AzValor Internacional sigue en una racha muy positiva. En lo que va de 2026 acumula una rentabilidad cercana al 29%, después de un 2025 también sólido (+19,5%). En el primer semestre el valor liquidativo subió un 15,1% y el patrimonio del fondo ya supera los 3.500 millones de euros, con más de 26.000 partícipes. Desde origen mantiene una rentabilidad acumulada superior al 260%, lo que se traduce en una anualizada de alrededor del 12,6%.
La cartera mantiene el estilo value característico de la gestora, con un peso elevado en energía y materiales (compañías de servicios petroleros, minería, royalties y metales). Posiciones como Schlumberger, Glencore, Noble o PrairieSky Royalty suelen estar entre las más relevantes. En algunos momentos la liquidez ha sido significativa, lo que da flexibilidad al equipo para aprovechar oportunidades, aunque también puede restar rentabilidad en mercados alcistas. El enfoque sigue siendo de largo plazo, comprando negocios comprensibles y con potencial de revalorización según su valoración interna.
Como ocurre con este tipo de fondos de convicción, la concentración sectorial y geográfica implica que el comportamiento puede divergir de forma notable respecto a los índices generales. La volatilidad es elevada y los periodos de underperformance son parte del proceso. Las comisiones (gestión del 1,80% y gastos corrientes cercanos al 1,9%) están en la parte alta de la gestión activa, algo que el partícipe asume a cambio del track record y del estilo de inversión.
En resumen, AzValor Internacional ofrece exposición a una cartera value concentrada en sectores cíclicos y de materias primas, con unos resultados recientes muy fuertes y un patrimonio que refleja la confianza de los inversores. Para perfiles con horizonte largo, tolerancia a la volatilidad y convicción en el value investing, sigue siendo una de las referencias del segmento en España. Quien busque un comportamiento más estable o cercano a los índices amplios probablemente encontrará opciones más predecibles en otros estilos.