Las subastas Vickrey. Un poco de historia

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El gobierno neozelandés subastó el espectro radioeléctrico en 1990 mediante una rareza llamada "subasta VicKrey", llamada así en honor a William Vickrey, su inventor y ganador del premio Nobel.


la subasta Vickrey se realiza a sobre cerrado y al segundo precio. A sobre cerrado significa que cada licitador escribe una sola oferta y la deposita en un sobre cerrado, ganando la subasta el que realice la puja más alta.

Que sea al segundo precio significa que el ganador no paga la suma que ofreció, sino la cantidad de la segunda puja más alta. El motivo de este curioso sistema es evitar que los licitadores cuenten con motivos para roñosear en sus ofertas, pues presentar una puja menor afecta a las posibilidades de ganar la subasta, pero no al precio final a pagar.

El resultado fue catastrófico, pues los economistas teóricos que escogieron el sistema no habían contado con la naturaleza humana: El público neozelandés quiso saber por qué un licitador que había ofrecido por su licencia 100.000 dólares neozelandeses, finalmente sólo debía pagar por ella 6 dólares neozelandeses y por qué otro que había ofrecido 7 millones de dólares neozelandeses sólo tuvo que desembolsar 5.000 dólares neozelandeses.

Cifras vergonzosas. Los economistas teóricos de la Teoría de Juegos aplicada a las subastas sabían que, en promedio, las subastas Vickrey consiguen recaudar tanto dinero como cualquier tipo de subasta, porque al no exigir pagar la cifra más alta, incitan a los licitadores a ofrecer más dinero. En teoría todo era correcto, pero.... hicieron el ridículo y el gobierno neozelandés fue motivo de burlas.

Nota: Ayer mismo el blog Iuris Civilis ha publicado un magnífico post titulado "La subasta inversa online de bienes inmuebles" en el que además de comentar este tipo de subastas que se están poniendo de moda, hace un recorrido por todos los tipos de subastas, mencionando la subasta Vickrey que hoy nos ocupa. Que no se lo pierda nadie, es realmente recomendable.

nota: Extraído de "El economista camuflado" de Tim harford
  1. #4
    Anonimo
    19/04/09 15:26

    Sin ser ducho en la materia creo que para que esta subasta funcione el número de postores tiene que ser muy superior a la cantidad de bienes que se subastan. Si se subastan 10 freqüencias, y hay 100 postores realmente interesados es muy difícil que se pongan de acuerdo. Pero si se da este caso, estamos ante un mercado de vendedores, y seguramente a estos les interesa otra clase de subastas. Pero sin tener en cuenta esto, seguramente si se le introduce un precio mínimo, sería una de las formas más justas de hacer subastas.

  2. #3
    17/04/09 22:13

    Hola B, hace poco leí en internet que este tipo de subastas no suele emplearse en las subastas con perosonas, porque son susceptibles de producir comportamiento antisocial.
    Es fácil que por ejemplo, si se subastan diez frecuencias y hay diez interesados, se pongn de acuerdo y se las repartan, presentando las pujas de forma que la segunda más alta sea tan ridículas como las de la subasta de Nueva Zelanda.

    Iuris Civilis, gracias por tu comentario y por el vínculo.

  3. #2
    Anonimo
    17/04/09 21:38

    Hola Tristán. Muy bueno el post. Modificó el mío e incluyo un enlace al tuyo. Un cordial saludo.

  4. #1
    Anonimo
    17/04/09 17:25

    Buenas tardes Tristan,

    Yo, como los economistas Neozelandeses, hubiera creido que este tipo de subasta es un buen sistema. Asumo, que todo aquel que quiere llevarse el bien subastado, ofrecera la cifra mas alta que pueda permitirse. Siendo este el caso no entiendo porque difieren tanto la cifra mas alta y la segunda cifra mas alta. Es que la persona que eligio la segunda cifra no tenia niguna intencion de llevarse el bien?

    Muchas gracias por este post, no conocia la existencia de este tipo de subastas!

    B

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