Harruinado
01/10/26 13:04
Ha respondido al tema
Rumores de mercado.
El mercado de deuda sigue bajo presión y la venta masiva de bonos se intensifica. La rentabilidad del Treasury estadounidense a 10 años ha vuelto a situarse por encima del 5% este jueves, máximos no vistos desde 2002, mientras el repunte de los rendimientos golpea a las bolsas y dispara la volatilidad."La venta de bonos es fuerte en todos los ámbitos y el bono estadounidense a 10 años acaba de alcanzar su máximo desde 2002 por encima del 5,33%, y el bono británico a 30 años acaba de superar el 6%, su máximo desde 1998... hay una carnicería en el mercado de bonos que está golpeando duramente a las acciones", valora Neil Wilson, estratega de inversiones de Saxo.Y es que el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años ha avanzado 4 puntos básicos, hasta el 5,3338%. Además, el rendimiento del bono del Tesoro a 30 años ha subido 3 puntos básicos, hasta el 5,6702%, su nivel más alto desde julio de 2002.Del mismo modo, el rendimiento del bono alemán a 10 años, el referente para la zona euro, ha repuntado 4 puntos básicos hasta el 3,6179%, su nivel más alto desde 2008. En otras partes de Europa, el índice francés a 10 años ha escalado 11 puntos básicos, hasta el 4,9501%, mientras que el de Italia a 10 años ha subido 10 puntos básicos, hasta el 4,7171%.El movimiento se produce en un contexto de creciente presión sobre la deuda pública estadounidense, a medida que los inversores siguen evaluando la evolución de la inflación, las perspectivas de los tipos de interés y la situación fiscal de Estados Unidos."Una deuda elevada, combinada con déficits persistentes y mayores intereses, reduce el margen presupuestario conforme se refinancian los vencimientos. El mercado exige más rentabilidad para financiar a los Estados, precisamente cuando estos necesitan seguir endeudándose", exponen los expertos de XTB España.La subida de la rentabilidad del Treasury implica, al mismo tiempo, una caída de su precio, ya que ambos se mueven en sentido inverso. El bono a 10 años es además una de las principales referencias para determinar el coste de financiación a largo plazo en Estados Unidos, por lo que su escalada tiene efectos que van más allá del mercado de deuda.Detrás de este repunte también se encuentra la solidez de la economía. De hecho, tal y como señala Jose Francisco Ibáñez Sagristà, analista de renta variable de Tressis, tras conocerse el deflactor de consumo PCE, el indicador de inflación preferido de la Reserva Fedeal (Fed), la rentabilidad del Treasury a diez años volvía a subir."Esto sugiere que el mercado está incorporando algo más que el próximo movimiento de los bancos centrales: déficits elevados, abundante emisión y una mayor compensación por comprometer dinero durante muchos años. La inversión en inteligencia artificial (IA) aumenta las necesidades de capital de las empresas y compite por el ahorro", añade XTB España."Aquí se está produciendo uno de los cambios más interesantes de las últimas semanas. La expectativa sobre la próxima reunión de la Fed sigue importando, pero ya no basta para explicar la curva. Un crecimiento resistente, la persistencia de la inflación por encima del objetivo, los elevados precios de la energía y una prima por plazo mayor están obligando al inversor a exigir más rentabilidad para financiar la economía estadounidense durante diez o treinta años. Que la Fed pueda esperar en octubre no implica necesariamente que el coste del dinero a largo plazo tenga que bajar".Japón ocupa un lugar importante en este ajuste, aunque para XTB España, atribuirle toda la venta de bonos sería excesivo. "El encarecimiento de la financiación en yenes podría estar obligando a deshacer operaciones de carry trade. La explicación es que la deuda japonesa vuelve a ofrecer una remuneración capaz de competir con otros mercados".FACTORES DETRÁS DE LA VENTA MASIVA DE BONOSCon este telón de fondo, Kathleen Brooks, directora de investigación de XTB, pone el foco en los tres factores que están impulsando la venta masiva de bonos a nivel mundial. "En septiembre, los bonos globales cayeron más del 2%, la mayor caída desde 2024, tras la reelección de Donald Trump. En aquel entonces, la caída se debió a la política fiscal expansiva que se esperaba de Trump. Hoy, la caída se debe tanto a su política exterior como a su generosidad fiscal".Es más, añade que, si bien los mercados de bonos anticipan un mayor crecimiento en los países desarrollados, cabe destacar que el precio del petróleo y de los productos refinados ahora cuenta con una prima estructural. "Esto mantendrá los precios elevados a largo plazo, ya que no parece que se vaya a alcanzar una solución diplomática satisfactoria al conflicto en Oriente Medio en un futuro próximo. Esto se está reflejando en el mercado de bonos soberanos, y la venta masiva de bonos coincide con el alza del precio del petróleo".El mercado de bonos también se ve afectado por la incertidumbre fiscal, y los bonos británicos y franceses lideran las ventas masivas este jueves. Esto ocurre justo antes de la presentación del presupuesto francés, prevista para hoy. "Francia necesitará un presupuesto estricto para estabilizar el mercado de bonos. Se prevé que Francia tenga un déficit presupuestario del 5,4% del PIB este año, y su ratio de deuda/PIB supera el 115%. Esto contrasta con el Reino Unido, donde se prevé que el déficit presupuestario supere el 4% del PIB y el ratio de deuda/PIB sea del 94%", dice Brooks.Mientras el Reino Unido atraviesa una situación fiscal delicada, y "de cara a las elecciones presidenciales del próximo año, creemos que Francia podría convertirse en el objetivo de los especuladores de bonos. Ya se observan señales de tensión en el mercado de bonos europeo: el diferencial de rendimiento entre los bonos franco-alemanes a 10 años supera los 120 puntos básicos y se encuentra en su nivel más alto desde 2012".La pregunta ahora es: ¿cuándo terminará la venta masiva en el mercado de bonos? "Los mercados de bonos se enfrentan a una triple amenaza: un elevado gasto público, un fuerte crecimiento económico y precios de la energía estructuralmente más altos, lo que podría mantener la presión sobre los bonos durante algún tiempo", concluye Brooks.