En zigzag para arriba. Es bueno porque los nuevos aranceles estarán más restringidos, seguramente no serán tan altos. Y porque las empresas van a recuperar hasta 175.000 millones. La parte mala es que vuelve la incertidumbre sobre cuándo los van a implementar, qué porcentajes van a ser, sobre qué productos, etc.
Si el Estado aplica la sección 301, podrá seguir aplicando aranceles sin aprobación del Congreso, pero tendrá que renovarlos cada 150 días, y eso generará momentos de tensión cada 150 días. Quizás intenten pasarlos de manera oficial antes de las elecciones de noviembre, con aprobación del Congreso, así evitarían tener que renovarlos cada 5 meses.
Como curiosidad, el nuevo gobierno de Países Bajos aplica un "impuesto de la libertad" para pagar los gastos de defensa. Esto implica que comprime los tramos del IRPF, todos pagarán más impuestos, reduce el paro de dos años a un año, y eleva el copago en sanidad, los primeros 520 euros de gastos (médico, especialista, medicamento, hospital, ambulancia, etc.) cada año los tendrá que pagar el paciente.
A pesar de todas estas medidas, se disparará la deuda, que pasará del 50% al 150% del PIB en los próximos 35 años.
En defensa y todo lo que lo rodea, para transporte de material pesado refuerzan puentes, carreteras y vías férreas, compran trenes, modifican fábricas para producir material para defensa, modifican un aeropuerto civil para su uso militar, aumentan la plantilla militar y de reservistas, compra de armas, producción de drones, etc.