El gran dilema de la Fed: subir o no los tipos por primera vez en tres añosNo es nada fácil la situación a la que se enfrenta la Fed. Hablamos de una reunión en la que la subida de tipos en Estados Unidos, por primera vez desde julio de 2023 estará encima de la mesa. Y además lo hará con su presidente Kevin Warsh, en el que Trump ha confiado su necesidad política de bajada del precio del dinero. Fundamentales, las lecturas de los datos macro, como la creación de empleo y, sobre todo, la inflación con la energía disparada. La Fed se enfrenta a uno de sus mayores dilemas de los últimos tiempos, y además lo hace por partida doble. Por un lado, una inflación al alza fruto del repunte exponencial del crudo este verano tras reverdecer los ataques mutuos entre Estados Unidos e Irán. Y que puede derivar, en el peor escenario, en efectos de segunda vuelta que perjudiquen el crecimiento. El segundo, subir tipos para un presidente como Kevin Warsh recién llegado al cargo con la premisa de quien le nombró, el presidente de EE.UU, Donald Trump, que lo hizo con la idea de que los bajara, para lo que además, como después veremos, está presionando con todas sus fuerzas desde la Casa Blanca, a pesar de su promesa de no injerencia política en la 'independiente' Reserva Federal. Tras los datos de crecimiento y sobre todo, los duales de empleo, que marcan una actividad en el sector privado bajo mínimos con 38.000 empleos creados, frente al informe oficial mensual que dispara la creación de nuevos puestos de trabajo en 162.000 en agosto con el paro en una tasa del 4,1%, la inflación es quien decantará la balanza. Los datos que conocíamos la semana pasada de inflación mayorista y minorista dejaron las cosas un poco más claras. La primera según lo esperado, pero la segunda, que también parecía discurrir por el mismo camino, se salió del carril. Los precios de consumo en Estados Unidos, en su tasa general se mostraba como esperaba el mercado, subidas del 0,4% mensual hasta el 3,4% interanual.Pero el cambio llegaba con un repunte mensual de una décima más, del 0,3%, para el dato subyacente, hasta el 2,4%. Eso significa que la deriva de precios ya se traslada desde la energía a otros sectores, lo que aporta razones de peso para una potencial subida de tipos en el FOMC. Y ante esta situación las previsiones apuntan, según Fed Watch de CME Group a que es más que probable, como el mercado descuenta, que la subida se haga realidad, y además, que pueda no ser la única del ejercicio, con el conflicto prolonga y enquistado sin visos de solución y un petróleo a 100 dólares en Estados Unidos, el mayor peligro de coste inflacionista para el mundo en estos momentos, con permiso de la deuda. En concreto las estimaciones de esta herramienta colocaban, tras el dato de inflación en un importante 88,9% de posibilidades de subidas de un cuarto de punto frente a los apenas 11,1% que se decantan por dejar los tipos de interés americanos donde ya estaban. estrategias de inversion.com