Charles Lemonides, fundador de la gestora ValueWorks, considera que existe una “falacia del ganador se lo lleva todo” en determinados sectores. En su opinión, el mercado está ignorando oportunidades en compañías que compiten con líderes ampliamente reconocidos, pero presentan valoraciones mucho más moderadas.
En una entrevista concedida a MarketWatch, el gestor —cuya firma administra alrededor de 400 millones de dólares— identificó tres valores que encajan en esta estrategia: Lyft, Maplebear —propietaria de Instacart— y Rivian.
Para comparar estas compañías con sus principales rivales, Lemonides presta especial atención al valor de empresa —capitalización bursátil más deuda y menos caja— respecto a las ventas y al beneficio operativo esperado.
CompañíaVE/Ventas futurasVE/EBIT futuroCrecimiento anual de ingresos 2026-
2028Lyft | 0,7 veces | 18,0 veces | 10,7%:
Uber | 2,4 veces | 14,9 veces | 14,4%
Instacart | 2,5 veces | 13,1 veces | 10,6%
DoorDash | 4,1 veces | 45,9 veces | 19,6%
Rivian | 1,9 veces | No aplicable | 44,7%
Tesla | 10,7 veces | 190,4 veces | 15,9%
Estimaciones de consenso recopiladas por FactSet. El crecimiento corresponde a la tasa anual compuesta prevista entre 2026 y 2028.
Lyft: una alternativa más pura y menos endeudada que Uber
La primera apuesta de Lemonides es Lyft, el competidor estadounidense de Uber. Aunque Uber posee una mayor escala y presenta un crecimiento esperado superior hasta 2028, Lyft cotiza a solo 0,7 veces sus ventas futuras, frente a las 2,4 veces de su rival.
El gestor destaca que Lyft ha incrementado sus ingresos a un ritmo superior durante el periodo transcurrido desde 2023. El consenso espera que la compañía alcance unas ventas de 7.400 millones de dólares en 2026, un 68% más que los 4.400 millones registrados en 2023.
Uber, por su parte, generaría 57.800 millones de dólares en 2026, frente a 37.300 millones en 2023, lo que representa un crecimiento acumulado del 55%.
Lyft mantiene una deuda total de unos 900 millones de dólares, frente a los 23.500 millones de Uber, según las cifras destacadas por Lemonides.
Otra de las ventajas señaladas es su mayor especialización. Lyft opera casi exclusivamente en Estados Unidos y obtiene la práctica totalidad de sus ingresos del transporte compartido.
Uber cuenta con una mayor diversificación, pero también presenta una estructura más compleja: el 46% de sus ingresos del segundo trimestre procedió de fuera de Estados Unidos y un 48% estuvo relacionado con los negocios de reparto y transporte de mercancías.
El principal matiz de la comparación se encuentra en el beneficio operativo. Lyft cotiza a 18 veces el EBIT previsto, un múltiplo superior a las 14,9 veces de Uber. Por tanto, el descuento es muy acusado en relación con las ventas, pero no se mantiene al comparar el beneficio esperado.
Instacart: una valoración muy inferior a la de DoorDash
La segunda compañía seleccionada es Maplebear, que opera comercialmente como Instacart. La plataforma se ha especializado históricamente en la entrega de productos de supermercados, mientras que DoorDash ha centrado su negocio en la comida preparada de restaurantes.
Ambas compañías están ampliando sus actividades para competir directamente en los mercados de la otra, pero sus valoraciones presentan diferencias significativas.
Instacart cotiza a 2,5 veces las ventas previstas y 13,1 veces el EBIT estimado. DoorDash alcanza 4,1 veces las ventas y 45,9 veces el EBIT. El mercado concede así una prima muy elevada a DoorDash por su mayor expectativa de crecimiento.
El consenso espera que los ingresos de DoorDash crezcan a una tasa anual del 19,6% entre 2026 y 2028, frente al 10,6% previsto para Instacart. Aun así, Lemonides considera que el descuento de Instacart resulta excesivo y no reconoce suficientemente su ventaja competitiva.
Construir desde cero una plataforma de entrega de alimentación exige desarrollar relaciones con supermercados, infraestructura tecnológica, capacidad logística y una base de clientes suficientemente amplia. Para el gestor, estas barreras de entrada constituyen un foso defensivo relevante.
Rivian: mayor crecimiento, pero también el mayor riesgo
La apuesta más agresiva es Rivian. La compañía todavía no tiene beneficios operativos previstos para los próximos dos ejercicios, por lo que la comparación con Tesla debe realizarse únicamente a partir de las ventas.
Rivian cotiza a 1,9 veces las ventas futuras, mientras que Tesla alcanza un múltiplo de 10,7 veces. Pese a esa diferencia, el consenso espera que los ingresos de Rivian crezcan a una tasa anual del 44,7% hasta 2028, frente al 15,9% de Tesla.
La principal pieza de la tesis es el Rivian R2, un todocamino eléctrico con un precio base de 44.990 dólares. Lemonides considera que puede convertirse en el competidor más serio del Tesla Model Y dentro del mercado estadounidense.
Rivian comenzó a entregar el R2 durante el segundo trimestre y prevé distribuir entre 62.000 y 67.000 vehículos durante el ejercicio. La empresa aspira a elevar la capacidad anual de su planta de Normal, Illinois, hasta 215.000 unidades y añadir potencialmente otras 300.000 mediante la futura fábrica de Georgia.
Lemonides espera que Rivian alcance un ritmo anualizado de 100.000 entregas al cierre de 2026 y de 250.000 al término de 2027. La rentabilidad dependerá de que el R2 alcance suficiente escala, por lo que cualquier retraso en la producción o una demanda inferior a la esperada representaría un riesgo importante.
Tres descuentos que no implican el mismo nivel de riesgo
Las tres compañías presentan valoraciones inferiores a las de sus rivales dominantes, pero el descuento no garantiza por sí solo una futura revalorización. Lyft necesita demostrar que puede convertir su crecimiento en una rentabilidad superior; Instacart debe defender su posición frente a DoorDash; y Rivian todavía tiene que ejecutar un fuerte aumento de producción y alcanzar beneficios.
La tesis de ValueWorks no sostiene que estas compañías vayan a superar necesariamente a sus competidores en tamaño. Su argumento es que no necesitan convertirse en los líderes del mercado para generar valor para sus accionistas: puede bastar con mantener una posición competitiva, cumplir sus objetivos y reducir parte del fuerte descuento con el que cotizan.
La clave para el inversor será determinar si la diferencia de valoración refleja una oportunidad real o una compensación razonable por los mayores riesgos operativos y financieros.