En mi caso la lección ha sido que no voy a avalar a nadie en mi vida, si me importan de verdad antes les doy el dinero que necesiten a fondo perdido y que lo devuelvan si pueden.
He avalado dos veces en mi vida, pero nunca con una firma ilimitada, en ambas ocasiones fue mediante un depósito pignorado a favor de la deuda, la primera vez fue solo de 5.000 €, deposité el dinero en el banco, y cuando se acabó el pago lo recuperé.
La segunda vez fue en 2018 que por la compra de una finca de una empresa y que era propiedad del banco, como habíamos comprado la contigua en 2017, y logicamente no es fácil volver a ahorrar lo suficiente, la hipoteca de esta segunda superaba el 60% de la tasación. El banco nos pidió un aval de un máximo de 40.000 € que dejarian de avalarse cuando la deuda bajase de x miles de euros (todo pactado en la escritura) como ahí somos varios socios, mi parte de la garantía eran 10.000 €, pues lo mismo, deposité el dinero, lo pignoraron, hubo socios que prefierorn firmar .... hace poco menos de un año, que el saldo de la deuda estaba ya por debajo de lo pactado, y logicamente se "despignoró" el depósito.
Es como tu dices, con estos sistemas la pérdida está absolutamente limitada y si pignoras es como si no tuvieras el dinero, nadie te puede salir con que mañana tienes que pagar tanto ....