Creo que las dos posturas tienen parte de razón. La indexación y el largo plazo funcionan si tienes horizonte, disciplina y costes bajos. También es verdad que en mercados duros el mayor riesgo suele ser psicológico y de liquidez, no el índice en sí.
Mi punto medio: diversificación, aportaciones razonables, colchón de efectivo y alguna regla simple de gestión de riesgo para no quedarte atrapado en caídas largas. En mi caso uso una regla muy básica que aplican muchos analistas: si un activo cae por debajo de su media simple de 10 meses, me aparto. Prefiero perderme un tramo que quedarme dentro de una debacle. Y cuando vuelve a recuperar, se reentra sin drama.
No lo planteo como adivinar el mercado sino como una forma de sobrevivir y poder seguir en el juego.
¿Cómo lo veis vosotros?