Con Zapatero la sanidad pública funcionaba muy bien y la asistencia gratuita era universal. El problema ha aparecido con las CC.AA. gobernadas por el PP ¿o ya se nos ha olvidado que grabaron a Pablo Gallart (consejero delegado del grupo Ribera que gestiona el Hospital público de Torrejón de Ardoz cedido por el Gobierno de Ayuso) diciendo que había que aumentar las listas de espera para mejorar el EBITDA de su empresa? En el audio filtrado se le oye decir, en referencia a que en 2022 y 2023 se había hecho un esfuerzo por bajar la lista de espera: «lo único que pido es: desandemos el camino», con la finalidad de alargar de nuevas las listas y así mejorar el EBITDA del grupo.
Qué prueba más evidente que ésa se necesita para admitir que la derecha es la responsable del aumento de las listas de espera en la sanidad pública. A los gestores privados que ha puesto la derecha al frente de los centros sanitarios públicos les da igual el sufrimiento de los pacientes, su dolor, el empeoramiento de sus enfermedades por culpa del retraso en la atención médica e incluso que los pacientes se mueran esperando un diagnóstico o una operación. Sólo les preocupa el EBITDA de sus empresas.
Otro ejemplo: el hospital público en Valdebebas inaugurado por Isabel Díaz Ayuso no supuso un aumento del personal sanitario en la Comunidad de Madrid. Se inauguró sin nuevas contrataciones. El personal se obtuvo mediante traslados voluntarios o forzosos desde otros hospitales públicos madrileños, como Atención Primaria y centros del SERMAS. Es decir: desvistió un santo para vestir a otro, realizando un gasto en un nuevo hospital pero sin descargar de trabajo a un personal sanitario ya saturado.
Nadie te devolverá el dinero que pierdas en bolsa.