Yo, personalmente, prefiero no tocar nada (ya sabes… en tiempo de tribulación, no hacer mudanzas). Estoy bastante convencida de que no voy a acertar intentando anticiparme.
La caída no me gusta, claro, pero la llevo con paciencia y sin agobios. Lo que sí tengo claro es que ahora mismo no soy capaz de aumentar aportaciones con tranquilidad, así que todo lo nuevo lo estoy dejando en monetario hasta que escampe un poco.
Saludos