La cuestión no es meter negros, blancos, chinos o de cualquier género sexual. La cuestión es hacerlo para quedar bien con la tendencia actual y, sobretodo, cambiar la raza a un personaje de una obra original o hecho histórico.
También es mención aparte cuando un actor es acusado de abuso sexual y lo borramos de las películas o quitamos su filmografía del cartel.