El informe de vulnerabilidad social solo lo solicitan en situaciones concretas, por ejemplo, cuando falta documentación o hay datos que no cuadran, dudas sobre la unidad de convivencia, empadronamientos recientes o irregulares, situaciones familiares “especiales” (separaciones no registradas, personas que viven juntas pero no son familia, etc.), situaciones de exclusión social o extrema vulnerabilidad, personas sin hogar o en infraviviendas, víctimas de violencia de género, personas que han salido recientemente de centros, recursos sociales, etc., casos excepcionales o urgentes, para acelerar o justificar una situación que no se puede demostrar solo con papeles.