgo basado en las dos grandes Teorías bursátiles: Fundamental y Técnico

Formación en Bolsa. Conocimiento, Aptitud y Actitud II

Aptitud

La cuestión principal en cualquier faceta es ¿Se nace o se hace? Mi opinión es que  en todas las actividades se necesitan tener ciertas aptitudes pero lo importante es la actitud ante los retos diarios de la vida, por aquello de que hace más el que quiere que el que puede, solo que las aptitudes son una buena base. En algunos casos son imprescindibles y en la mayoría de actividades solo es una ventaja adicional que van bien tener aunque no sean imprescindible.

 

El creador de Sherlock Holmes, Donan Coyle, en su libro Estudio Escarlata consideraba que el detective que había creado tenia algunas aptitudes especiales para realizar su trabajo y describía unas características  del cerebro humano para llegar a la conclusión de que Holmes disponía de unas aptitudes adecuadas para esa labor; al menos Coyle lo definía así: “El cerebro de una persona es como un pequeño ático vacío en el que hay que meter los muebles que uno prefiera. La gente necia amontona allí toda la madera que encuentran a mano, y así resulta que no resta espacio en él para los conocimientos que podrían serles útiles, o, en el mejor de los casos, esos conocimientos se encuentran tan revueltos y mezclados con otros, que les resulta difícil dar con ellos. Pues bien, el artesano hábil tiene mucho cuidado con lo que mete en el ático del cerebro. Solo admite en el mismo las herramientas que pueden ayudarle a realizar su labor; pero de estas sí que tiene un gran surtido y lo guarda en el orden más perfecto. Es un gran error el creer que la pequeña habitación tiene paredes elásticas y que estas pueden ensancharse de forma indefinida. Créame: llega un momento en que cada conocimiento nuevo segregado supone el olvido de algo que ya se conocía. Por consiguiente, es de la mayor importancia no dejar que los datos inútiles desplacen a los útiles".

 

También Isaiah Berlin describía que los humanos no somos iguales y su forma de pensar los dividía en dos formas: zorros y erizos basado en una antigua parábola Griega “El zorro sabe muchas cosas, pero el erizo conoce una cosa importante”. En su ensayo “el erizo y el zorro“, Isaiah Berlin dividió el mundo en dos grupos. La fábula cuenta que los zorros siguen muchos objetivos al mismo tiempo, ven el mundo en toda su complejidad, están siempre difusos, moviéndose en diferentes planos, y sin integrar sus ideas en una visión unificada. Los erizos, por el contrario, simplifican la complejidad del mundo en una sola idea que unifica y guía todo lo demás. El zorro sabe muchas cosas, el erizo sabe una sola gran cosa, esto es lo que dice el proverbio griego.  Hablamos de algo más que de habilidades innatas, ya que poseer  estas habilidades no significa ser el mejor. Por lo que deja claro que algunos humanos genéticamente están más predispuestos que otros en algunas tareas y precisamente los mercados financieros no quedan fuera de estas habilidades. No obstante, aunque la genética es muy importante no es decisiva  y pasa como cuando alguien tiene un infarto que es muy traumático, quienes lo sobreviven logran abandonar algunos malos hábitos que antes del infarto parecían imposibles de cambiar, con este cambio de proceder  damos paso a la actitud.

 

Hay personas que ven oportunidades donde otros ven riesgo; hay personas que cuestionan lo que otros consideran incuestionable; los que consideran que solamente han de comprar acciones de empresas de una gran capitalización no verán cuando pueden tener excelentes  empresas de mediana capitalización con excelentes fundamentales. Los que solo creen en el largo plazo no ven los inconvenientes de los ciclos económicos, los que solo creen en el corto plazo no ven las ventajas del crecimiento de la buenas empresas. Los que solo ven el reparto del dividendo les pasa como a Esaú que vendió a Jacob su primogenitura por un plato de lentejas, ya que en el pago de los dividendos, la empresa se desprende de un gran capital que necesita para seguir ganando dinero y obtener una alta rentabilidad a través del interés compuesto. Esaú fue el primer gran ejemplo que conocemos de alguien que sacrifica el largo plazo por unos beneficios a corto plazo.

 

En Bolsa, muchas de las grandes fortunas pertenecen a la categoría de erizos como es el caso de Bill Gates de Microsoft, Warren Buffett o Amancio Ortega que son ejemplos de crecimiento en sectores concretos y su gran crecimiento viene de poca diversificación y un objetivo muy concreto; en cambio, el pequeño inversor debe de ser más bien zorro y utilizar la agilidad y  la diversificación.

 

 

 

 

Actitud

 

Actitud  es un estado mental que nos predispone a pensar y a reaccionar ante nuestro entorno. Con esto interpreto que nuestra base de lo que somos influye mucho pero no lo determina todo y la actitud que tengamos hace mejorar nuestra aptitud, por lo que el éxito debería venir del talento más la preparación. No hemos de quedarnos solo con los maestros que nos asigna la vida, también hemos de buscar los que nos interesan. Muchas veces al estar instalados en unas ideas que suelen coincidir con las que el entorno quiere que creamos, se han instalados en nosotros aunque vayan en contra de nuestra verdadera naturaleza y nos creamos una zona de comodidad de la que muchas veces se sale cuando no queda otro remedio; no cambiamos algunos aspectos porque al hacerle tendríamos que cuestionarnos cambiar otras cosas y podríamos acabar cuestionándonos a nosotros mismos. En muchas ocasiones no se hacen cambios porque necesitamos pertenecer a las ideas de un colectivo para sentirnos identificados. De esta forma en los mercados es difícil salir de los consensos como apuntaba Baltasar Gracián “antes loco con todos que cuerdo a solas”. La flexibilidad mental es la disposición a cambiar por las propias experiencias, nuevas ideas o puntos de vista; Keynes llegó a decir en una entrevista: Si las circunstancias cambian yo cambio ¿y usted?

 

En el mercado intervienen muchos agentes con muchos conocimientos, información y dinero para mover el mercado, por lo que nuestra actitud ha de ser activa y saber movernos en ese contexto; en el ámbito social se puede tener una actitud porque se crea en ella y puede ser perdedora o ganadora, no así en el mercado en al que la actitud ha de ser ganadora. Tener unas acciones de una empresa no le convierten a uno en empresario como tener un piano no le convierte en pianista. Por lo que las acciones no necesariamente han de ser una propiedad perenne, han de contemplarse como unas mercancías de la empresa que se han de vender en el nivel óptimo de rentabilidad, para unos puede ser semanas, meses y para otros varios años que puede ser la duración de un ciclo económico. Si el barco se hunde, se puede hundir el capitán con él, que es el que posee un porcentaje del capital elevado y gestiona la empresa, pero no el poseedor de una pequeña participación financiera.

 

Malcolm Gladwell  defiende que hay más esfuerzo que genio en los que llegan arriba. En varios libros expone lo que llama la regla de las 10.000 horas. ". Según él, este es el número medio de horas de práctica en el que uno obtiene la experiencia en algo. Gladwell considera que varias circunstancias, como el efecto halo, hacen que un individuo sea predestinado para tener éxito y después necesita las 10.000 horas de dedicación, que es la disciplina de varios años de trabajo. Su conclusión es que el éxito se consigue con talento más preparación. A esta regla de las 10.000 horas, Daniel Goleman añade que por sí sola es una media verdad y considera que su aplicación debe de ir acompañada de un seguimiento porque si se está haciendo algo mal y no se corrige, se perpetúa en el error y no se añade experiencia; en los mercados esto suele ocurrir y es fácil verlo en situaciones como promediar a la baja o poner “corona” a un valor considerándolo el rey de forma perpetua.

 

Si esta regla es cierta, hay más talento de lo que parece, solo falta la constancia para la formación. Cometer errores, volver a intentarlo y  fracasar cada vez mejor es el camino. Primero se requiere mucha formación y después mucha práctica, porque no se aprende a nadar leyendo tratados de natación, sino tirándose a la piscina; lo que es indiscutible, es la necesidad de formarnos antes de entrar al mercado y después mucha dedicación.

 

Lo importante en el mercado no es acertar o ganar en una operación determinada, sino  tener lo suficientemente claro que nadie sabemos que pasará en el futuro y que solo podemos trabajar en base a escenarios a los que demos probabilidad de cumplimiento por lo que lo importante es no dejar de hacerse preguntas para poder conseguir respuestas coherentes; suponer lo que va a pasar como una meta, no es tan importante porque llegar a esa conclusión es haber llegado a la meta y este objetivo solo es estar en un punto en el que uno se ha cansado de pensar.

 

El genio es sólo un 1% de inspiración, el resto, el 99%, es sudor. Thomas  Edison.

 

  1. #2

    José Manuel Durbá

    Hola Coe he leído tu articulo y mi sensación es que no estoy de acuerdo, no obstante eso no significa que piense que estas equivocado, cuando uno escribe un articulo largo corre el riesgo de que alguien lo lea y se quede con alguna idea sobre el mismo que posiblemente no es la mas importe o no es la que querías trasmitir, yo me quede con un par.
    Una: que si compras para mantener es como un capitán de barco que se hunde cuando el barco se hunde, nada mas lejos de la realidad. Cuando compras y mantienes estas obligado a seguir la evolución de la empresa y en ese seguimiento decides si sigues manteniendo o no; si ves que la empresa no cumple las expectativas esperadas te cambias de barco, no porque la bolsa hará no se que, sino porque la empresa no hará el no se que esperado. Comprar y mantener no es casarse hasta que la muerte nos separe, tampoco es comprar y echase a dormir como parece que dices o yo interpreto de lo que dices, conlleva mucho trabajo y preparación solo que siguiendo la empresa y no tanto la bolsa.
    Otra: El pequeño inversor debe ser zorro y utilizar la agilidad y la diversificación; supongo que te refieres a que debe cambiar de empresa cuando tenga unos rendimientos aceptables medidos por los precios de la bolsa y tener una cartera con número elevado de acciones que le permitan aguantar mejor posibles perdidas, pero esa diversificación también hará que se beneficie peor de las subidas; en cuanto a los cambios de empresa, no se si te refieres a lo que podríamos llamar ir de flor en flor, en cualquier caso no veo esa una buena forma de invertir desde mi punto de vista, no obstante, sí es buena forma desde el punto de vista de los bancos o brokers o quien sea que viva de las comisiones.

    En general como te decía no estoy de acuerdo con el artículo, sin embargo algunas cosas si las comparto, son cosas que también se aplican a los que compramos y mantenemos, tengo la sensación de que describes esa forma de invertir como gente perezosa que no se esfuerza, que no se preocupa de formarse, que tiene la mente de peño fijo, que imita o sigue a pies juntillas lo que dicen o hacen otros inversores famosos, que se sienten empresarios porque tengan unas acciones y encima nos comparas con un erizo, ¡pero hombre! ¿no encontraste otro animal mas bonito y sin pinchos? :)
    Al final creo que cualquier forma de invertir es buena si sale bien, cada uno debe hacerlo en el estilo que mejor se adapte a su personalidad y a sus posibilidades, pero nadie debería pretender que su forma de invertir es la buena para todos o para determinado grupo de inversores y las otras formas son malas.

    A pesar de que este comentario me ha salido demasiado largo, iba a responderte argumentando mi postura para intentar convencerte o al menos ponerte en duda sobre tus opiniones del comprar y mantener, pero era tan largo que lo borre y decidí hacer un artículo sobre el tema (o dos, porque realmente la contestación era muy larga) un día de estos lo haré. Saludos

  2. #3

    Coe51z

    en respuesta a José Manuel Durbá
    Ver mensaje de José Manuel Durbá

    Hola Nel.lo

    Cuando empecé a escribirlo me fui animando y ha sido larguísimo, de tal forma que lo acabé al día siguiente dividiendo la idea en dos post, por lo que tienes razón es tan amplio que tiene que haber muchas cosas para discrepar y supongo que más de uno lo habrá dejado a medias ya que suelo tener la idea pero no suelo explicarlo bien.

    Sobre tu desacuerdo es normal aunque también he de hacerte unas observaciones.

    “Una: que si compras para mantener es como un capitán de barco que se hunde cuando el barco se hunde, nada más lejos de la realidad. Cuando compras y mantienes estas obligado a seguir la evolución de la empresa”

    Aquí hay varias cuestiones. Primero, como decía en el post con cuatro ratios no se hace el seguimiento de una empresa, con la información que se publica menos; hay que leerse muchísimos balances y cuentas de resultados para hacer el seguimiento, no es tan fácil como se dice. Yo me he leído varios cientos de balances en mi vida y se me cuelan muchas cosas, así que imagínate el inversor medio.
    Segundo “Comprar y mantener no es casarse hasta que la muerte nos separe, tampoco es comprar y echase a dormir como parece que dices o yo interpreto de lo que dices, conlleva mucho trabajo y preparación solo que siguiendo la empresa y no tanto la bolsa.”

    Esto lo pongo en el primer post. En las ciencias sociales aún hay que mantener más la duda que en las ciencias naturales; los pensadores sociales parecen tener cierta envidia de los de las ciencias naturales y quieren hablar con la misma seguridad y no es lo mismo ya que en temas sociales el hombre con su actitud cambia los hechos y esto impide que los hechos previstos mucha veces no se produzcan, en cambio, los hechos naturales son exactos. Por lo tanto el comportamiento humano influye mucho en la bolsa y la economía tradicional no tiene ni idea de este comportamiento; Así que eso de seguir la empresa y la no bolsa, no es lo que digo, al contrario. Lo que digo es “Tener unas acciones de una empresa no le convierten a uno en empresario como tener un piano no le convierte en pianista” no se es empresario por tener acciones; se ha de quedar en la empresa los que la controlan, los que cobran por gestionarla, no los que tienen una inversión financiera.

    Tercero. El pequeño inversor debe ser zorro y utilizar la agilidad y la diversificación; supongo que te refieres a que debe cambiar de empresa cuando tenga unos rendimientos aceptables medidos por los precios de la bolsa y tener una cartera con número elevado de acciones que le permitan aguantar mejor posibles pérdidas.

    Agilidad en movimientos en Bolsa no tiene nada que ver con la diversificación, esto es un gran error que está muy arraigado. Ese número excesivo de acciones no es diversificación, eso es fragmentación de la cartera.

    Cuarto. En general como te decía no estoy de acuerdo con el artículo, sin embargo algunas cosas si las comparto, son cosas que también se aplican a los que compramos y mantenemos, tengo la sensación de que describes esa forma de invertir como gente perezosa que no se esfuerza.
    Hacer cambios es necesario. Heráclito de Efeso lo dejó muy claro diciendo que todo fluye, todo está constantemente en movimiento. De esto no se escapa la empresa. Si un fondo de inversión cambia su gestor hay que ponerlo en revisión para ver cómo se comporta la nueva gestión, ¿Por qué no se va a hacer en una empresa? Hay restaurantes buenos por su cocinero, si cambia a otro restaurante y alguien no lo sabe sigue diciendo que el cocinero es muy bueno, cuando se de casos que no es así.
    Quinto. nos comparas con un erizo, ¡pero hombre! ¿no encontraste otro animal mas bonito y sin pinchos?

    He puesto el ejemplo de las metáforas de Isaiah Berlin, el filósofo del concepto de el sentido de la realidad y estableció la idea de zorros y erizos; el concepto de erizo es mas de concentración en algo, como es la concentración en Microsoft de Bill Gates o Amancio Ortega en Inditex, has de saber que no te conozco y no te puedo comparar con nada ni nadie, si tú te ves afinidad con ellos, te comparas, pero yo no lo hago. Tampoco es nada malo, según él, Platón, Pascal, Hegel, Dostoievski, Nietzsche, en distinto grado, los considera erizos. En cambio ve a Aristóteles y Montaigne como zorras. Pero esto solo es una descripción y no hay modelos puros. Ahora se hacen inversiones de estilo de inversión blend que es una mezcla de valor y crecimiento, también aquí se pierde los conceptos claros.
    Lo que no he entendido bien es si consideras que hago mucha rotación a la cartera o poco, por lo que se me ha ocurrido este post que acabo de poner.

    https://www.rankia.com/blog/analisisbolsa/2103958-rotacion-carteras-juego-siete-medio.

    Si ha quedado algo por contestar lo seguimos comentando.

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