Gracias por las respuestas, especialmente a Bacalo porque plantea justo el principal riesgo de la tesis.
Estoy bastante de acuerdo en que las barreras de entrada en belleza se han reducido. Hoy una marca pequeña puede nacer en redes, contratar fabricación externa, viralizarse en TikTok o Instagram y llegar al consumidor sin pasar por los canales tradicionales. Eso es un cambio real y no creo que haya que ignorarlo.
Ahora bien, yo separaría dos cosas: lanzar una marca con tracción inicial y construir una marca global, rentable y duradera durante décadas. Lo primero es hoy mucho más fácil que antes. Lo segundo sigue siendo muy difícil. Ahí creo que Puig todavía tiene ventajas importantes: cartera de marcas reconocidas, distribución internacional, músculo creativo, conocimiento del canal, capacidad de inversión y una posición especialmente fuerte en fragancias.
Sobre los dupes, también es un riesgo. Pero me parece que afectan más a ciertas capas del mercado que al núcleo premium/aspiracional. En lujo y belleza premium no solo se compra la fórmula: se compra marca, diseño, historia, envase, experiencia, regalo, estatus y repetición. Zara o Costco pueden hacer daño en precio, pero no veo tan evidente que destruyan el valor de marcas como Carolina Herrera, Rabanne, Jean Paul Gaultier, Byredo....
Donde sí veo una alerta razonable es en las adquisiciones. Si Puig compra para ampliar categorías, geografías o marcas con potencial, puede crear valor. Si compra simplemente para compensar deterioro de marcas existentes, entonces habría que tratar parte de ese M&A como capex de mantenimiento encubierto. Esa es una de las cosas que más conviene vigilar en los próximos años.
En todo caso, los números actuales no me parecen los de una empresa con el negocio deteriorándose. La evolución de ventas, márgenes, caja y balance sigue siendo buena. Que pase de unos 2.000 M€ antes de la pandemia a más de 5.000 M€ en 2025 no demuestra por sí solo que sea una compounder, pero sí demuestra que hay algo más que una simple moda pasajera.
Sobre el gobierno corporativo, ahí estoy de acuerdo en que hay que aplicar descuento. La estructura de control familiar implica que el minoritario tiene menos capacidad de defensa, y lo de Estée Lauder ha recordado al mercado que puede haber operaciones corporativas donde no todos los intereses estén perfectamente alineados. Para mí ese riesgo no invalida la inversión, pero sí exige mayor margen de seguridad.
Mi tesis no es que Puig sea una Inditex o una L’Oréal ya probada durante décadas. Mi tesis es más bien que puede ser una candidata a compounder española si mantiene crecimiento orgánico, disciplina en adquisiciones, marcas fuertes y generación de caja.
Por eso la veo interesante alrededor de 18,75 €, pero no como posición para comprar a cualquier precio. Es una compañía con más potencial que una empresa madura, pero también con más incertidumbre. Para mí encaja en cartera de largo plazo, pero con peso moderado y revisando muy de cerca si el crecimiento viene de verdad del negocio o de tener que comprar continuamente nuevas marcas para tapar agujeros.
¿Qué empresas españolas te quedarias tu para los próximos 10 años?
Un saludo a todos