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"Finanzas conductuales: La lógica de Sherlock Holmes en los mercados

 
Los caprichos de nuestro sistema de percepción nos hace vulnerables a errores. Las disciplinas de análisis fundamental y análisis técnico son necesarias en el análisis bursátil, pero quedan lagunas debido a la complejidad de los mercados y los procesos cognitivos nos hacen vulnerables a las confusiones por lo que necesitamos apoyo de las finanzas conductuales para la toma de decisiones ante la incertidumbre. 

Hablar de finanzas conductuales obliga a mencionar a un referente: el premio Nobel de economía Daniel Kahneman y su sencilla visión de analizar y definir los hemisferios del cerebro de forma tan sencilla y eficaz llamándolo: sistema 1 y sistema 2. 

El sistema 1. es rápido, intuitivo, reactivo: una especie de vigilancia mental, un estado constante. No exige mucho esfuerzo ni pensamiento consciente y actúa como un piloto automático. El otro sistema es más lento, más deliberativo, más riguroso y más lógico, pero también es mucho más costoso desde el punto de vista cognitivo. Prefiere no entrar en acción a menos que lo crea absolutamente necesario. 

El coste mental del sistema 2 reflexivo y sereno (pensamiento frio) hace que la mayor parte del tiempo dejemos nuestro pensamiento en manos del sistema “caliente”, y que nuestras observaciones, al regirse también por él, sean automáticas, intuitivas (y no siempre correctas). Reactivas y rápidas en juzgar. En general, con este sistema nos basta y solo activamos el sistema más sereno, reflexivo y frío cuando algo capta de verdad nuestra atención y nos obliga a detenernos. 

Sherlock Holmes y su amigo Watson me sirven para exponer esta distribución del cerebro. Holmes dice tener un conocimiento riguroso de las materias que necesita en su profesión y después mira y observa, mientras que Watson tan solo ve. Esta conversación es habitual entre ellos: 

Watson -No veo nada 

Sherlock Holmes -al contrario. Usted lo ve todo. Pero no es capaz de razonar a partir de lo que ve. 

Sherlock Holmes le explica la gran diferencia que hay entre ver y observar. Y es precisamente en este punto cuando se aplica el sistema 1 y el sistema 2 

Así si podríamos llamar al sistema 1, sistema Watson y al sistema 2 sistema Holmes. El sistema Watson sería el yo ingenuo, que actuamos según unos hábitos de pensamiento perezosos que surgen de una manera natural, siguiendo el camino más fácil, unos hábitos que tenemos de forma congénita. Y el sistema Holmes sería el yo reflexivo al que aspiramos, el yo que acabaremos siendo cuando hayamos aprendido a aplicar esta forma de pensar a nuestra vida cotidiana y nos hayamos aparcado los hábitos del sistema Watson. Digo aparcado de forma transitoria, ya que el sistema intuitivo viene de serie y del que no nos podemos desprender, solo educar. 

En los mercados financieros habría que cultivar más el pensamiento Holmes. Algunas de sus perlas: Nada hay más engañoso que un hecho obvio. 

¿Cuántas veces nos ha decepcionado un PER bajo? Y ello a pesar de que la teoría dice que hay que comprar empresas con PER bajos. PER bajo es sinónimo de barato y PER alto lo es de caro. Actualmente predomina el crecimiento, lo que equivale a PER alto porque hablamos dentro de un contexto. El PER que tenemos delante es solo una ratio que nos dice la relación entre el beneficio obtenido y la capitalización de la empresa. El PER forward dependerá del futuro: según vayan las ventas, los costes y los márgenes principalmente. Al analizar el PER de una empresa, es importante considerar no solo el valor actual, sino también las perspectivas de crecimiento futuro y la competencia en el mercado. Esto requiere un pensamiento Holmes, observando y analizando los datos en lugar de reaccionar de forma automática. Hay muchos ejemplos en el mercado, destaco cuatro porque ya los he comentado anteriormente: 

Laboratorios Rovi, con un PER 30, es un ejemplo de cómo el mercado puede estar subestimando el valor de una empresa. Es un PER alto en relación con su negocio core. Los precios alcanzados en el pasado corresponden a una época relacionada con la pandemia en el año 2020. No es lo mismo con los contratos firmados con varios laboratorios de primera linea para los próximos años, con líneas de negocio más diversificadas y complementarias. Lleva un alza sobre el 60 % desde mediados del 2024

Inditex, PER 28, defenestrada hace tan solo un par de meses vuelve a ser de las favoritas para este año. Posiblemente algunos la vean como la tienda de ropa de hace 30 años que expansión geográfica queda limitada, no es el caso de Inditex. El éxito de Inditex es darwiniano, no sobrevivir por ser más fuerte sino por adaptarse mejor a las circunstancias, ha sobrevivido a crisis en su sector por exceso de inventarios, de adaptarse a los precios y a los márgenes (actualmente supera en márgenes a empresas de lujo) a logística, a la gestión de los fondos propios y finalmente a los cambios tecnológicos y culturales en constante mutación. La visión de agotamiento en el plano geográfico no es la correcta



Acerinox. En el 2022 era una “aparente compra clara” por la ratio PER 6. Pero fue lo contrario, un PER muy bajo en una compañía muy cíclica es un buen momento para la empresa en ese justo momento, pero es precisamente cuando empieza el ciclo adverso. En esa época pretendían una OPA de 13,50 euros, cuatro años más tarde aún no ha llegado a este precio, aunque ha repartido un dividendo del 6 %. En los mercados financieros, es importante cultivar el pensamiento Holmes. Un ejemplo es el PER (precio-beneficio) de una empresa. Un PER bajo puede ser un indicador de que la empresa está subvalorada, pero también puede ser un signo de que la empresa está en problemas, o bien en este caso, que el ciclo está cerca de finalizar.




Almirall. Empresa de crecimiento errático y con un historial a primera vista para fijarse en ella. Sus ratios siguen siendo altos pero sus perspectivas han cambiado y ha sido uno de los grandes valores en el año 2025 y parece que su creación de valor lo reflejará en su cotización.



Estos datos estaban a la vista y así suele describirlos Holmes: 

Watson. -Parece que ha visto en ella muchas cosas que para mí eran invisibles -le hace notar a Holmes. 

Holmes, -Invisibles no, Watson, inadvertidas. No sabía usted donde mirar y se le pasó por alto todo lo importante. 

En Estudio Escarlata Holmes dice: “Yo creo que, originariamente, el cerebro de una persona es como un pequeño ático vacío en el que hay que meter el mobiliario que uno prefiera. Las gentes necias amontonan en ese ático toda la madera que encuentran a mano, y así resulta que no queda espacio en él para los conocimientos que podrían serles útiles, o, en el mejor de los casos, esos conocimientos se encuentran tan revueltos con otra montonera de cosas, que les resulta difícil dar con ellos”. 

Esto daría que pensar que Holmes hablaba de tener pocos conocimientos pero muy concretos.  ¿es cierto que en nuestro cerebro solo cabe un número limitado de información y que conviene, por tanto, no llenarlo con cosas inútiles? Parece ser que no es así, cuando se entrena el cerebro para unos datos es más fácil seguir acumulando otros conocimientos. El que sabe tres idiomas le es más fácil aprender un cuarto que al que sabe uno y quiere aprender un segundo idioma. 

Holmes insistió en la necesidad de tener una parte de nuestra mente bien ordenada, además de entrenada y preparada para no dejarse llevar por las intuiciones automáticas, por un desbocado pensamiento Watson. Por lo que podríamos pensar que el desván ordenado de Holmes se refiere no a todo el cerebro, sino a la memoria de trabajo y el control consciente de la atención y la voluntad. 

También dice: es de la mayor importancia no dejar que los datos inútiles desplacen a los útiles. Así, El PER hay que calcularlo, intentar prever el PER forward, sabiendo que es importante en la valoración pero no descartar los datos más útiles como pueden ser el ROE, la ratio Deuda/Ebitda y datos importantes de valoración. 

En cuanto a la utilidad del PER no pretendo introducir la duda shakesperiana y tormentosa de Hamlet sino la duda de la investigación, la duda popperiana de buscar los puntos débiles para no ser vulnerable a ellos. 

Y sabiendo que entramos en el terreno de las conjeturas la mente más lógica puede fracasar por lo tanto: “no tan elemental, mi querido Watson”. O sea, la intuición es muy importante, sobre todo con una mente entrenada pero siempre ha de contar con el visto bueno de la reflexión. 

 

 

 

 

 
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