Te has explicado perfectamente...
Entonces sin tener todos datos... apostaría con poco riesgo de perder a dos posibilidades.
1 - Que al no ser vivienda habitual (la nueva compra) el banco no ofrece las mismas condiciones financieras en su hipoteca y además al no ser residencia permanente, sólo iba a prestar el 60 o puede que el 70% del menor de los valores (de la nueva compra, insisto). Con lo cual la solución es hipotecar tu vivienda como garantía del préstsmo que van a conceder a tu esposo, de este modo pueden llegar al 80% de tasación y ofrecer un tipo de interés más ventajoso.
Pero claro, si estoy en lo cierto eso va de coña al banco porque tiene una mejor garantía, menor interés y también a tu esposo, primero porque pagará menos y tendrá mayor financiación. A quien no le interesa, si este es el caso, es a ti porque el tendría su casa sin hipoteca y tu, tu propia casa hipotecada. Con lo cual en caso de separación tu te quedas con tu casa hipotecada y el su casa libre de polvo y para.
Entonces la forma es que el sea deudor porque es a él a quien prestan el dinero, pero como la garantía es tu casa, vas a ser hipotecante pero no deudora, aunque en caso de impagos, tienes garantizado que tu casa salta si o sí.
Si quieres acceder, repito, si fuera el caso, esto ya es un tema de formas de entender económicamente las relaciones de pareja, ahí no me voy yo a meter.
2 - Que el valor de la compra de la nueva casa, sea pongamos 100, al no ser primera residencia, el banco sólo presta el 70%, o sea 70, con impuestos y gastos los 100 van a ser 115 ....tu esposo no dispone de 45 ... y por tanto no puede comprar porque en banco se enroca en máximo 70, entonces la solución es hipotecar también tu casa para cubrir lo que falta... con lo cual ...tu hipotecas tu casa, aunque solo por un importe menor y por ello eres hipotecante no deudor ...igual que en el punto 1, pero por menos dinero, porque el grueso de la deuda pesa sobre la nueva casa, aunque una parte si que pesa sobre tu casa.