Jaimejube
07/08/26 12:46
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Nextil (NXT): seguimiento de acción
Lo de Nextil empieza a parecer uno de esos giros de guión que pocos preveían hace un par de años. Tras décadas arrastrando la losa de la antigua Dogi y pasar por infinidad de reestructuraciones, los datos operativos del último ejercicio cerrado confirman que el cambio de modelo es real. La compañía ha logrado consolidar el retorno a beneficios netos rozando los 3,7 millones de euros, pero lo que de verdad ha despertado el interés en el mercado es el salto en la rentabilidad: un EBITDA que roza los 9,5 millones de euros y una facturación que supera los 30 millones, empujada por el tirón de las prendas de lujo y el negocio de tejido industrial.El verdadero motor estratégico tras estas cifras es la puesta en marcha definitiva de su megaplanta en Guatemala. Tras una inversión cercana a los 35 millones de euros, esta instalación le permite producir con costes energéticos y laborales sustancialmente más bajos que en Europa, reduciendo los tiempos de entrega para el mercado americano y mejorando los márgenes industriales de forma drástica. A esto se suma que la dirección ha logrado sanear el balance de forma notable, recortando la deuda neta hasta situar el ratio Deuda/EBITDA por debajo de las 2 veces, algo vital para dar credibilidad a sus cifras y alejar los fantasmas de pasadas ampliaciones de capital altamente dilutivas.No obstante, el valor sigue exigiendo una dosis importante de prudencia por la elevada volatilidad y el histórico de la cotización, que viene de revalorizaciones muy agresivas tras cotizar prácticamente a precio de derribo. Además, las metas presentadas en su nuevo Plan Estratégico 2026-2030 son desmedidamente ambiciosas, buscando multiplicar por varias veces sus ingresos y EBITDA apoyándose en contratos plurianuales en el sector del lujo y prendas técnicas. Cumplir ese ritmo de ejecución sin que aparezcan tensiones de circulante o retrasos en la integración logística de las distintas filiales será el verdadero examen para comprobar si estamos ante una historia de recuperación (turnaround) definitiva o ante un calentón más del valor.