Yo empecé con Irene, y tras el primer juicio se marchó (seguro que porque les pagan mal), el juicio se perdió, no digo solo por ella, porque nos tocó el peor juez de lo social de Madrid, el típico imbecil que quiere ir a la contra con sentencias absurdas. Se sacó una sentencia surrealista basándose en jurisprudencia europea. Fijate que el TSJ ha tumbado su sentencia por ridícula. Bueno, luego me pusieron a Ana, una estirada y soberbia donde las haya. He terminado con ella fatal. Al punto que ahora para estos últimos compases me han asignado a esta tal Salud (que por lo que dices tampoco es buena).