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¿Qué sucede con el oro y la plata?

La semana pasada comentábamos que se negociaba tanto el Etfs de la plata cómo el SP500 y que hasta el tato y los analfabetos estaban invertidos en metales preciosos y mi opinión sobre los mercados que no es alcista este año, en contra de lo que piensan todos.

Había pensado en escribir un artículo sobre lo sucedido, pero han acudido en mi ayuda tanto Eduardo Faus como Juan Ignacio Crespo que lo explican mejor que yo.

Excelente artículo como todos de Juan Ignacio Crespo al que no me atrevo ni quitar ni añadir nada, ni pasar la IA.
 

El crac histórico de los metales preciosos y su principal referente


La búsqueda de una explicación al crac de los metales preciosos acaecido el viernes pasado ha sido durante el fin de semana un imperativo intelectual, financiero y psicológico para quienes se interesan por ese mercado cuyos elementos son el oro (-10%), la plata (-27%), el platino (-19%) y el paladio (-17%). Las cifras entre paréntesis son las pérdidas que experimentaron el viernes, algo que fue tan extraordinario que, de acuerdo con la distribución normal , lo probable es que no hubiera sucedido en toda la vida del universo…

Pero los esfuerzos realizados en la búsqueda de esa explicación son en su mayor parte lo que los anglosajones llaman un “fool’s errand” (“una tarea o actividad sin esperanza de alcanzar el éxito”).

El argumentario

Entre las razones que se aducen para semejante batacazo están:

  • El anuncio de que Kevin Warsh sea el candidato elegido por Trump para el puesto de presidente de la Reserva Federal una vez que se termine el mandato actual de Jerome Powell. Sus características académicas, de acuerdo con alguna de las interpretaciones (la de que es un “halcón” con los tipos de interés y, sobre todo, contra las dimensiones del balance de la Reserva Federal, lo que auguraría una reducción de la liquidez) harían decrecer el atractivo de los metales preciosos, lo que habría provocado el crac. Pero una expectativa de política monetaria restrictiva tendría que haber impactado también muy negativamente en la Bolsa, cosa que no sucedió, como pone de manifiesto el que el Dow Jones Industrial solo cayera el viernes un 0,36%.
  • El temor a que haya más “plata de papel” (no confundir con el papel de plata ;-)) que onzas físicas del metal, algo que se habría visto exacerbado por la facilidad que proporcionan ahora los ETCs para invertir en el mercado de la plata. Esto es algo así como asustarse porque los bancos no puedan atender a sus clientes en el supuesto de que fueran todos a retirar su dinero a la vez. O de que de los repos se hagan re-repos; o de que los CDSs que circulaban en 2007 no cuadraban con el volumen de activos que estaban detrás (lo que dio lugar a que al sobrante se le llamara “CDSs huérfanos” o “orfandeados”; etc. Cosas del apalancamiento en los mercados y que solo se ponen de manifiesto en las crisis financieras.
  • El que no hay plata suficiente en el mercado para poder atender a la liquidación sin problemas de las posiciones “cortas” (es decir posiciones vendedoras sin posesión física del metal).
  • La irregularidad palmaria de la diferencia de cotización de la plata en Shanghai y en EEUU, sin que se produzca un arbitraje instantáneo entre ambos mercados.
  • La prohibición en China de realizar exportaciones de plata que se inició con el Año Nuevo y que después fue suavizada para un número reducido de empresas.
  • La exigencia (por parte de “las cámaras” y, por ende, de los brokers) a quienes operan apalancados de aportar garantías adicionales (o margin call), lo que encarece la operativa.
Todos esas especulaciones mentales tienen una parte razonable y todas son más o menos aceptables, pero de entre todas ellos solo hay una que se puede evaluar, sin problema, en dinero contante y sonante: la del aumento de las garantías que hay que aportar si se quiere seguir con la operando en el mercado.

Y no solo es que el último de los argumentos se pueda cuantificar, es que, además, es el que siempre ha estado detrás de todos (o casi todos) los cracs que en el mundo han sido (en todo tipo de mercados, incluyendo el mercado financiero por antonomasia, la Bolsa, y otro que, salvando las distancias y características diferentes, generalmente no se asocia con la plata: el mercado inmobiliario).

Lo divertido es que transitoriamente se han olvidado los argumentos que explicaban la subida desorbitada del precio de los metales preciosos:

  • Que si la inflación (que en USA está en el 2,7%, lo que no parece gran cosa en comparación con el objetivo del 2%; además de que, cuando estuvo en el 9% en junio de 2022, los metales preciosos no solo no estaban disparatados de precio sino que estaban cayendo: el oro, -18%, entre marzo y noviembre de ese año).
  • Que si el “debasement” concurrente de las monedas “fiat” (antes prácticamente nadie decía moneda fiat y ahora lo dice todo el mundo en el antiguo Twitter).
  • Que si los problemas geopolíticos y el aumento de la tensión internacional: con la Armada Invencible norteamericana cerca de Irán resulta que el oro ya no es un refugio contra la incertidumbre. O es un 10% menos refugio que antes…
Lo que nos recuerda la historia

Existen una serie de coincidencias entre lo que sucedió en el primer trimestre de 1980 y lo que va del primer trimestre de 2026. Y no solo por lo que hace a la plata, pero, empezando por ella:

  • Al cierre del primer trimestre de 1980, la plata (línea roja del Gráfico 1) había bajado de precio un 58% desde el inicio de año y un 73% desde el máximo alcanzado el 18 de enero de ese año. Después siguió cayendo.
  • El precio del oro (línea naranja) cayó un 10% en el trimestre y un 44% desde su máximo del 18 de enero.
  • La Bolsa de EEUU (línea azul oscuro) tuvo entre febrero y finales de marzo una caída del 17%.
  • La cotización del dólar contra el euro sintético (línea verde) se recuperaba de 1,72 a 1,52 (un 12%).
Se puede ver todo ello en el Gráfico 1.




En lo que afecta al oro y la plata la comparación con lo sucedido el viernes pasado no admite discusión, por ahora.

Respecto a la cotización del dólar contra el euro sintético: coincide con nuestro pronóstico de lo que debería venir (una apreciación del dólar) a partir de una fecha que situábamos cercana (una vez que la cotización hubiera llegado a 1,23-1,25 $/€).

[La apreciación del dólar del viernes hace dudar de que haya tiempo para que llegue hasta esa cotización pronosticada]

La Bolsa, de momento, no se ha visto afectada en gran medida: bajó el viernes como un día casi normal y en lo que va de año sube un 1,3% (el día de iniciarse el crac en 1980 acumulaba una subida en el año de 2,9%).

Pero seguimos con la comparación de la actualidad con lo que pasó en 1980:

  • La rentabilidad de la deuda pública de EEUU a 10 años (línea azul del gráfico 2) estaba subiendo (como ahora).
  • El tipo de interés de los fed funds estaba subiendo (a diferencia del momento actual en que está estable desde la última bajada, aunque con perspectiva de bajada). La bajada en 1980 de los tipos de corto plazo se produjo entonces en abril, que puede que sea cuando se produzca este año, si no antes.
  • El precio de los metales industriales tenía una fuerte subida (como ahora). Entonces fue del 37%.
  • La bajada del precio el Brent (como hasta hace muy poco o como esta madrugada)
Puede verse en el Gráfico 2:




Coinciden, por tanto, varias circunstancias, unas reales (oro, plata, metales industriales, petróleo, Bolsa, tipos de interés de largo plazo) y otras que eran las esperadas (cotización del euro contra el dólar).

Sin embargo, no coincide la subida de tipos de corto plazo de entonces y algo que se supo con retraso: que la economía de EEUU estaba en recesión (por eso los dos gráficos están en zona sombreada; fue una recesión de solo seis meses de duración) cosa que no parece que sea el caso ahora. Fue la primera recesión del llamado “double dip” o doble recesión que se produjo entre 1980 y 1982, separadas por solo seis meses de expansión.

Tampoco coincide el que entonces la realidad fuera que los tipos de interés de corto plazo estaban subiendo y ahora no (con independencia de cuales fueran las expectativas).

El siguiente crac de la plata se produjo en 2011, tras una subida que duró dos años y medio. Las conclusiones en la comparación con la actualidad son muy parecidas para muchos de los activos a lo comentado para 1980, excepto que en 2011 la economía USA se salvó de la recesión por los pelos (se limitó a un crecimiento extraordinariamente débil) a pesar de que todos los demás países desarrollados, desde Japón a la UE, estaban en lo que parecía una recesión interminable, “double dip” incluido.

Los tipos de interés se comportaban en 2011 al revés que en 1980: bajaban tanto los de corto como los de largo plazo."


Gráficos de Eduardo Faus.

 a) Después de fuertes caídas suele haber un rebote fuerte varias semanas después.

Mi opinión: Aproveche para vender.


Relación oro y plata.


¡¿Le queda recorrido al cobre?.


Opinión personal:

Prefiero cobre al oro y plata. Ver cómo invertir en cobre desde España
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  1. Top 100
    #1
    02/02/26 13:08
    Enrique buenas tardes...si desde 2007 los bb.cc. del sistema postsmithonian han incrementado la masa monetaria en un 400%...donde estaría la magia de que el oro y la plata tengan la misma correlación?...gracias y un abrazo