Notense las altas dosis de realidad:
Año 2025, Madrid, Parque del Retiro. Antonio paseaba con su hijo de 7 años por el parque, un sábado soleado de invierno… Su hijo, tenía uno de esos días preguntones…
Hijo- Papá, ¿que pasó con el Euro?
Hijo- Papá, ¿el euro existió?
Papa- Pues claro
Hijo- …y ¿por qué dejó de existir?
Papa– Porque los países europeos no consiguieron ponerse de acuerdo cuando las cosas fueron mal.
Hijo- y.. ¿luego tuvimos la moneda actual?
Papa- No. Luego vino el dólar
Hijo- y.. ¿Porque el dólar?
Papa– Bueno era una moneda hecha, era lo más fácil. Sólo duró 1 año.
Hijo– ¿Y porque duró tan poco?
Papa– Alemania quería imponer sus reglas a Estados Unidos, y la cosa acabó mal. Por eso Alemania terminó adoptando su propia moneda, la que tiene hoy, el Merkel.
Hijo– Vaya, y entonces el resto de países que habíamos tenido el Euro dejamos el dólar y pasamos a la moneda actual...
Papa– Sí hijo, ahora vamos a casa que mamá nos espera, ya sabes que hoy es lunes, y es uno de los 3 días a la semana sin consumo energético, sin electricidad y sin coches, debemos aprovechar la luz que nos queda.
Hijo- Vale pero cómprame un chuche en ese quiosco.
Papa-¿Cuánto vale?
Hijo- 1 Yuan papá
Nota: es posible que lo del nombre de la moneda alemana no se cumpla.
Autor: David Coll